El vallista discreto



Pese a ser campeón de España promesa de 400 vallas, Guillermo García es un hombre con los pies en el suelo. La mayoría de los deportistas de su edad que despuntan a nivel nacional sueñan con lo máximo. Es decir, disputar unos Juegos Olímpicos. Pero en la gran mayoría de los casos esto son utopías juveniles.

García es un hombre muy realista. Su romance con la Medicina es total. "Si me dan a elegir entre la Medicina y el atletismo, me quedo con los estudios. A partir de los 28 años me dará el dinero y todavía lo puedo compaginar bien con el atletismo", indica el corredor del Playas de Castellón.

García prefiere no arriesgar un año entrenándose a tope. "Desde pequeño tuve claro que no viviría del atletismo. Los Juegos Olímpicos no se preparan en un año. La gente de mi edad no lo suele tener claro, pero al final se dan cuenta de sus limitaciones. No me veo a los 30 años corriendo", reconoce.

El aragonés es discreto y le gusta estar en segunda fila. Al contrario que Aitor Martin, su compañero de entrenamiento, se ha hecho a fuego lento. Mientras que Martin coleccionaba títulos nacionales de velocidad prolongada desde infantil, a García le costaba más progresar. Con el entrenamiento justo, García es el mejor de España de su categoría. Mucho parte de culpa la tiene su entrenador, Félix Laguna. "Entrenamos seis días a la semana y hay gente en el CAR de San Cugat y en la Blume de Madrid que dobla todos los días. Nosotros sacamos el mismo rendimiento o más. Laguna tiene que saber muchísimo para hacer esto", afirma.

Su novia Cristina apenas sabe lo que es el atletismo. Es una ayuda fundamental para García, que recuerda el apoyo que le da. "Llevo dos años con ella. Estudia Medicina y nunca me ha venido a ver a las pistas a competir. Pero le estoy introduciendo en este mundillo".

Su estilo

Guillermo García destaca por su magnífico ritmo de carrera. "El ritmo de vallas lo llevo bien. Pero flojeo en la técnica en el franqueo de la valla". Tiene mejor 400 lisos que todos los especialistas de 400 vallas. Su punto fuerte es la resistencia a la velocidad. "El momento más duro es el paso de las tres últimas vallas. Pero el esfuerzo es más intenso en el 400 lisos", indica.

Este año se ha quedado con 51.82, a medio segundo del récord de Aragón de Luis Vicente. "Estaba para acercarme más, pero tuve problemas en el isquiotibial derecho. El Europeo no lo pude disputar en condiciones. Por otro lado, en el Nacional absoluto fui finalista, aunque llegué cansado", dice el corredor del Playas Castellón.

Pero García está contento de su campaña. "Quería un poquito más, aunque las marcas están hechas y los objetivos cumplidos". Se entrena cinco días a la semana. "El sábado troto y el domingo descanso. El lunes y jueves hago pesas; el martes velocidad y circuitos; el miércoles series de mil o 600 y el viernes cuestas".

El nivel nacional del sector es muy flojo. "Nadie bajó en el Campeonato de España absoluto de 47 segundos en los 400. No tenemos un supercrack como David Canal, que siendo júnior corría en 45 segundos", dice. El atletismo no tiene ninguna relevancia en comparación con el fútbol y balonmano. "Es lógico. No es normal hacer series de mil con los amigos. Jugar a fútbol es más divertido", explica.

16/12/2007 Ricardo Martí
Fuente: El Periódico de Aragón