De todos los deportistas que practican atletismo, el corredor de fondo, es el que sufre más cuando, por cualquier circunstancia, sube la temperatura.
Estas incomodidades no son iguales para todos. Hay corredores en que su termorregulación es más efectiva que la de otros y, por tanto, es mejor su adaptación. También influye el lugar de residencia. A nivel del mar la temperatura se suaviza pero sube la humedad, en cambio, tierra adentro, en los climas continentales, la temperatura es más alta pero la humedad baja ostensiblemente. Solamente en estos últimos climas la proximidad de un río puede hacer que además suba la humedad.
Como ya he dicho antes, el cuerpo con la llegada del calor en el lugar donde vive el atleta, se va aclimatando paulatinamente. Normalmente para entrenar se buscan las horas de menor calor para mejorar el rendimiento. Es sabido que el organismo se acostumbra a esas horas y ese calor. Este efecto se rompe cuando se va a competir y la prueba está programada a una hora, en la cual, la temperatura es mucho más alta. Otra manera de romper esa aclimatación es por un traslado a un lugar de mucho más calor.
De las dos maneras se producen cambios en el organismo y, por tanto, en el rendimiento deportivo. En consecuencia, es necesario evitar o paliar esos efectos en el mayor grado posible.
Con un ejercicio prolongado e intenso, el calor interno puede llegar a sobrepasar los 41ºC y, a partir de los 42ºC el corredor puede sufrir un serio peligro, incluso de muerte. En cuanto empieza a subir la temperatura el cuerpo se defiende desencadenando la termorregulación, que viene siendo un mecanismo de defensa para perder calor y regular así la temperatura.
Los tiempos de adaptación al calor suelen ser alrededor de una semana, pero este tiempo variará dependiendo de cada individuo. De todas maneras existen una serie de directrices que permiten adaptarse con mayor prontitud.
1. Durante la adaptación reforzar el aporte de líquidos y electrolitos.
2. Deben utilizarse ropas livianas termófugas que repelen el calor.
3. Al iniciar la aclimatación debe tenerse presente que los primeros días son los que acarrean más problemas. Con lo cual cuidad con las cargas de entrenamiento.
4. Es conveniente saber que cuanto mejor entrenado esté el atleta, antes se producirá la adaptación.
5. La aclimatación ha de hacerse de manera gradual. Por ejemplo antes de desplazarse al lugar caluroso, o antes de iniciar el periodo de calor; hay que buscar las horas más cercanas al calor.
6. El trabajo durante la primera semana ha de ser moderado.(no superior a 1h30´).
7.Evidentemente para la adaptación hay que aplicar cargas suficientemente altas, por encima del 50% del Potencia aeróbica MÁXIMA).
8. Hay que vigilar el peso, la pérdida de líquidos hace que descienda el peso. Este es uno de los síntomas más manifiestos de la deshidratación. De producirse es preciso bajar moderadamente las cargas pero teniendo cuidado que ese descenso no produzca un aumento de peso si sigue el mismo nivel de alimentación. Por todo ello, podría ser precisa una regulación del aporte calórico en la alimentación.
9. Debe mantenerse el nivel de líquidos bebiendo aún sin tener sed. La sensación de sed es la luz roja que enciende cuando la pérdida es tal que comienza la deshidratación.
10. El déficit de bebidas electrolíticas perjudica la aclimatación, aunque también es cierto que el exceso de éste tampoco potencia dichos procesos.
11. Aunque el corredor este aclimatado al calor, es recomendado que las sesiones más intensas se hagan a las horas más frescas del día.
12. El organismo sufre en esta aclimatación. Esto se traduce en una sensación de cansancio, un tono muscular bajo. Algunas veces al atardecer, pueden aparecer dolores de cabeza y, sobre todo, problemas del sueño. También se detectan cambios en la temperatura basal y en el pulso basal.
13 . Respecto a la adaptación y tolerancia al calor no hay grandes diferencias entre hombre y mujer. Quizás las mujeres presentan una mayor tolerancia al ejercicio en situaciones de calor y humedad, debido a su mayor área de superficie corporal. Sin embargo, su capacidad de producción de sudor es menor que en el hombre.
14. Después de unos días se produce la adaptación. Los cambios habidos vuelven a la normalidad, por lo que tras su comprobación se se sabe cuándo se ha producido.
El Calor y el corredor de fondo | Planificatuentrenamiento