Mizuno siempre ha sido uno de los referentes claros en el mundillo del running, llegando a marcar la pauta a seguir en muchos momentos. Sin embargo, por alguna extraña razón, ha estado unos cuantos años yendo un poco como sin rumbo, ya no sólo por la aparente falta de ideas, que le hacía prácticamente limitarse a dejar que sus productos asentados siguieran siendo sus sustento, sino también porque los movimientos que llevaba a cabo eras bastante tímidos o poco significativos.

Esto les había llevado a un cierto apalancamiento que estaba suponiendo una fuga ingente de muchos de sus usuarios fieles y a una gran pérdida de posición, algo que, afortunadamente empezaron a corregir hace unas temporadas con la introducción del ap+ como compuesto principal para la mediasuela, la presentación (por fin) de una zapatilla para luchar con solvencia en el segmento de “neutros de +75 kgs”, etc.

En esta “remontada”, el año pasado toparon con un par de inconvenientes imprevistos porque algunos de los cambios que introdujeron, a pesar de que mejoraban claramente sus versiones anteriores, no terminaron de cuajar entre los habituales de la marca y han decidido reencauzarlos en la colección actual (por ejemplo, el ojal desacoplado que ya no está presente en los modelos de este año).

Pues bien, sea por unas razones o por otras, la verdad es que las versiones actuales de la mayoría de sus modelos son posiblemente las mejores que han tenido hasta la fecha y, después de ver cómo están introduciéndose paulatinamente estos cambios y modificaciones y lo que se está dejando entrever de cara a las futuras colecciones, creo que ya sí que se puede afirmar sin ningún miedo que Mizuno vuelve a ser la que era y que está volviendo a configurar un gran catálogo a la altura que se espera de ella.

Un ejemplo de toda esta historia y evolución reciente lo podemos ver en la Wave Elixir 7 que nos ocupa en este análisis a fondo ya que, aunque ha sido un modelo que siempre ha presentado unos argumentos tremendamente válidos, al final acababa cojeando por algún punto (durabilidad de la suela, chasis no suficientemente solvente, …), lo que le quitaba credibilidad global y hacía que muchos se acabaran decantando por otros modelos de otras marcas o que incluso se acabaran refugiando en las Precision que, aunque neutras, les permitían seguir manteniendo los toques característicos mizuneros.

Pero bueno, dejémonos de historietas y vamos a ponernos a la faena de destripar la que es, hasta ahora, la mejor Mizuno Elixir ;-D

Mediasuela

Nada, que no sabía por dónde empezar a escribir de ellas y he decidido de manera unilateral y porque yo lo valgo, que lo primero es hablar de esa zona anaranjada que tanto mola (mecanismo de decisión científicamente probado, palabra ;-D).

Fuera de coñas, las zapatillas de Mizuno tienen millones de cosas que podríamos alabar y de las que podríamos hablar largo y tendido pero, para un servidor, gran parte de la gracia de sus zapas está “de mitad para abajo” así que por eso empiezo centrándome en esa zona.

Todavía hay quien sigue creyéndose eso de que las Mizuno son duras y, aunque no le falta parte de razón, desde que introdujeron el ap+, ya no se debería hablar en esos términos, sino que es más acertado hablar de que tienen un tacto firme.

La gracia de este polímero, que poco ha poco han ido introduciendo en todos sus modelos, es que ofrece un toque majo de amortiguación pero sin que tanga demasiado recorrido, lo que acaba conservando ese toque de firmeza y respuesta que todo fan de la marca espera pero que también las hace aptas para los que gustan de tactos algo más dóciles.

Otra de sus ventajas es la durabilidad ya que conserva muy bien las propiedades según van pasando los kms, tanto en el propio entrenamiento (se comportan igual al empezar y al terminar la salida) como en los kms acumulados durante su vida útil (obviamente, se va deteriorando, pero “envejece” bastante bien).

El otro gran responsable de este tacto y comportamiento es el mítico Wave Plate, esa pieza (o conjunto de piezas) de TPU en forma de onda que se encarga de la amortiguación, control y estabilidad, generalmente de la parte del talón y mediopié y que, en algunos modelos llega incluso hasta el antepié.

Al tener una amortiguación mecánica, el tacto es algo más firme pero tiene la ventaja de que su duración es, a priori, algo mayor que la de muchos polímeros o geles.

En función del tipo de zapatilla y el perfil de corredor al que va destinada, el Wave puede tener varias configuraciones y en estas Elixir adopta el de “Parallel Wave”. Si nos fijamos en las caras interior y exterior, vemos que son dos placas

diferentes: la gris del exterior, con menos ondas y “agujeros” y la negra del interior, más ondulada y más cerrada, para dar cierto soporte antipronación (muy sutil, tal como veremos más adelante al hablar del comportamiento en dinámico).

Gracias a estas configuraciones, no necesitan recurrir a dobles densidades para dar soporte antipronación sino que lo consiguen únicamente jugando con la forma, diseño y ubicación del Wave Plate y el polímero de la mediasuela.

Curiosamente, el Wave Plate, que es una de las mejores armas de Mizuno (seguramente una de las más características, hasta el punto de que mucha gente sigue diciendo eso de “tengo unas Mizuno Wave” ;-D) ha sido uno de sus puntos débiles en sus zapatillas mixtas (Precision y Elixir) ya que flexaban mucho en la zona del mediopié.

En la actualidad, siguen teniendo cierta flexión, me imagino que porque la casa quiere que sea así y, de hecho, lo que parece ser un punto en contra, es justo algo que gusta a muchos de los que buscan unas mixtas flexibles pero sí que se percibe cierta tendencia de la casa por tender hacia la solución de ese punto y, aunque siga contentando a los que buscan ese toque de flexibilidad en el arco, cada vez va teniendo una mejor pinta y, de hecho, en estas Elixir 7, diría que está prácticamente en su punto o que, al menos, ya no se le puede echar en cara como punto negativo.

Suela

Si continuamos dando una vuelta por los bajos, seguimos encontrando cosas interesantes.

El talón tiene la típica forma de herradura (en forma de “U”) que también es marca típica de la casa y que le da una tremenda estabilidad en esa zona.

No es excesivamente ancho (en la parte de la dinámica comentaremos las ventajas de esto) pero tiene una contundencia y firmeza sin igual, algo que notas siempre que te calzas unas Mizuno, sean neutras o pronadoras.

Dos son los compuestos responsables del comportamiento de la suela: el clásico X10 que se ubica en las zonas de mayor impacto y que tiene una gran resistencia al desgaste a la vez que ofrece un agarre bastante bueno y el jovencito G3, que se encarga de darnos un buen agarre y que, por lo tanto, se ubica más hacia el antepié.

El agarre es tremendamente bueno en todas las superficies en las que las he probado, incluso en mojado, donde no me han fallado ni una sola vez (y eso que gracias a las lluvias de estas semanas, se han artado a rodar con grandes cantidades de agua). Ojo, cuando digo “todas las superficies”, es literal porque agarran como si le fuera la vida en ello en asfalto, tierra compacta, césped e incluso en superficies algo más comprometidas como los suelos de gres y similares.

Aunque los dos compuestos funcionan de miedo, hay que reconocer que parte del comportamiento es gracias a la configuración de la suela, que combina zonas con mucho contacto con el suelo (talón y parte exterior del antepié) y unas zonas con multitud de taquitos pequeños que nos permiten agarrarnos como si tuviéramos garras en los pies.

Destacar que el tema de la suela había sido tradicionalmente un punto débil de las Elixir, a las que se les achacaba que duraban poco pero, por las referencias que tengo y por lo que he ido viendo durante la prueba, diría que es otra de las cosas que también están solucionadas (algo que en parte ya se consiguió en la versión anterior).

Y, bueno, a modo de anécdota, comentar que recogen alguna piedrecilla entre los taquitos de la parte interior pero en el talón, algo que a veces le critican a Mizuno, al menos yo, nunca he tenido ni un solo problema con él, ni con éstas, ni con ninguna otra de las que he usado (con piedras, no, pero sí con nieve ya que se acumula en el agujero del talón).

Lo siento, pero he tenido que dejar para la que es una de las grandes novedades de la última colección de Mizuno, los Flex Controllers, pero es que me es difícil ubicarlos ya que se ven en la suela (las dos piececillas verdes que se ven en la primera ranura de flexión), se podría hablar de ellos en la mediasuela pero su comportamiento encaja más en la zona de la dinámica.

¿Y qué carajo es esto de los Flex Controllers que tanto cuesta ubicar?

Pues bien, digamos que serían como dos pequeños Wave Plates en miniatura que actúan controlando la flexibilidad delantera y la respuesta de la zapatilla. Hablaremos en más detalle de ellos en el apartado de la dinámica pero, sin ninguna duda, son una gran innovación por parte de la marca para dotar a sus zapatillas de una respuesta aún mejor de la que ya caracterizaba a sus zapatillas.

Upper y Horma

Lo primero y más importante del upper es el diseño, que es precioso y en esta séptima versión se sale, con esas rayas en plan cebra (soy incapaz de decantarme claramente por su color porque, teóricamente son grises (antracita) pero en determinados momentos tiran a morado… caray, ni que fuera del ziritione aquél que se puso de moda :-D), con esos guiños enigmáticos (la inscripción que hay en la parte exterior de la puntera significa “Elixir” en japonés y el símbolo que hay en el talón es un “7” en esta misma lengua), … no se puede negar que las Elixir siempre han tenido una estética muy cuidada y bastante llamativa y esto último le ha permitido ganar no pocos adeptos y lo mismo hasta a llegado a espantar a algún runner pudoroso (algo que ya no tiene sentido porque ya se ven muchas zapatillas tan llamativas o más).

En fin, una vez hecha la chanza con lo de la estética (lo he dicho en plan coña pero me parece un diseño impresionante y chulísimo ;-D), nos ponemos a la faena con el upper, que tiene su miga.

De unas Mizuno esperas un upper fresco y éstas no son una excepción, con una doble rejilla en la que la exterior es extremadamente abierta y la interior es algo más tupida  (entre otras cosas para que no entre porquería fácilmente) pero que al ser muy finita, permite que sea muy transpirable.

Sobre la rejilla nos encontramos un montón de tiras y refuerzos (las piezas grises que se ven en las fotos) y que, curiosamente, están acolchadas por dentro en muchos de los casos para minimizar las posibles sensaciones de falta de confort o rozaduras.

  • En la zona del empeine, por el exterior salen desde el cuatro y quinto ojal dos tiras que forman una única pieza y que mueren hacia delante en el quinto metatarso y, hacia atrás, más o menos a la altura del talón y, por la zona del interior, lo que se tiene es una doble tira que sale desde estos mismos ojales pero que van ambas hacia atrás.
  • En el talón tenemos una tira que llega a enganchar con estas dos.
  • Desde el primer ojal, a ambos lados salen tiras dobles dejando libre el espacio del juanete y del primer metatarso.
  • La puntera está muy bien reforzada y deja dos pequeñas aberturas minúsculas.
  • La ojetera está montada sobre refuerzos de este mismo material.

En definitiva, infinidad de refuerzos que aunque parezcan colocados al tuntún y tengan una apariencia caótica, están perfectamente ubicados para conseguir un upper con muy buena estructura y un ajuste tremendo pero que no penaliza en absoluto a la transpirabilidad de la zapatilla.

La zona del tobillo merece una atención especial porque, como en todas las Mizuno es impecable.

La horma en esa zona es bastante ceñida (que no estrecha), tiene un contrafuerte de dimensiones considerables y bastante rígido, un collar bastante cerrado y que además cierra inclinándose ligeramente hacia dentro, una altura en el aquiles media (la han bajado merced a las sugerencias de usuarios de la versión anterior, sigue siendo medio-alta), el collar no es excesivamente grueso (no tiene mucho “foam”) pero se siente bastante agradable, ya no tiene el último ojal desacoplado (algo que se ganó muchos enemigos en las versiones anteriores de muchos modelos), … en definitiva, un talón increíblemente bueno que da una seguridad muy grande.

La lengüeta es muy mullidita y ancha, pero en la última parte se estrecha para no molestar y al tener cierta altura y tener un interior de una tela muy suave, queda perfecta.

La plantilla es de Ortholite en vez de de ap como las anteriores, es aparentemente “simplona” y no aparenta ser especialmente blanda cuando se toquetea pero puesta en la zapatilla, contando con la superficie sobre la que apoya, tiene un tacto muy agradable.

Los cordones son un tanto toscos y rígidos (casi parecen cordones de montaña  así que choca con lo que normalmente te encuentras en unas ruteras), pero se atan muy bien, no ceden nada y son suficientemente largos para atártelas usando el último ojal.

En cuanto a la ojetera, va en paralelo, pero no está en una única pieza sino que va en diferentes bloques para dar un gran ajuste sin comprometer a la flexibilidad en la zona del empeine.

Todo este compendio de tecnologías, materiales, diseños, etc. que hemos ido viendo en el apartado del upper es lo que Mizuno engloba dentro del concepto de su Dynamotion Fit y que persigue como principal objetivo el conseguir crear una zapatilla que trabaje con el pie durante todo el ciclo de la pisada.

Por último, un par de apuntes rápidos sobre la horma que es bastante estándar dentro de lo que es Mizuno:

  • Es bastante amplia, sobre todo en antepié donde da muchísima holgura, aunque sin dejar que los dedos vayan bailando o perdidos. En la zona del empeine y el arco da una amplitud media y en la del retropié y talón es bastante ceñida, aunque sin llegar a ser angosta.
  • Tallan holgadas y quizá un pelín grandes de largo, aunque no sabría decir si es por la amplitud en la zona de los dedos o porque realmente talle holgado de largo.
  • No hay que dejarse engañar por la puntera relativamente afilada porque no son nada estrechas.
  • Lo bueno es que con el ajuste que dan, quedan perfectamente puestas a pesar de esa holgura, algo que es siempre muy bien acogido por la gente de pies grandes y por los plantilleros.

De marcha con ellas…

Las Elixir 7 son unas buenas compañeras de fatigas porque te acompañarán muy bien prácticamente en todo tipo de situaciones aunque, sin duda, ellas serán mucho más felices si les dan un poco de candela así que, que nadie se deje engañar por la apariencia que transmiten al tenerlas en las manos porque, sin ser radicales, no son precisamente unas mixtas modositas.

De peso se mueven más o menos en la media de este tipo de zapatillas (más bien tirando hacia lo ligerito porque no olvidemos que son mixtas pronadoras), rondando los 260 gramos en el 9 USA (al llevarlas puestas dan sensación de ser aún más ligeras).

El perfil, según números y medidas es relativamente alto, con un talón bastante contundente y una diferencia talón-punta de trece milímetros aunque, en marcha, ni se notan tan lejos del suelo, ni se nota ningún tipo de impedimento para llevar una pisada de mediopié o antepié.

La transición de la pisada es increíble, muy rápida y con una flexión muy buena.

El trabajo del Wave Plate, muy equilibrado en cuanto a rigidez y flexibilidad, unido a cierta diferencia talón punta, un tacto de mediasuela relativamente firme y una puntera bastante levantada hacen que desde el momento en el que impactas con el suelo, puedas comenzar a lanzar el pie hacia delante a una velocidad de vértigo y que se desperdicie muy poca energía.

En este comportamiento tienen mucha culpa los Flex Controllers que mencionamos anteriormente ya que, como su nombre indica, actúan a modo de “controladores de la flexión” sobre la primera gran ranura transversal del antepié. La gracia es que no se dedican sólo a controlar la flexión sino que actúan también a modo de “mini wave plates”, contribuyendo a hacer un pequeño efecto catapulta que lanza la pisada en las últimas fases de esta, cuando estamos metiéndonos en la fase de impulso.

La flexión es bastante alta pero es muy buena porque doblan por donde deben (no cojean del arco como le ha pasado a muchos modelos mizuneros) y lo hace de una forma muy progresiva, incrementándose a medida que nos acercamos a la puntera (tiene hasta tres ranuras transversales). La flexión longitudinal es también muy buena merced a una gran ranura que remire que podamos “deformar” la zapatilla según necesitemos o según nos lo exija el terreno.

La respuesta que dan es increíble y piden fiesta a gritos pero, ojo, que tampoco estamos ante unas zapas agresivas. Es curioso cómo se adaptan a lo que le pedimos porque, cuando vamos a ritmos modestos, no se quejan y nos permiten ciertas concesiones, pero si empezamos a pisar el acelerador, vemos que nos siguen la marcha sin problemas y mucho tenemos que ser capaces de correr para que sean ellas las que acaben pidiendo tregua.

Este comportamiento respondón era de esperar y es característico de la mayoría de las Mizuno (el mítico “es como si se me fueran los pies solos hacia delante” que tantas veces hemos escuchado a alguien cuando se calza unas Mizuno por primera vez) pero ese tacto “ligeramente dócil” es lo que seguramente sorprenderá a muchos de los que se calcen las Elixir 7 (sobre todo los que sean de peso medio bajo que sentirán la tentación de utilizarlas casi como zapa de diario).

Lo bueno es que no sólo tienen esta gran pegada sino que además son tremendamente ágiles en marcha.

A esto ayuda mucho el hecho de que se sienten perfectamente ajustadas y acopladas al pie, que el talón es firme y no es excesivamente ancho, que son ligeritas, … parece que cuanto más les das, más te piden y más cómodo te vas sintiendo con ellas… salvo porque vas notando que cada vez pican más las patas, que el corazón va más rápido, que te cuesta más respirar… ;-D

En cuanto a la corrección, como hemos mencionado son contundentes en talón aunque más que en plan corregir o dejar de corregir la pronación de manera clara, va  más bien encaminada a que entre bien el pie en el momento del impacto inicial y luego ya ir guiando la pisada en función de lo que vayamos demandando.

La corrección o soporte que dan es muy sutil por lo que son perfectamente utilizables por corredores neutros.

Por cierto, aunque son a priori unas zapatillas ruteras (asfalteras) y se desenvuelven ahí a las mil maravillas, donde destacan sobremanera es cuando las sacas fuera del asfalto… lo mismo es que las rayas del upper son de tigre en vez de de cebra ;-D

Fuera de coñas, si en asfalto se comportan bien, es al moverlas “off-road” donde descubrimos un potencial increíble ya que se mueven que da miedo gracias a esa agilidad de la que acabamos de hablar, el tacto firme de la amortiguación, el gran agarre de la suela, lo bien que flexan, etc.

Usuario Tipo

Son muy interesantes para corredores ligeritos, de neutros a levemente pronadores, que rueden a ritmos alegres y que quieren unas zapatillas cañeras con las que presentarse a la faena sea cual sea ésta, sin preocuparse de cuántos kms van a hacer, a qué ritmos van a ir o por qué terrenos van a correr (p. ej. para un corredor sub 65 kgs de los que ruedan prácticamente todo a ritmos que pocas veces ven el 4 como cifra de los minutos, podrían llegar a servir como zapa “para todo”).

Otro perfil típico es el de corredores (independientemente del peso), de neutros a levemente pronadores que quieran una zapatilla mixta de tacto firme y relativamente flexible que les dé garantías tanto para entrenamientos cañeros como para competiciones de cierta distancia y a ritmos medios.

También son una grandísimas alternativa para los que gusten de hacer los entrenamientos cañeros en terrenos off-road (no me refiero a meterse en plan trail sino a tierra compacta, sendas y demás) porque ahí encontrarán una mixta con mucho carácter y extremadamente ágil que les permitirá meter kilómetros a mansalva y rodar a ritmos realmente altos.

Por supuesto, por su carácter de mixtas, son perfectas como zapatilla de competición para media-larga distancia (media maratón en adelante) para todo aquél que quiera competir con una zapatilla ligerita, con buena respuesta, tacto firme, buena transición y que necesite cierta cantidad de soporte.

Peso de la Zapatilla: 260 gr.
PVP: 120 €.

23 Comentarios

  1. Nunca había machacado a fondo unas Elixir porque, por unas cosas u otras, siempre había acabado depositando mi confianza en otros modelos (de la marca o de otras) pero reconozco que esta séptima versión me sorprendió desde el momento en el que me las calcé y di las primeras zancadas hasta el punto de que ya se ha venido conmigo a tres competiciones (ojo, se han venido a correrlas, no como zapatillas de paseo ;-D).

  2. Ufff creo que si las encuentro en rebajas a buen precio van a caer. Estoy buscando una zapatilla ligera y rápida, con muy buena respuesta, y que me permitan hacer entrenamientos cañeros o competiciones a partir de 10km en torno 3:40-50 y a su vez vaya bien protegido de amortiguación y estabilidad, y parece que encajan a la perfección :)) Y de estética me encantan!!!!

  3. bastianlilu, encajan a la perfección en todos y cada uno de los puntos que has puesto así que si las ves mínimamente golosas no te lo pienses porque no creo que te defrauden.

  4. Entonces, si lo he entendido bien, podría decirse que las Elixir entrarían mas menos en la categoría de las Precision, solo que las Elixir serían para pronadores y las Precisión para neutros, ¿no?

  5. JBerto, siempre ha sido así y se puede considerar que son la pareja de mixtas de Mizuno: Precision para neutros y Elixir para pronadores.

    Sin embargo, no son “hermanas”, sino “primas”.
    Es decir, las Elixir 7 no son unas Precision 12 con doble densidad, sino que, desde mi punto de vista, las Elixir 7 son unas zapas más completas

  6. Ahhh, OK, gracias.

    Yo ahora mismo tengo unas Precision 12 para mis entrenos “rápidos” (pongo lo de “rápidos” entre comillas porque lo que para mí es ir a tope para vosotros será ir al trote, jajaja) y la verdad es que son super cómodas (eso sí, han sido las primeras mixtas que he calzado, así que no puedo comparar, pero me han parecido comodísimas, a pesar de que casi todo el mundo me decía que para mi peso no me iban a servir). Para las tiradas largas voy con unas Vomero, y para Trail con unas WildCat.

    Pero como ya les queda poca vida a mis Precision (imaginad, tienen que “soportar” mis casi 90 kilos), estoy mirando su reemplazo. Como me ha ido bien con estas Mizuno, igual me pruebo las Elixir 7, aunque también me tienta mucho esperar y estirarlas un poco mas para pillarme las Precision 13 cuando salgan.

    Aunque también me tienta mucho las nuevas esas de Under Armour con MicroG (la review que hicisteis por aquí me gustó mucho).

    Bueno no me enrollo mas que me estoy yendo por las ramas.

    Lo dicho, gracias por la aclaración Morath. Un saludo.

  7. Si te han ido bien las Precision 12… seguiría con ellas, no vaya a ser que el puntín de cambio a las Elixir 7 estropee el tema.

    De las Micro G, ¿a cuáles te refieres a las Charge RC o a las demás?
    Es que el cambio a las Charge RC es bastante grande porque es un tacto más firme, menos flexibilidad en el arco (un punto débil de las Precision), mucho más ajustado el upper, …
    Ojo, no digo que no te vayan a ir y, seguramente para tu peso te funcionarían mejor porque creo que aguantan mejor el peso pero pruébalas primero por si acaso.

  8. Hablaba de las Charge. Me llaman mucho la atención, aunque me ha ido tan bien con las Precision que, como digo, no sé si esperarme y pillarme las 13 cuando salgan.

    En cualquier caso, a ver si encuentro las Charge en alguna tienda y me las puedo probar.

    Lo que tengo claro es que, para mis entrenos rápidos, la cosa está entre esas dos zapas.

    Para mis rodajes largos, como ya también tengo que ir jubilando mis Vomero 5, estoy entre las 7 (aunque creo que les ha quitado algo de amortiguación, lo que no me gusta para mis zapas de tiradas largas), las Cirrus33, y también me llaman mucho las Sketcher GOrun Ride (que ya te pregunté algo en otro post), aunque estas últimas son muy diferentes a las otras dos que tengo en mente.

  9. HOLA MORATH, supongo que a ritmos en 10k de 3,40-3,50 van sobradas no? ahora tengo las 890v2, y las siento casi como mas de entrenamiento ligero que de competicion, me encantan las MUSHA pero creo que son mas para los pros. UN SALUDO, GRAN REVIEW.

  10. Gracias PAU17!!!

    A esos ritmos, las Elixir 7 van perfectamente y podrían rodar millones de kilómetros porque van justo en ese punto en el que hace falta ese equilibrio entre respuesta cañera y docilidad.

    Aunque sean zapas diferentes, el uso podría ser relativamente parecido al de esas 890v2, es decir, mixtas no agresivas (quizá tienen algo menos de respuesta pero se dejan estirar mejor).

    Si es para competis hasta 10K, dependiendo de cómo te sientas con ellas y de qué otros usos les quieras dar (competis más cortas en plan 5K vs competis más largas en plan media maratón) no descartaría esas Musha porque la verdad es que, si es hasta 10K, dan bastante juego.
    No obstante, para moverse alrededor del 37’30” en el 10K, que es lo que sale con esos ritmos que has puesto, las Elixir 7 son perfectas.

  11. Uffff… pintan muy bien… también por el diseño ;-D …pero son de la colección otoño-invierno 2012 así que les falta bastante hasta que se pongan a tiro.

  12. Yo las tengo desde hace 3 meses y firmo casi punto por punto lo dicho en el análisis. Excelente zapatilla, muy polivalente, con tacto 100% Mizuno (amortiguación más bien firme, no dura y mucha repuesta) y una horma excelente para mi pie: abraza muy bien el tobillo y deja espacio en los dedos. Se llevan muy bien a ritmos rápidos, pero también si vas suave. Siempre da una sensación de rapidez, por así decirlo.

  13. Hola Morath, definitivamente me he hecho con ellas y las voy a empezar a probar esta misma semana, pero allá va mi duda: ¿me irán a la perfección para competir en media maratón e intentar bajar de 1h:20 si mis piernas me funcionan? 😀
    Y lo que es más importante, estoy preparando la Maratón de Valencia con intención de rondar las 2h:50 ¿crees que lo puedo abordar con mis elixir 7 con garantías de éxito?? Lo dicho, que si falla algo seré yo y no le podré echar la culpa a las zapas jeje 🙂

  14. Hombre bastianlilu, preguntarme a mí por si te van a ir a la perfección… uffff… yo puedo mojarme hasta intentar intuir si te pueden ir bien o mal, pero eso de la perfección es hilar demasiado fino, ¿no?
    Jejejej ;-D

    Con las Elixir 7 he hecho tiradas rondando el 3’45”/km de velocidad crucero y van genial porque es una velocidad que toleran muy bien y sabes que cuando viene una zona más lenta, más comprometida… o si petas, puedes reducir el ritmo y no se te quejan nada, amén de que no te van machacando nada porque tienen una amortiguación con un tacto muy majo.

    Por lo tanto, para la media maratón podrían ser unas zapas bastante buenas y si cuando les hagas alguna tiradita más larga notas que te sigues encontrando cómodo con ellas, las llevaría a la maratón sin dudarlo porque a 4’/km van también en su salsa.

    Además, con el buen agarre que tienen, sabes que no te van a fallar en caso de que salga un día regulero y te llueva, algo que es muy importante para las maratones.

  15. ¿Qué ha pasado con estas? ¿Se las han cargado? Porqué tengo que renovar y quería seguir con este modelo o la versión 8 pero ya no las encuentro en ningún lugar, ni vía web.
    ¿Qué modelo de Mizuno actual es el más parecido a las Elixir?

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