Cierto. Es un proceso que tiene que ir lento y con paciencia. No puedes estar dos días intentando cambiarlo, y al menor síntoma de que lo haces medianamente bien, meterte una tirada de hora y media. Muchos ejercicios, multisaltos, tobillos... y sobre todo, tener claro cómo estás entrando en cada paso. La sensación tiene que ser de ligereza, y de que a cada zancada, los pies se van solos rápidamente hacia los glúteos. Es decir, que el tiempo de contacto de la planta del pie con el suelo sea mínimo (como si tuvieras los pies atados con una cuerda desde atrás, y tiraran de ella cada vez que tocas el suelo).
En el momento en el que todo esto empieza a convertirse en algo natural, en algo espontáneo, es cuando las cosas empiezan a salir bien. Y todo ello, sobre todo, informándose mucho, leyendo, viendo vídeos... etc.
Espero que nadie se sienta ofendido por lo que estoy explicando, ya que sé positivamente que hay mucha gente que no cree para nada en estas cosas. Pero hablo simplemente de mi experiencia personal como corredor. Nada más lejos de la realidad. No recomiendo nada a nadie, ni creo poseer la verdad absoluta sobre nada. Sólo es cosa de que a mi me ayudó muchísimo (hasta convertirse en mi forma de correr natural), y lo comparto con vosotros.
Lo dicho. Ánimo, suerte, y mi ayuda para lo que se necesite. Saludos!!

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