Soy un atleta mexicano y acabo de salir de la Universidad y ahora me siento en crisis. Durante mi etapa como atleta juvenil participe en varias competencias atléticas, llegue a estar rankeado dentro de los primeros 15 del país, llegue a una ciudad donde afortunadamente se realizaban competiciones de marcha, donde destaque; vinieron las notas de periódico, las notas en la radio, todo iba en ascenso. Después se vino un gran reto, pasar de la categoría juvenil a la libre, lo que significo ascender de los 10 km a los 20 km de marcha. Fue duro, las primeras competiciones terminaba desfondado, creo que aunque mi entrenador sabia que había doblado en kilometraje en las competiciones, el kilometraje en los entrenamientos no fue como correspondía.
Entonces entre a la universidad, las cosas volvieron a ir bien en muchos sentidos, me convertí en estudiante destacado y también uno de los pocos atletas que llego a representar a la Universidad en los nacionales quedando en el top 8, la universidad me apoyaba para participar en diferentes eventos nacionales. Después vino la crisis, en los últimas dos competiciones nacionales representando mi universidad me descalificaron por faltas, durante 2 años estuve estancado en mis marcas personales debido a los problemas en la técnica.
Ahora, con 24 años cumplidos, siento que la vida se me ha ido, no pude cumplir mi gran sueño de ser medallista con mi universidad y ahora sin ella, no tengo algo que me apoye para seguir mi carrera. Haciendo una reflexión sobre el pasado, creo que debo de tomar más riesgos, buscar otro grupo donde verdaderamente se entrenen atletas de élite, y no grupos que no ven más allá de las competencias juveniles, como es en el que estoy. Pero tengo miedo, este deporte no te da mucha seguridad económica y no quiero verme, diez años después, con que no seguí mi carrera universitaria y tengo una carrera deportiva ya por terminar en sus oportunidades de estar en la élite.
Me siento frustrado, me da tristeza ver en mi grupo como todos tienen aún competencias juveniles o universitarias, que son las únicas que tienen realmente una estructura en el país, mientras tanto yo nada. Sin ninguna seguridad de estar llevando un camino diferente para lograr mis objetivos, y quizá, solo quizá, algún día representar a mi país.
Lo escribo aquí para desahogarme con gente que se que vive con la misma pasión el deporte y también que uno que otro ha experimentado las duras frustraciones que te da el deporte.