JAN ECHEVARRÍA. Llevábamos augurándolo desde hace tiempo. La I Familiaren Lasterketa sería un éxito. Así fue. El mar, la montaña, un entorno maravilloso y, sobre todo, el buen ambiente entre los participantes marcaron una jornada de domingo como pocas. No llovió. Las predicciones meteorológicas fallaron. No pasó lo mismo con los corredores, que a las diez de la mañana hicieron de Zierbena la capital del atletismo popular.

Los primeros en correr esta prueba de EL CORREO, patrocinada por Petronor, Ipar Kutxa y Decathlon, fueron los niños de entre siete y once años. Sus caras daban buena cuenta de que un reto es un reto, no importa la edad. ¡Qué nervios! A sus pocos años ya parecían conocer los valores que rigen este deporte: esfuerzo y autosuperación, una lección para el futuro. Jakes Gurrutxaga, con el dorsal número 351, fue el niño más rápido. Había 46 chavales compartiendo salida con el guipuzcoano, pero su sprint final resultó demoledor. Se mostró paciente, esperando su momento. Y cuando apenas quedaban cincuenta metros para el final no perdonó y dejó atrás al líder de la prueba, Oier Medina, del club Muñatones. Los dos corredores demostraron una gran profesionalidad, al igual que el resto de sus compañeros de carrera. El padre del vencedor, Ignacio Gurrutxaga, estaba entusiasmado con la victoria: «Hemos venido a probar y al final nos llevamos una copa en Vizcaya (risas). La prueba ha sido muy bonita, una buena iniciativa. La verdad es que ha merecido la pena hacer pira al partido de fútbol que tenía hoy Jakes», reconoció.

A sus quince años Unai Ayude también lo pasó en grande. Su victoria fue clara, contundente. Aún así, durante los 1.200 metros de carrera tuvo detrás a un muy digno competidor. Y es que con sólo once años David Encinas demostró con creces que puede presumir de estilo atlético. El ganador le reconoció el mérito. «Al final se ha acercado bastante. He tenido que esforzarme hasta la meta». Queda claro que, con chavales así, el futuro del atletismo popular está garantizado.

Con bolsa del corredor
Al finalizar la segunda prueba de la I Familiaren Lasterketa, muchos adultos ya calzaban sus zapatillas de correr. Algunos calentaban junto al puerto, había ganas de completar los 6,7 kilómetros de carrera. No obstante, antes tocaba ver trotar a esos locos bajitos, bautizados como 'chupetines', que con menos de seis años iban a completar un recorrido simbólico de 350 metros. El padre de Eleder Gerrero, ganador de seis años en esta categoría, aseguraba tras finalizar la prueba que es «mucho peor atleta» que su hijo. Sin duda, esa es una de las grandes imágenes que deja esta carrera familiar, la de los padres acompañando a los pequeños hasta una meta abarrotada por un público para quitarse el sombrero.
Y ahora tocaba premiar a los jovencitos y sortear los regalos. Los 'miniatletas' esperaban atentos poder ganar algún obsequio extra. Algunos tuvieron suerte, otros no. Aún así, todos se llevaron para casa una bolsa de corredor, provista de artículos para los amantes de este deporte, y repusieron fuerzas con el avituallamiento que la organización repartió entre todos los participantes.

Corriendo con su perro
Por fin llegó el momento más esperado del día. Los niños ya habían cumplido y la carrera de los adultos estaba a punto de comenzar. La mayoría de las miradas estaban centradas en la madrina de la prueba, Virginia Berasategui, que apenas una semana antes se había proclamado ganadora del Bilbao Triathlon. Los más curiosos no se lo querían perder.

Entre los participantes hubo de todo. Atletas que buscaban mejorar su marca personal, debutantes cuyo objetivo era saber hasta dónde podían llegar y aficionados que junto con algún familiar o amigo se habían propuesto cruzar la meta en pareja. Sonó el pistoletazo de salida y cada uno marcó su ritmo, no había marcha atrás.
Iñaki Bengoa, del Getxo Atletismo, fue el primero en cruzar la meta. Lo hizo con el número 126, en la prueba individual. Borja Martínez y Alberto Gutiérrez, del club Ostruka, no pudieron hacer nada para frenar su sprint final. «Cuando quedaban 300 metros para acabar he hecho el cambio de ritmo y no me han seguido. Ha sido una buena carrera», valoraba el ganador. En la categoría femenina, la polaca Anna Ewelina, la bilbaína Marta Henares, de 48 años, y Nati Ruiz fueron las más rápidas.

Poco después, llegaron los participantes de la novedosa competición por parejas de esta I Familiaren Lasterketa -hubo hasta quien corrió con su perro-. El tándem formado por los hermanos Sergio y Raúl Gómez se hizo con el podio. «Teníamos ganas de correr en familia, ha sido una buena idea», comentaron recién cruzada la meta. Y eso que hasta entonces no sabían que, al igual que el resto de corredores, podrán descargarse en vamosacorrer.elcorreo.com una portada de EL CORREO con su foto personalizada y un vídeo de su llegada a meta.


Masaje de recuperación
Y por si los participantes finalizaron con las fuerzas justas la organizaciópn había preparado una sorpresa final. Un equipo de fisioterapeutas encabezado por el colaborador de Vamos a Correr, Natxo Corral (Fisioterapia Bizitza) se encargo de "soltar las piernas" a todos aqueños niños y mayores que lo desearan. Queda claro que esta prueba ha logrado su objetivo: enriquecer la competición proponiendo un bonito plan en familia.


Para ver la llegada de los corredores en vídeo
Clasificacin de I Familiaren Lasterketa Zierbenan | elcorreo.com