Atletismo
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Ayad Lamdassem

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    Ayad Lamdassem

    Atletismo | Los nacionalizados potencian la selección
    Por Ángel Cruz | 20/12/2007

    "Prefieren morir en la patera a vivir en África"

    Ayad Lamdassem llegó en avión desde Casablanca a Santiago de Compostela para correr en los Campeonatos Mundiales Universitarios de cross. Nunca llegó a hacerlo. A las once de la noche del 6 de abril de 2002, horas antes de la competición, escapó junto a otros siete marroquíes por la ventana del antiguo hostal de peregrinos que servía de alojamiento al equipo magrebí y desapareció en la oscuridad.

    Posteriormente, el entonces estudiante de Económicas apareció en Valencia, donde estuvo un corto periodo de tiempo, y luego se afincó en Lleida, consiguió nacionalizarse hace unos meses y ahora se ha convertido en la gran esperanza española de los 10.000 metros, distancia en la que ocupa la tercera plaza en el ránking europeo de este 2007, con un registro de 27:56.60.

    Pero entre aquella fuga nocturna de Santiago de Compostela y la actualidad han sucedido muchas cosas...

    Ayad Lamdassem nació el 11 de octubre de 1981 en Sidi Ifni, la antigua colonia española, y cuando comenzó a destacar como atleta en Marruecos tuvo claro que debía convertirse en emigrante para poder llegar lo más lejos posible. "En Marruecos no hubiera tenido carreras de nivel, no podría cobrar en esas competiciones y tendría que trabajar al mismo tiempo que entrenar, para poder vivir. Decidí marcharme, porque era lo mejor para mi futuro como atleta. Me hablaron de ir a Francia, pero prefería España, y aquí me he quedado", cuenta Ayad en un español correcto, pero trabajoso.

    Reconoce que es afortunado por haber tenido la posibilidad de venir a España en avión, y no tener que echarse al mar en una frágil embarcación hasta llegar en un incierto viaje a las playas españolas. ¿Por qué correr ese riesgo? "Prefieren morir en la patera a vivir en África. En Marruecos las cosas están muy mal. Me da mucha pena. Ellos quieren trabajar, pero allí no encuentran nada. Los que se meten en la patera dejan atrás algo peor que la muerte", dice Lamdassem, con un toque de melancolía.

    "En Lleida hay un buen grupo de atletas marroquíes y yo me entreno con Antonio Cánovas, que se ha portado muy bien conmigo, lo mismo que Miguel Ángel Mostaza, mi representante, que me ha enseñado a ser profesional. Fiché por el Carrefour Dominiques, que fue mi primer club en España y todo me va muy bien. La gente es simpática y valora a los demás", comenta el fondista.

    Adquirió la nacionalidad española en mayo pasado ("agradezco mucho la ayuda de Jaime Lissavetzky") y este verano se proclamó campeón nacional en Avilés, por delante de Juan Carlos de la Ossa. Podrá competir con la Selección a partir de la primavera y es ambicioso: "Quiero tener éxitos para España, para agradecer lo bien que se han portado conmigo aquí. Me gustaría ganar una medalla en los 10.000 de los Europeos, y en los próximos Juegos Olímpicos acabar quinto o sexto".

    En tanto, se entrena a diario en Lleida, acude a la mezquita a rezar, vive con su esposa y se ha olvidado definitivamente de su carrera de Económicas, comenzada en Marruecos, y que no llegó a terminar. "Ahora yo vivo exclusivamente del atletismo", resume. Y ya piensa en vestir la camiseta roja.


    Otros nacionalizados

    J. Quiñónez. El rey de las vallas era ecuatoriano
    Jackson Quiñónez llegó desde Esmeraldas (Ecuador) a Lleida con una beca, se nacionalizó y se ha convertido en plusmarquista español de 60 y 110 mv (7.56 y 13.33). Bronce en el último Europeo en sala y finalista en Osaka.

    S. Myers. La chica de Kansas tiene seis récords
    Sandra Myers (Kansas, EE UU), vino a España de vacaciones, se casó y fue la primera nacionalizada en alcanzar récords. Los tiene todos en velocidad. Su mayor éxito fue el bronce en 400 metros en el Mundial de Tokio 1991. Ya retirada, rige el deporte en el Ayuntamiento de Salamanca.

    Joan Lino. El bronce olímpico nació en La Habana
    Venía a Guadalajara en concentraciones con la selección cubana y acabó casándose con una española. Su nacionalización se aceleró tras la persistente lesión de Yago Lamela. Fue bronce en longitud en Atenas 2004 y campeón de Europa en pista cubierta al año siguiente, en Madrid. Problemas físicos continuos le han apartado de la alta competición en los últimos tiempos. No ha podido con el récord de Lamela: 8,56 por 8,37 metros.

    N. Montalvo. La campeona del mundo vino de Cuba
    Se nacionalizó tras casarse con un español. Era ya una atleta de élite, pero en Valencia se convirtió en campeona mundial de longitud (Sevilla 1999). Fue bronce dos años después. Plusmarquista tanto en sala (6,88) como al aire libre (7,06). Está retirada y es Consejera de Deportes en la Comunidad Valenciana.

    G. Alozie. No mejoró sus marcas de Nigeria
    Como nigeriana fue subcampeona mundial de 100 metros vallas en Sevilla 1999 y olímpica en Sydney 2000. Vino a Valencia para entrenarse en mejores condiciones. Tras nacionalizarse, batió los récords en sala (7.83) y al aire libre (12.57), pero en este caso no mejoró su prestación con su país de origen: 12.44. Con la camiseta española fue campeona de Europa en 2002 y subcampeona mundial en sala en 2003 y 2006.


    Adi Abdirahman, Khannouchi, Lagat, Keflezighi: Made In USA
    Por Alejandro Delmás

    Las cuatro grandes figuras del medio y gran fondo de EE UU, excluyendo al blanquito Alan Webb, se llaman Adi Abdirahman (nacido en Somalia), Khalid Khannouchi (de Mequinez, Marruecos), Bernard Lagat, (Kapsabet, Kenia) y Mebrahtom Keflezighi, natural de Asmara, Eritrea. Actualmente, los cuatro tienen pasaporte estadounidense. Abdirahman y Lagat, zorro surgido del altiplano, residen en Tucson, Arizona. Khannouchi en Ossining, un suburbio de Nueva York. Keflezighi, en Mammoth Lakes, California, cerca de un espléndido parque natural. Para no aburrir, diremos que Lagat fue doble campeón mundial en Osaka en 1.500 y 5.000. Abdirahman ha sido tres veces campeón estadounidense de 10.000 metros, 2001, 05, 07, y ningún estadounidense nacido en América ha rozado actualmente las proezas en maratón de Khannouchi y Keflezighi: récords mundiales y de EE UU para Khannouchi, y plata olímpica en Atenas para Keflezighi, que también acapara títulos en 10.000 metros. Khannouchi pasó por las universidades marroquíes de Mohamed V y Mulay Ismail. Y Nike avala una selección-probeta de fondistas estadounidenses puros, a las órdenes del resucitado Alberto Salazar: a ver qué se puede hacer.

    Hambre, tiros y hasta guerras civiles (Somalia, Eritrea) marcan las carreras de los emigrados. Qatar paga fondistas al peso. Impresiona la ristra de caribeños que maneja Inglaterra, con Linford Christie al frente. Y no olvidamos al emigrado más célebre: jamaicano, residente en Toronto. Se llama Benjamin Sinclair Johnson. Sigue siendo canadiense: canadiense... y marginado.

    Fuente:AS

    PD. Curioso que Delmás obvie en este artículo a Ryan Hall, flamante ganador de los Trials USA de maratón y gran esperanza norteamericana en la distancia...
    Úlima edición por gijonés fecha: 20-12-2007 a las 09:46

  2. #2
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    La nueva generación del atletismo

    Soplan aires de cambio en el atletismo español. Los nuevos tiempos, donde los inmigrantes tienen cada vez más peso en la sociedad del país, también afectan al deporte. Ya no resulta extraño ver a nacionalidados defender la camiseta de España en cualquier disciplina y vivir los éxitos con toda la emoción que se merece. El atletismo tampoco escapa desde hace unos años a ese proceso. Casos los hay, como por ejemplo la velocista de Kansas Sandra Myers, un caso aislado de principios de los 90 pero que sirvió para abrir un camino que después seguirían la nigeriana Glory Alozie o el saltador cubano Joan Lino.

    En Lérida conviven dos de las grandes esperanzas del atletismo español, dos de los atletas destinados a asumir el peso de la selección en las próximas grandes citas internacionales. Uno de ellos, Jackson Quiñónez, ya sabe lo que es dar a España una medalla. El velocista de origen ecuatoriano fue tercero en el Europeo indoor de Birmingham y séptimo en el Mundial de Osaka. El otro, Ayad Lamdassem, todavía no puede competir a nivel internacional con la selección hasta junio. Pero sin duda es el gran favorito para el Campeonato de España de cross, y ya piensa en los 10.000 metros de los Juegos Olímpicos de Pekín.

    La cita es en la pista de atletismo de la capital ilerdense. Las Basses d'Alpicat se encuentra a seis kilómetros del centro de Lérida, y es un paraje ideal para un atleta. Tranquilidad absoluta en mitad de un bosque, un sitio perfecto, como reconoce Ayad Lamdassem, para entrenar. Que se lo digan a Quiñónez. Mientras el fondista llega al parking en su flamante BMW, el vallista está encerrado en el gimnasio. Tiene en su poder la llave de la instalación, para poder acudir cuando necesite y no depender de nadie para llevar a cabo su plan de trabajo. «Aquí estoy muy bien. Tengo todo a mi disposición. Es un lujo», reconoce. Pero no ha sido fácil llegar a convertirse en referentes del atletismo español. Estas son sus historias.

    AYAD LAMDASSEM

    Campeón de España de 10.000 metros

    «Aquí tenía más facilidades para ser un buen atleta»

    El 28 de julio fue un día importante en la vida de Ayad Lamdassem. Una de esas jornadas que quedan grabadas en la memoria. En la pista de Avilés, se convertía en campeón de España de 10.000 metros, después de haber alcanzado dos meses antes la nacionalización y por tanto, en el nuevo referente del fondo del país. Atrás quedaba un proceso que comenzó con su llegada a España en 2002, cuando acudió de Casablanca a Santiago de Compostela para participar con Marruecos en el Mundial Universitario. Lamdassem ya lo tenía claro por aquel entonces. Quería quedarse a vivir y a convertirse en un atleta profesional en la península, y dejó el lugar de concentración para buscarse la vida. Tras una corta estancia en Valencia, fijó su residencia en Lérida, donde ha encontrado la estabilidad como atleta profesional y también la personal.

    Sentado en un banco de la pista, y con un aspecto de niño que oculta sus 26 años, Lamdassem admite que su vida «ha cambiado mucho» en los últimos tiempos. «Ahora soy un profesional del atletismo. Estoy centrado, confían en mi y eso me permite prepararme bien. Tengo la vida ordenada».

    Hasta llegar a este punto, Lamdassem tuvo que tomar una serie de decisiones importantes, que a él no le importó porque siempre ha tenido claro que quería vivir del atletismo. Nacido en Sidi Ifni, la que fuera colonia española, comenzó su relación con su actual especialidad deportiva en 1994. «Comencé en Marruecos, con el grupo escolar, y fui poco a poco creciendo y destacando, y me di cuenta que en mi país no iba a poder alcanzar lo que pretendía, tendría que trabajar al mismo tiempo que correr», explica Lamdassem, que vio en España el lugar idóneo para desarrollar sus cualidades como fondista. «Aquí tenía más facilidades para llegar a ser un buen atleta, hay muchas carreras, mejores medios y todo está más profesionalizado».

    «Tenía claro que quería quedarme, no tuve que pensarlo mucho», declara al ser cuestionado sobre la decisión que tomó en 2002. Y sobre el hecho de recalar en Lérida, afirma que «aquí tengo muchos amigos marroquíes, y por eso decidí que tenía que venir. Fiché por un club local, el Carrefour, y así empecé mi trayectoria en España».

    Lamdassem recuerda que no ha tenido ningún problema de adaptación -«al contrario, la gente me trata muy bien y estoy perfectamente integrado»- y que tras un periodo en donde tenía que buscarse las carreras para salir adelante, ahora, con su nuevo status, se encuentra mucho más relajado y los resultados saltan a la vista. «En el Campeonato de España de cross que gané, mis rivales no estuvieron tan pendientes de mi porque yo no optaba al título», recuerda, con lo cual, el Nacional de 10.000 metros en Avilés se convirtió en su prueba de fuego. «Fue muy complicada. La gente siempre está esperando un buen resultado. Cuando se tiene una responsabilidad, hay que mantener la imagen. Ahora tengo que devolver el favor a España por lo que me ha dado». Por la mente de este fondista, casado y asiduo a la mezquita de Lérida, a donde acude a rezar, pasan dos citas. El Campeonato de España de cross, y los Juegos Olímpicos de Pekín. «Quiero correr el 10.000. Es más sencillo que el 5.000, que tiene eliminatorias, y espero colocarme entre los diez primeros».

    LOS DATOS

    Ayad Lamdassem

    Fecha de nacimiento: 11-10-1981, 26 años

    Lugar: Sidi Ifni (Marruecos)

    Nacionalidad: Española, desde mayo de 2007

    Palmarés: Campeón de España de 10.000 metros, al ganar la prueba celebrada en Avilés el 28 de julio de este año. Ha ganado el Campeonato de España de cross, pero participó fuera de concurso al no poseer todavía la nacionalidad

    Mejores marcas: 13.31.11 en 5.000 metros y 27.46.67 en 10.000.

    Equipo: Adidas

    Lugar de residencia: Lérida

    Entrenador: Antonio Cánovas

    Estado civil: Casado

    Una lista que cada vez es más amplia

    Al atletismo español ya han llegado antes medallas de atletas nacionalizados. El de Jackson Quiñónez con su bronce en el Europeo de Birmingham se suma a una lista que abrió en su día Sandra Myers. La atleta de Kansas se convirtió en la reina de la velocidad en España, y su mayor éxito llegó con el bronce de 400 metros en el Mundial de Tokio.

    Tras ella hubo que esperar a la cubana Niurka Montalvo, nacionalizada española tras casarse. Su gran logro fue el título mundial de longitud en Sevilla'99. Glory Alozie ya era toda una estrella cuando llegó a Valencia, para entrenar con Rafa Blanquer. Tras obtener el pasaporte español, se convirtió en 2002 en campeona de Europa. El saltador de longitud Joan Lino, por su parte, se casó con una española y fue campeón de Europa de pista cubierta en 2005.

    Y también habría que recordar los méritos de Yousef El Nasri, que no llegó a cuajar en la categoría absoluta del modo que prometían sus actuaciones en categorías inferiores. Nacido en Larache (Marruecos), emigró con sus padres a Torredembarra, donde se convirtió en español a todos los efectos. En 1998 ganó el Europeo de cross, en categoría junior, y un año después el 5.000 en el Europeo sub'23 de pista, y también llegó a ser campeón de España de cross corto.

    De cara al futuro existen otros dos nombres. Uno es el de Josephine Onyia, nacida en 1986 en Nigeria, que ha seguido los pasos de Glory Alozie y entrena desde 2004 en Valencia. Está nacionalizada desde mayo de este año, lo cual le impedirá competir hasta el Mundial indoor de Valencia, en marzo de 2008. Será su primera participación con la camiseta nacional en una competición internacional.

    El otro nombre del futuro llega del fondo. Mohamed Elbendir, una de las grandes esperanzas, ha sido recientemente séptimo en el Europeo de cross celebrado en Toro en categoría junior. Nacido hace 20 años en Mauritania, llegó en 1997 a España en una campaña de acogida de niños saharauis. Poco después, se quedó a vivir en Viana de Cega, y en 2005 obtuvo la nacionalidad española.

    Igor Barcia 23.12.07
    Fuente: El Correo Digital

    Nota: Lo relativo al vallista, en pregunta propia.
    Úlima edición por gijonés fecha: 23-01-2008 a las 12:44