He publicado un libro en Amazon con el título MI VIDA EN EL ATLETISMO, ANECDOTAS Y REFLEXIONES, ( 35 relatos cortos) hay entrenos de alto nivel, sinsabores, contratiempos, anécdotas divertidas, etc, creo que os motivará. Os dejo una de las anécdotas:
LA INVIOLABILIDAD DEL ENTRENAMIENTO
Durante una temporada me encontraba en una forma perfecta, los días pasaban y cada vez me encontraba mejor. Un día en concreto tenía que hacer 15 de 400 m.

Ya por la mañana, cuando fui a trabajar, le daba vueltas al entreno. Pensaba en el sitio donde las iba a hacer, los tiempos, la recuperación. En fin, visionando el entreno, decidí hacerlas a las 6 de la tarde.

A las 5 me llamó mi hija de 16 años y me citó de repente para ir a comisaría para firmar no sé qué papeles para un viaje que tenía que hacer porque era menor. Bueno, pensé tendré que retrasar media hora el entreno. En fin, los hijos son los hijos.

Mientras estaba en comisaría, de repente suena el móvil, era mi mujer: “Jaime, sube a casa urgentemente, que tu hija (otra de 12 años) se ha caído y se ha roto el brazo”. Subí rápido y fuimos al hospital con mi mujer y la niña. Le inmovilizaron el brazo, y el médico nos dice que, aunque la rotura ha sido limpia, hay que operarla para ponerle unos clavos. Cuando salió del quirófano vino el médico y nos comentó que todo había ido perfecto y que no nos preocupáramos.

Estuvimos con ella en la habitación y sobre las 3 de la mañana me dice mi mujer: “Vete a casa a dormir y así me puedes relevar mañana a las 9, porque si estamos los dos toda la noche despiertos, mañana estaremos hechos polvo”. Cogí el coche me fui a casa me puse las mallas y una camiseta y a las 3 y media de la mañana, en una carretera que está debajo de mi casa, hice las 15 x 400 m.