Medalla de oro a la humildad



El atletismo asturiano tardará tiempo en olvidar la jornada de clausura del Nacional absoluto bajo techo celebrado el pasado fin de semana en la capital hispalense, en la que la expedición del Principado sumó tres títulos.

Uno de ellos fue para Estela García. Pocos días después de su gran éxito, la ovetense volvía a la normalidad de los entrenamientos en el Palacio de los Deportes con sus compañeras. Por sus actitud y humildad a la hora de afrontar la sesión preparatoria sobre el sintético ovetense, nadie diría que se trataba de la campeona nacional absoluta de los 200 metros. Sigue siendo la misma de siempre.

Sin embargo, en su cara aún no se ha apagado el brillo del oro que se colgó en Sevilla: «Fue una tremenda satisfacción conseguir el título. Es como un sueño hecho realidad que todavía estoy asimilando», señaló.

Y no es para menos, ya que la velocista que prepara Pedro Pablo Nolet, uno de los mejores atletas asturianos de todos los tiempos, ha sido campeona nacional e internacional en casi todas las categorías inferiores. Ahora ha llegado a lo más alto. Todavía más meritorio es, además, que sea una atleta de categoría promesa, «lo que sin duda me abrirá muchas puertas».

El primer aviso en este torneo ya lo dio el año pasado logrando la plata, por lo que en esta ocasión «sabía que tenía posibilidades de lograr el triunfo, pero, hasta que se celebra la prueba, puede ocurrir cualquier cosa».

La ovetense fue una de las protagonistas de la jornada, ya que a nadie le paso desapercibida la autoridad con la que consiguió el triunfo en el complejo de San Pablo, donde los aficionados aplaudieron la superioridad con la que la ovetense consiguió el título: «La verdad es que hasta que no pasaron la prueba por el vídeo-marcador no supe que había sido una victoria tan desahogada y eso me llenó aún más de alegría».

Casi sin tiempo para deshacer la bolsa de viaje, Estela García ya piensa en nuevos retos. El primero llegará este fin de semana en San Sebastián, donde se disputará el Nacional promesa, en el que participará en esta ocasión en los 60 metros, ya que «intentaré rebajar mi registro de 7.45 y lograr el título».

De la manera que lo dice parece que sea una tarea relativamente fácil. Sin embargo, acreditaría uno de los mejores cronos de la historia, que, incluso, le podría servir para sellar su pasaporte para el Europeo bajo techo, que se disputará en Turín, del 6 al 8 de marzo.

Fuente: El Comercio Digital