
Originalmente escrito por
rafa1970
Muy buenas a todos; durante seis meses he padecido una sesamoiditis y me gustaría devoler a la red, parte de lo que la red me dio a mi. Gracias a ella, en buena medida, he logrado curarme de esta enfermedad tan jodida.
Como consecuencia de algún impacto en el gimnasio al patear, sufrí daño en el hueso del dedo gordo del pie, lo que se convirtió después en una sesamoiditis por la práctica de footing. Al final, el dedo, en la planta, como una cebolla y sin poder andar sin dolor.
Primero me tocó sufrir un mal diagnóstico del masajista y otro del traumatólogo (de esto quien sabe son los podólogos o en su defecto los traumas deportivos) : supuesta tendinitis del músculo flexor del dedo gordo , que me llevó a Leganés, donde Primitivo Prieto del Teso no supo ver lo que en realidad tenía y me trató la supuesta tendinitis, muy dolorosamente, con electroestimulación y agujas (no procedía para nada), mandándome incluso estiramientos en cuclillas, lo que incluso es nefasto y contraproducente para una sesamoiditis.
Al pasar las vacaciones en Valencia acudo al Ivre y estos sí saben. Jaume y Jose, cracks. Sesamoitis de libro tras una ecografía. Tratamiento homeopático: traumeel pastillas tres veces al día, pomada traumeel idem y hielo, tras andar. Solo faltó otro consejo: hay que andar lo menos posible con esta lesión mientras te estás curando. Ese tratamiento me mejoró un 50% en quince días. Después me he curado de la siguiente forma: generosos emplastes de harpagofito, arcilla verde y traumeel con film transparente envolviendo parte del dedo y empeine después de comer y sobre todo al dormir, con un calcetín encima para no manchar la sábana. Creo que el harpagofito ha sido la clave de la recuperación. Otras cosas en menor medida que me han ayudado: parches de diclofenaco puestos en el pie durante doce horas; las crocs; plantillas de podoactiva, son excelentes; ejercicios excentricos del tendón que, por cierto, pasa entre los sesamoideos donde te agarras con una mano el dedo, bien colocado y haces contraresistencia con esa mano; almohadilla de silicona para el calzado que no admite las plantillas, ejercicios para fortalecer la musculatura del pie, con toalla y garrafa de agua y toneladas de paciencia porque cuando parece que vas mejor un mínimo exceso echa todo por tierra. Ánimo a quien lo esté sufriendo en estos instantes. Al final se sale del tunel.