Sevilla, 16 feb (EFE).- Los 43 campeonatos de España de atletismo en pista cubierta, que se disputan este fin de semana en Sevilla, pondrán en juego algo más que los 26 títulos nacionales: medio millar de atletas se juegan el derecho a formar parte del equipo que, dos semanas después, competirá en los Europeos de Birmingham.

La inminencia de los campeonatos continentales en la segunda mayor ciudad británica y la inexistencia de marcas mínimas para participar en ellos conceden a los nacionales de Sevilla una influencia decisiva en la confección del equipo de unos 40 atletas que la Federación Española tiene previsto desplazar a Birmingham.

Tres atletas como máximo por prueba podrá alinear España en los campeonatos de Europa, y en muchas especialidades el Comité Técnico de la Federación habrá de hilar muy fino, aplicando criterios subjetivos y acaso polémicos para hacer los descartes.

En la nómina de 451 inscritos para el torneo de Sevilla no estarán algunas de las figuras más relevantes del atletismo español: Alberto García, campeón de Europa de 3.000 en 2002, y Patricia Sarrapio, líder española del año en triple, incrementaron a última hora la lista de bajas por lesión. Otros atletas destacados han preferido, sencillamente, ignorar la pista cubierta para concentrarse en los Mundiales al aire libre de Osaka.

Marta Domínguez, la mejor atleta española del 2006, ha renunciado a la campaña bajo techo, lo mismo que Reyes Estévez, Yago Lamela y Antonio Reina. Estos dos últimos ya están recuperados de sus lesiones, pero no en condiciones de competir por la victoria. David Canal, en cambio, causó baja por una rotura de fibras.

El palacio de Deportes San Pablo tiene una pista propicia para hacer grandes marcas en medio fondo. Allí batieron récords mundiales Peter Elliott y Nurredin Morceli en 1.500 y Moses Kiptanui en 3.000. En ella cayeron, además, 18 plusmarcas españolas en hombres y 21 en mujeres.

Para el capitán de la selección española, Manuel Martínez, los campeonatos de España constituyen un mero trámite desde hace 14 años. Ha ganado otros tantos títulos bajo techo, pero el decimoquinto puede costarle un esfuerzo mayor porque ahora lanza el peso con una técnica rotatoria que todavía no ha asimilado. Daniel Anglés, segundo en el ránking del año, tiene una oportunidad única.

En 800 hay cuatro candidatos a las tres plazas europeas: Miguel Quesada, Eugenio Barrios, Juan de Dios Jurado y Manuel Olmedo; en 1.500 un modesto, Diego Ruiz, defenderá su título frente a los grandes, Juan Carlos Higuero, Arturo Casado y Sergio Gallardo, y en 3.000 un renacido José Antonio Redolat se las verá con Jesús España, campeón europeo de 5.000, y con el joven Mohamed Elbendir.

La final masculina de vallas ofrecerá uno de los puntos de mayor fricción de los campeonatos: Jackson Quiñónez y Felipe Vivancos escenificarán un duelo ya clásico en el atletismo español.

El programa femenino ofrece, frente a victorias "cantadas" como las de Mayte Martínez en 800, Glory Alozie en 60 m.vallas, Concha Montaner en longitud o Naroa Agirre en pértiga, dos pruebas carismáticas sin favorita clara: los 1.500 y los 3.000, cuyos títulos podrían quedarse en la misma familia.

Iris Fuentes Pila ha recuperado su capacidad competitiva después de un año complicado y será una firme aspirante al título en 1.500, mientras que su hermana Zulema está en condiciones de revalidar su corona en 3.000 frente a la oposición de Loli Checa, Teresa Urbina y Marta Romo.

Los resultados de los campeonatos de España serán decisivos para la elaboración del equipo nacional que competirá en Birmingham. El presidente de la Federación Española, José María Odriozola, anticipó a EFE que estará formado por unos 40 atletas, casi todos ellos capacitados para alcanzar en Birmingham un puesto de finalista.