Cross España de Cueto. Mataleñas, Santander
Aquello era un barrizal, sí. Dos días seguidos de lluvia habían dejado el piso bastante húmedo; las carreras de cadetes, juveniles...al pisarlo, acabaron la faena, dejándonos un lodazal muy inestable para el primer cross de este año. Más diversión, oiga 
Al final me decanté por hacer el cross corto, de 4,6km, en lugar del de 7. Así puedo comparar tiempos con 2013 y, de paso, evitar la última posición, que en caso de ir al largo es bastante probable, os aseguro.
Además, el cross del España de Cueto es el más rompepiernas de los de por aquí, por lo que los 7km echan para atrás. Muchas cuestas cortas y fuertes, que salpican todo el recorrido e impiden que cojas un ritmo fijo. Se precisa fuerza en las piernas y en el corazón para no estallar de dolor por acumulación de ácido láctico. Encima, con poca tracción y equilibrio inestable va a ser más duro.
Al menos puedo ir con dos del equipo que llevarán un ritmo parecido, aunque algo más rápido. Les llevaré por delante como referencia, cosa útil.
Salimos en la parte trasera y darle candela desde el principio. No es que salga con todo, porque prefiero ser cauto, sino que desde el minuto 1 ya estamos embarrados hasta la coronilla y el corazón se dispara. El ritmo es de 4 bajos en las zonas propicias, o incluso de 3 y pico; pero en las cuestas el crono sube a 5'/km.
Desde el comienzo voy por la zona de atrás, pero tengo la impresión de que hay más gente a mi espalda que el pasado año. Al ser un circuito ratonero, que se cruza y retuerce en poco espacio, podemos ver a los gallos en un par de puntos. La verdad es que ser espectador de un cross también tiene su punto, sobre todo así, en primera fila.
Completo el primer paso por meta (algo más de media vuelta) en bastante buen estado: no hay caídas, ni he sufrido pisotones y las piernas responden. Adelanto a algún participante y me quedo con un grupo de unos 4 corredores de equipos bastante populares de la región.
Vamos todos sufriendo detrás de uno del Liébana. Veo que en las subidas respondo bien, pero las bajadas con barro no las domino del todo. Las uso para recuperar y se me suelen ir unos metros, porque la peña tira en ellas bastante.
Entre subidas y bajadas se ha roto el grupo
y yo me he quedado en medio, en tierra de nadie. No importa, porque tengo la referencia del grupo un poco por delante y de Diegol algo más allá. Y sigo a un ritmo majo, sin desfallecer, al segundo paso por meta. Ya sólo queda sufrir un poco más, escalar como pueda las rampas y deslizarse para abajo en los barrizales. Me animan algunos conocidos (cómo se agradece!!) y tiro para adelante ya con lo que queda.
Adelanto a un corredor que se ha rezagado y veo que aún puedo alcanzar al grupo; en la subida primera recorto bastante, pero se han guardado todo para la bajada y vuelvo a perder terreno. Cada vez que corono me quedo sin fuerzas para tirar en el barro cuesta abajo. Además, me está doliendo bastante la planta del pié, supongo que por el terreno inestable.
En la segunda subida voy ya tocado y veo que no puedo alcanzar al personal de delante. Con seguir donde estoy me conformo, porque además hay un corredor que me ha cogido algo de terreno. Llego a la zona de arriba sufriendo mucho pero puedo correr bien la última bajada y la subida a meta, que hago ya dándolo todo. Las piernas responden y entro fuerte en 22'05'' (4:44 de media). Unos 25'' menos que el año pasado; a pesar del barro.
Satisfecho con la carrera, veo que he dejado por detrás bastante gente. Me reúno con los del equipo y tiramos unas fotucas 
Buen día de runeo, sí señor, y eso que me llevo para las patas, que no hay nada como un entreno de fuerza como éste para pillar forma en los próximos meses.
Al final, puesto 67 de 81 llegados a meta en el cross corto. Ni tan mal para el nivel que hay aquí, que es donde uno comprende lo matao que es 

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Úlima edición por pufendorf fecha: 01-12-2014 a las 09:59