"China ya es mejor ahora gracias a los Juegos"

Tiene 87 años... y ahí le ven, como siempre, al pie del cañón, driblando los achaques de la edad y de la salud



El martes sufrió en Madrid una leve insuficiencia respiratoria. El miércoles, Juan Antonio Samaranch, presidente honorario del CIO, nos abrió la puerta de su despacho –planta 22 de la Caixa, en Barcelona. ¡Menuda vista! Las manecillas del reloj marcaban las 12.00 horas del mediodía. Apareció saludable como siempre; incluso risueño. Por la mañana había practicado sus acostumbrados 40 minutos de ejercicios físicos –20 de bicicleta estática–. Su opinión, en puertas de los Juegos de Pekín, es una fuente de información impagable. Samaranch habló para SPORT a corazón abierto de ese evento, de su amigo Pasqual Maragall, de Madrid 2016, de la salud del deporte español... Incluso le envió un ‘recadito’ a Dick Pound, presidente –por poco tiempo– de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), que lleva días descargando su ira contra él. En algún momento había que decir basta. La paciencia tiene un límite; incluso la suya.

¿Cómo va de salud?
Son 87 años... ¡Qué quiere que le diga! Estoy algo limitado, la verdad.

¿Hábleme de los próximos Juegos Olímpicos de Pekín?
La última vez que estuve en China fue el pasado mes de julio y no pienso volver a ese país hasta que empiecen los Juegos. Sin embargo, recibo noticias a diario. En mí opinión, serán los mejores de la historia. Le diré más, no sólo serán los mejores sino que será muy difícil igualarlos y aún más, superarlos. Pasarán muchos años antes de que veamos unos mejores.

Sin embargo, parece que hay ciertos problemas organizativos...
Como no podía ser de otra manera. ¿En qué ciudad-sede no los ha habido...? ¿Dígame sólo una? La organización de unos Juegos entraña tal complejidad que es natural que surjan dificultades. En estos momentos, la mayor preocupación del CIO es la polución que origina el rapidísimo desarrollo económico que sufre el país. Millones de coches y miles de industrias polucionan hasta extremos que, como bien dice Rogge, presidente del CIO, hacen difícil en estos momentos celebrar algunos deportes, como la maratón, la marcha, las pruebas de ciclismo... No obstante –y lo digo con conocimiento de causa– tengo una total confianza en la organización. Los chinos sabrán solventar esos problemas. Ya verá.

¿Dígame cómo...?
Limitando la circulación de los coches y dando vacaciones a todas las industrias que polucionen el aire.

Hay otros problemas de mayor calado. Las organizaciones humanitarias están de uñas con China por la violación flagrante de los derechos humanos.
Los Juegos no pueden resolver todos los problemas de un país y mucho menos, las cuestiones políticas. También hay que decir que no hay una sola nación en el mundo que no tenga sus propias dificultades. Verá, los chinos, que son la quinta parte de la población mundial, viven ahora mejor que hace 20 años. Y ese es un hecho incontestable. Sólo hay que hablar con los periodistas extranjeros que viven en ese país. Sus condiciones de trabajo son infinitamente mejores hoy que tiempo atrás.

Pero es que China...
Mire, la situación que atraviesa el mundo es compleja. No sólo hay problemas localizados. Está la amenaza de un futuro económico incierto pero déjeme que le diga una cosa, pienso –a título personal– que las próximas elecciones en los Estados Unidos van a facilitar un mundo mejor y más pacífico. Soy optimista por naturaleza.

Cambio de tercio, presidente. ¿Explíqueme cuál fue su reacción cuando se enteró de que Pasqual Maragall sufría Alzheimer?
La noticia me impactó profundamente. Le verdad es que quedé muy impresionado. Pasqual siempre ha sido una persona muy próxima a mí. Siento en lo más hondo lo que le está ocurriendo pero le conozco y sé que es un luchador nato. No descarto que le dé el hachazo a esa enfermedad y nos ofrezca una sorpresa de cara al futuro. No es una persona que se doblegue ante la adversidad. Le diré más, Pasqual siempre será para mí el gran alcalde olímpico que transformó nuestra ciudad.

¿Mantienen encuentros habituales?
Sí, hablamos con cierta frecuencia. Hemos quedado para comer dentro de unos días.

Pasemos al deporte español. ¿Cómo está de salud?
Va mejor que bien, pero como usted ya sabe, cada cuatro años tiene que pasar un durísimo examen, que son los Juegos. Si en Pekín se superan las 22 medallas que se lograron en Barcelona’92, la etapa de Jaime Lissavetzky como máximo responsable del deporte español merecerá no solamente un sobresaliente sino una matrícula de honor. Lissavetzky está haciendo una gran labor.

¿Qué ocurre con Madrid 2016? ¿Cree que tiene alguna opción?
No será fácil. Los Juegos de 2012 se disputarán en Londres y no es habitual que se concedan dos ediciones seguidas a Europa. Además, se anuncia una candidatura de América Latina –Río de Janeiro– que podría restar algún voto. El lado positivo es que Madrid dejó muy buena impresión en Singapur, cuando se presentó para los Juegos de 2012 y perdió. Las ciudades candidatas para el 2016, con ser importantes, no tienen la entidad de las anteriores. Recordemos que estaban París, Nueva York, Londres y Moscú. Si Madrid trabaja bien, sobre todo en el capítulo de las relaciones internacionales, será una candidatura muy fuerte, sin duda. De momento, ya sabemos que se medirá a Chicago, Doha, Baku, Tokio y la ya mencionada, Río.

¿Cómo vivió la confesión por dopaje de Marion Jones, cinco veces medallista en los Juegos de Sydney 2000?
Estupefacto, la verdad. No me lo esperaba.

Pero...
En el CIO llevamos muchos años luchando contra el dopaje. Cuando anunciamos el positivo de Ben Johnson, en Seúl’88, nos quedamos solos. Hay que recordar que bajo mi mandato se creó la AMA (Agencia Mundial Antidopaje), que implicaba a los gobiernos. Sé positivamente que ganaremos muchas batallas pero la victoria final será difícil. La gran ventaja es que el actual presidente del CIO es médico y conoce de primera mano este problema. Jacques Rogge está decidido a luchar contra el dopaje con todas las armas de las que dispone.

"Hay que recordar que Dick Pound se erigió en defensor de Ben Johnson en Seúl‘88"

Dick Pound, presidente de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), ha lanzado diversas andanadas a Juan Antonio Samaranch en los últimos meses. La más reciente se produjo el pasado martes, en Reykiavik (Islandia). Pound revela una conversación en la que, siempre según el canadiense, Samaranch habría mostrado su decisión de no avanzar en la lucha contra el dopaje. El presidente honorario del CIO tiene por norma no responder a las críticas recibidas –ni ahora ni en su etapa al frente del movimiento olímpico internacional–. Sin embargo, Samaranch considera que Pound se ha extralimitado y que sus palabras no se ajustan a la realidad. Esto fue lo que el presidente honorario del CIO confesó a SPORT: “No me sorprenden sus declaraciones ya que, desde el año 2001, fecha en que se celebraron las elecciones a la presidencia del CIO, cesó toda relación personal entre nosotros”.

¿Cuál fue el motivo?
En esas elecciones fue elegido, por amplia mayoría, el nuevo presidente, Jacques Rogge que se impuso por 59 votos a los 22 conseguidos por Pound, que quedó en tercer lugar. Honestamente, creo que la decisión de los miembros del CIO al elegir a Rogge fue la más justa y conveniente para el CIO, tal como demuestra la impecable gestión que está llevando a cabo el actual presidente.

Siga, por favor.
Es evidente que Dick Pound sigue sin olvidar esta derrota que le cerró definitivamente la posibilidad de lograr la presidencia del CIO.

¿Y lo del dopaje?
Recuerdo perfectamente la primera vez que oí a Pound referirse al problema del dopaje. Fue durante los Juegos de Seúl’88, cuando en la Comisión Ejecutiva que yo presidía discutíamos la suspensión y retirada de medalla del canadiense Ben Johnson. En aquellas reuniones, Pound se constituyó en su defensor y denunció que el atleta había sido objeto de un sabotaje, haciéndole beber una sustancia que contenía la droga detectada posteriormente en los controles antidopaje. Como es natural, no prosperó esta absurda demanda y Ben Johnson fue suspendido y su medalla de oro, retirada.

En fin...
No hay que olvidar que la agencia antidopaje (AMA) se creó durante mi presidencia y por sugerencia mía en 1999, al darnos cuenta de que la lucha contra el dopaje no podía ser asumida solamente por el CIO, las federaciones internacionales o los comités olímpicos nacionales, sino que era indispensable la colaboración de los gobiernos. Y así se hizo y esta es la única verdad sobre la creación de la AMA. También bajo mi presidencia se constituyó el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) que tan buenos resultados está teniendo para el deporte y que es la última instancia jurídica para la resolución de muchos casos de dopaje.
2/11/2007 Carlos R. Galindo
SPORT