Amanecio el domingo ligeramente cubierto, pero estaba claro que eran unas nubes engañosas. El sol estaba enviado radiación a lo bestia.
Siguendo mi preparación habitual, desayuno de variado de cerales dos horas antes de la carrera. Preparo los trastos y me voy a buscar el coche. A las nueve y media marcaba ya 20º, y sin sol. Esta claro que vamos a pasar mucho calor.

Aparco en la explanada de arena de Chapin. Hay mucha gente ya. Por suerte me adelante, y recogi el dorsal el sabado por la mañana. Asi que llego con la camiseta preparada. Mientras me cambio saludo a los Zebulones que estaban dos coches mas alla. Como es habitual en ellos, se estaban cachondeando hasta de su sombra.

Como ya me conozco las instalaciones de Chapin, voy tranquilo a calentar. A pesar de eso estoy inquieto por la incertidumbre del reto al que me enfrento. Se que puedo hacerlo, pero no estoy seguro de cómo va a reaccionar mi cuerpo.
Pensaba que ibamos a empezar con el retraso habitual, pero nos convocan a la salida con gran puntualidad. Son las 09:56 en el videomarcador del campo y estamos todos listos. Veo que somos algunos menos corredores de los que me esperaba, pero hay muchos participantes aun asi.
Se guarda un minuto de silencio por el miembro de la Union Atletica San Fernando que murio en el accidente de helicóptero de Haiti.

Pistoletazo y a correr. La salida del estadio es menos agobiante que la ultima vez que corri, pero aun asi casi salimos caminando del embudo. Intento establecer mi ritmo, pero hay mucha gente y me desconcentro. Veo a los zebulones unos metros mas alla, y me guio de su referencia, aunque se que ellos van a correr mas rapido que mi ritmo. Se que los tengo que dejar ir, pero me sirven de ayuda.
Voy demasiado alto de pulsaciones, y trato de acomodar mi ritmo, pero no soy capaz. A eso del kilometro 2,5 el sol que estaba oculto tras las nubes da la cara. Este sol pica, aunque sea de abril. Rompo a sudar a lo grande. Hace mucho bochorno, y no se mueve una brizna de viento.

Paso por el kilometro 5 en 23:40, voy demasiado deprisa. Cojo agua del avituallamiento y trato de seguir regulando. Pero la pequeña inclinación de la Av. De Arcos me impide bajar de pulsaciones. El sol me esta agobiando bien.
En el avituallamiento del kilometro 7,5 me empiezo a echar agua por la cabeza. Hay que controlar la temperatura corporal. Me sigo encontrando fuera de mi ritmo, y no soy capaz de acompasarme a mi ritmo teorico.

Nos acercamos al centro. La recta de la calle Arcos se me hace eterna. Ya habia hecho ese tramo entrenando con bastantes kilómetros acumulados, pero no lo recuerdo tan duro. El sol y el bochorno es lo que me esta matando. Entramos en la zona adoquinada, y los tobillos empiezan a protestar. Voy deseando ver el siguiente avituallamiento. Esta a mitad de la calle Medina. Bebo un poco, pero lo que quiero es mojarme la cabeza otra vez.

Por fin salimos de los adoquines, y el sol otra vez esta tapado por las nubes. Aunque sigo fuera de mi ritmo, me encuentro algo mas comodo. Adelanto a un par de chavales que estan sufriendo y que necesitan levantar el pie un poco. Paso el 10.000 en 49:05, sigo yendo demasiado rapido.
Me alegro al ver el edificio de Hancienda, hay otro avituallamiento ahí. Bebo un poco de powerade, aunque como viene en un vaso, la mayor parte se la beben mis pantalones. Tambien cojo agua para seguir mojandome la cabeza. Esta vez directamente vacio media botella sobre mi pelo. Me empapo hasta la cintura, pero noto que me alivia el sofoco que tenia.

Ahora me enfrento a un ligero repecho, y lo acuso. Por suerte se que no es largo, y que despues hay que bajar. Veo un par de corredores caminando.
Giro y entramos en la via de servicio de la circunvalación. Por fin un poco de bajada. Se forma un pequeño grupeto de 4 o 5 corredores. Con uno de sus miembros llegare casi a meta.
Kilometro 12,5, mas agua por la cabeza y un par de tragos. Ahora se me esta empezando a hacer pesado el ritmo inadecuado que he llevado. Hasta el kilometro 16 sigo agonizando mentalmente. Escucho pasar una ambulancia, me imagino que alguien ha debido sufrir un golpe de calor (despues he leido que tuvieron que atender a un chaval ingles por el calor, esa puede que fuera su ambulancia).
La avenida Europa la cogemos ahora con la pendiente a favor, pero no noto ningun alivio. Ya estoy en esa fase en la que uno sigue por inercia. Rectas infinitas, parece que no avanzo.
Pasamos frente al parque de bomberos. Han desplegado una escala. Desde la cesta nos animan dos bomberos. Otros se han subido a la valla del cuartel, y desde alli nos animan. Me sube la moral ver a esos tios jaleandonos.

Veo el kilometro 18, es un alivio, pero hace ya varios kilómetros que ni miro mi tiempo de paso. Se que estoy cerca de meta, conozco las calles, pero el tiempo parece que se ha detenido. Solo soy consciente de mis jadeos y de los de mi compañera de grupo. Hay gente que la conoce, y la animan. Ya estamos bordeando el estadio. Estoy rogando ver la señal del kilometro 20.

Esto es interminable.

Por fin empiezo a bordear el estadio. Puerta 1, 2, 3… por fin veo nuestra puerta de entrada. No me fijo ni en la gente, solo en los colores de la pista. Ahora se por fin que voy a ser capaz de terminar. Estos tienen que ser los metros en los que realmente se disfruta de lo que he hecho. Solo quiero terminar.

Entro solo en meta. Según mis cuentas 1:48:05. No me puedo parar. Noto que se me cae encima todo el esfuerzo. Recojo mi camiseta y la bolsita de picnic. Veo a mi novia de pie en la pista, mirandome. Me dan ganas de llorar. La doy un beso, pero casi no me sale ni la voz. Estoy ronco sin haber hablado. Debo tener la garganta inflamada.
Me dice que me ha visto entrar muy bien en el estadio, y que iba con determinación. Le digo la verdad, iba reventado.

Me como una barrita, y bebo un poco. Me noto los tobillos doloridos de los puñeteros adoquines. Estoy satisfecho por lo que he hecho. Pero la verdad es que las he pasado putisimas. Van a pasar muchos meses, y muchos entrenos antes de que se me pase por la cabeza hacer otra media. Aunque el año que viene, me volvere a ver las caras con la Media de Jerez.