A 6.600 kilómetros de Pekín

Es la distancia que recorrerá en su fase de preparación el marchador vigués Santi Pérez, que entrena nueve horas diarias para hacer la carrera de su vida en los Juegos



Santi Pérez no tiene ninguna duda de que vivirá sus segundos Juegos Olímpicos. Es más, la considera como la carrera de su vida, por eso se levanta cada día a las siete de la mañana para pasarse hasta nueve horas entrenando y acumulando kilómetros. De aquí a la cita de Pekín le quedan por recorrer unos 6.600. La mitad de lo que separa a Vigo de la capital china.

El marchador vigués comenzó la cuenta atrás el pasado 1 de octubre. Diez meses para afinar la puesta a punto con el único fin de conseguir el pase en la Copa del Mundo del próximo mes de mayo y de afrontar después los 50 kilómetros marcha en la tercera semana del mes de agosto con las máximas garantías.

Por la gloria de Pekín Santi Pérez se ha montado cinco horas diarias en la bici de montaña por los senderos vigueses, dos horas en la piscina con series de hasta 1.500 metros y otras tantas de gimnasio con las pesas como elemento fundamental. Todo sin olvidarse de correr y marchar. Primero emulando a Alejandro Gómez como carga de trabajo. Ahora, marchando de un modo progresivo. De 190 kilómetros a la semana para arriba con un pico máximo de 260 en el mes de marzo. Y aunque parezca una cifra bestial no será el tope de su carrera. Ha llegado hasta la barrera de los 300 en sus años más mozos. «Cada vez entreno un poco menos y rindo más», asegura.

Lo más importante es que el organismo está respondido mejor que nunca y tanto a nivel físico como mental Santi Pérez se encuentra en el mejor momento. El cénit le ha llegado superada la treintena, algo normal en una prueba de fondo. «Puedo asegurar que me siento mejor que nunca. Estoy en un estado de forma fantástico y mentalmente con muchas ganas. Sinceramente pienso que puede ser un año importante para mí».

Porque su enfermedad del páncreas ha dejado de ser un problema. Sabe que siempre tendrá que vivir con ella, pero de otro modo: «La enfermedad está ahí y hay que saber convivir con ella, pero estamos paliando las consecuencias. Con medicación estamos suplementando la función del páncreas». El principal problema es la dificultad para almacenar glucógeno (la energía que consumen los atletas) «pero los eccemas pancreático que estoy tomando me van fantásticos». Una rígida dieta con carne y pescado a la plancha y nada de salsas en la pasta hace el resto.

La contaminación, el mayor hándicap en un circuito muy llano

Aunque pensar en la prueba del mes de agosto sea todavía prematuro, Santi Pérez ya tiene noticias de la contaminación que asola la capital china: «La polución va a ser el mayor hándicap. La contaminación allí es algo bestial. Va a ser perjudicial en cuanto a marcas y ritmos, pero en una Olimpiada lo que importa es el puesto. La polución va a ser igual para todos».

Preguntado por el circuito sabe que es muy llano. «Tengo una información básica y sé que es llano y rápido, pero a mi los circuitos no me gusta verlos hasta el día de la carrera. Lo importante aquí es el estado de forma de cada uno. Llegar bien».

Santi Pérez ya demostró en los primeros kilómetros del Mundial de Japón que puede codearse con los favoritos. Su salida en Osaka puede ser toda una premonición.

X.R. Castro 17/1/2008
Fuente: La Voz de Galicia

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