III Trail Costa Quebrada. Liencres
Ya decía hace tiempo que el trail de la Costa Quebrada, la costa de Liencres, se iba a convertir en un clásico. Está pegadito a Santander, y la gente puede venirse a pasar el día, bien corriendo, bien andando, bien para ver a los que corren y andan disfrutando del paisaje.
Además la organización lo cuida todo con mimo, nos facilita una paella al terminar (yo voy sólo por eso
) y pone juegos a disposición de los niños para que no den mucho la chapa. Muy bien.
Este año la vuelvo a pillar con ganas. No he entrenado nada en monte en 2014, me temo
y me la voy a tomar con calma. Una carrera para disfrutar plenamente. Será dura porque es una trail pero nada de ir con el corazón en la boca.
Además ha hecho relativamente bueno estos días y es probable que podamos mirar más el paisaje y menos el barro del camino, que el año pasado no nos abandonó en todo el día. Lorenzo debe ser aficionado al atletismo cántabro, porque lleva todo el año escondido pero ha salido puntual a ver la MM de Santander y este trail. Nos espera sol en todo lo alto y unos 23-24º. Toca embadurnarse de nivea protección 30.
Con esa pinta de guiri, con la Nivea, las mallas Hoko, camiseta de tirantes del Ultrafondo Cantabria y gorra climacool tiro para Liencres. La gorra hoy me va a salvar la vida.
Llego así al pueblo con mi
y tras un rato charlando con un amiguete y luego con Hari Seldon y Grantito (organizadores del evento) vamos para la salida. Me sitúo en un lugar indeterminado en mitad del pelotón. Este año corremos unos 700, y es imposible avanzar hacia adelante. No me importa porque ya he dicho que hoy es día de tomárselo con calma.
Al toque de corneta salimos todos, saludando a la cámara de video que, colgada de un dron o "pequeño aparato que vuela y se suspende en el aire" nos está grabando desde arriba.
Confirmo que somos una tropa enorme y apenas avanzo a 5 y pico el km en estos primeros metros de asfalto. Debería ganar posiciones porque luego el camino es muy estrecho por la costa y no hay modo de adelantar; sin embargo es imposible hasta que no llegamos al kilómetro 2 o así, con carretera más ancha, y aquí empiezo a adelantar al personal. Me he situado muy atrás...pero he podido remontar un poco con un km a menos de 4:30.
Justo aquí comienza la acción. Bordeamos los últimos chalets y directos al camino costero que une San Juan de la Canal con los Pinares de Liencres: pegaditos, muy pegaditos a los acantilados y las calas avanzaremos en un terreno rompepiernas durante unos 10km de precioso paisaje.
Este año además se puede correr. No hay casi nada de barro y se tracciona bien en las subidas. Así enfilo la primera de ellas, tras un primer atasco, adelantando a bastante gente que ya está andando. Con todo, de tanto en tanto debo parar a andar porque se forman cuellos de botella en algunas zonas y no es posible pasar. No me importa perder tiempo pero veo claramente que sigo en una parte del grupo que va más lenta que yo.
Sigo avanzando puestos poco a poco por el estrecho camino, que no permite correr a tus anchas y llegamos a la zona de la Arnía/Covachos, un par de bonitas calas donde dan ganas de quedarse a mirar el agua cristalina. Aquí vamos en fila india durante un buen tramo. Me veo bien y además estamos parando de tanto en tanto con los cuellos de botella que se forman, así que las fuerzas siguen intactas.
Así seguimos por el tramo costero, adelantando con calma cuando el camino se amplía y se bifurca y siguiendo la fila cuando toca. Si hay algo que detesto es ir subiéndome por las paredes para adelantar a la gente, como si me fuera la vida en ello. Y más hoy que ya me he propuesto ir tranquilo.
Pasamos la boca de Cerrías y nos paramos en el primer avituallamiento, donde todo el mundo se detiene a beber y contemplar el paisaje y el enorme reguero de corredores que se estiran por toda la Costa Quebrada. Una imagen impactante la de ver esa fila interminable de puntitos fosforitos siguiendo el camino costero. Entre unas cosas y otras llego a Somocuevas, siguiente calita, donde me espera Bea para echarme una foto 
Aquí nos alejamos unos metros de los acantilados y se puede correr mejor, cosa que aprovecho para avanzar algunas posiciones. Al llegar a la cala del madero, donde de nuevo tocamos el mar, nos quedamos otra vez todos embobados mirando el dron que porta la cámara
Qué despliegue de medios, mireusté.
Tras un tramo de hierba y pista llegamos por fin al pinar de Liencres, uno de esos bosques costeros que se plantaron en su día para sujetar las dunas de arena donde se asientan. Bonito paisaje también.
La gente anda aquí, pero el pinar, de toda la vida, se sube corriendo, porque parece más duro de lo que es. De hecho lo subo a buen ritmo junto con otro corredor adelantando gente, incluidos ahora los primeros marchadores a los que ya hemos alcanzado (salieron hora y media antes).
Con buenas piernas llegamos al avituallamiento donde me doy un homenaje de naranjas y agua y charlo con un conocido que anda por ahí de espectador. Meadilla y vuelta a la acción, que ahora viene la parte más dura, donde se concentran los 750m de desnivel de la prueba. Estamos en el km 13, y nos quedan 8 de sube y baja bastante cañero.
Lo primero será subir la pica de Tolio por el sendero directo, cosa que hacemos entre suspiros del personal, que "se queja" de la dureza del terreno. Aquí hemos venido voluntariamente, así que no caben protestas 
Tocamos cima en Tolio, con gran ambiente por cierto y disfrutamos de las vistas. Impresionante. Se ve la cordillera, Campoo, la sierra de Peña Sagra, los Picos de Euros, la costa hasta Asturias...y en primer plano la lengua de arena de Liencres y la desembocadura del Pas. Me paro un segundo a contemplar el espectáculo con un corredor vasco que me acompañará hasta la Picota, tras pasar por otra cima intermedia. Charlamos un rato y la llegada a la Picota se hace bastante amena.
Luego viene la parte que no conozco. Bajamos por un camino muy estrecho, entre árboles, muy pindio. Lo más duro de toda la carrera para mi, que he llevado bien las subidas pero que estoy sufriendo al tener que aguantar con los cuádriceps mi peso en esta bajada larga y empinada.
Se supone que estamos bajamos hacia el valle de Mortera, y así se lo digo a otro corredor que me pregunta, pero lo cierto es que hacemos un bucle y volvemos a subir otro tramo antes de bajar al valle en sí.
Este tramo lo sufro un poco hasta que los cuádriceps se reponen de la paliza de la bajada. Ya me ocurrió el año pasado en el cortafuegos del Soplao, que una bajada pindia repentina me dejó tocado un rato.
Al tirar, ahora sí, hacia el valle de Mortera voy recuperando bien, pues lo hacemos por la pista ancha de grijillo. Se podría incluso bajar lanzado por aquí a 3 y pico pero me corto un poco, que además seguimos adelantando a los marchadores, que amablemente se van apartando a nuestro paso.
En el avituallamiento de Mortera vuelvo a beber un par de vasos de agua y a meter la cabeza debajo de la fuente, porque el calor aprieta ya de lo lindo.
Tiramos para arriba hacia Tolio de nuevo. Último tramo de subida, justo después de cruzarnos con el señor Seldon que anda por ahí dando instrucciones para que no nos esmorremos en un murete de piedra.
La subida es por el eucaliptal, no muy dura, pero ya las fuerzas no son las mismas que antes. De nuevo hay atascos aquí y allá; sigo adelantando gente y poco a poco nos acercamos a la cima, tras la que viene el tramo de cresteo hacia abajo, hacia Liencres, con su vista panorámica de la Costa Quebrada.
Voy aquí siguiendo a un par de corredores y adelantando a los sufridos andadores que se apartan a nuestro paso con educación. Tengo ganas de pillar ya el llano, que realmente es lo mío, porque las piernas están cansadas de tanto sube-baja. De hecho a punto he estado de irme de morros un par de veces.
Llegamos así a la carretera de Liencres y doy rienda suelta a mis ganas de correr. Son unos 800m que hago a ritmo rápido, como si fuera una serie, adelantando a muchos corredores que llegado casi al final van can tranquilidad. Yo me he contenido tanto todo el camino que ahora me permito un largo esprint 

Entre aplausos del personal llego a la meta, donde han montado un chiriguito de llegada muy pero que muy currado. Paro el crono en 2h 39' exactos para los 21km. Podría haber sido bastante menos, sobre 2h 30 si hubiera apretado más sin duda, pero lo cierto es que hoy he disfrutado como pocos días. Gran ambiente entre los participantes, un día espectacular que no me ha afectado como el en la Media (aquí no se va con el pulso al límite todo el rato, claro) y he podido empaparme más de todo al no ir con el gancho. No se puede tener todo 
En la meta charlo con un compi del equipo, que no ha tenido su día pero que ha quedado entre los de cabeza.
Como algo, bebo, y voy a buscar a las chicas que andan por ahí esperando. Ahora queda disfrutar del solete y de las rabas de calamar 
Luego incluso hay concierto, con clásicos varios del rock, al que llegamos tarde
Charlo con Rober y con Hari, que me preguntan por la carrera. Estupendo todo. A Hari le pregunto cómo ha ido la organización del evento pero con el follón de la música al lado creo que no me ha entendido. En fin ya leeré lo que cuente en el foro. Seguro que están contentos a juzgar por lo bien que se lo están pasando en el fin de fiesta. O acaso la es todo por las Vol Dam 



En el concierto he podido sacar un rato para charlar con otros foreros, Iñaki y la teniente...y no sé si alguno más. No he podido quedarme más a comentar la jugada...me temo.
En fin, gran día de runeo-monte. Repetiremos cada año aquí a ser posible. Os dejo un video para que veáis un poco el paisaje. Lo ha hecho un tipo que iba más o menos cerca de mi la primera mitad...
Saludos
Úlima edición por pufendorf fecha: 09-04-2014 a las 14:30