
Originalmente escrito por
Ghost
Bueno, pues aquí os saludamos mi fascitis y yo. Aunque un poco cabrona, sé que en el fondo debe ser buena gente.
Ahora en serio, efectívamente, aquí otro afectado por tan temida lesión. Voy a intentar ser breve contando mi periplo de dos meses, por aquello de poner en común otro caso y ver cómo he ido evolucionando.
Todo empezó a finales de junio. Un día me levanté y,
voi-la, me dolía el talón izquierdo en su zona interna. No me lo pensé, dejé de correr en seco y continué con la bici (no hago triatlón como tal, pero aunque mi deporte principal ahora es la carrera a pie, la he complementado con bici y, muy esporádicamente, natación; siempre he pensado que cualquier deportista, antes que especialista en algo, ha de ser un atleta lo más completo posible).
Hasta ese momento me encontraba de lujo, salidas de en torno a 12-15 Km con alguna tirada más larga de unos 20. Mayormente por asfalto, tierra dura y algo de césped (el cauce del río Turia en Valencia, vamos), y según la temporada, algo de pista no muy técnica pero con bastante desnivel.
La cuestión es que llegó. Y, como os ocurre al resto, uno no tiene claro el origen exacto de la lesión. Es probable que sea un cúmulo de cosas: estrés de la zona por fatiga y sobre-requeirimiento, birria de técnica al correr, pies débiles, zapatillas apuradas (1500Km, glups), aumento de desnivel en esas fechas, y, ojo al dato,
falta de relajación de tríceps sural e isquiotibiales. Especialmente del tríceps sural, que acaba generando una tensión que, por la propia estructura anatómica del tríceps sural-aquiles-calcáneo-fascia, acaba derivando, tensionando e irritando a la fascia plantar.
Como digo, desde ese día, el 29 de junio, no he vuelto a correr más que un día para probar, a mediados de julio, y como ví que la cosa no estaba bien (me dolió), no me he vuelto a calzar las zapas. Sólo bici, estiramientos, masaje, pelotita de tenis, botella de agua... etc.
La cuestión es que esta semana fui a mi fisio de confianza, ya que estuve fuera una temporada y no pude ir antes. Y me realizó una sesión de descarga de tríceps sural de esa pierna (búsqueda de puntos gatillo incluída), unas movilizaciones del pie afectado, aplicación de corrientes en la fascia, y técnica de masaje profundo sobre la misma. Resultado: por la tarde quería cortarme la piera izquierda, pero hoy ha sido totalmente lo opuesto. Y sobre todo, la fascia se siente fenomenal.
Lo cierto es que, en estos dos meses, la lesión, en términos generales, ha mejorado mucho, por el parón y por el tratamiento (es decir: esa sesión de fisio no ha sido Lourdes). Ha habido días en los que me molestaba más, y otros en los que era como si no tuviese nada. No obstate, yo a lo mío siempre, independientemente de cómo se sintiese ese día: auto tratamiento, bici y nada de correr. He alternado con paseos por la orilla del mar descalzo, ejercicios de fortalecimiento de la musculatura del pie, y alguna caminata con desnivel leve y sin desnivel, para ir testeando. A la mínima molestia, paraba y a casa. Estirar, frío, etc. Así día tras día.
Así, como digo, hoy, y tras una sóla sesion de fisio, con alguna que otra pauta para reeducarme en mis rutinas de estiramiento, la cosa parece haber enfilado la recta final. Lo bueno es que ya no tengo prisa. Tras las primeras semanas de desazón y negación, uno acaba resignándose; y tengo claro desde hace tiempo que lo que quiero es recuperarme al 100% y volver a las andadas en plenas condiciones.
De momento, mi plan consiste en seguir con fotalecimiento de los pies y tobillos, estiramientos bien hechos y con calma, bici de carretera a saco (ya que no me resulta contraproducente y me sirve para entrenar), y de aquí a unas semanas, cuando lleve una semana o dos sin ni un atisbo de molestia, por mínima que sea, empezaré a correr de nuevo. Tan largo como pueda, pero tan corto como sea prudente. Si tiene que ser 1Km por miedo aunque no me duela, será 1Km y una caminata. Si tienen que ser 2, serán 2. Y si tienen que ser 600 metros y una hora de caminata, será justo eso. Y a partir de ahí, a ir viendo.
Creo, honestamente, que la paciencia, el tratamiento y el parar de correr en lesiones así son los mejores aliados. Hay que comprender que una fascitis es jodida, que es facil recaer si no lo hacemos bien y que, de por sí, es de curación lenta, por su las características de la zona donde se produce y el uso que le damos.
Así que nada, muchos ánimos a todos y todas
