
Originalmente escrito por
sejmet
Hola de nuevo.
He realizado mi primera salida, por llamarla de alguna forma, Pose. Como me daba bastante respecto el hecho de ponerme a correr descalzo, pero a la vez, tenía bastante curiosidad, me dirigí a la playa, para correr por la arena, sin zapatillas, sin ipod…, todo un experimento. La idea era ver si encontraba esas sensaciones de las que habláis al correr descalzo.
No pensaba recorrer mucha distancia, pero tras 2 km en la arena, ya me había dado cuenta de que no funcionaba, no sabía si estaba empujando o no con el pie de apoyo, no podía despegar el pie rápidamente por la arena y no estaba relajando el pie tras el apoyo. Lo único que veía que estaba haciendo bien era no adelantar la pisada. Como vi, que eso no era lo que estaba buscando, decidí, intentarlo por el paseo. A los 4 metros, lo dejé, y pensé que estaba completamente loco. Que sensación de dolor en cada impacto, de incomodidad, en fin…
Intenté ordenar mis ideas, y pensé en que en este foro, mucho habláis de correr por césped, y entendí que el paseo marítimo con sus losas empedradas, no era el sitio perfecto para intentarlo por primera vez. Busqué una zona con baldosas, completamente lisas y probé de nuevo. En esta ocasión, si fui capaz de correr:
Conclusiones:
1 – Realicé 6 rectas de unos 50 metros. Suficiente para la primera vez.
2 – Por primera vez, en mis años de corredor, sentí lo que era entrar de talón. Era algo que entendía, pero corriendo descalzo, no es que se entienda, es que se siente. Las zapatillas disimulan el impacto, y lo trasladan a la rodilla, todos lo sabemos, yo lo he leído miles de veces, pero el otro día lo noté en mis pies. Inmediatamente, reduje el ritmo (parte conscientemente, parte inconscientemente), para adaptar mi pisada y no entrar de talón, no es que no quisiera seguir haciéndolo, es que mis pies no me dejaban hacerlo, y entonces…
3- Sentía perfectamente como el contacto era con los metatarsos, y sentía como el talón bajaba después hasta tocar el suelo, fruto del ritmo más lento. Cuando intenté aumentar el ritmo, los talones seguían bajando buscando el suelo, pero a mayor velocidad, el contacto de estos con el suelo era menor o más suave. Por el contrario, los metatarsos, sufrían más el impacto hasta el punto de no dejarme seguir aumentando la velocidad.
Fue una experiencia bastante buena, me gustó mucho y repetiré. Por otro lado, sigo haciendo los ejercicios que el método propone para la “percepción de los isquiotibiales”, pero tengo que decir, que no consigo “percibir” absolutamente nada, ni realizando los ejercicios, ni corriendo descalzo, ni con zapatillas.
Para terminar, y contestar a la pregunta que me lanzó AntonioC, el por qué estoy probando esto ahora, podría contestar …., ¿y por qué no?, pero la verdad es que es un cúmulo de circunstancias donde si faltase alguna de ellas no estaría probándolo. La edad hace que las lesiones aparezcan cada vez con mayor frecuencia, nunca me he preocupado por la técnica que tengo al correr, y puede que ese sea la causa principal de mis lesiones de hoy, mi necesidad (psicológica) absoluta de seguir corriendo hasta ser anciano para sentirme feliz, soy muy curioso con todo lo que rodea al running, no me gusta desechar ningún método sin haberlo probado primero, y siempre se puede aprender algo de cualquier cosa, aunque al final no compartas al 100% la teoría.
Ciao