Aunque se habló largo y tendido, comparto un texto que refuerza lo aquí hablado.
" ZONA 1 RECUPERACIÓN ACTIVA
Al iniciar los entrenamientos de una nueva temporada, después de un parón de varios días por distintas causas, es recomendable comenzar con un entrenamiento en Z1 con el fin de adquirir un primer tono cardiaco y muscular.
ZONA 2 RESISTECIA AERÓBICA
Es la zona donde se debe concentrar la mayor parte del volumen del periodo de base. Aquellos ciclistas que no han incluido nunca un periodo de base, por norma general, van a tener que controlarse porque la deriva cardiaca puede descontrolarse.
Dependiendo de la adaptación cardiovascular que se tenga, se podrá ir más o menos rápido en esta zona. Para aquellos que tengan poco nivel puede ser desesperante ya que la velocidad crucero será baja. Si te encuentras entre ellos, piensa que estás haciendo una inversión.
Esta zona, al ser una intensidad que no es elevada, permite entrenar varios días de forma continuada sin que haya fatiga. De todos modos, cuando ya hagas 3h en Z2, verás como llegas a casa con la sensación de que realmente has entrenado.
Las múltiples adaptaciones que se generan en esta zona, muy subestimada, se encuentra la clave del resto de temporada.
Mi experiencia en esta zona viene de lejos, y por si no has leído mi primer libro “Planifica tus pedaladas”, te dejo una muestra de parte de la introducción del mismo. En aquellos años sólo disponíamos de pulsaciones para entrenar, pero descubrí algo….
Uno de los habituales contertulios, era Carlos Hernández, exciclista profesional. Le pedí si podía entrenarme y accedió.
Lo primero que pude comprobar, al ver sobre el papel el entrenamiento de las cuatro primeras semanas, es que mi pulsómetro no debía servir. No sé si tendría pulsaciones tan bajas dentro de sus funciones, o yo no las había visto hasta entonces.
Cuando empecé a salir con sus planes, algo no iba. ¿Cómo quiere este tío que prospere, si me pasan hasta las abuelas? Si hasta ahora he ido mucho más deprisa y no he andado nada, si voy tan despacio, a mí no me entra en la cabeza que luego vaya a poder correr mucho.
No tardé mucho en contarle mis inquietudes, ante el mal futuro que me auto-auguraba y su contestación fue muy simple:
¿Cuándo me dijiste que quieres andar? ¿En Mayo y Junio? Pues no te preocupes que andarás.
Ante alguien de su conocimiento y experiencia, ¿qué iba a hacer yo? Muy claro, confiar.
Joder, que si anduve (perdón por la expresión, pero lo merece). De verme abonado a los diplomas de bronce y últimos lugares del pelotón cicloturista, en un año pasé a posiciones impensables para mí. Ese mismo año, conseguí mi primer diploma de oro en una Quebrantahuesos.
La culpa de todo, la tenía el dichoso plan de entrenamiento que me había puesto mi entrenador. Mi concepto del sufrimiento había cambiado considerablemente. Años atrás salía en bicicleta, ahora salía y además entrenaba.
Cuando estás bien entrenado sufres; te vas a descolgar y sufres un poco más y un poco más; y cuando te quedas, no te quedas porque los llevas ahí mismo, al alcance de la mano; dos bocanadas de aire, un acelerón y vuelves a coger.
Terminas con un palizón de cuidado pero satisfecho porque ves que ha salido a relucir todos esos entrenamientos de calidad; para bajarte de la bicicleta, ya no sabes si tienes riñones o que tienes.
Te duchas y estás mucho mejor, y esa noche duermes como un niño pequeño. A la mañana siguiente lo más normal es que estés casi recuperado y en dos días nuevo. A seguir entrenando.
Cuando no estás bien entrenado sufres; te vas a descolgar y sufres, pero como un perro porque no puedes sufrir más; y sufres porque ves como se van alejando los demás; buscas las dos bocanadas de aire para tomar un respiro, pero no hay aire; ¡claro, el poco que quedaba se lo han llevado esos que se van alejando sin remisión! También terminas con un palizón de cuidado… pero no tan satisfecho.
Te duelen los riñones, los gemelos y te han dado calambres hasta en las orejas. Llevas ácido láctico hasta en el bidón de la bicicleta. Esa noche ¿no sé como dormirás? Si el palizón ha sido considerable, quizás te cuesta dormirte un poco.
A la mañana siguiente lo más normal es que te duela todo y los próximos seguirán las molestias. ¿Cómo vas a entrenar esa semana?
Hombre, quizás he exagerado un poco, pero seguro que más de uno se va a sentir identificado al haber leído esto último. Esta es la triste realidad de entrenar bien o no entrenar.
De ahí surgió mi gran curiosidad de saber, ¿cómo había podido mejorar tanto, haciendo prácticamente los mismos kilómetros que todos los años?
Uno de los secretos era ese, dejar que me pasaran las abuelas al principio.
Sobrepasar los watios designados en esta zona es muy fácil al mínimo desnivel que encuentres, por lo que debes controlar exquisitamente la cadencia y el cambio con el fin de conseguir mantenerte en zona el mayor tiempo posible.
Tranquilo que si tienes que hacer una sesión completa en Z2, no te la cargas si en algunos momentos sobrepasas la zona o cae la potencia por debajo de ella. Los repechos intenta no sobrepasar la Z3"
Fuente: 7 ZONAS DE ENTRENAMIENTO CON POTENCIA | Planifica tus Pedaladas con Chema Arguedas
Responder Con Cita