
Originalmente escrito por
Zoser
Pues sí. Lo veo como un reloj sólido de outdoor y para de contar. Hoy en día quien se compra un reloj de más de 500 euros quiere que le haga un poco de todo y no sólo un reloj que te pongas el fin de semana para salir a hacer senderismo unas horas. Lo que se lleva es el seguimiento de actividad 24/7, el controlar tu peso, el monitorizar tu pulso sin tener que ir con cosas colgadas extra y ahora lo que está por venir son funciones para controlar la salud de tu corazón, otros tipos de enfermedad o detección de ellas, etc. La última vez que miré su web ni tenían servicios propios o web que te permitiese analizar nada. Te remitían a visitar apps compatibles de terceros. Lo cual me recuerda el tema de Suunto que ya veremos como acaba respecto al software.
Tener WearOS no es suficiente en esa gama de precios, estamos en 2019 y es un reloj que se sabe de su existencia pero hasta día de hoy prácticamente no ha sido distribuido. Nadie lo compra tampoco. Si se pusieran las pilas y por ejemplo ahora en el MWC presentasen una versión con sensor de frecuencia cardíaca, una web y app molona sin incrementar el precio, la gente ya lo miraría con otros ojos y aun así igual sería demasiado tarde, porque lo que este año viene son los sensores ECG. Habrá que ver lo que tarda Suunto o Garmin en implementarlos en sus relojes si quieren seguir la tendencia y estar a la última. Hasta una empresa como Fitbit ya tiene gente trabajando en prototipos que ayuden a detectar o monitorizar enfermedades de cara al futuro. Una cosa son los típicos Casio que te compras para el colegio, o el trabajo dependiendo de cual tengas, duros y con las funciones básicas... que ahora casi que se llevan más los smartwatches, móviles, etc. O un Edifice por diseño si no te llega para un Seiko, Omega, etc... y otra muy distinta competir en un mercado como el de los smartwatches que avanza a lo bestia y donde hay una competencia feroz.
Son muy lentos sacando novedades, no sé si es su forma de proceder o su cultura, pero le ha pasado a muchas empresas japonesas, que hacen las cosas bien pero salen obsoletas en cuanto a prestaciones o funcionalidades de última generación y caras si miramos lo que ofrece la competencia cuando ellos tradicionalmente marcaban tendencias. Pero los tiempos cambian y si no te adaptas pues pasa lo que pasa. Los que se pongan las pilas seguirán ahí con buenos productos y unas ventas que también dependerán de lo que la gente esté dispuesta a pagar y los que no, pues caerán o sobrevivirán como mucho a nivel local.