Hola,

Soy bastante nuevo en el mundillo (desde el verano) y aún tengo muucho que aprender. El gran objetivo era correr la Behobia el pasado 10 de noviembre (20 km). El día de la prueba me defendí bien y no noté nada lesivo.

Para poder hacerlo, he estado saliendo unas 3 veces por semana los últimos meses. El caso es que, a partir de cierto punto, he notado cómo acumulo más y más carga en gemelos y tobillos, con la peculiaridad de que no termina de irse ni aunque descanse varios días.

El punto crítico fue hace un mes. Después de un entreno fuerte, se hizo patente un punto gatillo en el gemelo izquierdo y tuve que tirar de fisio. Di 5 sesiones y fue bastante eficaz.

Tratado ese punto, sigo notando en general una gran carga en los tobillos que no se iba con los masajes. Cuando salgo a correr, esto me limita un montón, porque a veces literalmente se me entumecen los tobillos enteros y parezco un patapalo, pierdo la fuerza.

Como esto no puede seguir así, estoy prestando atención a mi técnica, que seguramente sea la responsable de machacar en exceso tobillos y gemelos. Creo que corro demasiado de puntillas. Para corregirlo, primero he reducido bastante la intensidad de los entrenamientos para que disminuya esa carga y molestias, antes de que me haga daño de verdad. Y me he centrado en estirar, descansar, masajes con rodillo, etc.

El caso es que llevo un par de semanas entrenando poco. Y lo que me llama la atención es que la sensación de estar cargado, lejos de disminuir, ¡aumenta!. Cuando me he levantado por la mañana hoy, era como si hubiese corrido una maratón el día anterior, iba cojeando como un imbécil porque notaba las piernas reventadas. Y la última vez que corrí fue el martes y apenas hice 5 km despacito. En el metro voy por las escaleras mecánicas porque en las normales parezco un borracho. Noto los tobillos como con calambres, hinchados, dolidos. Cuando me cruzo de piernas y me apoyo en el gemelo digo ¡dios! esto está destrozado.

En fin, tampoco quiero exagerar, son molestias llevaderas, pero obviamente es mala señal. Y cuando me noto un poco mejor, salgo a correr y todo reaparece.

Por tanto, estoy un poco perdido. ¿Por qué cuanto menos hago, más machacado me siento? ¿Puede ser un problema de nutrición o de otra cosa? ¿Debería hacer caso a estas señales y detener completamente mi actividad o seguir con un "descanso activo"? En fin, estoy un poco preocupado viendo que el tema no mejor y agradecería cualquier consejo. ¿Qué me recomendáis para ir recuperándome? Y cuantos más detalles me contéis, mejor, porque como decía, tengo mucho por aprender.