Los minerales mantienen el equilibrio de fluidos en tu cuerpo y son los responsables directos de tus niveles de energía, evitan calambres musculares y forman tus huesos.

Azufre

Lo puedes encontrar en grandes cantidades en la carne, cebollas, huevos y judías pintas. El azufre es imprescindible para la formación y regeneración del cartílago, siendo la cantidad diaria mínima recomendada de 800 mg.

Calcio

El calcio forma los huesos y tiene una función protagonista en la regulación de la presión sanguínea. Se recomienda 700 mg diarios y acompañarlo con ingesta de vitamina D, muy práctica para que el organismo lo absorba mejor.

Cloro

El cloro es un buen ayudante para regular el balance celular de los líquidos que predominan en el organismo. Se recomienda unos 800 mg diarios y se encuentra, por supuesto, en la sal común.

Fósforo

El fósforo tiene la capacidad de disminuir el dolor muscular que te provocan las cargas del entrenamiento y, además, ayuda a liberar la energía. La cantidad diaria recomendada es de 500 mg y es muy rico en alimentos como atún, hígado o almendras.

Magnesio

El magnesio regula la temperatura comporal y ayuda al buen funcionamiento del sistema nervioso. Al menos se necesitan 300 mg diarios de magnesio para el buen funcionamiento del organismo y lo puedes encontrar en verduras de hoja verde y aguacates.

Potasio

El potasio regula la presión arterial y, al igual que el cloro, regula el balance de líquidos del cuerpo. Se requieren 3500 mg por día, cantidad que podrías sacar de tres platanos, dos melocotones o un aguacate.

Sodio

Desempeña las mismas funciones que el potasio y la cantidad mínima diaria recomendada son de 1500 mg, a la que se llega habitualmente sin necesidad de suplementación gracias a la sal común que ingieres en las comidas.

Más info | 5 cosas que quizás no sabías sobre el sodio.

1 Comentario

  1. Vaya, se echa de menos contar que los elementos como el sodio, calcio, potasio, cloro y magnesio son fundamentales para una buena función del sistema nervioso. Y sin un buen balance de ellos, hay debilidad muscular (por falta de tono neuromuscular), hay calambres, fatiga crónica etc.
    Hay que salir de los tópicos un poco y profundizar un poco más en los procesos. Eso ayudaría más al corredor que repetir cada tres meses la misma historia.
    saludos

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