¿por qué duele la espalda a pesar de hacer ejercicio?.
Muchos dolores de espalda que no responden a una lesión de más gravedad (hernia, otros problemas de columna…) suelen deberse bien al sedentarismo o bien a la carga de las tareas cotidianas, ya sea en la casa o en el trabajo. El ejercicio, tanto en piscina como en gimnasio o ejercicio de otro tipo ayuda a fortalecer la musculatura, a la vez que le da flexibilidad y capacidad de responder mejor a los esfuerzos del día a día.
El gimnasio es una posibilidad, y hacer ejercicio va a ayudar a que el cuerpo esté más sano y responda mejor ante esfuerzos. Sin embargo, dependiendo de la patología, es posible que no sea la opción más adecuada. Tenemos que tener en cuenta que en el gimnasio se ofrecen muchas actividades, desde musculación hasta clases colectivas, con objetivos y ejecución muy variada. Un diagnóstico correcto de por qué se produce el dolor de espalda y una indicación correcta de qué tipo de ejercicio puede ayudar a aliviar la situación es fundamental.
Sabemos todos muy bien que en el gimnasio la técnica lo es todo. De nada sirve levantar mucho peso o realizar muchas repeticiones si lo haces con una técnica incorrecta.