
Originalmente escrito por
SanchoPanza
A mí hay muchas pruebas del atletismo que me dan mucho más respeto que la media o que la maratón, como los 400 vallas, 800, 1500, milla, 3000 obstáculos, 5000, 10.000. No digo que sean más o menos duras que la media. Trataré de explicarme.
Cuando corres una prueba de medio fondo, pongamos un 1500 o una milla, es imposible escaquearse durante un rato. Estás obligado a correr rápido. No es un tipo de carrera en la que se disfrute de correr rodeado de gente y pasar unos kilómetros con buenas sensaciones. En una milla no tienes una sensación agradable en ningún momento y como te quieras dar el gusto de ir cómodo tendrás al pelotón 100 metros delante de ti.
No es que las carreras largas no sean duras. Pueden llegar a ser muy duras. Pero tiene que ser el propio atleta el que las haga duras. Una prueba de 20 km no es dura si el atleta sale a pasear. A los sumo es aburrida, pero no dura. Lo que ocurre en las carreras largas es que el límite no lo marca tanto la acidez en el músculo que dificulta la contracción -tal como ocurre el medio fondo-, sino que es la cabeza lo que limita el rendimiento. No existe la prueba de fondo perfecta desde el punto de vista mental o neurológico. Siempre se tiene la sensación de haber podido ir más rápido en alguna fase de la prueba. Muy pocos corredores son capaces de ir a su máximo potencial en una prueba de 21 o de 42 km, sin haberse dejado llevar durante una parte de la prueba. Salvo raras excepciones, casi sólo ocurre entre los atletas de élite -y dentro de la élite no son todos- que haya atletas de esta clase, de una naturaleza muy especial, que saben ignorar el sufrimiento durante 21 o 42 km.
El resto de los atletas van a esas carreras con un ritmo predeterminado, controlando el tiempo. Se marcan unas expectativas prudentes. Si luego pueden más, aprietan. De lo contrario se dejan ir. Las pruebas largas son muy propicias para este tipo de actitud. Te permiten respiros que no te conceden las carreras cortas. Oyes a atletas decir que corrieron todo el rato una media sin sufrir. Yo he corrido algún que otro cross sin sufrir demasiado. Pero nunca he corrido una prueba de medio fondo en la que no haya sufrido mucho desde los primeros metros.
Si con el grado de preparación que llevo ahora me dieran a escoger entre correr una cross o una media y correr un 800 , 1500 o 5000, elegiría sin dudarlo un cross o una media. En el 800, 1500, 5000 no hay posibilidades de esquivar un sufrimiento muy elevado. Aunque también se puede decir que es porque no sé correr las distancias largas, como sí saben hacerlo los grandes fondistas, yendo al ritmo óptimo desde el principio hasta el final, ejerciendo dominio sobre las voces interiores que le dicen "para, para, descansa, déjate llevar".