
Originalmente escrito por
Japanblue
Buen lunes a todos?!!! Qué tal habéis empezado al semana?
Terminé la semana bastante liado, para variar y no he podido subir al diario los entrenamiento del viernes y del domingo.
Viernes, 25/09/09.
Por fin es viernes.....!! Salgo de la oficina prontito, a eso de las 4 de la tarde un poco hasta las narices de todo. Mi único propósito paar ese finde era descansar y estar a mi bola, no queria sabr de nada ni de nadie. Tan sólo tenía una cosa programada: la carrera del domingo en Bilbao a la que iba a asistir también la forera Nai y su familia.
Pero bueno, a lo que vamos, paso por casa a merendar algo y me lanzo a la carretera a hacer el recorrido clásico de 10 Km. Desde el primer km veo que las cosas no van bien, me duele la cabeza, la caja torácica no ventila bien... me trabo, me noto pesado, sudoroso y con ganas de terminar cuanto antes. Pero hay algo dentro de mí, una mezcla de amor propio, orgullo y obsesión por hacer las cosas bien que me empujan a seguir adelante con el entrenameinto, a pesar de que voy de culo. Termino la primera mitad dle entrenamiento jadeando, con el ritmo totalmente perdido y el dolor de cabeza va a más. me consuela la idea de que lo que queda de entrenameinto es un falso llano cuesta abajo, pero ni siquiera conun poco de desnivel mejoran mis sensaciones.
Llego al polideportivo desencajado, con la ropa totalmente sudada y de mala ostia. Tan sólo quiero estirar y ducharme. No me paro a hablar con nadie, me limito a saludar amablemente, pero ni si quiera doy opción a abrir conversación. Salgo de la cuha y me encuentro con un email en el móvil: me recuerdan que hoy era la fiesta de jubilación de una compañera. Mierda!!! Lo que me faltaba...
Sábado, 26/09/09
me levanto resacoso a las 11:30 de la mañana. Intuyo que hoy va a ser un día perezoso, de siesta en el sofá y película por la noche. Así que decido coger el coche y pirarme con mi novia a Noja, allí seguro que nadie molesta. Me pongo la alarma a las 7;30 para despertarme con tiempo para desayunar y estar prontito en Bilbao, porque al día siguiente toca carrera.
Domingo
3:00 a.m. Me despiertan los ruidos de mi novia en el salón, está enferma y tiene fiebre. Me paso toda la noche cuidando de ella, dan las 7,30 y ella se acaba de quedar dormida. Decido unilateralmente acncelar el plan de la carrera, no le puedo hacer al putada de depertarle después de lo que le ha costado quedarse dormida. Otra vez será....
Me paso el día entero en la playa disfrutando de los últimos rayos del sol de septiembre. Me doy un paseo por la playa de unos 5 kilómetros. Me siento fenomenal y no dudo ni un momento en salir a trotar después de echar la siesta.
Los primeros dos kilómetros no pueden ser peores, todavía no había hecho bien la digestión y me iba bailando la comida. Todo se soluciona a los 15 minutos de estar en la carretera, de repente me siento pletórico y empiezo a tirar como un poseso. Lo que iba a ser un suave trote por Noja termina siendo un entrenameinto de calidad. Sólo quería más y más y más kilómetros... disfruto de cada zancada, las cuestas parecen ilusiones ópticas porque las siento como tramos llanos. Ya podían ser todos los entrenamiento así...
La anécdota graciosa de la tarde sucede cuando a mitad de entrenamiento se para un Ford Fiesta blanco al lado mío, va cargado de treintañeras... la conductora baja la ventanilla y me llama. Pensaba que es la típica que quería preguntar por alguna calle, pero no... me dice textualmente: "oye wapo!! Qué haces por la noche??"
Me echo a reir...
Llgué a casa con la sensación de haber hehco un buen trabajo.