La lengua, amigo Alvaro, es mi mejor pulsómetro. Cuando entrenas en un grupo de "marujas cotillas" veteranos, vamos hablando, y cuando empiezan a haber silencios es que la cosa se pone fea. Hoy, por ejemplo, me he tenido que callar si no quería reventar, así que, a cola de grupo, a oír lo que se decía, jeje.
1h01'51" y 12.800 m.aprox. Me he permitido la osadía de hacer dos cambios de ritmo de 500 metros, recuperando 200, eso sí, al final me quedaba unos 30 o 40 metros (mis compañeros hacían 6 cambios). He llegado peor de piernas que de caja, pero necesitaba ir más deprisa para ver cómo respondía la zona afectada por la operación, y parece que ni lo he notado (hasta ahora y toco madera).
Por hoy nada más. Un saludo.



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, yo creo que sería capaz de asfixiarse con tal de no callar, vamos que me pone la cabeza como un tambor.