Londres será el escenario de una nueva edición de un Campeonato del Mundo. Del 4 al 13 de Agosto desfilarán los mejores atletas por la capital británica y, en esta previa, analizamos lo que nos espera.

Las medallas de la selección española

A nivel español, la gran noticia y la más positiva es que la selección está llena de jóvenes valores y hay una presencia considerable de atletas.

Los que miden el resultado de los campeonatos por el número de medallas pueden criticar a la selección una vez acabado Londres porque, desde un punto de vista objetivo, las opciones de medalla son mínimas.

Las tres grandes opciones españolas de medalla en Río no están en su mejor estado de forma: Beitia está alejada de sus mejores prestaciones, Miguel Ángel no llega bien y Ortega lo tiene muy complicado viendo su estado de forma y el de sus rivales. En cualquier caso, los tres son grandes competidores y todo puede cambiar. Y, por otro lado, tenemos a Álvaro Martín, los atletas del 4×400 o Adeel Mechaal, entre otros.

Una característica en los concursos de Londres es que, en muchas pruebas, tenemos unos favoritos muy claros, algo que no suele ser habitual en un mundo tan igualado como es el atletismo.

Velocidad

La notica de la velocidad es la baja de Andre de Grasse, que hace unos días abandonó prematuramente la concentración del equipo canadiense en Guadalajara. La versión oficial era que no aguantaba el calor alcarreño pero la realidad era otra: sus isquiotibiales (una de las partes del cuerpo que más sufre cualquier velocista) habían dicho basta.

Bolt ha dicho en la rueda de prensa previa que viene a ganar. Es posible que sea una falta de modestia o quizás un aviso a sus rivales, pero la impresión que causó antes de Londres no fue buena. No obstante, tampoco es la primera vez que llega con una temporada pésima y acaba ganando.

Con su historial, no podemos dudar de su capacidad. Bolt compitió poco y en las primeras carreras no se enfrentó a nadie de nivel, por lo que es de suponer que impusieron a los organizadores las típicas cláusulas en las que normalmente prohíben participar al top 10 mundial. En Kingston y Ostrava vimos que no se enfrentó a nadie de nivel y en Mónaco vetó a tres rivales mínimo (Andre de Grasse, Rodgers y Christian Coleman), lo que es señal de que no las tenía todas consigo.

Gatlin está regular (9.95, 9,98 y 9,96 en sus últimas carreras) pero los años pesan y ya no es el de antes. De hecho, al igual que Bolt, no competirá en 200 metros.

Coleman no es técnicamente bueno pero es un portento físico. En su contra está que llega después de un temporada en la NCAA y con 50 carreras en las piernas.

A ellos hay que sumar a un renacido Blake que viene de vencer en los Campeonatos nacionales, pero en Rabat solo apareció en la rueda de prensa. Decidió no correr por precaución, lo que significa que no llega bien del todo.

Bolt mejorará sus 9,95 de Mónaco pero falta por saber cuánto será ese salto. En Río mejoró 0.07 su marca previa. Suponiendo eso, su registro final puede estar justo por debajo de 9.90. Todo ello, si no acaba rompiéndose que, dados todos sus problemas físicos de los últimos años, tampoco puede ser una posibilidad a deshechar.

Ujah es la gran esperanza local. Es el compañero de entrenamiento de Andre de Grasse en Arizona. En la prueba de los 200 hay que sumar a Guliyev, que viene de bajar de 10 segundos en 100 metros lisos. Makwala y van Niekerk doblarán (200/400) y es por eso que en abril se modificó el horario, para que van Niekerk pudiera doblar. Ambos tienen serias opciones a medalla en el doble hectómetro. Alonso Edward, que viajará a Londres pagándose el billete de su propio bolsillo, no parece en forma.

Wayde van Niekerk es siempre el favorito cuando hablamos de la vuelta a la pista, pero en Mónaco pudo comprobar que Isaac Makwala no está muy lejos de su nivel. Recordemos el doblete del botsuano en Madrid (19,77/43,92). El sudafricano no se puede despistar si quiere estar ahí nuevamente. Makwala llega en el mejor estado de su vida y ambos correrán el 200 donde son serios contendientes a medalla.

Wayde van Niekerk siempre dijo que prefiere el 200 al 400 porque en la vuelta a la pista lo pasa mal. La prueba cuenta con la baja de Kirani James y LaShawn Merritt no ha competido desde los Trials (allí hizo las series del 200 y se plantó ya que tenía wild card).

Fred Kerley está en la misma situación que Coleman, llega con mucha competición de la NCAA.

Babaloki Thebe puede ser una sorpresa. En Lausana se quedó a las puertas de bajar de los 44.

En mujeres tuvimos un traspaso de poderes en Río, Fraser-Pryce cedía el trono ante Thompson, que llega con la solvencia de mostrarse intratable hasta el punto de vencer en la Diamond League de Londres calzando unas voladoras. Renunció al 200 debido a que no corrió los Trials de Jamaica.

Bowie y Schippers parecen las grandes rivales. Ambas llegan en forma y, en el caso de la neerlandesa, con la sensación de que tiene margen de mejora.

Ahye está con una gran marca (10.82) pero en todo el resto del año no ha bajado de 11 con todo viento legal.

En situación similar está Ahouré, con 10.83 pero es la única vez que bajó de 11 con viento legal.

Talou, por la contra, está siendo más regular y sus actuaciones en París (10.96), Rabat (10.90) y Mónaco (22.25) demuestran que llega bien a esta parte de la temporada.

En la prueba del 200 se unirá Miller-Uibo. Si está a su nivel, tiene muchas opciones de medalla.
En mujeres tendremos un nuevo episodio del duelo Miller-Felix. La bahameña acabó por los suelos en Río pero ganó. Ambas llegan en forma: Miller-Uibo lleva tres 400 y en todos ha bajado de los 50 segundos; Felix es una garantía absoluta cuando hablamos de llegar en forma a la alta compeitición.

Quanera Hayes podría ser la tercera, o incluso mejorar ese puesto, viene de bajar de 50 en los Trials. Francis (49.96) también bajó de 50 y completan equipo con Ellis (50.00). Jamaica llega con cuatro atletas del máximo nivel: Shericka Jackson (50.05), Chrisann Gordon (50.13), Novlene Williams (50.14) y Stephanie Ann Mc Pherson (50.68). Se puede comprobar la máxima igualdad entre todas ellas.

800 metros

Londres 2017

El 800 masculino viene marcado por la baja de Rudisha y su lesión en el cuádriceps.

Se presume un duelo entre Nijel Amos y Emmanuel Korir ya que el estado de ambos es muy dulce.

El keniano, que procede del 400, llega con muy poco bagaje en la distancia. Sólo lleva dos años y además puede pagar caro una temporada larga en la que llegó a realizar cross para ganar fondo. En invierno batió la mejor marca mundial en 600 y en Mónaco impresionó en su primera gran carrera en la Diamond League. Además, venció con comodidad en los Trials.

Por su parte, Amos va claramente a más y puede reeditar viejas glorias.

Bossé estuvo lesionado y llega subiendo de forma. Kszczot no ha estado a su nivel pero siempre es rápido. Brazier se clasificó con muchas dificultades para la final de los Trials pero allí venció con comodidad. Tuka no parece el de Pekín y McBride hizo unos 750 m espectaculares en Mónaco, puede ser la revelación.

En mujeres, Semenya es la favorita, entre otras cosas porque está invicta pero en Mónaco tuvo que sudar para vencer a Niyonsaba y Wilson, ambas muy cerca de ella. Lo curioso fue su declaración después de la carrera donde desveló la táctica que le dio su entrenador para cuando se enfrente a Niyonsaba.

Wambui fue medallista en Río y es otra atleta con serias posibilidades al podio. Lipsey, compañera de entrenamientos de Wilson, está rindiendo a gran nivel. Bishop es otra seria aspirante a medalla, en Guadalajara hizo recientemente un test ella sola en 2.02. La canadiense es una garantía en la alta competición y Arzamasova, como siempre, desaparecida, pero en la alta competición todo cambia.

1500 metros

El 1500 no contará con Makhloufi. El argelino no ha corrido en todo el año.

Kiprop dice, después de una temporada floja, que va a conseguir su cuarto título. El reto lo tiene delante pero las sensaciones previas son malas.

El resto de kenianos llegan en gran forma. Los tres grandes de esta temporada han sido Mangangoi, Cheruiyot y Kwemoi.

Kwemoi estuvo a punto de bajar de 3.30 en los Trials celebrados en la altitud de Nairobi. Según el corrector de marcas de la NCAA, su marca equivaldría a 3:24 a nivel de mar pero es evidente que el corrector no tiene en cuenta que estos atletas están habituados a la altitud. Después de los Trials, todo el mundo lo daba como favorito pero en Mónaco acabó saliendo de la pista ayudado por sus compañeros.

Cheruiyot también llega en un estado de forma excepcional, además fue el campeón keniano este año. Es un atleta muy valiente pero los kenianos no suelen desenvolverse bien en carreras más tácticas.

Centrowitz tuvo dos problemas físicos que le impidieron llegar bien a los Trials. Reconoció que pensó en no ir a ellos, pero fue y, aunque cayó derrotado, consiguió su billete para Londres. Sus 3.34 de Mónaco es el mismo crono que hizo en el principado antes de ser medalla en Daegu.

Willis sufrió mucho para conseguir la mínma pero siempre es competitivo. Filip Ingebrigtsen, por el contrario, llega en un buen momento.

En mujeres hay duelo servido entre Sifan Hassan, Genzebe Dibaba y Faith Kipyegon. La neerlandesa se mostró intratable este año, está invicta en 1500 y venció con contundencia en Roma, Hengelo y París. Despés de vencer, en la capital francesa, hizo series de 200 en la pista de calentamiento.

Genzebe, por lo visto en Lausana, va a más. Tuvo una lesión lumbar después de Roma que le impidió entrenar 10 días.

Kipyegon sucumbió ante Hassan en París pero hizo una marca de 3:57.51. A ellas hay que sumar a Muir y Simpson, la primera viene de una lesión pero va a más. Klosterhalfen acabó en 2.01 (800) en el 1500 del Campeonato de Europa U23.

5.000 y 10.000

El 5.000 y el 10.000 tienen un claro favorito, su nombre es Farah. Adeemás de palmarés y estado de forma, se suma el hecho de que corre en casa con toda su afición. Durante el año ha estado bien y no parece que nadie albergue dudas sobre su victoria.

Edris venció en Lausana con un gran crono (12:55.23). Él parece su rival más fuerte, junto con Chelimo. El estadounidense dio un auténtico recital en los Trials. Su estado de forma está fuera de toda duda y es muy peligroso en un sprint. De no estar bien Farah, podría hasta meterle un susto.

Los júniors Barega y Kejelcha son el relevo generacional del atletismo etíope. Barega tuvo una irrupción más tardía en la élite pero es un atleta con gran resistencia y rápido. Kenia va camino de consumar un fracaso: Cyrus Rutto, venceder en los Trials, se fue a 13:48 en Lausana. No parece que pasen por el mejor momento en el 5000, sino todo lo contrario, parece un milagro que rindan bien.

Cheptegei, al que vimos tambalearse en el Campeonato del Mundo de cross, es otra gran referencia en el 5.000 y 10.000. Aquí no pillará “pájara” y, además, está rápido. Su debilidad es la táctica.

En el 10.000, los etíopes tienen en Abadi Hadis (bajó de 27′ en Hengelo) y Jemal Yemer a sus mejores bazas, pero parecen alejados del nivel de Farah y de los kenianos, que presentan a Paul Tanui, Bedan Karoki y sobre todo Geoffrey Kamworor, que hizo 27:35.91 en la altitud de Nairobi.

Kamworor ha estado entrenando la velocidad y comentó que ha mejorado mucho este aspecto y que es capaz de acabar en 52 cuando antes acababa en 55. En cualquier caso, parece complicado que logre derrotar a Farah.

Etiopía es la favorita en el 10.000 femenino. Cuenta con Almaz Ayana pero llega después de un año sin competir y con tan solo 47 días de entrenamiento debido a una lesión. Después de casi un año parada, su estado actual de forma es una incógnita, pero parece complicado que alcance el nivel del 2016.

Hellen Obiri es la mejor fondista del año. Tiene ritmo, es rápida y buena competidora.

Varias atletas del 1.500 doblarán en 5.000, destacan Genzebe Dibaba, Klosterhalfen, Sifan Hassan y Laura Muir. En caso de un 5.000 lento, todas ellas tendrían opciones pero la experiencia nos dice que Ayana ataca de lejos. Etiopía tiene, además, a Teferi y Gidey, la primera fue medalla de plata en Pekín y Gidey es doble campeona del mundo júnior de cross.

En 10.000, la lucha por el oro parece más abierta. Ayana, si va corta de preparación, puede tener más complicaciones para aguantar las 25 vueltas. Tirunesh Dibaba parte con la ventaja de ver que su temporada fue buena, aunque corta en carreras y sin tocar la pista. El hándicap puede ser ese: la falta de pruebas de pista. Ella es rápida pero la pista siempre da un plus. Agnes Tirop, Irene Cheptai y Alice Aprot son las representantes kenianas. La primera es la vigente vencedora en los Trials y Aprot fue la que tiró durante buena parte de la carrera en Río. Se quedó a las puertas de la medalla pero su esfuerzo hizo que tuviéramos el mejor 10.000 de la historia y que ella lograra bajar de 30′. Cheptai, atleta entrenada por Renato Canova, es la vigente campeona del mundo de cross.

El problema de las kenianas del 10.000 es que todas ellas son más lentas.

Maratón

La gran novedad de la prueba son las bajas de Bekele y Kiprotich.

El maratón tenía el hándicap de disputarse al mediodía pero los pronósticos del tiempo son benévolos. Por razones de seguridad, tendremos las dos maratones el mismo día. La prueba se disputa por el centro de Londres, pasando por sitios turísticos.

En hombres viviremos el enésimo duelo Kenia – Etiopía. Los Kenianos presentan un trío de garantías, pero también lo era en Pekín y fracasaron. Su mejor hombre, Mark Korir, entró 22º en el último Campeonato del Mundo.

Cuentan con Daniel Wanjiru (vencedor en Londres), Geoffrey Kirui (vencedor en Boston) y Paul Lonyangata (vencedor en París). El equipo es tremendamente potente y posiblemente uno de los mejores de la historia de Kenia, pero también lo era el de Pekín y sucumbieron ante el calor y en aquella ocasión contaban con Kimetto y Kipsang, dos atletas que saben lo que es poseer un récord del mundo.

Etiopía cuenta con un equipo de garantías a pesar de la baja a última hora de Bekele. El récordman mundial de 10.000 no competirá por baja forma, según reflejaba la prensa local. Tamirat Tola, atleta que viene de distancias más cortas, es una de sus mejores bazas. Fue el vencedor en Dubái con una cabalgada espectacular. Tsegaye Mekonnen destacó desde júnior, batiendo la mejor marca del mundo en esa distancia para un menor de 20 años pero después no ha vuelto a ese nivel. Este año ganó Hamburgo pero sin bajar de 2:07. A su favor está que el día no fue el mejor. Yemane Tsegay, marido de Abeba Aregawi, es el tercer etíope, un atleta prolífico que tiene en su palmarés la plata en Pekín.

Uganda cuenta con la baja mencionada de Kiprotich, campeón olímpico en Londres , pero viene con Solomon Mutai, medalla de bronce en el pasado Campeonato del Mundo de Pekín.

Japón viene con Kawauchi, Inoue y Nakamoto.

En mujeres, Kenia presenta, como princial figura, a Edna Kiplagat. Esta atleta, madre de cinco hijos, busca su tercer título mundialista. Además, el equipo lo completan Flomena Cheyech (tercera en París) y Helah Kiprop (vigente subcampeona del mundo).

Etiopía perdió a Tirunesh Dibaba, que optó por el 10.000, pero cuenta con la vigente campeona Mare Dibaba y Berhane Dibaba (2:21:19) , Shure Demise (2.20:59) y, a la medallista en el Campeonato del Mundo de Berlin, Aselefech Mergia (2:19:31).

Eunice Kirwa, plata olímpica y bronce mundialista, es la gran alternativa al eje Etiopía-Kenia. Este año bajó de 2:22 en Nagoya. En esa carrera quedó segunda Yuko Ando, atleta japonesa que corrió en 2:21:36. La japonesa es famosa por correr con los brazos caídos. Imita Sun Yingjie una técnica que inició imitando a las avestruces (eso fue lo que dijo el entrenador de Yingjie en su día):

  • Vídeo de Sun Yingjie: https://www.youtube.com/watch?v=NICpHVz2IR8 (minuto 4:37).
  • Vídeo de Yuko Ando: https://www.youtube.com/watch?v=t1GreYuHEKQ (23”)

3.000 obstáculos

En 3.000 obstáculos, el favorito no es keniano y eso sí que es una noticia importante en la historia de una disciplina que ha estado marcada por el domino de ese país en los últimos años.

Evan Jager dio un recital en los Trials y en Mónaco estuvo a punto e bajar de los 8 minutos. El elemento que puede estar en su contra es que, esta vez, tendrá a cuatro kenianos, en lugar de los tres de Río.

Conseslus Kipruto está tocado de un tobillo desde los Trials. En sus declaraciones previas ha dicho que llega recuperado pero la duda sobre su estado de forma persiste. Renunció a competir en Rabat y Mónaco por esa lesión.

A Kemboi nunca se le puede descartar porque es el mejor del mundo por historial, pero su año no está siendo bueno. Declaró recientemente que los mítines no le importan, que para él lo importante es enfundarse la camiseta keniana (no se puede negar su capacidad competitiva).

Birech y Brimin Kipruto son las otras dos opciones kenianas. No están en su mejor nivel pero siempre pueden sacar a relucir su calidad en cualquier momento.

El Bakkali estuvo cerca de las medallas en Río (fue cuarto, gracias a la DQ de Kemboi) y este año venció en Estocolmo y Rabat, además fue segundo en Roma.

Mekhissi es otro habitual a estar en el podio pero este año lo tendrá muy complicado por la presencia de los cuatro kenianos, a los que hay que sumar los mencionados El Bakkali y Jager.

El 3.000 obstáculos femenino promete ser una de las pruebas reinas por las marcas que pueden alcanzar. Lo que parece claro es que la vencedora será una atleta que nació en Kenia, lo que falta por dilucidar es el color de la camiseta de la vencedora.

Ruth Jebet, vigente campeona olímpica, ha visto como la joven Celphine Chespol la derrotaba con claridad en Eugene, además, lo hacía después de caerse en una ría. Su duelo podría deparar un nuevo récord del mundo. A ellas hay que sumar Beatrice Chepkoech, atleta que casi baja de 9 minutos y que viene de firmar una extraordinaria actuación en Mónaco. Jepkemoi, vigente campeona del mundo, comenzó la Diamond League venciendo en Doha donde casi bajó de 9′, pero luego fue derrotada en Shanghai y París.

110 metros vallas

El técnico Edrick Floreal podría conseguir un oro en hombres (McLeod) y otro en mujeres (Harrison).

Omar McLeod es el claro favorito. El vigente campeón olímpico es rápido, fuerte, técnico y llega en forma (12.90 en sus Trials). Con todo eso encima de la mesa, se presume complicado que algún atleta le pueda derrotar pero las vallas siempre son una prueba especial que tiene 10 obstáculos delante. Si tiene algún fallo, podría caer derrotado.

Detrás de él hay varios candidatos al podio. Aries Merritt lleva una temporada en la que va a más y algo parecido sucede con Shubenkov, que declaró recientemente que será necesario llegar a 12.80 para garantizarse el oro. El atleta ruso habla de batir el récord del mundo para garantizar la victoria. En Hungría corrió en 13.01 y quedó a 5 centésimas del jamaicano.

Ortega no parece en la forma del año pasado pero su capacidad competiva está fuera de toda duda.

Jamaica cuenta con otro recién llegado a la élite, Ronald Levy, un atleta entrenado por Stephen Francis.

Los norteamericanos Allen y Harris también son serios candidatos. Allen procede del fútbol americano pero las durísimas lesiones que tuvo (en septiembre y a principios de año pasó por quirófano) hicieron que se decantará por el atletismo.

En 100 metros vallas, Keni Harrison es siempre la favorita en una prueba en la que USA es, como de costumbre, la potencia a derrotar. Harrison está invicta este año, tiene una marca del año de 12.28 y su peor registro fue en los Trials con 12.60 (-1,7). Su única debilidad es que no sería la primera vez que falla en los momentos importantes.

EE.UU cuenta con cuatro componentes, a Harrison se le unen tres compatriotas: Nia Ali, Manning y Harper Nelson. Parece que Harper-Nelson es la que peor llega del cuarteto pero es una atleta que siempre rinde en la alta competición. Sally Pearson realizó este año 12.48, registro que puede garantizar un sitio de privilegio. Después de muchos problemas (lesiones, operación y cambio de entrenador) parece que va por rumbo correcto. Danielle Williams brilló en los Trials (12.56) y no estuvo lejos de Harrison en Mónaco.

La australiana y la jamaicana parece que son las únicas que pueden hacer frente a las estadounidenses.

400 metros vallas

Clement, vigente campeón olímpico, lleva una temporada de menos a más. Todo hace indicar que llegará bien a Londres, aunque su hándicap es su técnica.

Kyron McMaster es la revelación de las vallas. A su favor está la progresión que lleva, en su contra la falta de experiencia y que suele salir demasiado “suicida” los primeros 300 metros. Es camionero, por lo que podríamos tener el medallista camionero de la historia.

Warholm tiene el mismo problema que Clement, solo sabe pasar con una pierna por lo que tiene que ir a 13 o 15. En el momento que va a 14, pierde muchísimo.

Futch y Stigler son dos portentos físicos que podrían estar cerca de las medallas. Futch fue el vencedor en los Trials, en parte gracias a los fallos de alguno de sus rivales.

Hyde representa la gran esperanza jamaicana en la especialidad.

Yasmani Copello es muy fiable técnicamente y muy consistente.

Dalilah Muhammad llega como líder del año. La estadounidense realizó 52.64 en los Trials pero sus actuciones posteriores han sido penosas (54.62 en Gyulia Memorial, DNF en Lausana y 54.99 en Londres). La duda es saber si bajó para llegar bien a Londres o si ya está pasada de forma. Con sus compañeras Shamier Little y Kori Carter, podrían conseguir un triplete histórico. Además, cuentan con Tate pero no parece en su mejor momento. Curiosamente, Carter es la que mejor está rindiendo en esta parte de la temporada. Little es un portento pero muy irregular.

Las jamaicanas parecen llegar un paso por detrás de las norteamericanas. Hejnova es otra opción a romper esa hegemonía estadounidense. Por lo visto en Rabat, ha mejorado su forma y es una gran competidora. Europa tiene otras tres atletas que podrían estar cerca del podio: Petersen, Doyle y Sprunger.

4X100

El 4×100 es el eterno duelo Jamaica – EE.UU.

Los jamaicanos siempre parten como favoritos, fundamentalmente porque sus grandes rivales siempre acaban con una descalificación.

Los norteamericanos han cambiado de responsable de sector pero en su último test previo que, como siempre, hicieron en Mónaco, cayeron derrotados por China.

China, Japón y Canadá son los otros tres países con opciones serias a estar en el podio. Varios Atletas chinos han estado entrenando en EE.UU y han contratado a Vazel, un gurú de la velocidad francés.

En mujeres se repite el duelo pero ahí EE.UU parece que parte con algo de mayor ventaja, sobre todo porque Jamaica no puede contar con Fraser-Pryce. Alemania tiene muchas opciones a medallas, su equipo es muy potente y en los cambios son muy buenas. Otros dos equipos con opciones son Países Bajos y Trinidad y Tobago.

4X400

El duelo es EE.UU Vs. Botsuana. El equipo africano ya le puso las cosas difíciles a los estadounidenses en los IAAF World Relays y ahora volverán a tener una bonita lucha. La clave puede estar en que Botsuana recupere a Sibanda, que llega tocado.

El resto de equipos están muy igualados. Bélgica llega con los Borlée, Jamaica siempre tiene un buen equipo y estará luchando por las medallas con seguridad ya que su cuarteto es de garantías y quizás sea la mejor opción, dejando a un lado a Botsuana y EEUU.

Además hay que contar con selecciones como Bahamas y Trinidad y Tobago. España cuenta con un potente equipo que llega con claras aspiraciones de entrar en la final y poder conseguir batir el récord nacional.

Marcha

El equipo chino, entrenado por Damilano en Italia, ha optado por la renovación absoluta y ha dejado en casa los dos campeones olímpicos. En el caso de Liu Hong por decisión personal de ella, que prefirió descansar este año. De cara a Tokio optan por atletas jóvenes. Wang Kaihua es el mejor de los chinos en cuanto a marcas.

Más allá de los chinos, los anglosajones están tomando cada vez más posiciones en la marcha. Bird-Smith es uno de los que mejor progresión lleva.

Los canadienses tienen a Ben Thorne que ya sabe lo que es subir al podio, y Bosworth fue la revelación de Río. Karlstrom y Linke también son marchadores a tener en cuenta.

En 20 km tenemos a dos atletas que lucharán por estar delante. Miguel Ángel López lleva en la élite desde Londres pero, el año pasado, por primera vez, rindió por debajo de lo esperado. Debemos confiar en su capacidad competitiva aunque en el Campeonato de España no causó las mejores sensaciones.

Álvaro Martín, por contra, parece que llega en un gran estado de forma y el año pasado en Roma demostró que puede estar delante con los mejores.

En mujeres, las chinas también cuentan un potente equipo. Lu Xiuzhi es su mejor baza. Su gran rival debería ser Lupita González.

Las rusas (equipo neutral) llegan con Afanasyeva, vencedora en el Campeonato de Europa sub’ 23 ante María Pérez.

Las italianas (Giorgi y Palmisano) son las mejores opciones del equipo transalpino. Palmisano fue quinta en el Campeonato del Mundo y cuarta en Río.

Las portuguesas, encabezadas por Ana Cabecinha, y la brasileña de Sena, estarán arriba.

El 50 km marcha está marcado por la baja de Toth, un caso de dopaje, así que Tallent pasa a ser el gran favorito. Dunfee se quedó a las puertas de las medallas en Río y este atleta ha crecido mucho en los últimos años. Arai, bronce olímpico, también estará presente. Al igual que el Diniz. El francés es capaz de lo mejor y de lo peor. Acostumbrado a sus teatralidades, nos podemos esperar cualquier cosa.

En mujeres, la única atleta que merece la pena mencionar es a Inés Henriques. El resto están a años luz. Randall, con una marca personal de 4:54:12, entró a última hora gracias a las amenazas de su abogado a la IAAF.

Altura

La prueba tiene dos claros favoritos: Barshim en hombres, y Kuchina-Lasitskene en mujeres.

Barshim lleva 2.38 este año y, lo que es más importante, una enorme regularidad. De seis compeiticiones ha saltado el 2.35, o más, en cinco de ellas. Sus actaciones se resumen en victorias. Su peor resultado es un 2.33.

La plata parece la más disputada. Drouin es la perfección técnica pero llega muy mermado por las lesiones. Llegó a renunciar en los Trials de Canadá. Bondarenko también sufrió lesiones y su año se resume en tres competiciones (2.29/2.32/2.30). Lysenko es un joven saltador ruso que llega con una de las mejores marcas mundiales (2.34). A sus 20 años, afronta un campeonato que igual le llega demasiado joven pero casi seguro que hablaremos de él en el futuro. Przbylko saltó 2.35 este año y es otro de los favoritos.

En mujeres podemos hablar de la maldición de Río: falta Vlasic y Demireva sólo ha saltado 1.90 metros este año. A lo que hay que sumar la baja forma de Beitia por lo que todo hace indicar que tendremos un podio totalmente renovado con respecto a Río. Lowe, la cuarta, está lejos de su mejor forma. A Trost, la quinta, le falleció el entrenador, que la llevó a lo más alto (Gianfranco Chessa).
Destaca Kuchina-Lasitskene que lleva una temporada invicta. Entre ella y el resto hay un mundo. Acumula 21 victorias durante este año, 13 concursos por encima de los 2 metros y su mejor marca del año es 2.06.

Levchenko es, de la jóvenes, una de las que mejor impresión está dando. Su progresión puede llevarla por encima de 2 metros. Cunningham es otra joven que debería estar luchando por las medallas, Campeona mundial bajo techo, falló en Río pero en sus últimas tres últimas competiciones rindió bien con 1.99/1,97/1.97.

Palsyte, al igual que Beitia, está fuera de forma debio a una lesión. Algo parecio le sucedió a la cántabra. Curiosamente, fueron dos de las grandes protagonistas este invierno.

Thiam ha renunciado a saltar por lo que no estará en altura.

Pértiga

Braz, campeón olímpico de la disciplina, es la gran baja de la prueba. Problemas en el lumbar lo apartaron de este campeonato y su temporada tampoco estaba siendo buena debido a que cambió de método de entrenamiento pensando en Tokio (las críticas que había tenido durante todo el año, hizo que emitiera un comunicado en su cuenta de Instagram).

Kendricks está invicto y es el favorito. Lleva 10 victorias en los 10 concursos que participó este año y, además, superó los 6 metros en Sacramento (22º hombre que entra en ese selecto club). Su última derrota fue el septiembre pasado (Berlín).

Los dos polacos, Lisek y Wojciechowski, llegan en un gran momento de forma. Lisek ya superó los 6 m este invierno y viene de un gran campeonato de Polonia, donde acabó venciendo con 5.85. Wojciechowski saltó 5.93 en Lausana y venció en Rabat.

Lavillenie tuvo un problema de lesión este invierno y le ha retrasado la forma. Comenzó sin la carrera completa y ahora le está costando. En las últimas competiciones ya saltó con la carrera completa. La lesión en el pie le impide llegar como a él le gustaría pero es un gran competidor.

Será interesante ver al joven Duplantis pero la temporada se le puede hacer larga.

En mujeres, Stefanidi es la vigente campeona olímpica y favorita. Está invicta en la temporada estival y su mejor prestación del año es 4.85 m.

Morris llega con 4.84 pero fue en mayo, después saltó 4.80 en los Trials y en las siguientes competiciones bajó algo el rendimiento. No está en su mejor momento pero puede conseguir medalla.

Suhr ha hecho, como todo lo que hace ella y su marido-entrenador, una temporada muy rara. Estaba saltando 5 metros en octubre y ahora 4.65 (eso fue lo que saltó en los Trials). Es una atleta veterana y con experiencia pero no parece que llegue en su mejor forma.

La cubana Silva siempre rinde bien en la alta competición. Fue plata en Londres y es la vigente campeona. Este año tiene 4.81 en los Bislett Games pero no se volvió a acercar. En su última competición saltó 4.60 en Pamplona.

McCartney es el vigente bronce olímpico. Compitió muy bien en invierno (verano para ella) pero, desde Roma (allí salto 4.75), no ha vuelto a saltar bien. Sus tres últimas actuaciones han sido: tres nulos en primera altura en Oslo, 4.20 en Estocolmo y 4.60 en Heusden.

Sidorova llega en buen estado de forma y, al igual, que Bradshaw podrían aprovechar el fallo de las anteriormente mencionadas.

Longitud

Manyonga fue el gran dominador de la especialiad este año, aprovechó la forma del verano sudafricano para comenzar el año de manera excepcional. La única cosa que lo podía apartar de su objetivo es la lesión que vimos en Estocolmo. Desde entonces, no volvió a competir, lo que es mala señal. Este año hizo 4 concursos por encima de 8.60.

Su compatriota Samaai está muy regular con saltos por encima de 8.30. Henderson, el campeón olímpico, entró de rebote ya que fue quinto en los Trials. Sus actuaciones no han sido brillantes y está en Londres gracias, entre otras cosas, a que dos compañeros que le vencieron en los Trials no hicieron la mínima. Lawson parece que es una de las mejores opciones de los estadounidenses. En los Trials se fue a 8.49 ventosos y en Rabat fue segundo, detrás de Samaai, con 8.33. Como suele ser habitual en él, ha competido bastante en carreras. En los Trials llegó a correr en 10.03 en las series, pero cayó en semifinales.

Massó, al que vimos saltar en Madrid, es la gran esperanza cubana y Rutherford es baja.

Spanovic voló este invierno (7.24 en Belgrado) pero en su última competición el 9 de julio saltó 6.88 y acabó retirándose. La duda es saber si aguantará calificación y final. El director técnico serbio dice que está recuperada y que esperan que rinda al máximo nivel. Las dos norteamericanas están muy fuertes. Bartoletta venció en los Trials superando los 7 metros y Reese también superó esa barrera en Chula Vista (California). Ellas tres son las grandes favoritas. Las medallas, tradicionalmente, se ganan a partir de los 7 m.

La canadiense Nettey es otra atleta con opciones a medalla y Klishina siempre se queda a las puertas de las medallas. Es su asignatura pendiente. En Londres ya no podrá llevar la cinta al pelo con la bandera rusa como hizo en Belgrado (la IAAF hizo una normativa ad hoc para que los atletas rusos no puedan llevar el nombre de Rusia, ni banderas, uñas pintadas, ni cantar el himno).

Triple salto

La prueba viene marcada por la pérdida de Pichardo, que no podrá competir debido a su fuga de Cuba.

Se presume un duelo de Taylor y Claye. El primero es el que más títulos acumula pero Claye tiene mejor bagaje en enfrentamientos personales. En los Trials venció Claye pero porque Taylor no quiso saltar. Simplemente, corrió hacía la tabla, pisó e hizo nulo. Después, se retiró pensando en las competiciones en Europa.

La alternativa a los norteamericanos pasa por la mano de los cubanos Díaz y Nápoles. Évora está regular pero le falta ese gran salto que le dé confianza. El alemán Hess es otra referencia de la disciplina. En las últimas competiciones se mostró activo por encima de los 17m pero en Bydgoszcz no estuvo a la altura de lo que se esperaba y se quedó en 16.68. El alemán es un joven talento y, además, muy técnico.

El duelo entre Ibargüen y Rojas promete ser uno de los momentos del campeonato. Rojas llega con mejor marca, Ibargüen con muchos problemas de lesiones todo el año pero la colombiana siempre saca lo mejor de ella en la alta competición. Este año solo sufrió la derrota de Roma pero la hemos visto ganar concursos, como en Mónaco, gracias a su último salto. Esa es su gran virtud.

Rojas es todo talento pero con una técnica para pulir. El cambio generacional está a punto de producirse ya que una tiene 33 años y la otra 21. Todo hace indicar que Rojas está cada vez más cerca de convertirse en la reina de la disciplina. Este año saltó 14.96 en Andújar, unos días después de derrotar a Ibargüen.

El tercer puesto tiene bastantes candidatas. Patricia Mamona, la campeona de Europa, siempre es regular. Rypakova, que fuera campeona olímpica en Londres, siempre compite a su mejor nivel en las grandes competiciones y seguro que estará dando guerra. En su palmarés hay 3 medallas olímpicas (una de cada color) y dos mundialistas. Gierisch saltó 14.40 en el Campeonato de Alemania. La jamaicana Williams no tiene una buena técnica pero es muy fuerte.

Soares, la cuarta del mundo, es baja.

Peso

No sería nada extraño que se repitiera el podio de Río en el lanzamiento de peso. Los norteamericanos están un paso por delante. Crouser llega con la moral muy alta y con un gran estado de forma ya que lanzó 22.65 en los Trials, lleva 8 victorias en 8 competiciones, en 7 de ellas por encima de los 22 m y su peor resultao del año es 21.79.

El neozelandés Walsh es norteamericano de adopción ya que entrena allí. En su último test previo se fue a 22.06.

Europa parece que está perdiendo las batallas con ellos y este año no parece que esa dinámica vaya a cambiar pero hay cuatro lanzadores que pueden estar muy cerca de ellos: Haratyk, Stanek, Storl y Bukowiecki. El alemán va a más después de todos los problemas que ha sufrido pero le sigue costando alcanzar el nivel de antes.

En mujeres, las dos grandes de la especialidad tomaron este año para ser madres, por lo tanto, Adams y Schwanitz estarán ausentes.

Gong Lijiao pasa a ser una de las favoritas. La china puede estar por encima de los 20 m y por ahí andarán las medallas. Marton, que también está en disco, está irregular pero es una atleta con potencial de medalla.

Las norteamericanas tienen a la joven Saunders y a la campeona olímpica Michelle Carter. El problema de la primera es que procede de la NCAA y puede llegar saturada a esta altura del año. Carter logró entrar 3ª en los Trials gracias a un último lanzamiento. En sus dos actuaciones posteriores no llegó a 19 m. Buch la superó y es otra atleta a tener en cuenta.

Disco

El sueco Stahl es el líder del año. Suecia vuelve a tener a un atleta en lo más alto en una disciplina en la que tuvo atletas descados. Stahl es el único que ha superado los 70 m este año y desde que lanzó 71.29 ha estado regular por encima de 65 m y, además, invicto.

Robert Harting ha cambiado muchas cosas, sobre todo de entrenador, que le ha incorporado métodos diferentes. Curiosamente, uno de los métodos empleados fue mandarlo a bailes de salón para que adquiera coordinación. Su forma va a más después de sufrir una operación. En enero estaba lanzando 56 m, ahora 10 metros más.

Malachowski lleva con problemas de espalda todo el año pero en su última competición hizo su mejor prestación del año (67.68).

Dacres luchará por poner a Jamaica en el podio del disco, algo que nunca antes sucedió.

Milanov ya fue plata en Pekín y Ámsterdam.

En mujeres, el duelo está servido entre Perkovic y Yaimé Pérez. La croata es la favorita por su historial y por su regularidad, además, acaba de lanzar 71.41 en Bellinzona, en una serie que incluía dos lanzamientos por encima de 70 y 4 por encima de 69. Lleva dos concursos por encima de 70m y todos los del año por encima de 66, pero no se puede descuidar porque la cubana ya la derrotó dos veces este año.

Perkovic no está acostumbrada a las derrotas, esa es su única debilidad y le podría afectar a nivel anímico.

Los cubanos también tienen a Caballero, la vigente campeona del mundo, en el equipo.

Alemania trae a Muller, como principal baza. Robert-Michon es incombustible y gran competidora en la alta competición. Aunque no aconteció este año, Lewis-Smallwood ya sabe lo que es derrotar a Perkovic.

Martillo

Fajdek es el gran favorito pero también lo era en Río y falló. Su gran rival es Nowicki, que ya sabe lo que es vencerle este mismo año. Nowicki es el vigente medalla de bronce en los JJ.OO.

Bareisha lanzó más de 78 metros y es la gran esperanza de Bielorusia, que no tiene a Tsikhan. Bigot es, posiblemente, uno de los mejores técnicamente, un lanzador muy rápido que viene de una sanción.

Pars sigue luchando con las lesiones. Del Real es un lanzador mexicano que estuvo a punto de dar la sorpresa en Río. Allí fue 4º.

Los rusos vienen con la esperanza de que Pronkin suba al podio.

Wlodarcyk lleva 17 lanzamientos por encima de los 80 m. En su última actuación, en Cetniewo, se fue a 82.87, quedándose a escasos 11 cm del WR. Además, con 5 lanzamientos superiores a los 80 metros. No tiene rival y es, posiblemente, la favorita más clara de todo el Campeonato del Mundo.

La segunda del ránking está a más de 5 metros. La norteamericana Berry firmó un lanzamiento de 76.77 pero su trayectoria de este año ha estado muy constante en lanzamientos de 74 m. Sería una sorpresa que esta antigua triplista fuera medalla. Wang Zheng es una firme esperanza china para conseguir medalla, en Río hizo tres nulos en la final. Este año lanzó 76.25 y en su última competición se fue a 73,54.

Las polacas, además de Wlodarcyk, cuentan con Kopron y Fiodorow. El equipo británico tiene a Hitchon, bronce olímpico en Río.

Jabalina

Tendremos doble duelo: Vetter – Rohler y Kolak – Spotakova.

Los dos alemanes están mostrándonos nos duelos memorables. No rehuye uno del otro y tienen amistad, lo que lleva que podamos ver enfrentamientos seguidos entre ellos, algo que no sucede en otras disciplinas.

Vetter tiene la mejor marca y venció a Rohler en el Campeonato de Alemania, pero Rohler está muy consistente sobre los 89 m.

Hofmann, el tercer alemán, también ha estado cerca de los 90 m, por lo que podríamos ver un triplete alemán. Lo más cercano a eso fue el primer y segundo puesto de Finlandia en Tokio. Vadlejch está haciendo una temporada muy regular y es una buena opción a estar luchando por acercarse al podio. Yego superó los 87 m en los Trials. Sus problemas abarcan más allá de lo deportivo y no parece encontrar el mejor rumbo.

La pena es Finlandia que solo trae a Pitkamaki, hacía más de medio siglo que Finlandia solo llevaba un lanzador a una gran competición. Ruuskanen no estará en Londres y a los jóvenes todavía les queda camino por recorrer.

Kolak y Spotakova son las que mejor prestaciones nos han deparado en esta parte tan importante de la temporada. La lucha entre la campeona olímpica y la recordwoman mundial nos puede deparar una gran marca.

Tugsuz es la revelación del año, pasó de tener 58.95 en 2016 a 67.21 en 2017 pero en el Campeonato de EUR U23 se quedó en 62.37. No parece estar en su mejor forma.

Khaladovich es una lanzadora bielorusa vigente campeona de Europa y quinta en Río. Las chinas presentan a Shiying Liu, atleta que se fue por encima de los 66 metros este año. Viljoen es baja de última hora.

Decatlón y heptatlón

Mayer llegó a inquietar a Eaton en Río. Es el gran favorito a pesar de no completar ningún decatlón este año. Este año ha hecho marca personal en pértiga, jabalina, longitud, 110 metros vallas y disco. Además, igualó con 2.10 su mejor prestación en altura.

Damian Warner parece el hombre destinado a ponerle las cosas difíciles a Mayer. Hardee es un atleta que, en su mejor momento, casi llegó a los 8800 pero ahora no parece que pueda alcanzar ese nivel, las lesiones siempre han sido su gran lastre.

Los alemanes presentan un potente equipo encabezado por Freimuth y Kazmirek.

El equipo ruso (denominado neutral) lleva a Shkurenev, que está en la mejor forma de su vida.

Granada tiene a los hermanos Lindon Victor y Kurt Felix, ambos formados en EE.UU.

Thiam es la clara favorita en mujeres. En Gotzis mejoró todavía más su marca personal al dejarla en 7013. No tiene límites. Ella dice que es complicado realizar dos heptatlón por encima de los 7000 puntos un mismo año, pero lo cierto es que su potencial es enorme. Fue campeona olímpica con un codo totalmente destrozado y con evidentes muestras de dolor después de cada lanzamiento.

Carolin Schafer, Laura Ikaunice-Admidina nos depararon un gran duelo, por la segunda posición, en Gotzis. A ellas hay que sumar a Johnson-Thompson. La británica está en un año de muchos cambios en su vida y es una incógnita saber cómo se adaptará a ellos.

Vetter brilló en Ámsterdam y es una atleta con mucha proyección. Las alemanas también cuentan con Claudia Salman-Rath, atleta que altó 6,94 en Belgrado y se llevó el bronce en longitud.

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