Originalmente escrito por
SanchoPanza
Yo creo que al contrario de lo que se dice aqúí, el problema no es que no se tenga una buena información. No podemos desligar hoy día la información de los poderes públicos. Voy a tratar de explicar algunos de mis puntos de vista al respecto, por si algunos tienen a bien continuar el debate:
1- Se dice que el libro de Cordail está sólidamente argumentado y que tiene una base científica. Lo primero que hay que decir es que los libros que propugnaban consumo de pasta arroz y cereales como base de la dieta también estaban documentados y tenían base científica. Quiero decir, que era mejor una dieta que tuviera como base el arroz que una dieta basada en carne grasa por poner un ejemplo.
Cosa distinta es que la dieta que antes se consideraba adecuada (pasta, cereales, patatas, legumbres en la base) no tuviera como base la información que existe hoy que obviamente es más amplia.
Es decir, no se trata de que la paleodieta tenga más base o rigor científico que la actual, esto es del todo incorrecto. Lo que se debería decir es que la paleodieta quizá tenga como sustento o como base una información más completa y veraz y por lo tanto llegue a unas conclusiones más ajustadas a la realidad.
Si yo soy impecable operando, aplicanfo fórmulas matemáticas (es decir, mi cientificidad en la operativa es irreprochable) pero dispongo de datos o de información incorrecta, es evidente que la operación arrojará un resultado erróneo, no ajustado a la realidad. Y ello no se deberá a la acientifidad de mi manera de operar, sino a que los datos de que disponía no eran correctos.
2-La dieta que recomendaban los expertos y la Organización Mundial de la Salud, así como otras instituciones, si bien es posible que se vea superada por la que propugna LOrain Cordail, eso no quiere decir que no tuviera muchos elementos en los que estuviera en lo cierto. De hecho, si se recomendaba moderar el consumo de carne es porque era sabedora de que en nuestra dieta abundan las carnes ricas en grasas saturadas y no por otra cosa.
3-El problema no es sólo la información. La mayoría de la gente sabe que es mejor desayunar un bocadillo que un croissant. Es cuestión de grados. Es muy probable que sea mejor desayunar un trozo de melón, un vaso de zumo de naranja y un aguacate. Pero dentro de lo que abunda en nuestros desayunos, es decir, entre los desayunos habituales, creo que la mayoría de gente sabe que es mejor desayunar copos de avena que desayunar una ensaimada. También se sabe que es más peligrosa la margarina que la mantequilla, ya que aunque las dos tienen grasas saturadas, las de la margarina son las llamadas trans (viene de aceites solidificados), muy perjudiciales para nuestro sistema cardiovascular.
3- La paleodieta se consolidará el día en que la mayoría de los expertos en nutrición que asesoran a los organismos públicos advierta a éstos de la virtud de la paleodieta. Por muy sólida que sea la información que Cordail ofrezca, no necesariamente es infalible. Algunos dirán que está muy bien argumentada. No digo que no, pero ´también hay otros libros de nutrición muy bien argumentados que están muy bien argumentados y que ofrecen recomendaciones contradictorias con las de Lorain Cordel.
4- Tiene razón Sandokan en el hecho de que los efectos de una determinada dieta no se conocen hasta el cabo de muchos años y que además con el tiempo pueden aparecer nuevas informaciones de donde se deduzca que los cereales, a pesar de ser acidificantes, son muy recomendables. En nutrición es muy complicado tener la última palabra.
5- Yo no estoy en contra de la paleodieta. Simplemente tengo por válidos algunos de los datos que propugna y los voy a tener en cuenta en aquello que me interese. Voy a variar mi dieta, en especial voy a introducir más frutas y verduras y voy a recortar el consumo de legumbres. Voy a digámoslo así "alcalinizar" la dieta y hacerla también más variada. También me planteo tomar más pescado e incluso, por qué no, tomar cápsulas de aceite de pescado, aunque dudo que a corto plazo aumentar la proporción de omega 3 me vaya a proporcionar muchos beneficios a corto plazo (su principal virtud es prevenir enfermedades cardiovasculares). También voy a recortar mi consumo de cereales.
6-La paleodieta es radical en muchos aspectos. Vivimos en un mundo convulso y no sabemos lo que puede pasar mañana. Es bien sabido que cuando se deja de tomar determinados alimentos a menudo nos hacemos alérgicos a ellos. Ocurre por ejemplo con la leche. Hay personas intolerantes a la lactosa en mucho mayor porcentaje en aquellos países en que los adultos no toman leche. Suprimir un alimento de nuestra dieta es peligroso. Si nos encontraramos en una situación de excepción y nos viéramos obligados a comer una sola o unas pocas cosas, más nos valdría que nuestro cuerpo estuviera adaptado a ellas. Supongo que hasta los más acérrimos defensores de la paleodieta coincidirán conmigo en que es mejor comer pasta 30 días seguidos que ayunar 30 días seguidos, por mucho que la pasta sea un alimento incompleto.
A los que consideran acertada la propuesta de Cordail (a mí me lo parece en muchos aspectos) que no esperen que la gente la adopte como buena hasta que las instituciones no pongan de su parte. Por otra parte, hay que comprender que para los especialistas en nutrición es una situación complicada y hay muchos intereses en juego. HAcer cambiar radicalmente de dieta a sus clientes les podría restar credibilidad (los clientes podrían decir que la paleodieta es radicalmente distinto a los que se recomendaba, y no puede ser que los cereales antes fueran tan buenos y ahora sean tan malos).
Seguro que si se domina la materia también se pueden encontrar argumentos sólidos para defender dietas en apariencia desabellada. Simplemente hay que destacar la información que es acorde con la dieta propugnada y ocultar la que no lo es.
Y ocurrirá en el futuro que a medida que la paleodieta evolucione (porque todo puede evolucionar) y se readmitan en la dieta base alimentos neolíticos, algunos paleodietistas puristas se nieguen a admitir el cambio.
Después de este tocho mis conclusiones son:
1-No se trata de ser más o menos científico, sino de dar la mayor información posible que sea veraz y sin ocultar ningún dato (me refiero a aquellos que pudieran desaconsejar un determinado alimento).
2-Cada vez creo más complicado que se pueda aconsejar dietas radicales. Incluso la mejor de las dietas posibles con carácter general puede ser nefasta para determinadas personas. Para personas con propensión a hemorragia o con aneurisma una dieta o una suplementación (aceites de pescado) puede resultar nefasta como lo es la aspirina para las mismas personas. Del mismo modo, lo que en general es nocivo puede ser beneficioso para otras personas.
3-Y por otro lado tenemos las medicinas para corregir, al menos en parte, los perjuicios que nos pueda ocasionar la dieta y otros factores. Estoy de acuerdo en que no tiene sentido alimentarse mal (tomando un exceso de colesterol) para que la medicina nos lo soluciones dándonos pastillas. Pero lo cierto es que vivimos más y mejor que nunca. Y el planeta cuenta con recursos para alimentar a toda la gente, aunque no lo hace por otros motivos. En este sentido, el hombre está mejor equipado que nunca.
4-Y una cosa que me preocupa más, en nuestra sociedad hemos llegado a un individualismo y narcisismo atroz. Somos el hombre que vive no para el hombre sino para sí mismo. La sociedad está al servicio del individuo en lugar de ser al revés. Eso curiosamente no ocurría en el paleolítico, donde el individuo estaba al servicio de la tribu.
El individualismo es la enfermedad de nuestra época. Nos pasamos la vida estudiando lo que puede ser mejor para nosotros, como puedo llegar a más viejo, como mis hijos pueden tener un mejor colegio, cómo puedo ganar más dinero, como puedo estar más protegido frente a malhechores. Y esperamos que ese bienestar individual nos lo dé papá Estado. Cuando papá Estado se equivoca le culpamos de no darnos el bienestar individual que merecemos, pero eso sí, nosotros nos arrogamos el derecho a no participar en política, a opinar sin trabajar por la sociedad. Sólo nos quejamos de lo que la sociedad nos da, pero no hacemos nada para construir una sociedad mejor.
Tenemos una sociedad que forma a científicos con un nivel de preparación extraordinaria, que nos proporcionan un montón de informaciones útiles para nuestro bienestar. Y nosotros, en lugar de estar muy agradecidos porque haya gente que nos haga estas aportaciones, en lugar de luchar nosotros por aportar más, sólo pensamos en ser parásitos esperando a que nos den información mascada, como si ese fuera nuestro derecho, y si no nos lo dan a llorar y a patalear.
Menos derechos y más obligaciones, más compromiso.