Durante décadas se ha pensado que la causa de los calambres se debía a falta de potasio o deshidratación. Sin embargo, la ciencia moderna sugiere que la verdadera culpable suele ser una disfunción neuromuscular.
Básicamente, tus neuronas motoras se «emocionan» demasiado por la fatiga acumulada y empiezan a disparar señales sin parar, lo que deja el músculo contraído.
Aquí es donde entra en juego el nuevo Kramp Shot de 226ERS, cuyo ingrediente estrella es el ácido acético, que funciona como una especie de botón de Stop para detener los calambres:
El mecanismo: al beber algo con un sabor tan fuerte y ácido, activamos unos receptores en la boca, garganta y esófago llamados TRP.
La reacción: estos receptores envían una señal sensorial ultra rápida al sistema nervioso central que interrumpe la señal de calambre que va hacia tus músculos.
El efecto: es como reiniciar un ordenador que se ha quedado colgado. No funciona porque te hidrate (tarda solo entre 30 y 90 segundos en hacer efecto, mucho antes de que el cuerpo absorba nada), sino por un reflejo neuronal.
226ERS Kramp Shot: la pócima secreta
A diferencia de los geles a los que estamos acostumbrados, el Kramp Shot no tiene como objetivo proporcionarte energía sino apagar un «incendio» muscular. Así que la clave está en sus ingredientes:
1000 mg de ácido acético: Este es el ingrediente estrella, el componente principal del vinagre. Es lo que le da su sabor tan característico y lo que dispara el reflejo nervioso que detiene el calambre.
Extracto de vinagre de manzana: Refuerza la acidez necesaria para activar los receptores.
Mix de electrolitos: Contiene Sodio (157 mg), Magnesio, Zinc y Cloruro. Aunque el efecto rápido es nervioso, estos minerales ayudan a que el músculo se recupere una vez que el calambre ha cedido.
Vitaminas C y E: Para reducir el estrés oxidativo que se dispara en los kilómetros finales.
Además, el shot viene en un stick fácil de abrir y cantidad total de 60 ml, así que te cabe en cualquier cinturón o bolsillo. Y en 226ERS lo comercializan en unidades individuales (a tres euros la unidad) o en cajas de 6 y 24 unidades.
La textura es completamente líquida, nada viscosa, así que cuidado al apretar porque podría salir disparado hacia la campanilla. Recomendamos apretar el envase poco a poco e incluso ir tomándolo de manera gradual cada 5-10 segundos. Si el calambre para, no hay ni por qué terminarlo.
El sabor es lo más curioso del No Kramp Shot. Viene en formato único de sabor pepinillo (de qué iba a ser si no). Y aunque no sea el más agradable del mundo (de hecho, a muchos les gusta), no es tan fuerte como el de un bote del supermercado. Es más, nos recuerda bastante a cómo saben las hamburguesas básicas de McDonald’s de 1 € (bueno, ahora de 1,75 €).
Cuándo tomar el 226ERS Kramp Shot
Para que realmente te salve en una maratón o un triatlón, la clave es el momento en el que lo tomas: no esperes a que la pierna se te quede como una piedra. En cuanto sientas ese pequeño tirón o «latigazo» característico, tómalo.
Además, un buen truco para maximizar su efecto es mantener el líquido un par de segundos en la boca antes de tragarlo. Quieres que los receptores se enteren bien de que ha llegado el ácido.
Incluso algunos corredores lo toman unos 15 minutos antes de un momento crítico (por ejemplo, en el kilómetro 30 de una maratón) si saben que son propensos a sufrir calambres.
Eso sí, ojo con las molestias estomacales porque es un suplemento muy ácido. Un truco que funciona si vas con el estómago delicado es utilizarlo solo a modo de enjuague (no lo tragues) o, si lo decides tragar, tomarlo con un pequeño sorbo de agua después.
¿Pero esto es efecto placebo o hay base científica?
El estudio que más se ha popularizado sobre este tema fue realizado por el Dr. Kevin Miller en 2010 y se publicó en la prestigiosa revista Medicine & Science in Sports & Exercise.
Se realizó un experimento en el que los investigadores provocaban calambres eléctricos en los participantes, a los que después les daban a beber agua o agua de pepinillos.
El resultado arrojó unas conclusiones interesantes: el agua de pepinillos detuvo los calambres en una media de 85 segundos, fue un 45% más rápido que no beber nada y un 37% más rápido que beber agua sola.
Además, este estudio demostró que los electrolitos no tenían nada que ver con la velocidad del alivio porque analizaron la sangre de los participantes y los niveles de sodio y potasio no cambiaron en esos 85 segundos. El cuerpo tarda mucho más en absorber minerales.
Más detalles en la web oficial: No Kramp Shot 226ERS


























Te informamos de que los datos de carácter personal que nos proporciones rellenando estos campos serán tratados por Depormedia Network, S.L. como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos es para gestionar los comentarios.
Legitimación: consentimiento del interesado. Como usuario e interesado te informamos de que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa Europa, S.L. (proveedor de hosting de Depormedia Network, S.L.), dentro de la UE.
Si marcas la casilla de "notificarme los nuevos comentarios por email", los datos se seguirán guardando en los servidores de Webempresa Europa, S.L. En cada notificación habrá un enlace para darte de baja por si en cualquier momento quieres dejar de recibir estas notificaciones.
Si marcas la casilla de "suscribirme al newsletter semanal", los datos se guardarán en Listmonk, alojado en un servidor propio de Depormedia Network, S.L. en Hetzner Online GmbH (Alemania), dentro de la UE. En cada correo que recibas habrá un enlace para darte de baja.
Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en [email protected], así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en la política de privacidad.
Y dicho esto, si te ha molestado, discúlpanos por el ladrillo que nos hacen poner.