Sirva este mensaje para animar a aquellos que, tras lesión o enfermedad, tratan de retomar el ritmo. Que hagan uso de las virtudes humanas que adornan a nuestro deporte como la disciplina, el tesón, el esfuerzo, la superación... Yo estoy en esa situación y, muchos días, salgo a correr con muy pocas ganas. Pero me esfuerzo. Cuando llego al parque y hago mi tabla de gimnasia, mis abdominales y mi calentamiento, se me saltan las lágrimas de impotencia. Pero aprieto los dientes y sigo; Uno, dos, tres, diecinueve, veinte...

Luego, cuando empieza el rodaje, cuando veo que respiro a mi estilo como en los viejos tiempos, cuando oigo mis propias pisadas... ¡oh Dios mío!. Soy un afortumado. Por fin, tras el entrenamiento, mi dispongo a estirar y soy feliz. Un día más, me he superado.

Así es que, ánimos. ¡Ah! y mucho descanso ¿eh?.

Al igual que "robarle" diez minutos al rodaje para decicarselo a los estiramientos no es una pérdida de tiempo, tampoco lo es dejar las zapatillas, calzarse las sandalias e irse al cine.

Descansar también es entrenar. Al respecto, el próximo día os contaré una anécdota.

Desde mi destierro en Sevilla, cordiales saludos.

Petrarca