Hola,

Llevo un año corriendo y he ido avanzando como todos. He pasado de hacer 4km a ritmos de casi 7min/km a correr una Media Maratón en poco más de dos horas.

Siempre me ha gustado la montaña y el montañismo y este verano tuve mis primeras salidas pseudo-trail. Fueron salidas por caminos de herradura, prácticamente practicables en coche o todo terreno en los tramos en peor estado.

Me gustó, pero aún no había probado algo más puramente trail....

Ayer aprovechando que estaba en el pueblo de mi mujer y que tenía remordimiento por los excesos navideños hice mi primera salida trail un poco más seria. Supongo que para los iniciados será bastante normalita, aunque sufrí muchisimo.

Se trataba de una ruta senderista de 8'5km que andando se hace en tres horas, en concreto esta: Senderos de Aragón

El perfil fue este:



No se por qué no me sale la parte de la derecha, quizá la imagen sea muy ancha. En todo caso pendiente de bajada similar a la de subida aunque fue por otro camino.

Me desvié algo de la ruta propuesta para subir hasta el vértice geodésico y máxima altitud de esa sierra.

Dejo el coche en un merendero muy bonito que me recuerda a otros de latitudes más verdes como el Pirineo o las zonas de Pinares de Soria-Burgos o Madrid-Segovia.



Había pensado salir sin mochila, normalmente para 10km en invierno no necesito beber, pero finalmente me cargo con la mochila con una botella de agua pequeña y un forro polar por si arriba hace frío, además de alguna otra cosa ligera y útil.

Empecé corriendo suave, pero según se iba haciendo más dura la pendiente vi que era complicado mover mis 85 kg de otra manera que no fuera andando. Así que cambié y subi lo más ligero que pude con alguna pequeña parada técnica para recuperar y echar un pequeño trago y de paso tomar fotos como estas:





Sin embargo me esperaba alguna recompensa más aún en forma de disfrute óptico:

Todo el campo de Cariñena y al fondo la barrera blanca de los Pirineos. La PR que seguía enlazaba aquí con una GR y ya quedaba menos para llegar arriba.



Arriba, las vistas mucho mejores aún y había un par de locos de las telecomunicaciones "vintage" transmitiendo en onda corta e incluso morse....

Sin embargo lo mejor eran las vistas...







Ahora quedaba la parte que me era más familiar. Ir corriendo cresteando por la cuerda hasta el refugio que se ve al fondo en la foto. Cuesta abajo moderada por una pista forestal. Algo que había ya hecho este verano y que fue una gozada bajando a ritmos de 4'00 con un esfuerzo menor que corriendo a 6'00 en llano.



Luego tocaba subir otra vez y guardé fuerzas subiendo andando algo que quizá podría haber hecho más rápido.

En el mirador las vistas eran mejores aún que en las antenas a pesar de estar un poco más bajo.



El Moncayo con muy poca nieve para la época y detrás se intuyen los Picos de Urbión y Cebollera, aunque poco...



Los Pirineos, lástima no haber echado la reflex y el teleobjetivo....



Vuelvo por mis pasos y subo un pequeño collado para iniciar la bajado por otro lado.

Aquí es donde empiezo a disfrutar de verdad. De siempre me ha gustado correr en las cuestas abajo y en más de una salida senderista me he adelantado a mi grupo para esperarles mientras disfrutaba de la bajada. De adolescente en el pueblo subíamos y bajábamos una colina por su camino más corto y con más pendiente, por lo que la técnica de bajada no me es extraña, aunque imagino que todo es mejorable....



Aquí empiezo a notar que necesito unas zapas de trail. He salido con mis Adistar Boost y en subida y la zona llana se han portado bastante bien, pero aquí aunque la suela de Continental agarra bien, se nota que no están diseñadas para esto.

Cuando mejor lo estaba pasando, de repente una pendiente se hace muy pronunciada y tengo que clavar tacones y girarme para frenarme y evitar la caída. Sale bien, aunque empieza a dolorme un poco el pie.

Sigo bajando con un poco de miedo pues no se que hay bajo la alfombra de hojas de roble.



Hay un momento que piso una losa de piedra y su otro extremo me golpea el tobillo. Tengo que parar pues me duele bastante, pero al final es sólo un golpe.

Sigo bajando y a mitad de bajada me encuentro a dos senderistas con los que me había cruzado hacía mucho rato, cuando llegaba al primer mirador. Cosas de ir corriendo, les he alcanzado en nada de tiempo.

Sigo bajando y finalmente llego al paraje donde tengo el coche.

Acabé muy cansado. Bastante más que mi primera Media Maratón. Mi tiempo en movimiento fueron 1h45 para 9,5 km , la ruta senderista es de 8,5 km y se hace en 3h. Imagino que para alguien en más forma y con más experiencia podría hacerse en poco más de una hora.

Hoy, un día después, tengo unas agujetas tremendas. Muy similares a las que tengo tras un día de esquí (mi técnica esquiando es muy limitada) pero más intensas y con algún dolor en las plantas de los pies.

Conclusión: me ha gustado mucho. En mi carta a los reyes les pediré unas zapas adecuadas.

¿Alguna recomendación para novato? ¿Hay algo que haya hecho rematadamente mal y no deba de repetir?