Atletismo
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diario de paco gacela

  1. #441
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    Cita Originalmente escrito por paco gacela Ver Mensaje
    eso dicelo al mali, el por que colecciona fotos de negros desnudos en vez de señoritas negras con bragitas de seda, este mali tiene para todos.
    Por lo que veo a mas de uno se le estan destapando las orientaciones sexuales. Paco y eso de que te has asustado al ver al negro y que te has caido del sillon NO ME LO CREO.

  2. #442
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    Cita Originalmente escrito por oosskkaarr Ver Mensaje
    Por lo que veo a mas de uno se le estan destapando las orientaciones sexuales. Paco y eso de que te has asustado al ver al negro y que te has caido del sillon NO ME LO CREO.
    Yo creo que el mali tiene esa foto en el cabecero de su cama, y como a este le va la carne y el pescado, algo hara por las noches, no se que hara con las velas negras de la bruja lola.

  3. #443
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    Las velas negras de la bruja Lola dice, habra que decir mejor que hace con la vela negra del negro.

  4. #444
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    Cita Originalmente escrito por oosskkaarr Ver Mensaje
    Las velas negras de la bruja Lola dice, habra que decir mejor que hace con la vela negra del negro.
    eso,eso. que lo diga, al final le vamos a sacar todo el lado oscuro que tiene el mali.

  5. #445
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    ajajajjajajajajajajjjjajajaj,ya veo,q el negro sigue dando q hablar,ya dije q ese negro,aparece,cada vez q uno llega a 1000 mensajes,no es mi culpa,ni soy gayer amedias,es el administrador segundo del diario de Alvaro,q puso en el codigo fuente del sistema ordinario,q apareciera esa imagen,si hayq explicarlo tooo.

    Pero,bueno,no me digas oskar,q no es coincidente,el paco en madrid en to el orgullo ese,y q aparezca eso.
    La vida son 3 dias,cogelos o tirate por la ventana

  6. #446
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    Cita Originalmente escrito por paco gacela Ver Mensaje
    lunes/5/7/2010 Hoy lunes he salido para hacer una tirada larga de 13 0 14 km por el retiro a un ritmo normal si forzar la maquina, cuando llegue a los 10km por mi reloj marcaba 42'28, hoy le he dado 3 vueltas al retiro, aqui tambien hay algunas subidas y bajadas cortas, pero son subidas y algo de trabajo cuesta subirlas, hoy me en contraba mejor que el otro dia aunque el otro dia le di al retiro una vuelta mas. Hoy me he sentido mejor de caja que de piernas, y poco mas contar, a sido un entrenamiento mas para mis piernas.
    buen entreno paquito, esta cojonudo llevar un ritmo de 4'15'' sin forzar, estas muy fuerte tio,un saludo

  7. #447
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    Cita Originalmente escrito por javi46 Ver Mensaje
    buen entreno paquito, esta cojonudo llevar un ritmo de 4'15'' sin forzar, estas muy fuerte tio,un saludo
    hola javi, bueno se puede hacer mejor, estos niños me tienen preocupado, estaba ilusionado de correr la media maraton con los colegas y siempre tiene que pasar algun improvisto

  8. #448
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    Hace tiempo me rondaba por la cabeza de decir lo de la alimentacion y ahora me he acordado, sabemos que una buena alimentacion esta en la verdura, fruta, hidratos, algo de proteinas etc, etc, y hacer 5 comidas diarias, pues bien, yo no suelo hacer 5 comidas diarias, suelo comer solamente 3 comidas diarias y algunas veces picoteo en merienda, no se si hacer las 5 comidas diarias me pondria mas fuerte y con mas energia, pero es que yo estoy acostumbrado de hacer solo 3 comidas y algo por merienda nada mas,,,,que opinais vosotros.

  9. #449
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    Que buena tiradita te metiste granuja!!, tú no te desmotives paquito q estás fenómeno,va a ser una gran putada la falta del mondri, pero tenemos q seguir amigo.

  10. #450
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    Cita Originalmente escrito por paco gacela Ver Mensaje
    Hace tiempo me rondaba por la cabeza de decir lo de la alimentacion y ahora me he acordado, sabemos que una buena alimentacion esta en la verdura, fruta, hidratos, algo de proteinas etc, etc, y hacer 5 comidas diarias, pues bien, yo no suelo hacer 5 comidas diarias, suelo comer solamente 3 comidas diarias y algunas veces picoteo en merienda, no se si hacer las 5 comidas diarias me pondria mas fuerte y con mas energia, pero es que yo estoy acostumbrado de hacer solo 3 comidas y algo por merienda nada mas,,,,que opinais vosotros.
    Pues no sé muy bien. Creo que es bueno hacer 5 comidas, pero tampoco sé explicarte bien porqué

  11. #451
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    De entrada es mejor hacer 5 comidas que 3,basicamente porque llegas con menos hambre a la siguiente,la distribucion de los alimentos es mas equilibrada a lo largo del dia,evitando picoteos y subidas y bajadas bruscas del azucar,pero hay que puntualizar algo,cuando hablamos de hacer 5 comidas en vez de 3,significa distribuir el total de los alimetos que ingerimos en esas 3 comidas ,en 5 ,no comer 2 veces mas,para torpes si comieramos a lo largo del dia 3 bocadillos en 3 comidas,o sea 1 por cada comida al hacer 5 comidas no comeriamos 5 bocadillos sino que cortariamos esos 3 bocadillos en trozos iguales y los distribuiriamos entre las 5 comidas.Al final hemos comido los 3 bocadillos en 5 veces.
    Has entendido EPI ? Si lo he entendido BLAS¡¡¡¡
    Proximos objetivos:
    Volver a DISFRUTAR ¡¡

  12. #452
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    Cita Originalmente escrito por linense Ver Mensaje
    De entrada es mejor hacer 5 comidas que 3,basicamente porque llegas con menos hambre a la siguiente,la distribucion de los alimentos es mas equilibrada a lo largo del dia,evitando picoteos y subidas y bajadas bruscas del azucar,pero hay que puntualizar algo,cuando hablamos de hacer 5 comidas en vez de 3,significa distribuir el total de los alimetos que ingerimos en esas 3 comidas ,en 5 ,no comer 2 veces mas,para torpes si comieramos a lo largo del dia 3 bocadillos en 3 comidas,o sea 1 por cada comida al hacer 5 comidas no comeriamos 5 bocadillos sino que cortariamos esos 3 bocadillos en trozos iguales y los distribuiriamos entre las 5 comidas.Al final hemos comido los 3 bocadillos en 5 veces.
    Has entendido EPI ? Si lo he entendido BLAS¡¡¡¡

    Muy buena explicación linense, acaso dudas de la capacidad intelectual de alguno??

  13. #453
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    Cita Originalmente escrito por linense Ver Mensaje
    De entrada es mejor hacer 5 comidas que 3,basicamente porque llegas con menos hambre a la siguiente,la distribucion de los alimentos es mas equilibrada a lo largo del dia,evitando picoteos y subidas y bajadas bruscas del azucar,pero hay que puntualizar algo,cuando hablamos de hacer 5 comidas en vez de 3,significa distribuir el total de los alimetos que ingerimos en esas 3 comidas ,en 5 ,no comer 2 veces mas,para torpes si comieramos a lo largo del dia 3 bocadillos en 3 comidas,o sea 1 por cada comida al hacer 5 comidas no comeriamos 5 bocadillos sino que cortariamos esos 3 bocadillos en trozos iguales y los distribuiriamos entre las 5 comidas.Al final hemos comido los 3 bocadillos en 5 veces.
    Has entendido EPI ? Si lo he entendido BLAS¡¡¡¡
    EL linense, desde que esta con nosotros se esta volviendo mas inteligente, no ves que tiene que mirar mas el GOOGLE para ilustrarse mejor, y asi poder respondernos adecuadamente si hombre lo he entendido, muy buen argumento has dado.

  14. #454
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    Yo creo la alimentacion,es el tema mas importante de llevar,y el q hara q se rinda,y se crezca a la vez q lo hacemos con los entrenos.

    Pero es muy dificil,los alimentos de hoy en dia,estan muy alterados,por la propia mano del hombre,y encontrar alimentos sanos,y en abundancia hoy en dia,es una kimera.

    Aqui os dejo un enlace,relacionado,con todo lo q conlleva los entrenos,alimentacion,en el sistema inmune,parece serio.

    EJERCICIO FISICO Y EL SISTEMA INMUNOLÓGICO
    Ejercicio físico y el sistema inmunológico
    Dr. Bram van Dam


    El ejercicio físico, y sobre todo los deportes de alto nivel, causan una alteración de la homeostasis en el cuerpo humano. Un número de parámetros se adapta a una situación, que desde el punto de vista genético implica una huida o una defensa. El ejercicio físico (los deportes) es un comportamiento compensatorio sociocultural, que sin embargo hace miles de años, tuvo un significado muy diferente. Entonces se trataba de la búsqueda de alimentos o de la autodefensa contra un enemigo real, y ahora se trata de ganar medallas u ocupar un puesto en un ‚ranking’.

    Nuestro cuerpo no puede distinguir entre ambas situaciones, de manera que los mecanismos a describir tienen todavía el mismo significado genético que cuando los simios se estaban convirtiendo poco a poco en seres humanos.

    Los cambios causados por el deporte (alteración de la homeostasis por el ejercicio físico) se producen a casi todos los niveles y afectan a casi todos los órganos y sistemas de órganos del ser humano, sobre todo:

    * El sistema cardiovascular
    * Los músculos del esqueleto, tejido conjuntivo (tendones, ligamentos, cápsulas) y los huesos
    * Los pulmones y el transporte del oxígeno
    * El sistema inmunológico
    * El sistema digestivo
    * La regulación endocrinológica
    * El sistema nervioso y los mecanismos de control del sistema nervioso central
    * El sistema de secreción, sobre todo los riñones y la piel


    La fisiología deportiva y la medicina deportiva se han centrado durante decenas de años sólo en las alteraciones por la práctica de deportes del sistema cardiovascular, los músculos y los parámetros de la ventilación, porque sólo a nivel macroscópico se podían objetivar las alteraciones (por ejemplo el aumento en volumen de un músculo mediante el entrenamiento de potencia, el aumento del volumen por latido del corazón gracias al entrenamiento de resistencia y el aumento del VO2-max, también en deportistas que practican deportes de resistencia). En los últimos años, nuevas técnicas también han hecho posible la medición objetivable en cuanto a, por ejemplo, el sistema nervioso (cambios en la producción de transmisores y en el potencial de las membrana), el sistema endocrinológico (alteraciones en la relación proporcional entre, por ejemplo, las hormonas ergotropas y las trofotropas como la insulina y el glucagón) ergotrope en trofotrope hormonen als insuline en glykagon) y el sistema inmunitario (medición de determinadas inmunoglobulinas o citoquinas con ayuda de
    1 anticuerpos monoclonales o la objetivización de las alteraciones de linfocitos producidos con ayuda de una citometría de flujo).

    El cuadro construido por la fisiología y medicina deportiva dista todavía mucho de ser completo. Muchos resultados de los estudios son difíciles de interpretar, porque ni siquiera está claro si la ciencia ya es capaz de investigar el cuadro en su totalidad: mucho de lo que sabemos ahora sólo son aspectos parciales de la totalidad de los cambios y las adaptaciones. Con toda seguridad no conocemos todavía todas las interleucinas y sabemos muy poco de las funciones de determinados subgrupos de glóbulos blancos. Pero ya se pueden sacar, con mucha cautela, las primeras conclusiones.

    Dentro del marco de este módulo nos centraremos en el estado actual de la ciencia que se ocupa de la interacción entre deporte y el sistema inmunológico. Para ello, haremos lo siguiente:

    1. Hacer unos comentarios de introducción al estudio del entrenamiento

    2. Revelar unos cuantos aspectos específicos de la inmunología

    3. Indicar e interpretar (en la medida de lo posible) las alteraciones de dichos aspectos debido al ejercicio físico (deporte a alto nivel)

    4. investigar en qué medida los factores, sobre los que el deportista tiene control (por ejemplo la alimentación, la suplementación y la regeneración), puedan prevenir las consecuencias negativas, sobre todo del deporte a alto nivel (por ejemplo el aumento del agotamiento o la mayor incidencia de cáncer en edades más avanzadas).



    1. Introducción al estudio del entrenamiento


    El deporte a alto nivel significa la mejora y la adaptación de la capacidad de rendimiento dentro del marco de los factores determinantes y limitadores de las prestaciones de un determinado tipo de deporte. Para ello, un primer requisito, aparte de un estudio de dichos factores determinantes y limitadores, es un entrenamiento regular y sobre todo una alternancia eficaz entre carga y regeneración.

    Hoy en día ya no es posible pertenecer a la élite deportivo nacional o internacional realizando menos de 4 entrenamientos a la semana. En muchos deportes la situación habitual es de varios entrenamientos al día.

    Algunos ejemplos:

    Los corredores de 100 m entrenan regularmente entre 20 y 24 veces a la semana, en sesiones que duran muchas veces más de 2 horas. Así se llega a un tiempo total de entrenamientos de más de 40 - 50 horas.

    Triatlón largo (3,8 km de natación; 180 km de ciclismo y 42,192 km de carrera) exige a los atletas los siguientes parámetros en cuanto a entrenamiento (a la semana): 15 – 18 km de natación, 600 – 900 km de ciclismo y 140 – 160 km de carrera. Además, en las fases especiales de preparación, se hacen prácticas del cambio de un deporte a otro.
    En etapas concretas, dependiendo del período del año, los grupos de baile latino-americano entrenan durante 8 a 10,5 horas al día (entrenamiento2 individual, entrenamiento 1/1, entrenamiento de grupos parciales y entrenamiento del grupo completo).


    Estos pocos ejemplos demuestran indudablemente que la duración total de carga supera claramente la de una semana normal de trabajo. Por lo tanto, no nos equivocamos al decir que (algunos) deportistas de élite se pueden considerar como (casi) los últimos obreros que realizan trabajos duros.


    El consumo total de energía también apunta en esa dirección. Por ejemplo, los ciclistas que participan en pruebas por etapas (Tour de France, etc.) entre 6000 y 10000 kCal al día, y los corredores de pruebas de seis días incluso hasta 12000 kCal al día. Un tracto intestinal no entrenado no puede digerir estas grandes cantidades de comida. La ingesta de líquidos durante las etapas montañosas puede ascender a más de 20 litros al día por corredor (no es de extrañar que en el deporte del ciclismo exista el término ‘aguadores’).


    La alternancia entre carga y regeneración ocupa aquí un lugar central. En principio conocemos la fase de la carga como una perturbación de la homeostasis; durante esta fase, el nivel de rendimiento de la estructura sometida a esfuerzo o del deportista en general empieza a bajar gradualmente, véase figura 1.

    Figura 1: La carga causa una disminución de la capacidad de rendimiento; a continuación, después de determinado período de regeneración, se produce una sobrecompensación
    Después de la carga viene la regeneración. El tiempo que transcurre entre el punto más bajo de carga y el punto más alto de la sobrecompensación es para casi todas las formas de carga (entrenamiento) y para la regeneración de las estructuras totalmente diferente.


    Algunos ejemplos:

    Forma de carga o estructura
    Duración de la regeneración
    Fosfato de creatina
    Aprox. 45 segundos
    Carrera de fondo poco intensiva (< 1 hora)
    Aprox. 24 horas
    Carga duradera extenuante
    > 48 horas
    3
    Entrenamiento de esfuerzo máximo
    > 72 horas
    Competición con carga de lactato muy alta
    (por ejemplo final 400 m; lactato > 24 mmol/l)
    > 72 horas

    La sobrecompensación es en estos casos una forma de adaptación, controlada desde el núcleo de la célula (ADN), con el fin de percibir la misma carga con menos intensidad durante el siguiente entrenamiento. Al cabo del tiempo desaparece el efecto de la sobrecompensación, si no se aplica un nuevo estímulo de carga. Y entonces la elección del siguiente momento de aplicación de carga tiene una importancia esencial. Si el entrenador elige este momento demasiado pronto, antes de que la regeneración máxima (alcanzar el nivel previo a la carga) haya tenido lugar, entonces el nivel de rendimiento bajará constantemente (fig. 2):


    Figura 2: Si el siguiente estímulo de entrenamiento se produce durante la fase de regeneración, entonces el nivel de rendimiento bajará en su totalidad.

    Si se aplica el siguiente estímulo después de que la sobrecompensación haya desaparecido de nuevo, entonces no se producirá ninguna mejora en el rendimiento (fig. 3):

    Figura 3: una serie de estímulos de entrenamiento inútiles: no se produce ninguna mejora del nivel de rendimiento 4.
    La combinación óptima de carga, regeneración y supercompensación produce una mejora máxima del rendimiento (fig. 4):

    El entrenador que es capaz de elegir el momento de carga adecuado, dependiendo del nivel de rendimiento y de la capacidad de adaptación del atleta individual, es el que más éxito obtendrá con sus atletas.

    Dentro de este proceso, en general sólo se tienen en cuenta los parámetros de carga, como la duración y la intensidad del entrenamiento, pero se da demasiado poca importancia a las ‘medidas de mejora de la regeneración’.


    Estas medidas incluyen (entre otras):

    • Alimentación (alimentación básica y suplementación)
    • Sueño
    • Sauna e hidroterapia
    • Técnicas mentales de relajación y nivel de alerta ('arousal')
    • Formas alternativas de carga
    • Masaje y formas de terapia física
    • Cambio de lugar y clima para los entrenamientos (campamentos de entrenamiento)

    En el capítulo 4 veremos que un número de estos factores también mejoran la interacción entre el deporte a alto nivel y el sistema inmunológico. La consecuencia es que el atleta perderá menos días de entrenamiento por enfermedad y/o regeneración retardada y alcanzará antes su nivel de rendimiento más alto.


    2. Introducción a la inmunología


    Por supuesto no va a ser posible, dentro del marco de este módulo, impartir un curso de inmunología. Por lo tanto, sólo me centraré en los principios funcionales básicos y únicamente en la medida en que se conoce una alteración interpretable de estos parámetros debido a la práctica de deportes a alto nivel. Por lo tanto se dejarán fuera de consideración las reacciones inmunológicas generales, como por ejemplo las del sistema de complemento. También quiero hacer referencia a la descripción general del sistema inmunológico del primer año.

    El sistema inmunitario puede actuar tanto con ayuda de las células (las bacterias, por ejemplo, son absorbidas y lisadas por granulocitos) como mediante sustancias disueltas en la sangre (las bacterias también pueden ser destruidas por factores de complemento).

    A nivel funcional podemos diferenciar en el sistema inmunológico una parte específica y otra no-específica. No especifica aquí que los componentes de esta parte del sistema inmunológico pueden convertirse en activos contra muchos diferentes antígenos (ejemplo: los granulocitos y los macrófagos pueden fagocitar un número de tipos de bacterias). En este caso se produce la mayoría de las veces una activación de estos componentes del sistema inmunológico por productos (citoquinas) del sistema inmunológico específico; por ejemplo, el interferon γ, producido por linfocitos T, puede aumentar sensiblemente la eficacia de los macrófagos. Pero no se produce ningún cambio selectivo de la estructura de la superficie del macrófago: eso sería una reacción específica.

    El sistema inmunitario específico únicamente puede volverse activo contra un determinado antígeno. Esto va en detrimento de la rapidez de la reacción, el “retraso” puede ser de algunos días. Una reacción específica contra el virus del polio sólo puede destruir este virus. Otros virus, que se producen al mismo tiempo, no se pueden destruir. Para ello haría falta una nueva reacción específica. Por lo tanto, el sistema inmunológico se adapta a un determinado antígeno y pos eso lo llamamos también el sistema inmunológico adaptivo. Así es que la próxima vez que este determinado antígeno ataca a la persona, ¡la defensa ya está preparada! Pero a pesar de que el sistema inmunológico específico tiene sus ventajas, no puede sustituir al sistema no específico. ¡Aquí el factor TIEMPO tiene un papel importante!
    A base de la diferenciación funcional aquí mencionada, se puede determinar el siguiente esquema:

    Celular
    Humoral
    Específico
    Linfocitos T
    Linfocitos B
    Células de plasma
    Anticuerpos
    6
    No específico
    Granulocitos neutrófilos
    Granulocitos eosinófilos
    Monocitos
    Células asesinas (killer)
    Complemento
    Proteínas de fase aguda
    Interferones

    También podemos considerar el sistema no específico como la primera y más rápida línea de defensa que siempre se activa cuando una de las barreras del cuerpo es franqueada. Por eso se activan los granulocitos neutrófilos cuando nos hacemos una herida en la piel. Junto con los procesos de la curación de la herida, estos granulocitos impiden la expansión de los antígenos por todo el cuerpo a través de los vasos sanguíneos y linfáticos. Los granulocitos eosinófilos luchan sobre todo contra los parásitos. Las células asesinas, un subgrupo de linfocitos relativamente ‘antiguo’ desde el punto de vista evolutivo, pueden destruir las células que han sido infestadas con un virus y las células tumorales. Los monocitos son el eslabón entre el sistema de defensa específico y no específico. Pueden fagocitar antígenos y presentar los restos para alertar así el sistema de defensa específico.

    El sistema específico de defensa celular consiste en linfocitos T y B. Los linfocitos T se pueden subdividir en células con tareas regulatorias (células auxiliares y supresoras) y tareas citotóxicas (células T citotóxicas). Éstas últimas también pueden ser células del propio cuerpo que han sido atacadas por un virus o que reconocen y atacan las células tumorales. Los linfocitos B pueden ser activados mediante el antígeno adecuado y producen entonces anticuerpos, que a su vez buscan y marcan los antígenos en el flujo sanguíneo. Esto es también una forma de desactivación: los virus cubiertos de anticuerpos no pueden penetrar en las células.

    Granulocitos neutrófilos

    Este grupo de leucocitos es muy interesante. No sólo son, en cuanto a número, el mayor subgrupo del sistema de defensa (por ejemplo aprox. el doble del número de linfocitos y 20 veces más que las células ‘killer’), sino que también se sacrifican sin dudar por la salud de su huésped. Por eso su vida sólo dura un promedio de 1 a 2 días. Después de circular unas horas en la corriente sanguínea, desaparecen de dicho medio y viajan a través de los tejidos. A través de la quimiotaxis = atraer de forma química, “huelen” los antígenos y los fagocitan. Si es necesario, el tuétano produce para ello mucho varias veces la cantidad que circula habitualmente. Esto se puede ver macroscópicamente como pus, que puede llenar toda una cavidad del cuerpo. Durante la reacción defensiva (que se produce normalmente sin que nos damos cuenta) el granulocito neutrófilo produce mediadores de la inflamación como los leucotrienos, que fomentan y controlan la infección local y generalizada.
    Los granulocitos eosinófilos son mucho menor en número que sus colegas neutrófilos. Pero durante una infección causado por parásitos, su cantidad puede crecer hasta en un 50% del número total de leucitos circulantes. Contienen 7 sustancias (proteína básica principal) que pueden lisar las membranas de los parásitos. También en caso de alergias, que van unidas a un incremento de la inmunoglobina E, el número de eosinófilos incrementa (eosinofilia).

    Granulocitos basófilos juegan un papel importante pero no del todo claro en el sistema inmunológico del ser humano. Se activan sobre todo durante alergias y abandonan la corriente sanguínea para enlazar como células mástil la inmunoglobina E en los tejidos y producir a continuación los mediadores histamina, prostaglandina y leucotrienos, que a su vez provocan de nuevo las reacciones alérgicas típicas.
    Los macrófagos/monocitos son células con una vida relativamente larga: realizan su servicio a nuestra salud durante unos meses. Las cuatro tareas más importantes son:

    • Fagocitosis de antígenos y/o inmunocomplejos y restos de tejidos.
    • Cumplimiento de las tareas citotóxicos: los macrófagos activados pueden destruir casi todas las formas de antígenos.
    • Immunoregulación: la interleucina 1 y el Factor de Necrosis Tumoral α (TNFα) informan y activan los linfocitos, aumentan la toxicidad de los neutrófilos, provocan la reacción de fase aguda en el hígado, incitan al cerebro a aumentar la temperatura corporal (fiebre) y al aumento de la necesidad de sueño. Como inhibición contra unas reacciones de defensa demasiado violentas, los macrófagos producen sustancias como la prostaglandina E2 y la α1-antitripsina.
    • Presentación de antígenos en combinación con proteínas MHC (= identificación de tejidos) específicas, que inicia la cascada de defensa a través de los linfocitos.
    De la interacción de los diferentes componentes del sistema de defensa específico se origina en total el siguiente cuadro (figura 5):

    Figura 5: Modelo simplificado de la influencia reguladora de los componentes del sistema de defensa específico. Además está indicado donde los corticosteroides (como medicamento o producidos por el cuerpo) pueden bloquear determinada función o la proliferación de células.

    Linfocitos

    Linfocitos son células bastante pequeñas. Por este motivo persistió durante mucho tiempo la idea de que sólo jugaban un papel secundario dentro del sistema de defensa. Sólo en los años 70 del siglo pasado fue posible, con ayuda de mediciones específicas (anticuerpos monoclonales) determinar varios tipos de estructuras superficiales. De este modo resultó posible determinar diferentes clases de linfocitos. Estas estructuras se llaman Cluster de Diferenciación y se numeran en el orden consecutivo en el que fueron descubiertas, es decir: con CD más un número podemos indicar de qué tipo de linfocito se trata.
    Todos los linfocitos T llevan la proteína marcadora de células T (CD 3 +) junto con el llamado receptor de células T (TCR). El linfocito es activado a través del TCR. Existen 2 clases de TCRs. La mayoría de los linfocitos tienen el TCR2.

    Los linfocitos T maduran en el timo, de allí su denominación. Menos de 1 de 400 células cumplirá finalmente su tarea en el cuerpo: las demás células son destruidas, porque no cumplen su tarea debidamente y porque por lo tanto podrían provocar eventualmente reacciones autoinmunológicas. Las células T maduras circulan conforme a un patrón establecido: corriente sanguínea – tejido – sistema linfático – corriente sanguínea. Además, los linfocitos abandonan la corriente 9
    sanguínea siempre en el mismo lugar ('homing'); esto aumenta la reacción específica.

    Con ayuda de otras dos estructuras CD podemos diferenciar:
    CD 4 +/CD 3 + y CD 8 +/CD 3.

    El grupo mencionado en primer lugar (células auxiliares) tiene que cumplir tareas reguladoras. Aquí diferenciamos de nuevo dos subgrupos: las células tipo 1 (TH1) producen interleucina 2 e interferon γ y estimulan así la defensa intercelular. Las células tipo 2 (TH2) producen en su mayoría interleucina 4 y 10 y estimulan la defensa humoral ya que activan los linfocitos B, que a su vez producen anticuerpos (inmunoglobulinas).

    Si TH1 es activa contra un antígeno específico, entonces dicha actividad de las células TH2 resulta estar disminuida y viceversa. Una diferenciación insuficiente entre TH1 y TH2 tiene como consecuencia una reacción de defensa menguada, y por consiguiente una constante infección de virus (por ejemplo la hepatitis B).

    El subgrupo CD 8 +/CD 3 + puede:

    1. dirigirse contra células infectadas con un virus (células citotóxicas CD8) o
    2. frenar una reacción de defensa demasiado violenta (células supresoras).
    Esta función es de importancia vital para interrumpir reacciones autoinmunológicas después de que un virus o una bacteria esté podrida.

    Llama la atención de que más del 80% de estas células son supresoras, es decir: células reguladoras. ¡Parece ser menos difícil luchar contra un antígeno que evitar una reacción autoinmunológica!
    Células B (CD 19 +).

    Las células B pueden tanto reconocer y destruir de forma autónoma los antígenos, como – tras la activación a través de las células reguladoras TH2 – diferenciarse para convertirse en células plasmáticas, que producen los anticuerpos (inmunoglobulinas). Las células B no circulan, sino que se quedan estacionarias en los órganos linfáticos secundarios, como las glándulas linfáticas o el bazo.

    Células asesinas naturales (CD 16 ++/CD 56 +; CD 3 -)

    Estas células no específicas pueden ser activadas por interleucina 2 e interferon γ. Así se vuelven más tóxicos contra los antígenos. Sin embargo, también pueden actuar sin activación. Las células asesinas naturales (células NK) están en su mayoría presentes en los tejidos y por lo tanto no circulan por la corriente sanguínea.
    La células NK pueden matar células atacadas por un virus y células tumorales, con ayuda de perforinas (sustancias que pueden perforar la membrana de por ejemplo una célula tumoral), lo que tiene como consecuencia el hinchazón de la 10 célula tumoral y luego la muerte de la célula. Las células NK reconocen las células tumorales y células infectadas con un virus que dentro del sistema de defensa específico no se pueden detectar porque les faltan determinadas estructuras superficiales.

    3. Alteraciones de los parámetros del sistema de defensa debido a la práctica de un deporte de alto nivel


    A nivel macroscópico, se puede observar que el número de infecciones en practicantes de un deporte a nivel moderado, en comparación con un grupo de control inactivo, es considerablemente más bajo. Estudios de Heath y otros (1989) y de Niemann y otros (1990, 1993) confirman los resultados de las investigaciones de Liesen y otros (1997). Sólo el 5% de los deportistas examinados indicaron que se habían puesto enfermos con más frecuencia después de empezar con la práctica de ejercicio físico moderado (por ejemplo andar 5 veces por semana 45 minutos, Niemann). La figura 6 es una ilustración de esta diferencia:

    Fig. 6: Número de días de enfermedad con síntomas de un grupo de practicantes de deportes a nivel moderado en comparación con un grupo de control inactivo. La diferencia resulta ser significativo.

    Sin embargo, centrándonos en deportistas de élite o personas que entrenan de manera intensiva, el cuadro es totalmente diferente. En este caso - por ejemplo en un grupo de corredores de orientación de Suecia (Linde, 1987) – el número de infecciones era notablemente más alto. La figura 7 muestra los resultados de una investigación entre corredores de maratón. Por lo tanto, parece ser que las personas que practican deportes a un nivel muy intensivo provocan más bien daños a su sistema de defensa, o bien por insuficiente regeneración, o bien por insuficiente aporte de aquellos nutrientes que son de importancia para el funcionamiento del sistema de defensa (véase capítulo 4).

    Figura 7: Infecciones una semana después del maratón; participantes en comparación con los no participantes
    En la figura 8 vemos que el volumen de la carga juega un papel esencial:

    Si en preparación del maratón, los atletas corren más de aprox. 100 km por semana, entonces el riesgo de enfermar es casi el doble de grande que si corren sólo aprox. 45 km por semana para entrenarse.


    Figura 9: Existe una relación casi lineal entre los resultados de la competición y el número de atletas enfermos después del maratón.
    Los atletas que terminan una competición con un buen resultado habrán entrenado en general de forma más intensiva. Por lo tanto, también es lógico, en vistas del resultado mostrado en la figura 8, que estos atletas se ponen enfermos con más frecuencia en la primera semana después del maratón.
    Para el concepto terapéutico es de importancia que una infección (gripe) tendrá en general en un atleta un cuadro clínico y un desarrollo de la enfermedad diferente (más grave) que en una persona que no practica ningún deporte de forma intensiva:

    Las diferencias más importantes (Uhlenbruck, 1996) son:

    • Los resultados de la sedimentación en sangre son más altos
    • La fiebre y la sensación de desgana son más intensivas (en un atleta, la enfermedad tiene más virulencia)
    • La duración de la enfermedad es mayor, así como de la convalecencia. Se recomienda hacer un control ECG antes de empezar de nuevo con entrenamientos intensivos
    • Hay más riesgo de que se produzcan reacciones organotrofos: una suprainfección del músculo o de las válvulas del corazón, por ejemplo (la mayoría de las veces por el virus Coxsacie-B). En el músculo cardíaco de un atleta bien entrenado hay más presencia de moléculas de adhesión
    • Vigilar bien con respecto a coinfecciones y superinfecciones
    • En caso de enfermedades de larga duración, se puede producir un síndrome que es consecuencia de la falta de entrenamiento: desajustes del ritmo cardíaco, cambio en la imagen del ECG, comportamiento depresivo, inquietud y ansiedad como consecuencia de una larga interrupción de los entrenamientos, etc.

    En la siguiente parte entraremos más a fondo en cuales son los cambios que se producen en los parámetros del sistema de defensa. Una investigación bajo circunstancias estandarizadas resulta interesante en este aspecto. Personas entrenadas corrieron durante o bien 60 minutos con una intensidad que corresponde a un consumo de oxígeno del 60% de la cantidad máxima de oxígeno que la persona puede absorber en un minuto (VO2 max), o 20 minutos con una intensidad del 80% VO2max. También esta última intensidad se encuentra todavía claramente en la zona aeróbica. Podemos suponer que atletas bien entrenados realizan normalmente el 85% de sus entrenamientos con intensidades de entre el 64% y el 85% VO2 max. Sin embargo, vemos que estas diferencias – bastante pequeñas – en intensidad de entrenamiento producen un cuadro muy diferente en cuanto a las adaptaciones de los parámetros del sistema de defensa. Sobre todo después de la carga, en situación de reposo, el sistema de defensa se va a comportar de una manera muy distinta. Una carga más intensiva produce después de 6 horas después de la carga todavía un cuadro inmunodepresivo, mientras que una carga de baja intensidad produce claramente una sobrecompensación al cabo de 6 horas (véase figura 10). Por lo tanto, la consecuencia práctica es que las personas que practican un deporte de forma moderada pero regular consiguen una mejora en su función inmunológica, mientras que la práctica intensiva de deportes, sobre todo cuando los valores de lactato superan los 8 – 10 mmol/l, efectúan más bien presión sobre el sistema inmunológico.

    Tiempo

    Intensidad
    Durante el ejercicio
    (deporte)
    2 horas después
    del ejercicio
    (deporte)
    6 horas después
    del ejercicio
    (deporte)
    60 minutos a
    60 % VO2 max
    CD4 -
    NK +
    CD8 =
    CD3 -
    linfoc. B -
    Ig´s -
    CD4 =
    NK --
    CD8 =
    CD3 =
    linfoc. B --
    Ig’ s --
    CD4 +
    NK =
    CD8 =
    CD3 +
    linfoc. B =
    Ig’ s +
    20 minutos a
    80 % VO2 max
    CD4 -
    NK +
    CD8 =
    CD3 -
    linfoc. B --
    Ig’ s --
    CD4 -
    NK -
    CD8 =
    CD3 -
    linfoc. B
    Ig’ s -
    CD4 =
    NK =
    CD8 -
    CD3 -
    linfoc. B =
    Ig’s =

    Figura 10: Prestaciones de atletas en situaciones estándar. Los parámetros del sistema de defensa muestran las diferencias indicadas ( -- significa una disminución extrema; - significa disminución; = significa que se ha quedado igual y * significa un incremento)
    Si nos fijamos detenidamente en los resultados, podemos observar que:

    • En caso de entrenamientos moderados, el grupo de CD 3 + (T-linfocitos) es el que más se modifica, sobre todo porque el subgrupo CD 4 + se reduce. Estas células del sistema de defensa específico desaparecen en su gran mayoría de la corriente sanguínea para ir a buscar tareas en los tejidos. En el tiempo intermedio que es necesario para llegar a una reacción específica, el número de células NK (no específicas) aumenta. Los linfocitos B y sus productos disminuyen. Sobre todo los valores del IgA secretora (s-IgA) bajan, también según el estudio de Berg y otros (2000). Esto resulta en una menor capacidad de defensa, sobre todo de las mucosas (bronquios) y por consiguiente un mayor riesgo de infecciones.

    • Después de 6 horas, resulta que el sistema de defensa está reforzado. Sobre todo la población de CD 3 + (de nuevo principalmente por el aumento del subgrupo regulador CD 4 + ) ha aumentado; también los anticuerpos Ig circulan en mayor número: el sistema de defensa se encuentra en situación de sobrecompensación. El siguiente entrenamiento podría tener lugar de forma óptima aprox. al cabo de 24 horas. También resulta interesante que es precisamente esta intensidad (50 – 60% VO2 max) que resulta ser óptima para perder el exceso de peso. Con esta intensidad quemamos sobre todo grasas. La investigaciones propias han demostrado que esta intensidad equivale a unos valores de lactato de aprox. 1,5 a 2,5 mmol/l de ácido láctico.

    • En caso de entrenamientos que sólo son un poco más intensivos (con valores de lactato hasta 3,75 mmol/l), el cuadro durante la carga es más o menos idéntico al de un entrenamiento moderado. Los linfocitos B y sus productos disminuyen de forma drástica pero después de 6 horas vuelven a estar normalizados.

    • La gran diferencia es que después de 6 horas no sólo no se ha producido ninguna sobrecompensación, sino que el sistema inmunológico se encuentra todavía en una fase de actividad disminuida. También en este caso son los linfocitos T (CD 3 +) que muestran la alteración y eso porque el subgrupo citotóxico o regulador (CD 8 +) todavía se encuentra disminuido.

    Una publicación algo más amplia de los propios resultados de las investigaciones realizadas podemos encontrar en este artículo de Lötzerich y otros, de la Cátedra de Inmunología de la Universidad de Colonia, que incluyo aquí en su totalidad.

    El deporte y el sistema inmunológico

    Helmut Lötzerich, Christiane Peter, Karl-Otto Fernbartel

    La práctica regular de un deporte está relacionado con una serie de fenómenos de adaptación físicos, bioquímicos y psíquicos, cuya consecuencia es frecuentemente una mejora de la salud básica.
    Hasta la actualidad, la fisiología deportiva se ha centrado principalmente en la influencia del deporte sobre los músculos y el sistema cardiovascular. Pero en los últimos años los problemas inmunológicos están cobrando cada vez más importancia. Muchas personas sólo se concienciaron del significado especial que tiene el sistema inmunológico para la salud por las campañas de información que se hicieron imprescindibles cuando la enfermedad del SIDA se convirtió cada vez más en una amenaza.

    En el centro de la atención está ahora la influencia de las cargas físicas sobre el sistema inmunológico, no sólo de personas sanas que practican deportes como una actividad de ocio o incluso a nivel de competición, sino también de personas enfermas y convalecientes. El ejercicio físico y los deportes causan un sistema inmunológico con un funcionamiento temporalmente mejor, lo cual es demostrable de forma cuantitativa y cualitativa tanto a nivel celular como a nivel humoral. Sobre todo la movilización y la activación de los fagocitos y de las células asesinas
    naturales mejoran durante un tiempo reducido los mecanismos de defensa no específicas. La respuesta del sistema inmunológico sobre el estrés físico es comparable con su reacción sobre una infección (véase tabla 1). Registramos una breve activación que se puede interpretar como una estimulación. En caso de una intensidad de carga igual, la reacción de los deportistas bien entrenados no es tan fuerte como la de las personas no entrenadas. Pero los valores de partida del primer grupo se encuentran en general a un nivel superior. Esto se puede interpretar como una consecuencia de la adaptación a los estímulos de carga. En reposo, los valores inmunológicos tanto de las personas entrenadas como de las no entrenadas se encuentran en su mayoría dentro del marco de los valores de referencia, aunque muchas veces encontramos menos leucocitos en la sangre de los deportistas. A cambio, resulta posible demostrar, con ayuda de unas pruebas funcionales, una mayor actividad de los leucocitos en los deportistas.

    Pero es curioso que en la literatura encontramos muchas indicaciones de una mayor incidencia de enfermedades infecciosas en deportistas de élite, sobre todo en fases de cargas psíquicas y físicas muy altas, por ejemplo justo antes de importantes competiciones. Los cuadros clínicos que se encuentran frecuentemente son de las vías respiratorias altas o del tracto estómago-intestinal, y posiblemente no tengan que ver en principio con la carga física, sino más bien con una coincidencia de factores inmunológicamente desfavorables, que se producen con frecuencia en el marco del deporte de alto nivel. Dentro del deporte de élite se trata por ejemplo de falta de vitaminas, minerales y oligoelementos y una deficiente forma de aporte de agua. Tampoco ni se come ni se duerme suficientemente. Los viajes necesarios para acudir a competiciones y campos de entrenamiento internacionales causan muchas veces ‘jetlag’, cambios de clima y/o adaptaciones a gran altura o a un régimen de alimentación diferente. Desde el punto de vista inmunológico hay que añadir además que los deportistas son confrontados frecuentemente con ‘nuevos’ antígenos, es decir, que las células de defensa entran en contacto con gérmenes patógenos que todavía son desconocidos para las células inmunológicas de memoria. Además, situaciones de conflictos psíquicos y problemas también juegan un papel. Vemos pues que la mayor incidencia de infecciones puede tener varias causas.

    El conocimiento de estas causas, junto con unos controles inmunológicos regulares, puede ser una profilaxis de buen funcionamiento, mediante el cual se puede evitar las enfermedades infecciosas o acorta la duración de la enfermedad o del proceso de curación.

    El deporte de élite es un ejemplo para el comportamiento de grandes partes de la población para la ocupación de su tiempo libre. Mucha gente es motivada por los deportistas de alto nivel para también (empezar a) practicar un deporte. Al observar a estas personas, vemos que los efectos inmunológicos del deporte de élite sobre ella no destacan tan claramente, porque la duración y la intensidad de su práctica son mucho más reducidas.

    Las personas que practican un deporte como ‘hobby’, tienen muchas veces una mayor conciencia de su cuerpo y eso puede a su vez tener una influencia positiva sobre la forma de vida y el comportamiento diario desde el punto de vista de la salud. El efecto positivo de la práctica regular de algún deporte sobre el sistema inmunológico podemos ver de forma clarísima en personas que tienen el SIDA o cáncer. En este caso, una práctica regular de ejercicio físico causa una
    estabilización tanto inmunológica como psíquica. Así queda claro (PNI) que la influencia positiva de la práctica de deportes sobre el sistema inmunológico no se puede considerar de forma aislada: todo el organismo reacciona a una carga física. También otros órganos y sistemas de órganos se aprovechan también de ello, y a su vez influyen de nuevo positivamente sobre la capacidad de reacción del sistema inmunológica. Para la convalecencia, la interacción entre la psique y el sistema inmunológico tiene una importancia especial, ya que la estabilidad psicológica es positiva a nivel inmunológico. Al contrario, emociones como la ansiedad y la tristeza pueden tener una influencia extremadamente negativa sobre el desarrollo de un cuadro clínico. Esta interacción se está estudiando en el marco de la inmunología psico-neurológica, una ciencia todavía muy joven. Pero también en personas sanas la estabilidad entre la psique y el sistema inmunológico puede acortar la duración de las fases inmunosupresivas que eventualmente pueden ocurrir en el transcurso de la vida. Esto es una forma importante de prevención del cáncer. Esta interacción se ve confirmada por los resultados de varios estudios epidemiológicos, que investigan por una parte la relación entre la actividad física (durante el desempeño de una profesión o en el tiempo de ocio), y por otra parte la prevención de cáncer. Aquí se puede observar claramente que el deporte tiene un efecto positivo sobre la psique y que por lo tanto también tiene un claro efecto sobre la incidencia de cáncer. Sólo por eso ya se recomienda encarecidamente desde el punto de vista de la inmunología la práctica regular de algún deporte.

    Parámetro inmunológico Deporte Infección

    Actividad de fagocitos ++ +++
    Macrófagos activados ++ +++
    Granulocitos neutrófilos + +++
    Células NK activadas + ++
    Células B activadas + +++
    Células T activadas ++ +++
    Fiebre (IL6 e IL 2) ++ +++
    Proteínas fase aguda +++ +++
    Actividad complemento ++ ++
    Inmunoglobulinas + +++
    Factores de coagulación ++ +

    Tabla 1: Reacción del sistema inmunológico en deportes e infecciones (activación +: ligera, ++: mediana, +++: fuerte).

    Si observamos los cambios de los parámetros del sistema inmunológico más de cerca, se ve que sobre todo el sistema de defensa no específico reacciona muy deprisa. Esto es lógico porque, tal y como vimos en un capítulo anterior, los procesos de activación del sistema específico pueden durar algunos días.

    La primera reacción consiste en una infiltración de macrófagos, células NK y células T en los correspondientes tejidos. Estas células son activadas in situ con ayuda de citoquinas. De este modo, sobre todo IL 6 provoca un número de reacciones que en parte son positivas para el atleta, y en parte negativa. Los neutrófilos y los macrófagos son activados, pero no en todas partes. Podemos por ejemplo constatar una actividad claramente reducida de macrófagos en la cavidad nasal. Esto, unido a una disminución de la secreción de s-IgA, aumenta el peligro de „upper respiratory tract infections (URTI)“ (infecciones de la parte superior de las vías respiratorias) para atletas que practican su deporte en un ambiente frío al aire libre.

    Además se puede observar una fuerte reacción humoral. Las proteínas de fase aguda aumentan claramente (proteína C reactiva, la CRP, un factor humoral del sistema de complemento) y a través de IL 1 vemos un cuadro clínico que se parece a fiebre. La células NK se activan por el aumento de TNF α..

    También la estructura de la membrana de muchas células se altera, en el sentido de que la actividad de defensa va en aumento. Vemos un aumento de los receptores (tanto receptores combinados como disolubles) para IL 1 e IL 2. La figura 11 muestra los resultados de un estudio con respecto a este parámetro (Liesen, 1997). También se sintetizan más moléculas de adhesión en la membrana, lo que aumenta la posibilidad de migración de un número de tipos de células, como por ejemplo los neutrófilos y los macrófagos.

    Figura 11: Modificaciones de receptores de interleucinas antes y después de la carga.

    Una reacción demasiado violenta del sistema de defensa ya es inhibida en el mismo momento, por la producción de un número de hormonas tisulares reguladores (prostaglandina E2) y hormonas esteroides como el cortisol. Quizá se ha de interpretar también en este sentido el aumento del número de receptores IL 2 solubles, porque este fenómeno al fin y al cabo disminuye la combinación de IL 2 con la célula, y por consiguiente también su activación.

    Bajo cargas extremas vemos un número de reacciones que se han de interpretar como de supresión del sistema inmunológico: la funcionalidad de las células NK, B, y T disminuye, sobre todo con cargas que van unidas a una gran producción de ácido láctico (anaeróbicas). Además se observa una disminución drástica de los valores de glutamina en plasma, porque la glutamina L se utiliza tanto en el intestino como en el sistema de defensa y también en el tejido muscular. Esto podría ser el motivo de las numerosas afecciones estomacales e intestinales que se constatan regularmente sobre todo en personas que practican deportes de resistencia (Berg, 2000). Además, los deportes anaeróbicos causan una „oxidative burst“ (explosión oxidativa): un fuerte incremento del número de radicales libres producidos. Esto puede llevar fácilmente al agotamiento de las reservas de ‘scavanger’.

    El deporte intensivo (anaeróbico) aumenta por un número de razones la cantidad de radicales libres:

    • Al producir ATP aumenta el número de electrones libres (e-) que pueden formar, uniéndose al óxido, el superóxido anion.

    • El ácido láctico es en sí un oxidante, los iones H+ pueden unirse a todos los radicales libres presentes, formando radicales aún más peligrosos (por ejemplo el radical OOH*).

    • El aumento del volumen de ventilación incrementa la aspiración de los radicales libres presentes en el aire aspirado. En consecuencia vemos por ejemplo en ciclistas una disminución de la reserva de glutatión en el tejido pulmonar de nada menos que el 80 % (Pyke, 1986).

    • La contracción de los músculos con más del 50 % del Fmax tiene como consecuencia una interrupción del riego sanguíneo en un 80 a 100 %. La relajación de los músculos (como se produce frecuentemente en entrenamientos de fuerza o de intervalos) produce el fenómeno de la reperfusión: un aumento repentino de la entrada de oxígeno.

    • Los daños en los tejidos son el objetivo o la consecuencia de un número de deportes de contacto, como el boxeo, el kárate y el judo. Estos daños de los tejidos hace aumentar el número de radicales libres y activa por ejemplo células del sistema de defensa no específica.

    • Fugas en dichas células o una insuficiente cantidad de scavanger provoca la salida de radicales (por ejemplo de H2O2).

    • El uso de analgésicos después o en caso de lesiones produce más radicales: el paracetamol, el ibuprofeno o el Peroxicam son por ejemplo formadores de radicales.
    En las horas posteriores a la terminación de una carga intensiva, la situación vuelve a cambiar de forma drástica. Esta situación se denomina como una leucopenia, una disminución sobre todo de las células del sistema de defensa no específico. A pesar de que la totalidad de los glóbulos blancos en circulación (en su mayoría neutrófilos) queda en aumento durante 24 horas, se observa que sobre todo las células NK disminuyen hasta por debajo de los valores de reposo. También las células CD 8 + y CD 4 + disminuyen en número. La figura 12 es el resultado de una investigación en este campo. Este fenómeno, que significa un aumento del riesgo de tener una infección se llama “open window”, y puede durar hasta dos semanas.


    Figura 12: Después de aprox. 3 horas, los valores de las células CD 4 +, CD 8 + y NK se sitúan por debajo de los valores de partida. En caso de fuertes cargas intensivas se pueden mantener así durante semanas.

    La causa de este fenómeno ‘open window’ es probablemente el aumento de la producción de cortisol, que depende de la carga. Una posible segunda causa, en particular del descenso de la actividad citotóxica de las células NK aún presentes, podría ser una menor síntesis de las „second messenger“ c-AMP intracelulares. La figura 13 muestra los resultados de las investigaciones de Liesen y Baum, que apoyan esta teoría.

    Figura 13: La actividad de las células NK (número de ataques por célula) y la producción de c-AMP disminuyen de forma paralela por la carga (* antes de la carga; �� después de la carga).

    Este fenómeno es prácticamente independiente del estado de entrenamiento de los atletas. Pero podemos observar en reposo una actividad claramente más alta de las células NK en deportistas que han hecho un entrenamiento de resistencia a fondo. También el número de células NK es más alto en estos deportistas (figura 14).

    Figura 14: Los ciclistas tienen más células NK y más activas en reposo que un subgrupo que no ha hecho un entrenamiento de resistencia a fondo.
    Por lo tanto, sobre todo el entrenamiento de resistencia lleva a una adaptación a muchos niveles del sistema de defensa. El resultado de la práctica regular de deportes de resistencia, que por encima de todo resulta más interesante, (con un consumo energético de > 2000 kCal por semana = > 3 horas por semana) es que estas personas sufren notablemente menos enfermedades como el cáncer y/o enfermedades cardiovasculares.

    Una de las causas de esta mejor adaptación de las células NK podría ser un aumento de la producción de endorfinas (Figura 15)

    Figura 15: Actividad citotóxica de células NK y endorfinas
    La figura 16 muestra la disminución de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer en el grupo de personas que hacen entrenamientos de resistencia a fondo. Pfaffenberger (1984) también lo demuestra.

    Figura 16: Los estudios epidemiológicos demuestran que las personas pertenecientes a la categoría 4 y 5 en cuanto a su estado de entrenamiento de resistencia (volumen de entrenamiento entre 3 y 5 horas a la semana) sufren notablemente menos de enfermedades cardiovasculares y/o cáncer.

    Sin embargo, la práctica de deportes (de alto nivel) sin cuidar la alimentación y la regeneración, puede tener por la producción de las hormonas del estrés (sobre todo el cortisol) una influencia negativa sobre la función de varios órganos (véase para ello también la función del cortisol, como descrito en varios módulos del año 1). Por ejemplo, la resistencia a la insulina aumenta por una expresión disminuida del receptor de insulina cuando los atletas tienen constantemente unos valores altos de cortisol.

    4 Factores que pueden impedir la influencia negativa de la práctica de deporte a alto nivel sobre el sistema de defensa

    • Una alimentación básica rica en la forma adecuada de hidratos de carbono, minerales, vitaminas, minerales (electrolitos y oligoelementos) y sustancias vegetales secundarias.

    • Suplementos alimenticios: vitaminas, minerales (sobre todo magnesio y fósforo), oligoelementos (sobre todo hierro, selenio y cinc), aminoácidos (sobre todo glutamina, triptófano, tirosina y aminoácidos ramificados), péptidas (sobre todo carnitina, creatina y glutatión) y ácidos grasos insaturados.

    • Sustancias que pueden estabilizar la flora intestinal(pro- y prebióticos).

    • El ritmo adecuado entre períodos de carga y de regeneración (pausas, etc.).

    • ¿Medicación preventiva?
    • Sustancias que pueden estimular el sistema inmunológico como por ejemplo echinacea, silybum, alcachofa, ortiga, té verde, etc. , pero también carnitina.
    • Administración de agua y líquidos.

    • Formas de terapia física, como masaje, sauna e hidroterapia.

    • Medidas para evitar el estrés, como dormir suficiente y regularmente, medidas psicoterapéuticas.

    • Optimización de la correcta actitud psico-emocional (objetivos, planificación de la competición, evitar la frustración) terapia de ‘arousal’(nivel de alerta).

    • No usar o uso restringido de drogas sociales (alcohol, tabaco, etc.).

    • Elección del entorno adecuado para entrenar (‘smog’ (niebla contaminada), adaptación al sol y a la altura – ozono y rayos UV).

    • Elección de la ropa adecuada.

    • Preparación de viajes con sus complicaciones.



    Bibliografía:

    1. Exercise immunology review, jaargangen 1995 tot heden
    2. Nutricional management of the underlying causes of cjronic disease, J. Bland, 2000
    3. Proceedings of the 4th international course on physiological chemistry of exercise and training, Port. J. of Hum. Perf. Studies, 1993
    4. Sport und immunsystem, H. Liesen, M. Baum, Hippokrates, 1997
    5. Die Abwehr muss stehen, wenn der Mensch läuft, G. Uhlenbruck, TW Sport + Medizin, 6, 316-18, 1996
    6. Skript Manipulation und Training, K. de Meirleir, Brussel, 1995
    7. Ernährungsberatung, B. van Dam, Bruchsal, 2000
    8. Kohlenhydratsupplementierung, warum, wann, was und wieviel? E.F. Coyle, Austin, Texas, 1993
    La vida son 3 dias,cogelos o tirate por la ventana

  15. #455
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    Cita Originalmente escrito por Mali Ver Mensaje
    Yo creo la alimentacion,es el tema mas importante de llevar,y el q hara q se rinda,y se crezca a la vez q lo hacemos con los entrenos.

    Pero es muy dificil,los alimentos de hoy en dia,estan muy alterados,por la propia mano del hombre,y encontrar alimentos sanos,y en abundancia hoy en dia,es una kimera.

    Aqui os dejo un enlace,relacionado,con todo lo q conlleva los entrenos,alimentacion,en el sistema inmune,parece serio.

    EJERCICIO FISICO Y EL SISTEMA INMUNOLÓGICO
    Ejercicio físico y el sistema inmunológico
    Dr. Bram van Dam


    El ejercicio físico, y sobre todo los deportes de alto nivel, causan una alteración de la homeostasis en el cuerpo humano. Un número de parámetros se adapta a una situación, que desde el punto de vista genético implica una huida o una defensa. El ejercicio físico (los deportes) es un comportamiento compensatorio sociocultural, que sin embargo hace miles de años, tuvo un significado muy diferente. Entonces se trataba de la búsqueda de alimentos o de la autodefensa contra un enemigo real, y ahora se trata de ganar medallas u ocupar un puesto en un ‚ranking’.

    Nuestro cuerpo no puede distinguir entre ambas situaciones, de manera que los mecanismos a describir tienen todavía el mismo significado genético que cuando los simios se estaban convirtiendo poco a poco en seres humanos.

    Los cambios causados por el deporte (alteración de la homeostasis por el ejercicio físico) se producen a casi todos los niveles y afectan a casi todos los órganos y sistemas de órganos del ser humano, sobre todo:

    * El sistema cardiovascular
    * Los músculos del esqueleto, tejido conjuntivo (tendones, ligamentos, cápsulas) y los huesos
    * Los pulmones y el transporte del oxígeno
    * El sistema inmunológico
    * El sistema digestivo
    * La regulación endocrinológica
    * El sistema nervioso y los mecanismos de control del sistema nervioso central
    * El sistema de secreción, sobre todo los riñones y la piel


    La fisiología deportiva y la medicina deportiva se han centrado durante decenas de años sólo en las alteraciones por la práctica de deportes del sistema cardiovascular, los músculos y los parámetros de la ventilación, porque sólo a nivel macroscópico se podían objetivar las alteraciones (por ejemplo el aumento en volumen de un músculo mediante el entrenamiento de potencia, el aumento del volumen por latido del corazón gracias al entrenamiento de resistencia y el aumento del VO2-max, también en deportistas que practican deportes de resistencia). En los últimos años, nuevas técnicas también han hecho posible la medición objetivable en cuanto a, por ejemplo, el sistema nervioso (cambios en la producción de transmisores y en el potencial de las membrana), el sistema endocrinológico (alteraciones en la relación proporcional entre, por ejemplo, las hormonas ergotropas y las trofotropas como la insulina y el glucagón) ergotrope en trofotrope hormonen als insuline en glykagon) y el sistema inmunitario (medición de determinadas inmunoglobulinas o citoquinas con ayuda de
    1 anticuerpos monoclonales o la objetivización de las alteraciones de linfocitos producidos con ayuda de una citometría de flujo).

    El cuadro construido por la fisiología y medicina deportiva dista todavía mucho de ser completo. Muchos resultados de los estudios son difíciles de interpretar, porque ni siquiera está claro si la ciencia ya es capaz de investigar el cuadro en su totalidad: mucho de lo que sabemos ahora sólo son aspectos parciales de la totalidad de los cambios y las adaptaciones. Con toda seguridad no conocemos todavía todas las interleucinas y sabemos muy poco de las funciones de determinados subgrupos de glóbulos blancos. Pero ya se pueden sacar, con mucha cautela, las primeras conclusiones.

    Dentro del marco de este módulo nos centraremos en el estado actual de la ciencia que se ocupa de la interacción entre deporte y el sistema inmunológico. Para ello, haremos lo siguiente:

    1. Hacer unos comentarios de introducción al estudio del entrenamiento

    2. Revelar unos cuantos aspectos específicos de la inmunología

    3. Indicar e interpretar (en la medida de lo posible) las alteraciones de dichos aspectos debido al ejercicio físico (deporte a alto nivel)

    4. investigar en qué medida los factores, sobre los que el deportista tiene control (por ejemplo la alimentación, la suplementación y la regeneración), puedan prevenir las consecuencias negativas, sobre todo del deporte a alto nivel (por ejemplo el aumento del agotamiento o la mayor incidencia de cáncer en edades más avanzadas).



    1. Introducción al estudio del entrenamiento


    El deporte a alto nivel significa la mejora y la adaptación de la capacidad de rendimiento dentro del marco de los factores determinantes y limitadores de las prestaciones de un determinado tipo de deporte. Para ello, un primer requisito, aparte de un estudio de dichos factores determinantes y limitadores, es un entrenamiento regular y sobre todo una alternancia eficaz entre carga y regeneración.

    Hoy en día ya no es posible pertenecer a la élite deportivo nacional o internacional realizando menos de 4 entrenamientos a la semana. En muchos deportes la situación habitual es de varios entrenamientos al día.

    Algunos ejemplos:

    Los corredores de 100 m entrenan regularmente entre 20 y 24 veces a la semana, en sesiones que duran muchas veces más de 2 horas. Así se llega a un tiempo total de entrenamientos de más de 40 - 50 horas.

    Triatlón largo (3,8 km de natación; 180 km de ciclismo y 42,192 km de carrera) exige a los atletas los siguientes parámetros en cuanto a entrenamiento (a la semana): 15 – 18 km de natación, 600 – 900 km de ciclismo y 140 – 160 km de carrera. Además, en las fases especiales de preparación, se hacen prácticas del cambio de un deporte a otro.
    En etapas concretas, dependiendo del período del año, los grupos de baile latino-americano entrenan durante 8 a 10,5 horas al día (entrenamiento2 individual, entrenamiento 1/1, entrenamiento de grupos parciales y entrenamiento del grupo completo).


    Estos pocos ejemplos demuestran indudablemente que la duración total de carga supera claramente la de una semana normal de trabajo. Por lo tanto, no nos equivocamos al decir que (algunos) deportistas de élite se pueden considerar como (casi) los últimos obreros que realizan trabajos duros.


    El consumo total de energía también apunta en esa dirección. Por ejemplo, los ciclistas que participan en pruebas por etapas (Tour de France, etc.) entre 6000 y 10000 kCal al día, y los corredores de pruebas de seis días incluso hasta 12000 kCal al día. Un tracto intestinal no entrenado no puede digerir estas grandes cantidades de comida. La ingesta de líquidos durante las etapas montañosas puede ascender a más de 20 litros al día por corredor (no es de extrañar que en el deporte del ciclismo exista el término ‘aguadores’).


    La alternancia entre carga y regeneración ocupa aquí un lugar central. En principio conocemos la fase de la carga como una perturbación de la homeostasis; durante esta fase, el nivel de rendimiento de la estructura sometida a esfuerzo o del deportista en general empieza a bajar gradualmente, véase figura 1.

    Figura 1: La carga causa una disminución de la capacidad de rendimiento; a continuación, después de determinado período de regeneración, se produce una sobrecompensación
    Después de la carga viene la regeneración. El tiempo que transcurre entre el punto más bajo de carga y el punto más alto de la sobrecompensación es para casi todas las formas de carga (entrenamiento) y para la regeneración de las estructuras totalmente diferente.


    Algunos ejemplos:

    Forma de carga o estructura
    Duración de la regeneración
    Fosfato de creatina
    Aprox. 45 segundos
    Carrera de fondo poco intensiva (< 1 hora)
    Aprox. 24 horas
    Carga duradera extenuante
    > 48 horas
    3
    Entrenamiento de esfuerzo máximo
    > 72 horas
    Competición con carga de lactato muy alta
    (por ejemplo final 400 m; lactato > 24 mmol/l)
    > 72 horas

    La sobrecompensación es en estos casos una forma de adaptación, controlada desde el núcleo de la célula (ADN), con el fin de percibir la misma carga con menos intensidad durante el siguiente entrenamiento. Al cabo del tiempo desaparece el efecto de la sobrecompensación, si no se aplica un nuevo estímulo de carga. Y entonces la elección del siguiente momento de aplicación de carga tiene una importancia esencial. Si el entrenador elige este momento demasiado pronto, antes de que la regeneración máxima (alcanzar el nivel previo a la carga) haya tenido lugar, entonces el nivel de rendimiento bajará constantemente (fig. 2):


    Figura 2: Si el siguiente estímulo de entrenamiento se produce durante la fase de regeneración, entonces el nivel de rendimiento bajará en su totalidad.

    Si se aplica el siguiente estímulo después de que la sobrecompensación haya desaparecido de nuevo, entonces no se producirá ninguna mejora en el rendimiento (fig. 3):

    Figura 3: una serie de estímulos de entrenamiento inútiles: no se produce ninguna mejora del nivel de rendimiento 4.
    La combinación óptima de carga, regeneración y supercompensación produce una mejora máxima del rendimiento (fig. 4):

    El entrenador que es capaz de elegir el momento de carga adecuado, dependiendo del nivel de rendimiento y de la capacidad de adaptación del atleta individual, es el que más éxito obtendrá con sus atletas.

    Dentro de este proceso, en general sólo se tienen en cuenta los parámetros de carga, como la duración y la intensidad del entrenamiento, pero se da demasiado poca importancia a las ‘medidas de mejora de la regeneración’.


    Estas medidas incluyen (entre otras):

    • Alimentación (alimentación básica y suplementación)
    • Sueño
    • Sauna e hidroterapia
    • Técnicas mentales de relajación y nivel de alerta ('arousal')
    • Formas alternativas de carga
    • Masaje y formas de terapia física
    • Cambio de lugar y clima para los entrenamientos (campamentos de entrenamiento)

    En el capítulo 4 veremos que un número de estos factores también mejoran la interacción entre el deporte a alto nivel y el sistema inmunológico. La consecuencia es que el atleta perderá menos días de entrenamiento por enfermedad y/o regeneración retardada y alcanzará antes su nivel de rendimiento más alto.


    2. Introducción a la inmunología


    Por supuesto no va a ser posible, dentro del marco de este módulo, impartir un curso de inmunología. Por lo tanto, sólo me centraré en los principios funcionales básicos y únicamente en la medida en que se conoce una alteración interpretable de estos parámetros debido a la práctica de deportes a alto nivel. Por lo tanto se dejarán fuera de consideración las reacciones inmunológicas generales, como por ejemplo las del sistema de complemento. También quiero hacer referencia a la descripción general del sistema inmunológico del primer año.

    El sistema inmunitario puede actuar tanto con ayuda de las células (las bacterias, por ejemplo, son absorbidas y lisadas por granulocitos) como mediante sustancias disueltas en la sangre (las bacterias también pueden ser destruidas por factores de complemento).

    A nivel funcional podemos diferenciar en el sistema inmunológico una parte específica y otra no-específica. No especifica aquí que los componentes de esta parte del sistema inmunológico pueden convertirse en activos contra muchos diferentes antígenos (ejemplo: los granulocitos y los macrófagos pueden fagocitar un número de tipos de bacterias). En este caso se produce la mayoría de las veces una activación de estos componentes del sistema inmunológico por productos (citoquinas) del sistema inmunológico específico; por ejemplo, el interferon γ, producido por linfocitos T, puede aumentar sensiblemente la eficacia de los macrófagos. Pero no se produce ningún cambio selectivo de la estructura de la superficie del macrófago: eso sería una reacción específica.

    El sistema inmunitario específico únicamente puede volverse activo contra un determinado antígeno. Esto va en detrimento de la rapidez de la reacción, el “retraso” puede ser de algunos días. Una reacción específica contra el virus del polio sólo puede destruir este virus. Otros virus, que se producen al mismo tiempo, no se pueden destruir. Para ello haría falta una nueva reacción específica. Por lo tanto, el sistema inmunológico se adapta a un determinado antígeno y pos eso lo llamamos también el sistema inmunológico adaptivo. Así es que la próxima vez que este determinado antígeno ataca a la persona, ¡la defensa ya está preparada! Pero a pesar de que el sistema inmunológico específico tiene sus ventajas, no puede sustituir al sistema no específico. ¡Aquí el factor TIEMPO tiene un papel importante!
    A base de la diferenciación funcional aquí mencionada, se puede determinar el siguiente esquema:

    Celular
    Humoral
    Específico
    Linfocitos T
    Linfocitos B
    Células de plasma
    Anticuerpos
    6
    No específico
    Granulocitos neutrófilos
    Granulocitos eosinófilos
    Monocitos
    Células asesinas (killer)
    Complemento
    Proteínas de fase aguda
    Interferones

    También podemos considerar el sistema no específico como la primera y más rápida línea de defensa que siempre se activa cuando una de las barreras del cuerpo es franqueada. Por eso se activan los granulocitos neutrófilos cuando nos hacemos una herida en la piel. Junto con los procesos de la curación de la herida, estos granulocitos impiden la expansión de los antígenos por todo el cuerpo a través de los vasos sanguíneos y linfáticos. Los granulocitos eosinófilos luchan sobre todo contra los parásitos. Las células asesinas, un subgrupo de linfocitos relativamente ‘antiguo’ desde el punto de vista evolutivo, pueden destruir las células que han sido infestadas con un virus y las células tumorales. Los monocitos son el eslabón entre el sistema de defensa específico y no específico. Pueden fagocitar antígenos y presentar los restos para alertar así el sistema de defensa específico.

    El sistema específico de defensa celular consiste en linfocitos T y B. Los linfocitos T se pueden subdividir en células con tareas regulatorias (células auxiliares y supresoras) y tareas citotóxicas (células T citotóxicas). Éstas últimas también pueden ser células del propio cuerpo que han sido atacadas por un virus o que reconocen y atacan las células tumorales. Los linfocitos B pueden ser activados mediante el antígeno adecuado y producen entonces anticuerpos, que a su vez buscan y marcan los antígenos en el flujo sanguíneo. Esto es también una forma de desactivación: los virus cubiertos de anticuerpos no pueden penetrar en las células.

    Granulocitos neutrófilos

    Este grupo de leucocitos es muy interesante. No sólo son, en cuanto a número, el mayor subgrupo del sistema de defensa (por ejemplo aprox. el doble del número de linfocitos y 20 veces más que las células ‘killer’), sino que también se sacrifican sin dudar por la salud de su huésped. Por eso su vida sólo dura un promedio de 1 a 2 días. Después de circular unas horas en la corriente sanguínea, desaparecen de dicho medio y viajan a través de los tejidos. A través de la quimiotaxis = atraer de forma química, “huelen” los antígenos y los fagocitan. Si es necesario, el tuétano produce para ello mucho varias veces la cantidad que circula habitualmente. Esto se puede ver macroscópicamente como pus, que puede llenar toda una cavidad del cuerpo. Durante la reacción defensiva (que se produce normalmente sin que nos damos cuenta) el granulocito neutrófilo produce mediadores de la inflamación como los leucotrienos, que fomentan y controlan la infección local y generalizada.
    Los granulocitos eosinófilos son mucho menor en número que sus colegas neutrófilos. Pero durante una infección causado por parásitos, su cantidad puede crecer hasta en un 50% del número total de leucitos circulantes. Contienen 7 sustancias (proteína básica principal) que pueden lisar las membranas de los parásitos. También en caso de alergias, que van unidas a un incremento de la inmunoglobina E, el número de eosinófilos incrementa (eosinofilia).

    Granulocitos basófilos juegan un papel importante pero no del todo claro en el sistema inmunológico del ser humano. Se activan sobre todo durante alergias y abandonan la corriente sanguínea para enlazar como células mástil la inmunoglobina E en los tejidos y producir a continuación los mediadores histamina, prostaglandina y leucotrienos, que a su vez provocan de nuevo las reacciones alérgicas típicas.
    Los macrófagos/monocitos son células con una vida relativamente larga: realizan su servicio a nuestra salud durante unos meses. Las cuatro tareas más importantes son:

    • Fagocitosis de antígenos y/o inmunocomplejos y restos de tejidos.
    • Cumplimiento de las tareas citotóxicos: los macrófagos activados pueden destruir casi todas las formas de antígenos.
    • Immunoregulación: la interleucina 1 y el Factor de Necrosis Tumoral α (TNFα) informan y activan los linfocitos, aumentan la toxicidad de los neutrófilos, provocan la reacción de fase aguda en el hígado, incitan al cerebro a aumentar la temperatura corporal (fiebre) y al aumento de la necesidad de sueño. Como inhibición contra unas reacciones de defensa demasiado violentas, los macrófagos producen sustancias como la prostaglandina E2 y la α1-antitripsina.
    • Presentación de antígenos en combinación con proteínas MHC (= identificación de tejidos) específicas, que inicia la cascada de defensa a través de los linfocitos.
    De la interacción de los diferentes componentes del sistema de defensa específico se origina en total el siguiente cuadro (figura 5):

    Figura 5: Modelo simplificado de la influencia reguladora de los componentes del sistema de defensa específico. Además está indicado donde los corticosteroides (como medicamento o producidos por el cuerpo) pueden bloquear determinada función o la proliferación de células.

    Linfocitos

    Linfocitos son células bastante pequeñas. Por este motivo persistió durante mucho tiempo la idea de que sólo jugaban un papel secundario dentro del sistema de defensa. Sólo en los años 70 del siglo pasado fue posible, con ayuda de mediciones específicas (anticuerpos monoclonales) determinar varios tipos de estructuras superficiales. De este modo resultó posible determinar diferentes clases de linfocitos. Estas estructuras se llaman Cluster de Diferenciación y se numeran en el orden consecutivo en el que fueron descubiertas, es decir: con CD más un número podemos indicar de qué tipo de linfocito se trata.
    Todos los linfocitos T llevan la proteína marcadora de células T (CD 3 +) junto con el llamado receptor de células T (TCR). El linfocito es activado a través del TCR. Existen 2 clases de TCRs. La mayoría de los linfocitos tienen el TCR2.

    Los linfocitos T maduran en el timo, de allí su denominación. Menos de 1 de 400 células cumplirá finalmente su tarea en el cuerpo: las demás células son destruidas, porque no cumplen su tarea debidamente y porque por lo tanto podrían provocar eventualmente reacciones autoinmunológicas. Las células T maduras circulan conforme a un patrón establecido: corriente sanguínea – tejido – sistema linfático – corriente sanguínea. Además, los linfocitos abandonan la corriente 9
    sanguínea siempre en el mismo lugar ('homing'); esto aumenta la reacción específica.

    Con ayuda de otras dos estructuras CD podemos diferenciar:
    CD 4 +/CD 3 + y CD 8 +/CD 3.

    El grupo mencionado en primer lugar (células auxiliares) tiene que cumplir tareas reguladoras. Aquí diferenciamos de nuevo dos subgrupos: las células tipo 1 (TH1) producen interleucina 2 e interferon γ y estimulan así la defensa intercelular. Las células tipo 2 (TH2) producen en su mayoría interleucina 4 y 10 y estimulan la defensa humoral ya que activan los linfocitos B, que a su vez producen anticuerpos (inmunoglobulinas).

    Si TH1 es activa contra un antígeno específico, entonces dicha actividad de las células TH2 resulta estar disminuida y viceversa. Una diferenciación insuficiente entre TH1 y TH2 tiene como consecuencia una reacción de defensa menguada, y por consiguiente una constante infección de virus (por ejemplo la hepatitis B).

    El subgrupo CD 8 +/CD 3 + puede:

    1. dirigirse contra células infectadas con un virus (células citotóxicas CD8) o
    2. frenar una reacción de defensa demasiado violenta (células supresoras).
    Esta función es de importancia vital para interrumpir reacciones autoinmunológicas después de que un virus o una bacteria esté podrida.

    Llama la atención de que más del 80% de estas células son supresoras, es decir: células reguladoras. ¡Parece ser menos difícil luchar contra un antígeno que evitar una reacción autoinmunológica!
    Células B (CD 19 +).

    Las células B pueden tanto reconocer y destruir de forma autónoma los antígenos, como – tras la activación a través de las células reguladoras TH2 – diferenciarse para convertirse en células plasmáticas, que producen los anticuerpos (inmunoglobulinas). Las células B no circulan, sino que se quedan estacionarias en los órganos linfáticos secundarios, como las glándulas linfáticas o el bazo.

    Células asesinas naturales (CD 16 ++/CD 56 +; CD 3 -)

    Estas células no específicas pueden ser activadas por interleucina 2 e interferon γ. Así se vuelven más tóxicos contra los antígenos. Sin embargo, también pueden actuar sin activación. Las células asesinas naturales (células NK) están en su mayoría presentes en los tejidos y por lo tanto no circulan por la corriente sanguínea.
    La células NK pueden matar células atacadas por un virus y células tumorales, con ayuda de perforinas (sustancias que pueden perforar la membrana de por ejemplo una célula tumoral), lo que tiene como consecuencia el hinchazón de la 10 célula tumoral y luego la muerte de la célula. Las células NK reconocen las células tumorales y células infectadas con un virus que dentro del sistema de defensa específico no se pueden detectar porque les faltan determinadas estructuras superficiales.

    3. Alteraciones de los parámetros del sistema de defensa debido a la práctica de un deporte de alto nivel


    A nivel macroscópico, se puede observar que el número de infecciones en practicantes de un deporte a nivel moderado, en comparación con un grupo de control inactivo, es considerablemente más bajo. Estudios de Heath y otros (1989) y de Niemann y otros (1990, 1993) confirman los resultados de las investigaciones de Liesen y otros (1997). Sólo el 5% de los deportistas examinados indicaron que se habían puesto enfermos con más frecuencia después de empezar con la práctica de ejercicio físico moderado (por ejemplo andar 5 veces por semana 45 minutos, Niemann). La figura 6 es una ilustración de esta diferencia:

    Fig. 6: Número de días de enfermedad con síntomas de un grupo de practicantes de deportes a nivel moderado en comparación con un grupo de control inactivo. La diferencia resulta ser significativo.

    Sin embargo, centrándonos en deportistas de élite o personas que entrenan de manera intensiva, el cuadro es totalmente diferente. En este caso - por ejemplo en un grupo de corredores de orientación de Suecia (Linde, 1987) – el número de infecciones era notablemente más alto. La figura 7 muestra los resultados de una investigación entre corredores de maratón. Por lo tanto, parece ser que las personas que practican deportes a un nivel muy intensivo provocan más bien daños a su sistema de defensa, o bien por insuficiente regeneración, o bien por insuficiente aporte de aquellos nutrientes que son de importancia para el funcionamiento del sistema de defensa (véase capítulo 4).

    Figura 7: Infecciones una semana después del maratón; participantes en comparación con los no participantes
    En la figura 8 vemos que el volumen de la carga juega un papel esencial:

    Si en preparación del maratón, los atletas corren más de aprox. 100 km por semana, entonces el riesgo de enfermar es casi el doble de grande que si corren sólo aprox. 45 km por semana para entrenarse.


    Figura 9: Existe una relación casi lineal entre los resultados de la competición y el número de atletas enfermos después del maratón.
    Los atletas que terminan una competición con un buen resultado habrán entrenado en general de forma más intensiva. Por lo tanto, también es lógico, en vistas del resultado mostrado en la figura 8, que estos atletas se ponen enfermos con más frecuencia en la primera semana después del maratón.
    Para el concepto terapéutico es de importancia que una infección (gripe) tendrá en general en un atleta un cuadro clínico y un desarrollo de la enfermedad diferente (más grave) que en una persona que no practica ningún deporte de forma intensiva:

    Las diferencias más importantes (Uhlenbruck, 1996) son:

    • Los resultados de la sedimentación en sangre son más altos
    • La fiebre y la sensación de desgana son más intensivas (en un atleta, la enfermedad tiene más virulencia)
    • La duración de la enfermedad es mayor, así como de la convalecencia. Se recomienda hacer un control ECG antes de empezar de nuevo con entrenamientos intensivos
    • Hay más riesgo de que se produzcan reacciones organotrofos: una suprainfección del músculo o de las válvulas del corazón, por ejemplo (la mayoría de las veces por el virus Coxsacie-B). En el músculo cardíaco de un atleta bien entrenado hay más presencia de moléculas de adhesión
    • Vigilar bien con respecto a coinfecciones y superinfecciones
    • En caso de enfermedades de larga duración, se puede producir un síndrome que es consecuencia de la falta de entrenamiento: desajustes del ritmo cardíaco, cambio en la imagen del ECG, comportamiento depresivo, inquietud y ansiedad como consecuencia de una larga interrupción de los entrenamientos, etc.

    En la siguiente parte entraremos más a fondo en cuales son los cambios que se producen en los parámetros del sistema de defensa. Una investigación bajo circunstancias estandarizadas resulta interesante en este aspecto. Personas entrenadas corrieron durante o bien 60 minutos con una intensidad que corresponde a un consumo de oxígeno del 60% de la cantidad máxima de oxígeno que la persona puede absorber en un minuto (VO2 max), o 20 minutos con una intensidad del 80% VO2max. También esta última intensidad se encuentra todavía claramente en la zona aeróbica. Podemos suponer que atletas bien entrenados realizan normalmente el 85% de sus entrenamientos con intensidades de entre el 64% y el 85% VO2 max. Sin embargo, vemos que estas diferencias – bastante pequeñas – en intensidad de entrenamiento producen un cuadro muy diferente en cuanto a las adaptaciones de los parámetros del sistema de defensa. Sobre todo después de la carga, en situación de reposo, el sistema de defensa se va a comportar de una manera muy distinta. Una carga más intensiva produce después de 6 horas después de la carga todavía un cuadro inmunodepresivo, mientras que una carga de baja intensidad produce claramente una sobrecompensación al cabo de 6 horas (véase figura 10). Por lo tanto, la consecuencia práctica es que las personas que practican un deporte de forma moderada pero regular consiguen una mejora en su función inmunológica, mientras que la práctica intensiva de deportes, sobre todo cuando los valores de lactato superan los 8 – 10 mmol/l, efectúan más bien presión sobre el sistema inmunológico.

    Tiempo

    Intensidad
    Durante el ejercicio
    (deporte)
    2 horas después
    del ejercicio
    (deporte)
    6 horas después
    del ejercicio
    (deporte)
    60 minutos a
    60 % VO2 max
    CD4 -
    NK +
    CD8 =
    CD3 -
    linfoc. B -
    Ig´s -
    CD4 =
    NK --
    CD8 =
    CD3 =
    linfoc. B --
    Ig’ s --
    CD4 +
    NK =
    CD8 =
    CD3 +
    linfoc. B =
    Ig’ s +
    20 minutos a
    80 % VO2 max
    CD4 -
    NK +
    CD8 =
    CD3 -
    linfoc. B --
    Ig’ s --
    CD4 -
    NK -
    CD8 =
    CD3 -
    linfoc. B
    Ig’ s -
    CD4 =
    NK =
    CD8 -
    CD3 -
    linfoc. B =
    Ig’s =

    Figura 10: Prestaciones de atletas en situaciones estándar. Los parámetros del sistema de defensa muestran las diferencias indicadas ( -- significa una disminución extrema; - significa disminución; = significa que se ha quedado igual y * significa un incremento)
    Si nos fijamos detenidamente en los resultados, podemos observar que:

    • En caso de entrenamientos moderados, el grupo de CD 3 + (T-linfocitos) es el que más se modifica, sobre todo porque el subgrupo CD 4 + se reduce. Estas células del sistema de defensa específico desaparecen en su gran mayoría de la corriente sanguínea para ir a buscar tareas en los tejidos. En el tiempo intermedio que es necesario para llegar a una reacción específica, el número de células NK (no específicas) aumenta. Los linfocitos B y sus productos disminuyen. Sobre todo los valores del IgA secretora (s-IgA) bajan, también según el estudio de Berg y otros (2000). Esto resulta en una menor capacidad de defensa, sobre todo de las mucosas (bronquios) y por consiguiente un mayor riesgo de infecciones.

    • Después de 6 horas, resulta que el sistema de defensa está reforzado. Sobre todo la población de CD 3 + (de nuevo principalmente por el aumento del subgrupo regulador CD 4 + ) ha aumentado; también los anticuerpos Ig circulan en mayor número: el sistema de defensa se encuentra en situación de sobrecompensación. El siguiente entrenamiento podría tener lugar de forma óptima aprox. al cabo de 24 horas. También resulta interesante que es precisamente esta intensidad (50 – 60% VO2 max) que resulta ser óptima para perder el exceso de peso. Con esta intensidad quemamos sobre todo grasas. La investigaciones propias han demostrado que esta intensidad equivale a unos valores de lactato de aprox. 1,5 a 2,5 mmol/l de ácido láctico.

    • En caso de entrenamientos que sólo son un poco más intensivos (con valores de lactato hasta 3,75 mmol/l), el cuadro durante la carga es más o menos idéntico al de un entrenamiento moderado. Los linfocitos B y sus productos disminuyen de forma drástica pero después de 6 horas vuelven a estar normalizados.

    • La gran diferencia es que después de 6 horas no sólo no se ha producido ninguna sobrecompensación, sino que el sistema inmunológico se encuentra todavía en una fase de actividad disminuida. También en este caso son los linfocitos T (CD 3 +) que muestran la alteración y eso porque el subgrupo citotóxico o regulador (CD 8 +) todavía se encuentra disminuido.

    Una publicación algo más amplia de los propios resultados de las investigaciones realizadas podemos encontrar en este artículo de Lötzerich y otros, de la Cátedra de Inmunología de la Universidad de Colonia, que incluyo aquí en su totalidad.

    El deporte y el sistema inmunológico

    Helmut Lötzerich, Christiane Peter, Karl-Otto Fernbartel

    La práctica regular de un deporte está relacionado con una serie de fenómenos de adaptación físicos, bioquímicos y psíquicos, cuya consecuencia es frecuentemente una mejora de la salud básica.
    Hasta la actualidad, la fisiología deportiva se ha centrado principalmente en la influencia del deporte sobre los músculos y el sistema cardiovascular. Pero en los últimos años los problemas inmunológicos están cobrando cada vez más importancia. Muchas personas sólo se concienciaron del significado especial que tiene el sistema inmunológico para la salud por las campañas de información que se hicieron imprescindibles cuando la enfermedad del SIDA se convirtió cada vez más en una amenaza.

    En el centro de la atención está ahora la influencia de las cargas físicas sobre el sistema inmunológico, no sólo de personas sanas que practican deportes como una actividad de ocio o incluso a nivel de competición, sino también de personas enfermas y convalecientes. El ejercicio físico y los deportes causan un sistema inmunológico con un funcionamiento temporalmente mejor, lo cual es demostrable de forma cuantitativa y cualitativa tanto a nivel celular como a nivel humoral. Sobre todo la movilización y la activación de los fagocitos y de las células asesinas
    naturales mejoran durante un tiempo reducido los mecanismos de defensa no específicas. La respuesta del sistema inmunológico sobre el estrés físico es comparable con su reacción sobre una infección (véase tabla 1). Registramos una breve activación que se puede interpretar como una estimulación. En caso de una intensidad de carga igual, la reacción de los deportistas bien entrenados no es tan fuerte como la de las personas no entrenadas. Pero los valores de partida del primer grupo se encuentran en general a un nivel superior. Esto se puede interpretar como una consecuencia de la adaptación a los estímulos de carga. En reposo, los valores inmunológicos tanto de las personas entrenadas como de las no entrenadas se encuentran en su mayoría dentro del marco de los valores de referencia, aunque muchas veces encontramos menos leucocitos en la sangre de los deportistas. A cambio, resulta posible demostrar, con ayuda de unas pruebas funcionales, una mayor actividad de los leucocitos en los deportistas.

    Pero es curioso que en la literatura encontramos muchas indicaciones de una mayor incidencia de enfermedades infecciosas en deportistas de élite, sobre todo en fases de cargas psíquicas y físicas muy altas, por ejemplo justo antes de importantes competiciones. Los cuadros clínicos que se encuentran frecuentemente son de las vías respiratorias altas o del tracto estómago-intestinal, y posiblemente no tengan que ver en principio con la carga física, sino más bien con una coincidencia de factores inmunológicamente desfavorables, que se producen con frecuencia en el marco del deporte de alto nivel. Dentro del deporte de élite se trata por ejemplo de falta de vitaminas, minerales y oligoelementos y una deficiente forma de aporte de agua. Tampoco ni se come ni se duerme suficientemente. Los viajes necesarios para acudir a competiciones y campos de entrenamiento internacionales causan muchas veces ‘jetlag’, cambios de clima y/o adaptaciones a gran altura o a un régimen de alimentación diferente. Desde el punto de vista inmunológico hay que añadir además que los deportistas son confrontados frecuentemente con ‘nuevos’ antígenos, es decir, que las células de defensa entran en contacto con gérmenes patógenos que todavía son desconocidos para las células inmunológicas de memoria. Además, situaciones de conflictos psíquicos y problemas también juegan un papel. Vemos pues que la mayor incidencia de infecciones puede tener varias causas.

    El conocimiento de estas causas, junto con unos controles inmunológicos regulares, puede ser una profilaxis de buen funcionamiento, mediante el cual se puede evitar las enfermedades infecciosas o acorta la duración de la enfermedad o del proceso de curación.

    El deporte de élite es un ejemplo para el comportamiento de grandes partes de la población para la ocupación de su tiempo libre. Mucha gente es motivada por los deportistas de alto nivel para también (empezar a) practicar un deporte. Al observar a estas personas, vemos que los efectos inmunológicos del deporte de élite sobre ella no destacan tan claramente, porque la duración y la intensidad de su práctica son mucho más reducidas.

    Las personas que practican un deporte como ‘hobby’, tienen muchas veces una mayor conciencia de su cuerpo y eso puede a su vez tener una influencia positiva sobre la forma de vida y el comportamiento diario desde el punto de vista de la salud. El efecto positivo de la práctica regular de algún deporte sobre el sistema inmunológico podemos ver de forma clarísima en personas que tienen el SIDA o cáncer. En este caso, una práctica regular de ejercicio físico causa una
    estabilización tanto inmunológica como psíquica. Así queda claro (PNI) que la influencia positiva de la práctica de deportes sobre el sistema inmunológico no se puede considerar de forma aislada: todo el organismo reacciona a una carga física. También otros órganos y sistemas de órganos se aprovechan también de ello, y a su vez influyen de nuevo positivamente sobre la capacidad de reacción del sistema inmunológica. Para la convalecencia, la interacción entre la psique y el sistema inmunológico tiene una importancia especial, ya que la estabilidad psicológica es positiva a nivel inmunológico. Al contrario, emociones como la ansiedad y la tristeza pueden tener una influencia extremadamente negativa sobre el desarrollo de un cuadro clínico. Esta interacción se está estudiando en el marco de la inmunología psico-neurológica, una ciencia todavía muy joven. Pero también en personas sanas la estabilidad entre la psique y el sistema inmunológico puede acortar la duración de las fases inmunosupresivas que eventualmente pueden ocurrir en el transcurso de la vida. Esto es una forma importante de prevención del cáncer. Esta interacción se ve confirmada por los resultados de varios estudios epidemiológicos, que investigan por una parte la relación entre la actividad física (durante el desempeño de una profesión o en el tiempo de ocio), y por otra parte la prevención de cáncer. Aquí se puede observar claramente que el deporte tiene un efecto positivo sobre la psique y que por lo tanto también tiene un claro efecto sobre la incidencia de cáncer. Sólo por eso ya se recomienda encarecidamente desde el punto de vista de la inmunología la práctica regular de algún deporte.

    Parámetro inmunológico Deporte Infección

    Actividad de fagocitos ++ +++
    Macrófagos activados ++ +++
    Granulocitos neutrófilos + +++
    Células NK activadas + ++
    Células B activadas + +++
    Células T activadas ++ +++
    Fiebre (IL6 e IL 2) ++ +++
    Proteínas fase aguda +++ +++
    Actividad complemento ++ ++
    Inmunoglobulinas + +++
    Factores de coagulación ++ +

    Tabla 1: Reacción del sistema inmunológico en deportes e infecciones (activación +: ligera, ++: mediana, +++: fuerte).

    Si observamos los cambios de los parámetros del sistema inmunológico más de cerca, se ve que sobre todo el sistema de defensa no específico reacciona muy deprisa. Esto es lógico porque, tal y como vimos en un capítulo anterior, los procesos de activación del sistema específico pueden durar algunos días.

    La primera reacción consiste en una infiltración de macrófagos, células NK y células T en los correspondientes tejidos. Estas células son activadas in situ con ayuda de citoquinas. De este modo, sobre todo IL 6 provoca un número de reacciones que en parte son positivas para el atleta, y en parte negativa. Los neutrófilos y los macrófagos son activados, pero no en todas partes. Podemos por ejemplo constatar una actividad claramente reducida de macrófagos en la cavidad nasal. Esto, unido a una disminución de la secreción de s-IgA, aumenta el peligro de „upper respiratory tract infections (URTI)“ (infecciones de la parte superior de las vías respiratorias) para atletas que practican su deporte en un ambiente frío al aire libre.

    Además se puede observar una fuerte reacción humoral. Las proteínas de fase aguda aumentan claramente (proteína C reactiva, la CRP, un factor humoral del sistema de complemento) y a través de IL 1 vemos un cuadro clínico que se parece a fiebre. La células NK se activan por el aumento de TNF α..

    También la estructura de la membrana de muchas células se altera, en el sentido de que la actividad de defensa va en aumento. Vemos un aumento de los receptores (tanto receptores combinados como disolubles) para IL 1 e IL 2. La figura 11 muestra los resultados de un estudio con respecto a este parámetro (Liesen, 1997). También se sintetizan más moléculas de adhesión en la membrana, lo que aumenta la posibilidad de migración de un número de tipos de células, como por ejemplo los neutrófilos y los macrófagos.

    Figura 11: Modificaciones de receptores de interleucinas antes y después de la carga.

    Una reacción demasiado violenta del sistema de defensa ya es inhibida en el mismo momento, por la producción de un número de hormonas tisulares reguladores (prostaglandina E2) y hormonas esteroides como el cortisol. Quizá se ha de interpretar también en este sentido el aumento del número de receptores IL 2 solubles, porque este fenómeno al fin y al cabo disminuye la combinación de IL 2 con la célula, y por consiguiente también su activación.

    Bajo cargas extremas vemos un número de reacciones que se han de interpretar como de supresión del sistema inmunológico: la funcionalidad de las células NK, B, y T disminuye, sobre todo con cargas que van unidas a una gran producción de ácido láctico (anaeróbicas). Además se observa una disminución drástica de los valores de glutamina en plasma, porque la glutamina L se utiliza tanto en el intestino como en el sistema de defensa y también en el tejido muscular. Esto podría ser el motivo de las numerosas afecciones estomacales e intestinales que se constatan regularmente sobre todo en personas que practican deportes de resistencia (Berg, 2000). Además, los deportes anaeróbicos causan una „oxidative burst“ (explosión oxidativa): un fuerte incremento del número de radicales libres producidos. Esto puede llevar fácilmente al agotamiento de las reservas de ‘scavanger’.

    El deporte intensivo (anaeróbico) aumenta por un número de razones la cantidad de radicales libres:

    • Al producir ATP aumenta el número de electrones libres (e-) que pueden formar, uniéndose al óxido, el superóxido anion.

    • El ácido láctico es en sí un oxidante, los iones H+ pueden unirse a todos los radicales libres presentes, formando radicales aún más peligrosos (por ejemplo el radical OOH*).

    • El aumento del volumen de ventilación incrementa la aspiración de los radicales libres presentes en el aire aspirado. En consecuencia vemos por ejemplo en ciclistas una disminución de la reserva de glutatión en el tejido pulmonar de nada menos que el 80 % (Pyke, 1986).

    • La contracción de los músculos con más del 50 % del Fmax tiene como consecuencia una interrupción del riego sanguíneo en un 80 a 100 %. La relajación de los músculos (como se produce frecuentemente en entrenamientos de fuerza o de intervalos) produce el fenómeno de la reperfusión: un aumento repentino de la entrada de oxígeno.

    • Los daños en los tejidos son el objetivo o la consecuencia de un número de deportes de contacto, como el boxeo, el kárate y el judo. Estos daños de los tejidos hace aumentar el número de radicales libres y activa por ejemplo células del sistema de defensa no específica.

    • Fugas en dichas células o una insuficiente cantidad de scavanger provoca la salida de radicales (por ejemplo de H2O2).

    • El uso de analgésicos después o en caso de lesiones produce más radicales: el paracetamol, el ibuprofeno o el Peroxicam son por ejemplo formadores de radicales.
    En las horas posteriores a la terminación de una carga intensiva, la situación vuelve a cambiar de forma drástica. Esta situación se denomina como una leucopenia, una disminución sobre todo de las células del sistema de defensa no específico. A pesar de que la totalidad de los glóbulos blancos en circulación (en su mayoría neutrófilos) queda en aumento durante 24 horas, se observa que sobre todo las células NK disminuyen hasta por debajo de los valores de reposo. También las células CD 8 + y CD 4 + disminuyen en número. La figura 12 es el resultado de una investigación en este campo. Este fenómeno, que significa un aumento del riesgo de tener una infección se llama “open window”, y puede durar hasta dos semanas.


    Figura 12: Después de aprox. 3 horas, los valores de las células CD 4 +, CD 8 + y NK se sitúan por debajo de los valores de partida. En caso de fuertes cargas intensivas se pueden mantener así durante semanas.

    La causa de este fenómeno ‘open window’ es probablemente el aumento de la producción de cortisol, que depende de la carga. Una posible segunda causa, en particular del descenso de la actividad citotóxica de las células NK aún presentes, podría ser una menor síntesis de las „second messenger“ c-AMP intracelulares. La figura 13 muestra los resultados de las investigaciones de Liesen y Baum, que apoyan esta teoría.

    Figura 13: La actividad de las células NK (número de ataques por célula) y la producción de c-AMP disminuyen de forma paralela por la carga (* antes de la carga; 􀂃 después de la carga).

    Este fenómeno es prácticamente independiente del estado de entrenamiento de los atletas. Pero podemos observar en reposo una actividad claramente más alta de las células NK en deportistas que han hecho un entrenamiento de resistencia a fondo. También el número de células NK es más alto en estos deportistas (figura 14).

    Figura 14: Los ciclistas tienen más células NK y más activas en reposo que un subgrupo que no ha hecho un entrenamiento de resistencia a fondo.
    Por lo tanto, sobre todo el entrenamiento de resistencia lleva a una adaptación a muchos niveles del sistema de defensa. El resultado de la práctica regular de deportes de resistencia, que por encima de todo resulta más interesante, (con un consumo energético de > 2000 kCal por semana = > 3 horas por semana) es que estas personas sufren notablemente menos enfermedades como el cáncer y/o enfermedades cardiovasculares.

    Una de las causas de esta mejor adaptación de las células NK podría ser un aumento de la producción de endorfinas (Figura 15)

    Figura 15: Actividad citotóxica de células NK y endorfinas
    La figura 16 muestra la disminución de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer en el grupo de personas que hacen entrenamientos de resistencia a fondo. Pfaffenberger (1984) también lo demuestra.

    Figura 16: Los estudios epidemiológicos demuestran que las personas pertenecientes a la categoría 4 y 5 en cuanto a su estado de entrenamiento de resistencia (volumen de entrenamiento entre 3 y 5 horas a la semana) sufren notablemente menos de enfermedades cardiovasculares y/o cáncer.

    Sin embargo, la práctica de deportes (de alto nivel) sin cuidar la alimentación y la regeneración, puede tener por la producción de las hormonas del estrés (sobre todo el cortisol) una influencia negativa sobre la función de varios órganos (véase para ello también la función del cortisol, como descrito en varios módulos del año 1). Por ejemplo, la resistencia a la insulina aumenta por una expresión disminuida del receptor de insulina cuando los atletas tienen constantemente unos valores altos de cortisol.

    4 Factores que pueden impedir la influencia negativa de la práctica de deporte a alto nivel sobre el sistema de defensa

    • Una alimentación básica rica en la forma adecuada de hidratos de carbono, minerales, vitaminas, minerales (electrolitos y oligoelementos) y sustancias vegetales secundarias.

    • Suplementos alimenticios: vitaminas, minerales (sobre todo magnesio y fósforo), oligoelementos (sobre todo hierro, selenio y cinc), aminoácidos (sobre todo glutamina, triptófano, tirosina y aminoácidos ramificados), péptidas (sobre todo carnitina, creatina y glutatión) y ácidos grasos insaturados.

    • Sustancias que pueden estabilizar la flora intestinal(pro- y prebióticos).

    • El ritmo adecuado entre períodos de carga y de regeneración (pausas, etc.).

    • ¿Medicación preventiva?
    • Sustancias que pueden estimular el sistema inmunológico como por ejemplo echinacea, silybum, alcachofa, ortiga, té verde, etc. , pero también carnitina.
    • Administración de agua y líquidos.

    • Formas de terapia física, como masaje, sauna e hidroterapia.

    • Medidas para evitar el estrés, como dormir suficiente y regularmente, medidas psicoterapéuticas.

    • Optimización de la correcta actitud psico-emocional (objetivos, planificación de la competición, evitar la frustración) terapia de ‘arousal’(nivel de alerta).

    • No usar o uso restringido de drogas sociales (alcohol, tabaco, etc.).

    • Elección del entorno adecuado para entrenar (‘smog’ (niebla contaminada), adaptación al sol y a la altura – ozono y rayos UV).

    • Elección de la ropa adecuada.

    • Preparación de viajes con sus complicaciones.



    Bibliografía:

    1. Exercise immunology review, jaargangen 1995 tot heden
    2. Nutricional management of the underlying causes of cjronic disease, J. Bland, 2000
    3. Proceedings of the 4th international course on physiological chemistry of exercise and training, Port. J. of Hum. Perf. Studies, 1993
    4. Sport und immunsystem, H. Liesen, M. Baum, Hippokrates, 1997
    5. Die Abwehr muss stehen, wenn der Mensch läuft, G. Uhlenbruck, TW Sport + Medizin, 6, 316-18, 1996
    6. Skript Manipulation und Training, K. de Meirleir, Brussel, 1995
    7. Ernährungsberatung, B. van Dam, Bruchsal, 2000
    8. Kohlenhydratsupplementierung, warum, wann, was und wieviel? E.F. Coyle, Austin, Texas, 1993
    JODER COMPAÑERO, queria solo un consejillo de la alimentacion, pero no la biblia, pero es muy interesante todo lo que dice y te agradezco que me lo hayas enviado, con todo esto se aprende mas, ya se sabia que haciendo deporte era y es bueno para todo nuestro organismo, y para prevenir muchas enfermedades, yo, por ejemplo, desde que hago deporte ya no me resfrio, y antes todos los años me resfriaba, tambien tenia algo de artrosis en las rodillas y ya no las tengo , por eso siempre los medicos nos aconseja hacer deporte que es muy sano. Gracias mali por todo y recuperate tu de esa nueva lesion que te a salido, un abrazo compañero.

  16. #456
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    oye paco no hacia falta que citaras que no veas que arton de bajar que me e dado, y no veas el amli que peazo tocho, menos mal que a sido copia y pega porque no me creo que el mali escriba todo eso, y si la alimentacion es muy importante, pero cuando llevamos todo la vida acosatumbrados de una forma es muy dificil cambiarlo, yo normalmente hago 3 comidas al dia, un saludo

  17. #457
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    Paco como va ese ojete?, me imagino q tu incomparecencia puede estar relacionada

  18. #458
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    lo que pasa con el paco es que para no perder tiempo se ha venido de los madriles pa ca corriendo,vaya huevos que tiene el tio,lo que no sabemos es si el negro venia delante o detras de el
    Proximos objetivos:
    Volver a DISFRUTAR ¡¡

  19. #459
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    Os digo que este se trama algo raro. Luis otro que no quiere ser humillado en Marbella, al final nos vamos a quedar tu y yo solos.

  20. #460
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    Cita Originalmente escrito por oosskkaarr Ver Mensaje
    Os digo que este se trama algo raro. Luis otro que no quiere ser humillado en Marbella, al final nos vamos a quedar tu y yo solos.
    Y la cuestion es q el tío no suelta prenda, ni en lo q curra ni ná, oscar va siendo hora de hacerle una visita porra en mano, q me temo lo peor.

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