nota mental: mira dónde pisas
Viernes 3 diciembre
9 km en 55 minutos.
Sábado 4 de diciembre
Dejo al peque en el cumple y no caigo en la tentación de quedarme comiendo tarta. ¡Tengo mucho tiempo para correr!
Hago 18 km en 1 hora 54 minutos. Los primeros 14 bien; en los cuatro últimos me pilla el anochecer y hay un tramo horrible sin iluminación y de enlosado resbaladizo. Me desplazo como buenamente puedo. Debo ofrecer un espectáculo lamentable, pisa morena pisa con garbo. Siento algo raro en el empeine izquierdo pero hago como si no lo conociera. ¿Empeine? ¿Qué es empeine?
Domingo 5 de diciembre
Me niego a reconocer la existencia de mi empeine. De hecho le he retirado el saludo.
Mi hijo y sus amigos me reclaman para jugar con ellos al baloncesto. Las que casi medimos 1,55 adoramos jugar al basket con niños. Te sientes Gasol, vaya. La tropa menuda esta decide pasarse sin previo aviso al rugby y me placan todos juntos. Tirón en la pierna izquierda y banquillo.
Lunes 6 de diciembre
Intento perpetrar algo parecido a correr y veo las estrellas. Me llegan hasta la cadera.
Martes 7, miércoles 8
Vida sedentaria. Maldigo mi mala suerte, me enfado con mi pierna izquierda y me centro en el turrón de chocolate. De seguir así en mi próxima salida a correr me confundirán con una bola de nieve.
¿Lo intentaré hoy de nuevo?
La vida es como una caja de Borbones. Nunca sabes cuál te va a disparar