
Originalmente escrito por
Guille-H
Hoy después de una semana más tranquila, y mira que son tranquilas jeje, tocaba una 5k pero no en plan competición, en plan volver a notar sensaciones, ver si suben pulsaciones con el ritmo y preparar ya músculos para entrenamientos más intensivos más adelante.
Enseguida me subieron pulsaciones, cosa que antes pensaba que era malo, pues resulta que no, que ni tan mal, he ido en progresión de 5:30 a 4:30 en los últimos kmts y las pulsaciones me han subido hasta 156 sin estar reventado, cuando antes a 150 ya notaba que iba muy al final de mis límites y no podía subirlas más aunque explotará. Por lo que el cambio de concepto es importante.
En fin, ahora se, que estaré un par de días tocado con agujetas, de no usar los músculos de este modo en 3 meses, pero me he sentido bien, podía haber ido más rápido pero la idea era poder pero no hacerlo, porque si lo hubiera hecho más rápido luego estaría toda la semana destrozado y no es el objetivo.
Seguiremos informando.
Como dato a los que pueden leer este post, y piensan que pueden estar mal, uno de los datos que se pasa por alto, y le he pedido al Chatgpt que escriba para que quien lo lea, pueda interpretarlo que es justo lo que me pasaba a mí pero de forma exagerada:
Durante mucho tiempo pensé que si las pulsaciones no subían era porque estaba “muy en forma”.
Error.
En mi caso era justo lo contrario: estaba entrando en un estado de fatiga y sobreentrenamiento.
El problema es que mucha gente asocia:
pulsaciones bajas = mejor estado físico
Y no siempre es así.
Si tus pulsaciones bajan PERO:
cada vez corres más lento
te cuesta muchísimo apretar
las piernas van vacías
no puedes cambiar de ritmo
te falta chispa
terminas cansado aunque entrenes suave
desaparece la sensación de “alegría” al correr
y ni siquiera en esfuerzos fuertes consigues subir el pulso
Entonces probablemente el cuerpo no está eficiente.
Está agotado.
En mi caso llegó un punto donde:
iba peor en los entrenamientos
necesitaba más esfuerzo para ritmos peores
y el corazón parecía “capado”
No era estar fino.
Era fatiga acumulada.
El cuerpo, para protegerse, empieza a bajar revoluciones.
Como un coche que entra en modo protección.
Y lo peligroso es que muchos corredores interpretan eso como:
“qué bien, tengo pulsaciones bajísimas”.
Cuando en realidad:
si no puedes correr rápido, ni recuperar bien, ni subir pulsaciones aunque lo intentes…
el cuerpo te está pidiendo descanso, no más entrenamiento.
Lo curioso es que cuando empecé a recuperar:
las pulsaciones volvieron a subir
recuperé capacidad de cambiar de ritmo
volvió la respuesta muscular
y el corazón dejó de sentirse “bloqueado”
Ahí entendí que no subir pulsaciones no siempre es buena señal.
A veces es exactamente la señal contraria.