El zumo natural de frutas es la forma más recomendada para hidratarte porque te proporcionará un alto aporte de vitaminas, además de quitarte la sed.

Es cierto que tomar zumos siempre será mejor que tomar bebidas azucaradas (Coca Cola, fanta u otros refrescos), pero tampoco es de las mejores opciones si eliges zumos inadecuados. En este artículo te desvelamos las diferencias entre los distintos tipos de zumos: naturales, concentrados y néctares.

¿Zumo natural o concentrado?

En el mercado puedes encontrar una gran variedad de zumos de fruta, pero hay que saber diferenciar entre el zumo concentrado (elaborado a base de concentrado) y el zumo natural (extraído directamente de la fruta). Cada tipo de zumo tiene distintos beneficios y debes aprender a priorizarlos según lo que más te convenga.

El zumo extraído directamente de las frutas no pasa por ningún proceso, simplemente se obtiene el jugo de la fruta exprimida para, después beberlo. Esta es la manera de ingerir mayor cantidad de vitaminas, aunque es conveniente consumirlo en cuanto antes para aprovechar todos sus nutrientes antes de que sufran procesos de oxidación.

Por otra parte, los zumos concentrados o reconstituidos son aquellos que han sido fabricados partiendo de un zumo exprimido previamente. Una vez exprimido, el zumo sigue varios procesos de conservación, pasando por casos de deshidratación en los que se mezcla con agua para poder obtener la mezcla final. A esta mezcla se le puede añadir colorantes, azúcares y conservantes con la única finalidad de obtener un sabor que sea lo más parecido a la fruta de la cual proviene el jugo exprimido. En general, el zumo se somete a un proceso de evaporación por el cual se quita hasta un 80% del agua que posee la fruta, perdiendo más de la mitad de sus vitaminas y minerales y, una vez concentrado, se van añadiendo los aromas, los ácidos, el agua y todas las sustancias necesarias que reconstituirán el “zumo” de forma definitiva.

En conclusión, el principal beneficio de los zumos concentrados es que son la forma más efectiva de conservar el zumo por más tiempo, además de evitarte el trabajo de trocear, exprimir y limpiar. Sin embargo, aunque ambos hidraten por igual, los zumos naturales te darán un mayor aporte vitamínico.

El zumo 100% exprimido

Se trata de fruta fresca exprimida, sin añadir ni quitar ningún otro componente. Para tener una mayor seguridad, estos zumos sufren un proceso de pasteurización, diferenciando entre los que se conservan a  temperatura ambiente y aquellos que encuentras refrigerados.

Los zumos 100% exprimidos que se conservan refrigerados mantienen mejor el sabor original de la fruta exprimida. Por contra, se pueden conservar por un menor periodo de tiempo (sólo 3 meses) en comparación con los otros zumos 100% exprimidos.

El zumo 100% exprimido que puedes encontrar en el supermercado es de primera clase, por su textura y sabor sería lo más cercano y parecido al zumo natural que puedes preparar y exprimir en casa.

¿Y el néctar?

El néctar está compuesto por zumo, agua y azúcar. El mínimo de contenido en zumo para un néctar es de un 45%. Es mejor tomar zumo a base de concentrado o zumos naturales antes que néctar ya que, desde un punto de vista nutricional, el néctar no es tan completo.

Este tipo de bebidas son ricas en un tipo de azúcar llamado fructosa, y la ingesta de líquido azucarado durante un periodo de tiempo prolongado puede producir una resistencia del organismo a la leptina, una hormona que regula el nivel de lípidos en sangre, provocando alteraciones metabólicas.

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