El ´hombre muelle´

Daniel Martí ha logrado doce medallas en salto de altura en los Nacionales de las categorías inferiores. El atleta del Hinaco Monzón destaca por espectacular bote.

Arturo Ortiz, plusmarquista nacional de salto de altura con 2,34, se quedó alucinado cuando conoció al montisonense Dani Martí. "Se quedó con la boca abierta por mi bote. Sin hacer nada, de repente hacía ¡ping!. Y subía como un muelle", explica Martí. El oscense decidió dejar su Monzón natal y se fue a vivir hace cuatro años a la residencia Blume de Madrid para entrenarse con Ortiz.

El altoaragonés es el saltador vertical más bajito de la élite nacional. Mide 1,73, pero compensa este hándicap con el bote y su velocidad en la entrada al listón. Salta 2,15, 42 centímetros sobre su cabeza. "Si tuviera la altura de un saltador normal, superaría los 2,30. Pero esto no es una matemática pura. Al ser más bajito, soy más ágil y rápido. Pero con 22 años, no creo que crezca mucho más", dice el montisonense. Otro problema para el atleta del Hinaco Monzón. Su pequeño pie. "Calzó un 40 y medio. Es un pie de niño".

Dani no se perdió ayer ningún detalle de la final del Campeonato del Mundo celebrada en Valencia. Ganó el prodigioso Stefan Holm, cuatro veces campeón del mundo indoor. El sueco es de los más pequeñitos del mundo, pero su salto es el mejor. Bota nada menos que 59 centímetros sobre su cabeza. "Mide 1,81 y parece un enano. Pero supera el listón sobre 2,40. Y es más rápido que yo", explica.

Asignatura pendiente

Su gran asignatura pendiente es lograr una medalla en un Nacional Absoluto. Lleva dos cuartos puestos y dos quintos. Pero ha coleccionado chapas en los Nacionales juveniles, júniors y promesas. "Tengo siete oros, cuatro platas y un bronce", indica. Con 2,15 al aire libre, una de sus referencias es la plusmarca regional de Gustavo Marqueta. El récord de Aragón bajo techo es de 2,18 y 2,16 al aire libre. "Pero no estoy obsesionado por buscarlo", afirma. Prefiere una medalla en un Nacional absoluto, puesto que "para el récord tengo tiempo para conquistarlo".

Uno de sus puntos fuertes son sus grandes dotes competitivas. Siempre tiene su cabeza a tope en la gran competición. "Hago mis mejores marcas en los campeonatos y es el día que me encuentro mejor y más motivado". En el Hinaco Martí está en el proyecto olímpico con Eliseo, Caballero, Gazol y Périz. Para asistir a Pekín debe saltar 2,25, la mínima B. "Con mi estatura es difícil que lo consiga. Son 52 centímetros sobre mi altura y esos poco lo han hecho en el mundo. Pero por intentarlo..., que no quede".

En Madrid estudia Ingeníeria Técnica Electrónica. Muchas veces se desespera. "Para cualquier desplazamiento, necesitas toda la mañana. En Monzón vas de punta a punta en cinco minutos". Del atletismo sabe que no va a vivir, aunque este año quiere volcarse con el deporte. "Doy más prioridad al atletismo, pero cuando no me renueven la beca, priorizaré los estudios, que es lo que me da de comer. Este primavera doblaré cuatro días a la semana. Espero volver a Monzón, puesto que Madrid no me gusta mucho para vivir", dice.

Este invierno sus prestaciones han sido medianas. "Podría haber hecho una mejor planificación para llegar más fresco al Nacional Absoluto. He tenido problemas físicos". En Valencia saltó 2,09 y terminó el séptimo. En el Nacional Promesa de Zaragoza fue el tercero. "Llegué con dudas al Huevo. Calentando me empezó a doler la planta del pie e hice 2,12".

Al aire libre su objetivo son los Nacionales Promesa de Monzón y los Absolutos en Tenerife. "En casa hay que ir a por el oro como sea. Me viene bien esa presión. Espero estar cerca de 2,20", concluye.

09/03/2008 Ricardo Martí
Fuente: El Periódico de Aragón