Atletismo
Página 44 de 59 PrimeraPrimera ... 44 ... ÚltimaÚltima
Mostrando resultados del 861 al 880 de 1178

Diario de ManuelRC

  1. #861
    Fecha de Ingreso
    Jul 2009
    Localización
    En la isla más bonita del Mediterráneo
    Mensajes
    889
    Cita Originalmente escrito por ManuelRC Ver Mensaje


    Mañana a disfrutar y foguearme en el ambiente de competición, a ver que sale. Lo que prometo es no ir a pasar el rato; lo que pueda apretar, apretaré

    Mucha suerte Manu... y nada de pachangas... que seguro que al final te sale entorno a 4' el mil o así...

  2. #862
    Fecha de Ingreso
    Feb 2009
    Localización
    Puerto Real, Cádiz
    Edad
    26
    Mensajes
    1.491
    Tres horas y media hace que terminé de correr . Si soys retorcidamente avispados, ya sabéis el tiempo de carrera casi exacto

    Cuando me restituya con una tortilla como está mandado, me pondré manos a la obra con la crónica

  3. #863
    Fecha de Ingreso
    Dec 2008
    Localización
    sin fronteras
    Mensajes
    14.371
    Camonaso,estuve hablando con el q gano aqui,en esta de 10 elite xD,q esa por la playa tenia q estar guapa,cuenta,cuenta gañannnn.
    La vida son 3 dias,cogelos o tirate por la ventana

  4. #864
    Fecha de Ingreso
    Oct 2008
    Localización
    Euskadi
    Edad
    40
    Mensajes
    2.216
    Cita Originalmente escrito por ManuelRC Ver Mensaje
    Tres horas y media hace que terminé de correr . Si soys retorcidamente avispados, ya sabéis el tiempo de carrera casi exacto

    Cuando me restituya con una tortilla como está mandado, me pondré manos a la obra con la crónica
    Suelta la gallinaaaaaaa

    For those about to RUN...we salute you!!

  5. #865
    Fecha de Ingreso
    May 2009
    Localización
    En el Norte jaja
    Edad
    48
    Mensajes
    7.355
    Equipo
    Quemasuelas
    Cita Originalmente escrito por ManuelRC Ver Mensaje
    Tres horas y media hace que terminé de correr . Si soys retorcidamente avispados, ya sabéis el tiempo de carrera casi exacto

    Cuando me restituya con una tortilla como está mandado, me pondré manos a la obra con la crónica
    Objetivos.........
    Aun no se
    SIIIIII... QUE MI EQUIPO GANE LA LIGA

    ------------------------------------------------
    Impossible is nothing!.

  6. #866
    Fecha de Ingreso
    Sep 2009
    Localización
    ALMERÍA
    Edad
    39
    Mensajes
    3.066
    Manuel ¿qué número de dorsal llevabas?

  7. #867
    Fecha de Ingreso
    Feb 2009
    Localización
    Puerto Real, Cádiz
    Edad
    26
    Mensajes
    1.491
    Bueno, debo decir que el retraso se debe a que tras dormir 5 horas + madrugar + correr + llegar y despacharme la tortilla muy a gusto + ser la última etapa de la vuelta + tener un sofá muy cómodo, me he quedado bien dormido, y ahora recuperado enteramente, voy con la crónica...

  8. #868
    Fecha de Ingreso
    Aug 2007
    Mensajes
    6.229
    ese Manu ese Manu.........q. ganitas de crónica.....

  9. #869
    Fecha de Ingreso
    Oct 2008
    Localización
    Sinovas
    Edad
    47
    Mensajes
    5.013
    Vamos tío...

    Este nos tiene que contar algo bueno y la carrera le ha salido de cine, si no no tendría esas ganas de juerga ni esa cara de felicidad...

  10. #870
    Fecha de Ingreso
    Mar 2009
    Edad
    44
    Mensajes
    6.415
    Ufff!


    Veo venir una chapa de las que hacen época!

  11. #871
    Fecha de Ingreso
    Feb 2007
    Localización
    Mislata
    Edad
    30
    Mensajes
    1.207
    Cita Originalmente escrito por lele Ver Mensaje
    Ufff!


    Veo venir una chapa de las que hacen época!
    yo también yo también
    Foroatletismo en Facebook
    -------------------------------------------
    Twitter: @foroatletismo

  12. #872
    Fecha de Ingreso
    Feb 2009
    Localización
    Puerto Real, Cádiz
    Edad
    26
    Mensajes
    1.491
    20 de septiembre de 2009, 10.00: IV Carrera Popular Rotaria, Cádiz


    Una tarde calurosa de junio, de aire espeso y ambiente de festivo causado por la proximidad del verano, vacaciones, campo, playa y la relajación estival, corría mi última carrera de la temporada. En esa última carrera te dejas la piel, mientras que, con un carácter aguerrido pero malibulense, planeas con una ferviente alegría que estratagema va a poner el broche a tu temporada atlética. Al final celebras lo conseguido, repasas con añoranza lo que ha dado de si el año, y te despides con un guiño hasta el otoño.

    Pasan los meses y entre parones e intentonas, llegas al mes de septiembre viendo como una vez más, ese verano en el que te ibas a comer el mundo deportivamente doblando sesiones a base de levantarte al alba y finiquitar al atardecer, te pone en tu sitio, recordándote que es tiempo de relajación, fiesta, descanso y deporte más esporádico de lo que pretendes.

    Comienzas con los rodajes de agosto, vas tomándole el ritmo a los entrenamientos y cuando piensas que no has preparado ninguna carrera, estás inscrito en ella...¡y es al día siguiente!. Te recuerdo que te inscribiste hace un mes, pensando en lo lejos que quedaba y en lo mucho que tenías que progresar hasta entonces, y sin embargo, te parece que has progresado despacito y con buena letra. Como además nunca aprenderás que eres incapaz de escuchar el pistoletazo de salida y hacer como el que rueda, te convencerás de que será una cosa tranquila, envuelta en una calma parsimoniosa en torno a unas piernas que se deslizarán suaves, sin prisa, sin nervio. Lo mejor de todo, es que mañana podrás comprobar como cualquier parecido con la realidad, negaría tu torpe ingenuidad.

    A las ocho de la mañana, con el sol aún oculto y una temperatura fresca que invita a seguir bajo las sábanas aunque estén regalando jamones en la puerta de tu casa, suena el despertador. Confío en mí, y me permito cinco minutos más de sueño. Me lavo la cara, compruebo si hay ojeras que indiquen un mal sueño y ante la negativa, sonrío nerviosamente: "hoy voy a disfrutar". El desayuno llega a continuación con la mirada clavada intermitentemente en el reloj. Tras desayunar, llega el momento más emocionante: vestirme de corredor. Esas calzonas técnicas tan cortas, esa camiseta fina y cómoda, esos calcetines a juego con las zapatillas y un tacto tan agradable; no puedo evitar buscar un espejo y mirarme orgulloso con las piernas depiladas del día anterior antes de ponerme el chándal. El 'look', que no falle.

    Cojo la bicicleta y voy hacia la estación respirando con profundidad el aire de la mañana, por carreteras completamente vacías. En pocos minutos estoy allí, compro el ticket, y casi al mismo tiempo, llega el tren. Una sincronización tan maravillosa como arriesgada.

    Durante el trayecto observo a gente devastada por una noche de fiesta y etílico, muchachas con el rímel corrido y muchachos con la camisa arrugada como un estropajo. Y entonces me hace gracia verme ahí en medio, con el traje de combate y la bicicleta al lado; no era difícil divisar al atleta infiltrado. Led Zeppelin, Scorpions, Dire Straits y Pink Floyd, elevan el trayecto a la categoría de divino mientras sonrío plácidamente concentrado y deseoso ante la cita que me espera.

    Al bajar del tren, nuevamente por avenidas normalmente atestadas, en este caso desiertas, me dirijo a por un dorsal cuyo número aún no conozco. Mientras me acerco, empiezo a ver a otros que como yo, piensan que correr un domingo por la mañana, es magnífico.

    Llego al módulo de la playa donde repartían los dorsales tras amarrar la bicicleta a una farola y me sorprendo al ver el 23: ¡sí que me inscribí pronto!. Pongo en marcha la ceremonia de los imperdibles y tras un par de correcciones, luzco el 23 en el pecho. Aún es temprano, más de media hora para la salida.

    Pocos minutos después me encuentro con Javi, un galgo de mi categoría sub 5' en milla. Coge su dorsal y empezamos los dos a calentar, tras llevar sin vernos desde junio. Me cuenta que ayer corrió una milla, que será de su futuro universitario, y otras tantas cosas más, a las que yo replico una equivalente. El sol empezaba a lucir maravilloso, con brío pero sin cruel intensidad, y una brisa suave completaba un panorama idílico con una playa kilométrica de fondo.

    En la zona de salida empiezan a llegar corredores, por lo que comenzamos a estirar. Una vez terminado el ritual, avisan de que quedan cinco minutos para salir, así que trotamos algo más para ponernos en primera línea de salida; nunca había salido desde ahí, pero era uno de mis objetivos para esta carrera.

    Tras desearnos suerte, miro a cada lado, veo que no hay nadie por delante de mí, y suena el pistoletazo. Desde el primer momento me establezco al ritmo que siento que puedo mantener. Poco a poco, conforme la cabeza va abriendo metros, voy estabilizando el ritmo, con leves correcciones.

    La zancada es buena y a diferencia de otras ocasiones, siento que no estoy talonando excesivamente ni derrochando tiempo en la fase de vuelo, todo parece continuo y uniforme. Me centro entonces en estabilizar el braceo, descuidado en la salida y entro en modo de crucero. Corredores aventurados empiezan a pasarme poco a poco en esos momentos.

    Me encuentro realmente a gusto. Estoy llevando un ritmo al máximo de mis posibilidades actuales para la distancia y sin embargo, no estoy disparatando la respiración ni sufriendo en las piernas; esas sentadillas isométricas son todo un descubrimiento. En un momento dado, tras apoyar habiendo saltado un charco en la orilla, siento que una pequeña marcha más se ha engranado, pero como las piernas no se han enterado, me callo la boca y dejo que sigan como si nada hubiese pasado.

    Con una extensión arenosa de fondo que no parece tener fin, pero con un aspecto de ensueño, se vislumbra al líder de la carrera, que ya ha llegado y pasado los tres kilómetros y medio y viene de vuelta con una cómoda ventaja sobre el segundo. Al llegar a la mitad y zona de habituallamientos, miro el tiempo: 15' para 3500 metros. Es dentro de lo posible, de lo mejor que podía esperar. Además del tiempo, me chequeo y me veo tan bien, me estoy gustando tanto en esta carrera, que decido lanzarme un poco más, esperando el momento en el que las piernas me dijeran que si alargo la zancada medio centímetro más se acabó. Y llego a tal punto, pero esta vez, las piernas no son las que lo dicen, sino los pulmones. En el minuto 21, la respiración empieza a perder la calma. Pese a ello, sigo gustándome mucho.

    Tras un par de minutos en paralelo con un corredor, se queda, y me acerco a un grupo de tres, y los paso; me acerco a otro grupo de dos, y los paso; me acerco a uno solo, y lo paso. Para ello me quedo unos segundos en paralelo, relajándome muy ligeramente, y cuando parece que los voy a acompañar hasta meta, vuelvo al ritmo al que venía. Así llego a tierra de nadie en torno al minuto 27.

    En ese momento, la meta, sin ninguna indicación que la haga visible más allá de los 200 metros, se me antoja ya a unos 600 metros, y entonces, con una respiración que esta vez es la que me limita, decido apretar no para correr más, sino para mantener el ritmo, porque no doy más que eso de momento. Miro el pulsómetro por curiosidad, veo 194, y sonrío. Estoy aguantando mucho tiempo a unas frecuencias que hace meses que no toco.

    Ese esfuerzo que hago para mantener el ritmo, me deja ya en un punto crítico, pero sigo disfrutándolo como nunca; no recuerdo haber tolerado ese nivel de sufrimiento con tanta felicidad nunca corriendo. No obstante, llega un palo moral: la meta no está donde la había situado, sino unos 400 metros más adelante. Eso significa que he apretado casi con un kilómetro de antelación a lo que suelo y me gusta, y que iba a tocar sufrir mucho para mantener el tipo, o levantar el pie, que no pasa nada.

    Pero no, hoy he tenido un 'feeling' con la competición que no recuerdo, y aunque era un día como ningún otro para dejar de apretar, decido probar esto de cambiar largo, y me acuerdo de UVA en ese momento. Manteniendo el ritmo logro pasar a un grupo de otros tres corredores, y con la meta ya a la vista, queda uno a unos 30 metros, 20 metros, 10 metros, 5 metros y se inicia el sprint final...Y siento que no puedo. El pecho me arde, no recuerdo tanto ardor; otras veces me falta el aire(siempre al llegar), pero nunca me ardía así. Me mentalizo y veo que sólo son unos metros, y que hay que aguantar, que luego me encanta hablar del sprint final. Me mantengo a esa distancia, pero me falta algo: me faltan ánimos. Normalmente, en esos metros finales, tengo a mis padres aplaudiendo, y como me enciendo de mala manera ante tales aplausos y ánimos, consigo dejarme más de lo que me vengo dejando en los kilómetros anteriores..Sin embargo hoy preferí que no vinieran, ya que les hubiera tocado madrugar el único día de descanso que tenían esta semana y si llegan a venir no me hubiese sentido contento con ello..mas bien que me estaba acordando de ellos en esos momentos.

    Milagrosamente, cuando los metros se agotaban y la reacción parecía más lejana, un grito aguardientoso y anónimo de "venga dale!", me activó sin que yo pudiera hacer nada para impedirlo, y a 3 metros de la meta, conseguí la última pasada.

    Paré, me quemaba por dentro, me alegraba de lo hecho. Recojía los regalos con torpeza aún recuperándome de ese sprint más de brazos que de piernas, y dejaba la mirada perdida...

    La temporada ha comenzado de la única forma que sé: dándolo todo (y para muestra un botón, las 190 ppm que marcó el pulsómetro de media). Siete kilómetros en 30'19", a 4'19" de media...es mi peor media en una carrera, y ni falta que hace que sea mejor..¡cómo he disfrutado compitiendo!

  13. #873
    Fecha de Ingreso
    Feb 2009
    Localización
    Puerto Real, Cádiz
    Edad
    26
    Mensajes
    1.491
    Esta era para disfrutar escribiéndola y recordando la carrera, ahora pongo la absequible

  14. #874
    Fecha de Ingreso
    Feb 2007
    Localización
    Mislata
    Edad
    30
    Mensajes
    1.207
    Cita Originalmente escrito por ManuelRC Ver Mensaje
    Esta era para disfrutar escribiéndola y recordando la carrera, ahora pongo la absequible
    Joooer, y no ha pedido perdón por el tocho!!
    Foroatletismo en Facebook
    -------------------------------------------
    Twitter: @foroatletismo

  15. #875
    Fecha de Ingreso
    Jul 2008
    Localización
    Mostoles
    Edad
    45
    Mensajes
    6.247
    Cita Originalmente escrito por ManuelRC Ver Mensaje
    20 de septiembre de 2009, 10.00: IV Carrera Popular Rotaria, Cádiz


    Una tarde calurosa de junio, de aire espeso y ambiente de festivo causado por la proximidad del verano, vacaciones, campo, playa y la relajación estival, corría mi última carrera de la temporada. En esa última carrera te dejas la piel, mientras que, con un carácter aguerrido pero malibulense, planeas con una ferviente alegría que estratagema va a poner el broche a tu temporada atlética. Al final celebras lo conseguido, repasas con añoranza lo que ha dado de si el año, y te despides con un guiño hasta el otoño.

    Pasan los meses y entre parones e intentonas, llegas al mes de septiembre viendo como una vez más, ese verano en el que te ibas a comer el mundo deportivamente doblando sesiones a base de levantarte al alba y finiquitar al atardecer, te pone en tu sitio, recordándote que es tiempo de relajación, fiesta, descanso y deporte más esporádico de lo que pretendes.

    Comienzas con los rodajes de agosto, vas tomándole el ritmo a los entrenamientos y cuando piensas que no has preparado ninguna carrera, estás inscrito en ella...¡y es al día siguiente!. Te recuerdo que te inscribiste hace un mes, pensando en lo lejos que quedaba y en lo mucho que tenías que progresar hasta entonces, y sin embargo, te parece que has progresado despacito y con buena letra. Como además nunca aprenderás que eres incapaz de escuchar el pistoletazo de salida y hacer como el que rueda, te convencerás de que será una cosa tranquila, envuelta en una calma parsimoniosa en torno a unas piernas que se deslizarán suaves, sin prisa, sin nervio. Lo mejor de todo, es que mañana podrás comprobar como cualquier parecido con la realidad, negaría tu torpe ingenuidad.

    A las ocho de la mañana, con el sol aún oculto y una temperatura fresca que invita a seguir bajo las sábanas aunque estén regalando jamones en la puerta de tu casa, suena el despertador. Confío en mí, y me permito cinco minutos más de sueño. Me lavo la cara, compruebo si hay ojeras que indiquen un mal sueño y ante la negativa, sonrío nerviosamente: "hoy voy a disfrutar". El desayuno llega a continuación con la mirada clavada intermitentemente en el reloj. Tras desayunar, llega el momento más emocionante: vestirme de corredor. Esas calzonas técnicas tan cortas, esa camiseta fina y cómoda, esos calcetines a juego con las zapatillas y un tacto tan agradable; no puedo evitar buscar un espejo y mirarme orgulloso con las piernas depiladas del día anterior antes de ponerme el chándal. El 'look', que no falle.

    Cojo la bicicleta y voy hacia la estación respirando con profundidad el aire de la mañana, por carreteras completamente vacías. En pocos minutos estoy allí, compro el ticket, y casi al mismo tiempo, llega el tren. Una sincronización tan maravillosa como arriesgada.

    Durante el trayecto observo a gente devastada por una noche de fiesta y etílico, muchachas con el rímel corrido y muchachos con la camisa arrugada como un estropajo. Y entonces me hace gracia verme ahí en medio, con el traje de combate y la bicicleta al lado; no era difícil divisar al atleta infiltrado. Led Zeppelin, Scorpions, Dire Straits y Pink Floyd, elevan el trayecto a la categoría de divino mientras sonrío plácidamente concentrado y deseoso ante la cita que me espera.

    Al bajar del tren, nuevamente por avenidas normalmente atestadas, en este caso desiertas, me dirijo a por un dorsal cuyo número aún no conozco. Mientras me acerco, empiezo a ver a otros que como yo, piensan que correr un domingo por la mañana, es magnífico.

    Llego al módulo de la playa donde repartían los dorsales tras amarrar la bicicleta a una farola y me sorprendo al ver el 23: ¡sí que me inscribí pronto!. Pongo en marcha la ceremonia de los imperdibles y tras un par de correcciones, luzco el 23 en el pecho. Aún es temprano, más de media hora para la salida.

    Pocos minutos después me encuentro con Javi, un galgo de mi categoría sub 5' en milla. Coge su dorsal y empezamos los dos a calentar, tras llevar sin vernos desde junio. Me cuenta que ayer corrió una milla, que será de su futuro universitario, y otras tantas cosas más, a las que yo replico una equivalente. El sol empezaba a lucir maravilloso, con brío pero sin cruel intensidad, y una brisa suave completaba un panorama idílico con una playa kilométrica de fondo.

    En la zona de salida empiezan a llegar corredores, por lo que comenzamos a estirar. Una vez terminado el ritual, avisan de que quedan cinco minutos para salir, así que trotamos algo más para ponernos en primera línea de salida; nunca había salido desde ahí, pero era uno de mis objetivos para esta carrera.

    Tras desearnos suerte, miro a cada lado, veo que no hay nadie por delante de mí, y suena el pistoletazo. Desde el primer momento me establezco al ritmo que siento que puedo mantener. Poco a poco, conforme la cabeza va abriendo metros, voy estabilizando el ritmo, con leves correcciones.

    La zancada es buena y a diferencia de otras ocasiones, siento que no estoy talonando excesivamente ni derrochando tiempo en la fase de vuelo, todo parece continuo y uniforme. Me centro entonces en estabilizar el braceo, descuidado en la salida y entro en modo de crucero. Corredores aventurados empiezan a pasarme poco a poco en esos momentos.

    Me encuentro realmente a gusto. Estoy llevando un ritmo al máximo de mis posibilidades actuales para la distancia y sin embargo, no estoy disparatando la respiración ni sufriendo en las piernas; esas sentadillas isométricas son todo un descubrimiento. En un momento dado, tras apoyar habiendo saltado un charco en la orilla, siento que una pequeña marcha más se ha engranado, pero como las piernas no se han enterado, me callo la boca y dejo que sigan como si nada hubiese pasado.

    Con una extensión arenosa de fondo que no parece tener fin, pero con un aspecto de ensueño, se vislumbra al líder de la carrera, que ya ha llegado y pasado los tres kilómetros y medio y viene de vuelta con una cómoda ventaja sobre el segundo. Al llegar a la mitad y zona de habituallamientos, miro el tiempo: 15' para 3500 metros. Es dentro de lo posible, de lo mejor que podía esperar. Además del tiempo, me chequeo y me veo tan bien, me estoy gustando tanto en esta carrera, que decido lanzarme un poco más, esperando el momento en el que las piernas me dijeran que si alargo la zancada medio centímetro más se acabó. Y llego a tal punto, pero esta vez, las piernas no son las que lo dicen, sino los pulmones. En el minuto 21, la respiración empieza a perder la calma. Pese a ello, sigo gustándome mucho.

    Tras un par de minutos en paralelo con un corredor, se queda, y me acerco a un grupo de tres, y los paso; me acerco a otro grupo de dos, y los paso; me acerco a uno solo, y lo paso. Para ello me quedo unos segundos en paralelo, relajándome muy ligeramente, y cuando parece que los voy a acompañar hasta meta, vuelvo al ritmo al que venía. Así llego a tierra de nadie en torno al minuto 27.

    En ese momento, la meta, sin ninguna indicación que la haga visible más allá de los 200 metros, se me antoja ya a unos 600 metros, y entonces, con una respiración que esta vez es la que me limita, decido apretar no para correr más, sino para mantener el ritmo, porque no doy más que eso de momento. Miro el pulsómetro por curiosidad, veo 194, y sonrío. Estoy aguantando mucho tiempo a unas frecuencias que hace meses que no toco.

    Ese esfuerzo que hago para mantener el ritmo, me deja ya en un punto crítico, pero sigo disfrutándolo como nunca; no recuerdo haber tolerado ese nivel de sufrimiento con tanta felicidad nunca corriendo. No obstante, llega un palo moral: la meta no está donde la había situado, sino unos 400 metros más adelante. Eso significa que he apretado casi con un kilómetro de antelación a lo que suelo y me gusta, y que iba a tocar sufrir mucho para mantener el tipo, o levantar el pie, que no pasa nada.

    Pero no, hoy he tenido un 'feeling' con la competición que no recuerdo, y aunque era un día como ningún otro para dejar de apretar, decido probar esto de cambiar largo, y me acuerdo de UVA en ese momento. Manteniendo el ritmo logro pasar a un grupo de otros tres corredores, y con la meta ya a la vista, queda uno a unos 30 metros, 20 metros, 10 metros, 5 metros y se inicia el sprint final...Y siento que no puedo. El pecho me arde, no recuerdo tanto ardor; otras veces me falta el aire(siempre al llegar), pero nunca me ardía así. Me mentalizo y veo que sólo son unos metros, y que hay que aguantar, que luego me encanta hablar del sprint final. Me mantengo a esa distancia, pero me falta algo: me faltan ánimos. Normalmente, en esos metros finales, tengo a mis padres aplaudiendo, y como me enciendo de mala manera ante tales aplausos y ánimos, consigo dejarme más de lo que me vengo dejando en los kilómetros anteriores..Sin embargo hoy preferí que no vinieran, ya que les hubiera tocado madrugar el único día de descanso que tenían esta semana y si llegan a venir no me hubiese sentido contento con ello..mas bien que me estaba acordando de ellos en esos momentos.

    Milagrosamente, cuando los metros se agotaban y la reacción parecía más lejana, un grito aguardientoso y anónimo de "venga dale!", me activó sin que yo pudiera hacer nada para impedirlo, y a 3 metros de la meta, conseguí la última pasada.

    Paré, me quemaba por dentro, me alegraba de lo hecho. Recojía los regalos con torpeza aún recuperándome de ese sprint más de brazos que de piernas, y dejaba la mirada perdida...

    La temporada ha comenzado de la única forma que sé: dándolo todo (y para muestra un botón, las 190 ppm que marcó el pulsómetro de media). Siete kilómetros en 30'19", a 4'19" de media...es mi peor media en una carrera, y ni falta que hace que sea mejor..¡cómo he disfrutado compitiendo!
    ostras otro de la escuela fenixiana, peazo tocho bien escrito...
    el tiempo no te gustara pero esta mas que bien
    Próximos retos:


    STRAVA
    Facebook
    Twitter

  16. #876
    Fecha de Ingreso
    Feb 2009
    Localización
    Puerto Real, Cádiz
    Edad
    26
    Mensajes
    1.491
    Domingo 20 de septiembre de 2009

    -IV Carrera Popular Rotaria: 7 kms, 30'19", 4'19"/km, 190 ppm, arena.

    Tengo la sensación de que cada vez que hablo de mi última carrera lo digo, pero aquí aseguro que es así: la carrera en la que más he disfrutado.

    Busqué un ritmo de crucero desde el principio, y fui subiéndolo pero muy muy poco hasta la mitad(cuestión de unos 5-8 segundos calculo)

    A media carrera, 3'5 kms, marcaba 15', lo cual daba para hacer 30'(eso era más de lo que esperaba, pues ayer calculaba que el ritmo sería de 4'30" y sufriendo mucho)

    Me sentía muy fuerte de piernas y corriendo muy bien, muy fuído, evitando sobretodo oscilaciones verticales(vi un vídeo mío en la milla de junio y lo analicé hasta la saciedad, y las correcciones que saqué están resultando muy eficaces). La respiración hasta algo más de media carrera fue muy bien igualmente, sin sacarme de punto pese al esfuerzo elevado.

    Al girar en el avituallamiento, se notaba viento de cara, y de ahí la razón de que pese a que me notaba llendo más fuerte, el parcial de ida y el de vuelta, sean casi iguales, desfavorable para la vuelta. Intentaba quedarme detrás de los corredores que fui pasando, pero vi que me cortaban el ritmo y aunque con esfuerzo por el viento les iba dejando detrás.

    Hubo uno que me aguantó un par de minutos, pero acabó cediendo. Poco después de eso, creí la meta a unos 600-800 metros, y empecé a acelerar preparándome el sprint final. Sin embargo, cuando recorrí ese espacio aproximadamente, me di cuenta de que quedaban entonces unos 400-500 metros a meta, por lo que o mantenía el cambio hasta la meta o bajaba el ritmo para sprintar fuerte.

    En vista de que iba pasando corredores, y de que los pasados los iba dejando detrás, no quise dar esperanza a nadie y me empeñé en aguantar hasta el final el cambio, algo que no hago nunca, pues aprieto más tarde.

    Logré aguantar, pero al llegar a la zona de sprintar, me notaba sin capacidad de reacción. Aún así, con la cadera muy baja e incapaz de levantarla para apretar, y tirando de brazos, logré casi un sprint, pero me faltaba fuerza para cojer al de delante. Entonces fue cuando el grito del público me encendió y reaccioné muy explosivo de repente, pasando al de delante justo delante de la meta.

    Pulmones ardiéndome desde los últimos 5-7 minutos o así, y tras parar también. Llegué muy forzado de caja, pero las piernas sin embargo me respondieron muy bien. Creo que los ejercicios de fuerza se notan, y la falta de cambios de ritmo-series, también.

    El tiempo a 4'19" de media, lo dicho, mejor de lo que esperaba. Muy contento con el mismo, sinceramente. No esperaba bajar de 4'30", y llevar ese ritmo con unas sensaciones horribles. Si tengo en cuenta que no toco más que rodajes a ritmo tortuga desde junio-julio, me parece un tiempo espectacular para mi. La temporada pinta muy muy bien, creo que me voy a sorprender este año no ya con las series, sino simplemente cuando empiece con cambios de ritmo.

    He disfrutado a lo grande, he aguantado el sufrimiento con mucha alegría cuando ha llegado, y encima he quedado tercero júnior y me han dado una copita . Cuando vea fotos por ahí colgadas, ya las pongo para que tengáis carnaza

  17. #877
    Fecha de Ingreso
    Feb 2009
    Localización
    Puerto Real, Cádiz
    Edad
    26
    Mensajes
    1.491
    Cita Originalmente escrito por Raquel87 Ver Mensaje
    Joooer, y no ha pedido perdón por el tocho!!
    No no, más grave aún, la versión absequible me ha quedado tocho tocho también!!!!


  18. #878
    Avatar de xurxo64
    xurxo64 no está en línea "Νενικήκαμεν" 490aC.-2010
    Fecha de Ingreso
    Aug 2009
    Localización
    Marín
    Edad
    53
    Mensajes
    1.449
    Cita Originalmente escrito por ManuelRC Ver Mensaje
    20 de septiembre de 2009, 10.00: IV Carrera Popular Rotaria, Cádiz


    Una tarde calurosa de junio, de aire espeso y ambiente de festivo causado por la proximidad del verano, vacaciones, campo, playa y la relajación estival, corría mi última carrera de la temporada. En esa última carrera te dejas la piel, mientras que, con un carácter aguerrido pero malibulense, planeas con una ferviente alegría que estratagema va a poner el broche a tu temporada atlética. Al final celebras lo conseguido, repasas con añoranza lo que ha dado de si el año, y te despides con un guiño hasta el otoño.

    Pasan los meses y entre parones e intentonas, llegas al mes de septiembre viendo como una vez más, ese verano en el que te ibas a comer el mundo deportivamente doblando sesiones a base de levantarte al alba y finiquitar al atardecer, te pone en tu sitio, recordándote que es tiempo de relajación, fiesta, descanso y deporte más esporádico de lo que pretendes.

    Comienzas con los rodajes de agosto, vas tomándole el ritmo a los entrenamientos y cuando piensas que no has preparado ninguna carrera, estás inscrito en ella...¡y es al día siguiente!. Te recuerdo que te inscribiste hace un mes, pensando en lo lejos que quedaba y en lo mucho que tenías que progresar hasta entonces, y sin embargo, te parece que has progresado despacito y con buena letra. Como además nunca aprenderás que eres incapaz de escuchar el pistoletazo de salida y hacer como el que rueda, te convencerás de que será una cosa tranquila, envuelta en una calma parsimoniosa en torno a unas piernas que se deslizarán suaves, sin prisa, sin nervio. Lo mejor de todo, es que mañana podrás comprobar como cualquier parecido con la realidad, negaría tu torpe ingenuidad.

    A las ocho de la mañana, con el sol aún oculto y una temperatura fresca que invita a seguir bajo las sábanas aunque estén regalando jamones en la puerta de tu casa, suena el despertador. Confío en mí, y me permito cinco minutos más de sueño. Me lavo la cara, compruebo si hay ojeras que indiquen un mal sueño y ante la negativa, sonrío nerviosamente: "hoy voy a disfrutar". El desayuno llega a continuación con la mirada clavada intermitentemente en el reloj. Tras desayunar, llega el momento más emocionante: vestirme de corredor. Esas calzonas técnicas tan cortas, esa camiseta fina y cómoda, esos calcetines a juego con las zapatillas y un tacto tan agradable; no puedo evitar buscar un espejo y mirarme orgulloso con las piernas depiladas del día anterior antes de ponerme el chándal. El 'look', que no falle.

    Cojo la bicicleta y voy hacia la estación respirando con profundidad el aire de la mañana, por carreteras completamente vacías. En pocos minutos estoy allí, compro el ticket, y casi al mismo tiempo, llega el tren. Una sincronización tan maravillosa como arriesgada.

    Durante el trayecto observo a gente devastada por una noche de fiesta y etílico, muchachas con el rímel corrido y muchachos con la camisa arrugada como un estropajo. Y entonces me hace gracia verme ahí en medio, con el traje de combate y la bicicleta al lado; no era difícil divisar al atleta infiltrado. Led Zeppelin, Scorpions, Dire Straits y Pink Floyd, elevan el trayecto a la categoría de divino mientras sonrío plácidamente concentrado y deseoso ante la cita que me espera.

    Al bajar del tren, nuevamente por avenidas normalmente atestadas, en este caso desiertas, me dirijo a por un dorsal cuyo número aún no conozco. Mientras me acerco, empiezo a ver a otros que como yo, piensan que correr un domingo por la mañana, es magnífico.

    Llego al módulo de la playa donde repartían los dorsales tras amarrar la bicicleta a una farola y me sorprendo al ver el 23: ¡sí que me inscribí pronto!. Pongo en marcha la ceremonia de los imperdibles y tras un par de correcciones, luzco el 23 en el pecho. Aún es temprano, más de media hora para la salida.

    Pocos minutos después me encuentro con Javi, un galgo de mi categoría sub 5' en milla. Coge su dorsal y empezamos los dos a calentar, tras llevar sin vernos desde junio. Me cuenta que ayer corrió una milla, que será de su futuro universitario, y otras tantas cosas más, a las que yo replico una equivalente. El sol empezaba a lucir maravilloso, con brío pero sin cruel intensidad, y una brisa suave completaba un panorama idílico con una playa kilométrica de fondo.

    En la zona de salida empiezan a llegar corredores, por lo que comenzamos a estirar. Una vez terminado el ritual, avisan de que quedan cinco minutos para salir, así que trotamos algo más para ponernos en primera línea de salida; nunca había salido desde ahí, pero era uno de mis objetivos para esta carrera.

    Tras desearnos suerte, miro a cada lado, veo que no hay nadie por delante de mí, y suena el pistoletazo. Desde el primer momento me establezco al ritmo que siento que puedo mantener. Poco a poco, conforme la cabeza va abriendo metros, voy estabilizando el ritmo, con leves correcciones.

    La zancada es buena y a diferencia de otras ocasiones, siento que no estoy talonando excesivamente ni derrochando tiempo en la fase de vuelo, todo parece continuo y uniforme. Me centro entonces en estabilizar el braceo, descuidado en la salida y entro en modo de crucero. Corredores aventurados empiezan a pasarme poco a poco en esos momentos.

    Me encuentro realmente a gusto. Estoy llevando un ritmo al máximo de mis posibilidades actuales para la distancia y sin embargo, no estoy disparatando la respiración ni sufriendo en las piernas; esas sentadillas isométricas son todo un descubrimiento. En un momento dado, tras apoyar habiendo saltado un charco en la orilla, siento que una pequeña marcha más se ha engranado, pero como las piernas no se han enterado, me callo la boca y dejo que sigan como si nada hubiese pasado.

    Con una extensión arenosa de fondo que no parece tener fin, pero con un aspecto de ensueño, se vislumbra al líder de la carrera, que ya ha llegado y pasado los tres kilómetros y medio y viene de vuelta con una cómoda ventaja sobre el segundo. Al llegar a la mitad y zona de habituallamientos, miro el tiempo: 15' para 3500 metros. Es dentro de lo posible, de lo mejor que podía esperar. Además del tiempo, me chequeo y me veo tan bien, me estoy gustando tanto en esta carrera, que decido lanzarme un poco más, esperando el momento en el que las piernas me dijeran que si alargo la zancada medio centímetro más se acabó. Y llego a tal punto, pero esta vez, las piernas no son las que lo dicen, sino los pulmones. En el minuto 21, la respiración empieza a perder la calma. Pese a ello, sigo gustándome mucho.

    Tras un par de minutos en paralelo con un corredor, se queda, y me acerco a un grupo de tres, y los paso; me acerco a otro grupo de dos, y los paso; me acerco a uno solo, y lo paso. Para ello me quedo unos segundos en paralelo, relajándome muy ligeramente, y cuando parece que los voy a acompañar hasta meta, vuelvo al ritmo al que venía. Así llego a tierra de nadie en torno al minuto 27.

    En ese momento, la meta, sin ninguna indicación que la haga visible más allá de los 200 metros, se me antoja ya a unos 600 metros, y entonces, con una respiración que esta vez es la que me limita, decido apretar no para correr más, sino para mantener el ritmo, porque no doy más que eso de momento. Miro el pulsómetro por curiosidad, veo 194, y sonrío. Estoy aguantando mucho tiempo a unas frecuencias que hace meses que no toco.

    Ese esfuerzo que hago para mantener el ritmo, me deja ya en un punto crítico, pero sigo disfrutándolo como nunca; no recuerdo haber tolerado ese nivel de sufrimiento con tanta felicidad nunca corriendo. No obstante, llega un palo moral: la meta no está donde la había situado, sino unos 400 metros más adelante. Eso significa que he apretado casi con un kilómetro de antelación a lo que suelo y me gusta, y que iba a tocar sufrir mucho para mantener el tipo, o levantar el pie, que no pasa nada.

    Pero no, hoy he tenido un 'feeling' con la competición que no recuerdo, y aunque era un día como ningún otro para dejar de apretar, decido probar esto de cambiar largo, y me acuerdo de UVA en ese momento. Manteniendo el ritmo logro pasar a un grupo de otros tres corredores, y con la meta ya a la vista, queda uno a unos 30 metros, 20 metros, 10 metros, 5 metros y se inicia el sprint final...Y siento que no puedo. El pecho me arde, no recuerdo tanto ardor; otras veces me falta el aire(siempre al llegar), pero nunca me ardía así. Me mentalizo y veo que sólo son unos metros, y que hay que aguantar, que luego me encanta hablar del sprint final. Me mantengo a esa distancia, pero me falta algo: me faltan ánimos. Normalmente, en esos metros finales, tengo a mis padres aplaudiendo, y como me enciendo de mala manera ante tales aplausos y ánimos, consigo dejarme más de lo que me vengo dejando en los kilómetros anteriores..Sin embargo hoy preferí que no vinieran, ya que les hubiera tocado madrugar el único día de descanso que tenían esta semana y si llegan a venir no me hubiese sentido contento con ello..mas bien que me estaba acordando de ellos en esos momentos.

    Milagrosamente, cuando los metros se agotaban y la reacción parecía más lejana, un grito aguardientoso y anónimo de "venga dale!", me activó sin que yo pudiera hacer nada para impedirlo, y a 3 metros de la meta, conseguí la última pasada.

    Paré, me quemaba por dentro, me alegraba de lo hecho. Recojía los regalos con torpeza aún recuperándome de ese sprint más de brazos que de piernas, y dejaba la mirada perdida...

    La temporada ha comenzado de la única forma que sé: dándolo todo (y para muestra un botón, las 190 ppm que marcó el pulsómetro de media). Siete kilómetros en 30'19", a 4'19" de media...es mi peor media en una carrera, y ni falta que hace que sea mejor..¡cómo he disfrutado compitiendo!
    Enhorabuena ManuelRC! un tiempo fenomenal, aunque sea tu peor media, y... además podium incluido.
    Felicidades

  19. #879
    Fecha de Ingreso
    Jun 2009
    Localización
    Santander
    Edad
    45
    Mensajes
    8.875
    Enhorabuena, te lo has pasao bien, eh, camón¡¡

  20. #880
    Fecha de Ingreso
    Dec 2008
    Localización
    Toledo
    Edad
    38
    Mensajes
    13.249
    Ay... que perla tengo en la cantera, que atleta y que talento, que cabeza más bien amueblada... que estilazo y que portento!!

    Ya no tienes escapatoria, buscate la vida, en serio... el 24 de octubre te quiero en mi ciudad y obviamente en mi casa. Ya no me aguanto más de compartir una carrera contigo, aunque tus "pobres" para ti 4'19" sean un promedio que a mi me costaré meses alcanzar. Estoy dispuesto a destrozarme en los primeros dos km para hacerlos contigo y bajarme de la moto para irme a la meta andando a verte llegar.

    Apañalo, a no ser que te rompas las dos piernas te quiero aqui.

    Estoy orgulloso de ti.
    "Los que aseguran que es imposible no deberían interrumpir a los que estamos intentándolo"
    -----
    Popular Runner
    -----
    Mi Blog - De Vago a Runner
    Mis cosas en la Isla Tuerta