Para no variar, ni perder las buenas costumbres, la noche pre-carrera fue un pelín flamenca…
Aunque a todo hay que buscarle el lado bueno… Al menos no me pasará lo de la última vez…
LA CRÓNICA: XXXIV TROFEO ECOZAR FUENLABRADA (10.000M)
Aunque ello signifique que no correremos la carrera José Mª y yo buscando marca… Bien, bien, bien, Alberto ha podido venir al final y va a debutar en carrera con nosotros!!!
Calentamos un poquito… Un trote por aquí, un trote por allá, un ligero estiramiento… Mientras esperamos la salida, nos sacudimos los nervios fijándonos “referencias” a seguir en la carrera… Alberto se fija en una chica del Club de Atletismo Fuenlabrada y yo en una melena rubia rizada con una cinta rosa…
Nos situamos los 3 juntos con un colega de José Mª a medio grupo. Dan la salida, que cruzamos 19 segundos después… ¡Al lío!
- Alberto, tú mandas en carrera, como te hemos dicho y teniendo en cuenta que son 10km, marca un ritmo al que te sientas cómodo…

- Así voy bien, sí… Por cierto, acabamos de dejar atrás a mi “referencia”… ¿Y la tuya?

- Nos saca unos 150m, ya caerá…
José y yo miramos los pulsómetros… 05’00”/km… Nos miramos con cara de póker…
Él sabrá… La verdad es que Alberto es un tío muy deportista, pero que nunca había corrido esa distancia… Nos fiaremos de él…
Enganchamos una cuesta abajo entre el km 1 y 2… Pulsómetro… 04’24”/km…

- Alberto, mide las fuerzas que queda mucho…
- Ok, vamos bien de momento…
Van cayendo ya los "kms del calvario" (los primeros) y cuando llegamos al 4 aprox. grita un niño que estaba viendo la carrera con su padre:
- Vamos, que anda que no os queda ná…

- ¡¿Será cabrón el niño?! - se oye por detrás nuestra…
Cuando ya teníamos el avituallamiento (km5) a tiro nos dice Alberto que necesita recuperar y decidimos bajar el ritmo a 05’25”/km…
Hago el avituallamiento por primera vez en mi vida y sin ahogarme, dándole un par de tragos a la botella de agua después de vaciarla un poco y tirándola en el contenedor que habían puesto a tal efecto…
Recuperamos algo de ritmo tras el avituallamiento y nos echamos encima de mi “referencia”…
De repente alguien la anima desde el público a la voz de:
- ¡Vamos Raquel!
- Ya sabemos cómo se llama - dice José.
La alcanzamos y conforme la estamos adelantando el cachondo de José le dice:
- Vamos Raquel, ánimo.

- Ey, ¿qué pasa?
Seguimos poco a poco aguantando el ritmo y aunque le decimos que se enganche, que puede, la perdemos…
Cuando ya estábamos llegando al km7 veo a Alberto chungo y siento que Jose respira un pelo raro:
- Alberto, ¿cómo vas?

- J@dido…

- Venga hombre, ánimo, que ya llevamos 7 km, esto está hecho y lo estás haciendo genial… José, ¿te pasa algo?

- Que me voy peleando con el p#t@ flato desde la salida, pero vamos, por lo demás bien…
Saturo a Alberto mentalmente para no dejarle pensar demasiado y tratando de darle un empujón mental importante..."Pedazo de ritmo llevas niño", "qué tiempazo vas a hacer", "lo estás haciendo de lujo", "me llevas asfixiao", "pedazo de debut te estás marcando"…
Unos chavales animan a un amigo suyo que va justo delante nuestro y se callan a nuestro paso (la verdad es que había bastante público, pero muy poco efusivo… Se limitaban a mirarnos pasar como la vaca al tren…)
De repente les grita Alberto:
- Perooo... Animadme, c#ñ@, que me mueroooOO!!!

- ¡¡¡VAAAAAMOOOOOS CHAVAL, que tú puedes, que ya no os queda ná!!!
Así da gusto... Y ese empujoncillo de ánimo le sirve a Alberto para rehacerse un poco…
Justo a tiempo… Llegamos al km8 y afrontamos una cuesta bastante pronunciada en la que un fotógrafo nos tira una foto (sin darme cuenta, sonrío levantando el pulgar…

Voy “de sobrao”, pero es que voy sobrao…

)
Salimos de la cuesta (José Mª me comenta que se llega a ella en el km18 en la Media Maratón de Fuenlabrada... Eso sí que tiene que ser duro...

) y afrontamos una cuesta abajo en un polígono en la que le digo a Alberto que suelte los brazos, piernas, que se deje llevar por la gravedad para descansar...
En esas estábamos cuando nos dice un colega suyo… “Vamos, vamos, que Raquel os pasa…” y nos enganchamos a ellos de cara a afrontar el último km…
Veo que Alberto “se está quedando”…

- José, si queréis, tirad vosotros 2 que yo me quedo con Alberto…
- No, no te preocupes, hemos salido juntos y vamos a llegar juntos…
- Alberto, no te pares que la lías, si quieres bajamos aún más el ritmo, pero no te pares…

- Eso Alberto, no te pares... - le dice Raquel.
Seguimos tirando y cuando nos quedan aproximadamente 700m es Raquel la que dice que no puede…

- Vamos anda, a estas alturas te vas a rajar… De eso nada, tú te vienes hasta la meta con nosotros … Vamos Raquel!!!
Les canto el medio km y van los 2 aguantando el tipo bien…
- Voy a potar me dice Alberto…

- Vamos no me jodas, Alberto, a estas alturas no te vas a parar, si ya estamos… Como te pares te crujo... Vaaaaamooooos c#ñ@@@@@!!!!!



- ¿Cuánto queda?
- 300m, 300m de nada… Un peo y llegamos…
Es oir eso y veo que aprieta el paso… Bien, se ha mentalizado, pero… ¡¿¿¿A donde va al sprint???!!!
A la voz de “¡¿¿¿será c#br@n???!” salgo detrás de él como un misil tierra-tierra dejando a Raquel a su suerte y pasando corredores a diestro y siniestro mientras le voy echando el guante…
Quedando 100m veo que Alberto se viene abajo (midió mal sus fuerzas) y dudo por un instante si quedarme con él o seguir tirando… Pero ya puestos, finiquito…
Cruzo la meta y paro el crono cuando marcaba un ritmo instantáneo de 03’00”/km clavaos… Fuerte que está uno…
Me paro y siento de repente una náusea (¿a que al final el que pota soy yo?), que consigo aplacar...
Aparece Raquel y me da la mano… “Muchas gracias por los ánimos, de verdad”, me dice… “De nada mujer, de nada, un placer…”
Llegan José, su colega y Alberto… “¡¡¡ENORRRRRME NIÑO, ENORRRME CARRERÓN!!! Pedazo de debut...”
Cogemos la camiseta y bolsa, nos secamos, cambiamos y rehidratamos mientras charlamos con el padre de Alberto que vino a verle.
Estiramos un poco y nos acercamos a la entrega de trofeos y sorteo, donde coincidimos con Raquel y sus colegas. Charlamos con ellos y Raquel les pide que le hagan una foto con nosotros (foto “de equipo”) que nos pasará por mail…
En resumen, una gran carrera, no por la marca (que no era el objetivo en este caso), sino por el disfrute del recorrido (con subidas y bajadas, pero chulo, chulo), por la compañía (increible la experiencia de correr en grupo), por el estreno en avituallamiento sin ahogarme en el intento (todo un logro) y por las buenas sensaciones que me dejó el sentirme lo suficientemente fuerte física y mentalmente como para hacer la carrera con tantos cambios de ritmo y “tirando” un poco de Alberto y Raquel en los últimos metros…
P.D.: Ya no me molesto más en pediros perdón por lo extenso de mis crónicas porque parece que conmigo “es lo que hay”… Ya lo tengo más que asumido... Al César, lo que es del César…
