Élian Périz alcanza su madurez deportiva con el oro del Nacional

Elian Périz es un genuino producto de la cantera del Hinaco Monzón. La atleta binefarense de 25 años ya forma parte del libro de oro de un club en el que han militado los olímpicos Javier Moracho, Álvaro Burrell, Javier Gazol, Eliseo Martín o Rosita Sierra, la primera aragonesa en conquistar un oro en un Nacional absoluto en la década de los 60. Formada de manera tranquila por Juanjo Blasco en Binéfar, Périz conquistó por fin su primer Campeonato de España. Fue el domingo en Sevilla donde logró un triunfo de ley frente a Ester Desviat en los 800 lisos y que le condujo a la participación en los Europeos de Turín.

Tras militar en el Simply Scorpio y el Puma, clubs con los que conquistó el Campeonato de España Promesa, el curso pasado regresó a sus raíces y fichó por el Hinaco Monzón. Mujer de cabeza muy bien amueblada y con las ideas muy claras, su prioridad era alcanzar la élite nacional femenina de los 800 lisos.

Pero en el 2008 llegó su gran depresión. El corazón le pudo y se quedó cuarta de los 800 del Nacional absoluto bajo techo tras un altercado en carrera con Kadhija Ramouni. En verano se repitió la historia y volvió a ser cuarta en Tenerife. "Hay que aprender de lo bueno y de lo malo y me he sabido reponer de los golpes que me he llevado", indica.

Es una mujer valiente y decidió dar un cambio de timón a su vida. Su futuro pasaba por ser profesional del atletismo y se fue a vivir a la Residencia Blume de Madrid. Allí se prepararía con el técnico Arturo Martín junto a Arturo Casado, Alberto García y Elena García. "Fue una decisión repentina. Necesitaba hacer algo más para subir el escalón que me faltaba", dice la atleta del Hinaco. La oscense terminó la carrera de Administración y Dirección de Empresas en Zaragoza y empezó a trabajar en Binéfar en una empresa de alquiler de maquinaria de la construcción. En su localidad natal las condiciones de entrenamiento eran complicadas. "Me merecía la oportunidad de dedicarme en exclusiva al atletismo. El mejor sitio es Madrid y no me lo pensé", recuerda.

En Sevilla su alegría fue doble al llevarse el oro con la camiseta del Monzón. "Los títulos promesa fueron con el Puma y el Scorpio. Este oro se lo debía al Monzón y he saldado mi deuda con ellos", indica.

Fuente: El Periódico de Aragón