LA PRIVATIZACIÓN DE LA NATURALEZA

Hace miles de años, la Península Ibérica rebosaba naturaleza, una ardilla podía ir desde Cádiz a La Coruña de árbol en árbol sin pisar el suelo; Hoy en día, gracias a la acción del hombre, eso es inimaginable. No tenemos demasiada naturaleza que poder disfrutar, y el hecho de tener tantos parques naturales y reservas de la biosfera sólo supone que sean los únicos espacios que se cuidan y respetan, y visto lo visto los únicos que acabaremos pudiendo disfrutar, pues el ministro de agricultura y medio ambiente, Arias Cañete, tiene un proyecto de ley para reformar la Ley de Montes, impidiendo el acceso a ciclistas y viandantes a aquellos caminos aledaños a fincas privadas, para evitar accidentes de caza.
Este ministro, más conocido por sus prácticas poco ecologistas, es recordado por defender a ultranza el proyecto del Trasvase del Ebro (Una desaprensiva ocurrencia que pondría en peligro a la fauna piscícola del Ebro,y podría contribuir a una mayor desertización de Aragón, con el fín de regar campos de golf en Murcia y en la Comunidad Valenciana), y llegó a afirmar en el Congreso que el Trasvase del Ebro se haría "Por huevos". Es antagónico que alguien así ocupe tal ministerio, y más viendo su solución a los peligros de la caza; En vez de pedirles más responsabilidad y prudencia a los cazadores, nos limita al resto poder disfrutar de la naturaleza, esto es el primer paso para privatizar la naturaleza, y es un procedimiento justificado por falacias (Como casi todas las privatizaciones a las que nos tienen acostumbrados). En fín, imaginen que un ayuntamiento para evitar atropellos en la ciudad, prohibiese a los peatones salir a la calle. Algo así de surrealista nos van a implantar.