Tres eran tres las hijas de Fuentes-Pila

«Para que nos gane alguien, mejor que sea una de nosotras. Pero en la pista somos enemigas. Nos picamos y no nos concedemos ni una». Aunque son ya conocidas en el mapa atlético español, las hermanas Fuentes-Pila (Zulema, Iris y Margarita) están escribiendo uno de los episodios más insólitos de la historia de este deporte. Con el fin de la temporada están participando en las socorridas millas urbanas (una suculenta forma de terminar el año). Y la cuestión no es que ganen, sino que terminan, sistemáticamente, en primera, segunda y tercera posición. Por mucho que, por detrás queden de lo más presentable del atletismo nacional e importado. La broma empezó en Aranda, siguió en su Santander natal, continuó en Berango y acabó el pasado viernes en Pamplona. El domingo se separaron, pero parecían seguir empeñadas en el un dos tres: Zulema ganó en Madrid por delante de la valenciana Dolores Checa y Margarita e Iris fueron segunda y tercera, superadas sólo por Mayte Martínez.

En 2008, todas en el Terra i Mar

Zulema y Margarita pertenecen al Valencia Terra i Mar, al que ya han aportado una parte del habitual saco de medallas. Para el próximo año está prácticamente hecho el fichaje de Iris, hasta ahora en el FC Barcelona y finalista de 1.500 en los Mundiales de Osaka.

La historia de las hermanas atletas es fruto de una casualidad que relata Zulema, la mayor de las tres. «Nuestro padre fue culturista y siempre se ha respirado ambiente deportivo en casa, pero todo ocurrió un día que fue al colegio José Manuel Abascal al colegio a invitar a participar en carreras populares. Fue Iris y quedó segunda corriendo con "alpargaticas" contra todas las niñas de su equipo». El ex medallista olímpico en Los Ángeles la fichó, después se sumó Margarita y la última fue la mayor «que veía que lo ganaban todo, que viajaban al extranjero, que las veía entrenar en el prado... empecé a tener celitos y con 16 ó 17 años empecé a tomármelo en serio. Dejé de ser decoradora en El Corte Inglés y me calcé las zapatillas para siempre. Después, fichar por el Terra i Mar es lo mejor que nos podía pasar». En el domicilio familiar no se da abasto: «cada vez que sale una de las niñas en prensa, no veas». Y aún podría ser más porque falta el otro hermano, Pepe «que habría sido el mejor de todos, pero trabaja ocho horas diarias y no se ha podido dedicar todo lo que debía».

Hermanísimas fuera de la pista, pero en la pista, nada de nada. En Pamplona, Zulema e Iris llegaron casi empatadas. «A nosotras nos pagan un fijo por correr. No nos hace falta pactar un "hoy ganas tu y mañana yo", que también existe. Ahora mismo, por ejemplo, estoy contentísima de haber ganado a Iris. La verdad es que se nos está dando muy bien».

Si las lesiones y las mínimas lo permiten, las tres valencianas de ficha podrían sumar otro record único: «ir las tres a los Juegos Olímpicos. Margarita en 800, Iris en 1.500 y yo quisiera en 1.500 antes que en obstáculos, pero sobre todo, ir. Sería una historia de lo más bonita».
Moisés Domínguez, Valencia
levante-emv.com