Lo que empezó como una misteriosa idea sobre el entrenamiento desde el otro lado del Telón de Acero se ha convertido en una filosofía dominante. Pero la periodización es mucho más que alcanzar simplemente uno su máximo nivel para determinada prueba. Abarca ideas tales como una progresión a lo largo de varios años e incluso una carrera deportiva entera. Unos cuantos acontecimientos importantes en las décadas de los ochenta y los noventa del siglo pasado lo cambiaron todo en lo que respecta a nuestra comprensión y aceptación de la periodización:
- Monitores de frecuencia cardíaca, monitores de potencia, medidores de lactato en sangre permiten precisar la cuantificación del esfuerzo en vez de rodar mediante sensaciones.(Hace un par de semanas todavía escuché de un atleta experimentado dentro del ultrafondo que el pulsómetro no sirve de nada para monitorizar los entrenamientos... lógicamente está muy equivocado ).
- La globalización del deporte en general introdujo nuevas ideas en cuanto enfocar una temporada a periodos muy concretos, a fechas muy precisas. Todo el año no podemos estar en un mismo estado de forma.
- La caída del Telón de Acero a finales de los ochenta nos abrió los ojos respecto a las prácticas legales e ilegales que permitían a los países de Europa del Este dominar el panorama internacional en muchos deportes. Una de las notables teorías científicas legales que cruzó el Telón de Acero fue el concepto de periodización del entrenamiento.
Los métodos de periodización son muchos, Tudor Boompa, Joe Friel, son autores que nos introdujeron conceptos, que a día de hoy, mis atletas tienen muy asimilado en su vida deportiva, tales como Macro, Meso y Microciclos. Normalmente yo establezco el Mesociclo en un periodo de 3 a 5 semanas, dentro de las cuales incluyo una semana de recuperación para supercompensar el estado inicial de forma (por encima de la línea de homeostasis). Luego suelo repetir este patrón a lo largo de la periodización con un volúmen más elevado, o una intensidad más elevada, o ambas cosas. Este sistema es el que uso de manera generalizada, y es el más válido dentro del deporte amateur, e incluso profesional, pero existen otros sistemas que en ocasiones podemos introducir dependiendo de las necesidades del atleta: uno es el entrenamiento de sistemas específicos y el entrenamiento por bloques, con una alternancia de microperíodos de entrenamiento intenso y descanso.
- Entrenamiento de sistemas específicos: En el habitual plan de periodización, un mesociclo gira alrededor de un patrón básico caracterizado por varias semanas de entrenamiento intenso seguidas por una de recuperación. Una semana de entrenamiento típica, como ya sabemos denominada microciclo en la literatura especializada, en mis planes la constitu, en mis planes la constituen sesiones de fuerza, sesiones de capacidad aeróbica en cualquiera de sus planos bioenergéticos, sesiones de series, fartleck,etc. Digamos que intentamos abarcar lo máximo posible todas las aptitudes priorizando sobre la dominante en la especialidad. Evidentemente no estimulamos lo necesario un sistema energético, o una aptitud física. El entrenamiento de sistemas específicos trataría de incidir en un sistema energético o una aptitud física determinada en uno o varios microciclos, más tarde pasar a otro, y así sucesivamente. En mis planes de entrenamiento, suelo incluir este sistema en cuanto a la incidencia de los planos bioenergéticos.
- Entrenamiento por bloques. Digamos que este sistema es una versión más refinada del sistema específico. Y tiene lugar durante todo un Macrociclo o incluso una temporada completa. Estructuramos los ciclos en torno al entrenamiento hasta que el agotamiento es inminente, descansando hasta estar totalmente recuperado, y repitiendo después el ciclo. Este sistema se centra en uno o dos sistemas energéticos específicos a la vez y se desarrolla desde abajo. Capacidad aeróbica, subumbral,umbral,VO2máx, anaeróbica, potencia neuromuscular.

Resumiendo, la periodización es primordial a la hora de cumplir objetivos, y, básicamente, es dejar que la condición física fluctúe a lo largo del año, con objeto de estar en una preparación optima en determinados períodos. La otra cara de la moneda, y es labor mía como entrenador, es comprender los puntos flacos del deportista y centrar el entrenamiento en potenciar al máximo las fortalezas, y reducir las debilidades. Todo ello dentro de un contexto social y laboral que van a limitar esa periodización.
Por todo ello, otorgo mucha importancia ,dentro del deporte amateur, al microciclo, más que al Macro o Meso, ya que, los condicionantes sociales y laborales varían semana a semana, e incluso día a día. Y la planificación ha de alterarse incluso de un día a otro.
Evidentemente dentro del deporte de élite cobra mucha más importancia el meso y el macro, ya que las variaciones de los entrenamientos van a ir en función de la consecución de objetivos de intensidad y volúmen y adquisición de habilidades en un meso o un macro.
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