
Originalmente escrito por
SanchoPanza
No es que coger borracheras ocasionalmente afecte en exceso al rendimiento global. Con ocasionalmente digo una vez al mes, no cada semana o cada 3 días.
Lo malo de emborracharse ocasionalmente es que cada vez las ocasiones están menos espaciadas. Cada vez uno encuentra con más asiduidad la ocasión para emborracharse. La tendencia es a que primero (cuando uno tiene 16 años) sea cada año, luego cada 6 meses (a los 17), luego cada mes (de 18 a 22), luego cada semana (nuestro primer empleo), luego sin variar la borrachera semanal, un chupito o dos después de comer (tenemos más sueldo nos independizamos y podemos beber entre semana sin que nadie nos mire mal), luego cuando muchos jovenes empiezan a trabajar y disponen de dinero, se emborrachan también al salir del trabajo entre semana. Y antes de darse cuenta, no habrán pasado 5 o 6 años desde que empezaron a emborracharse y ya serán alcohólicos con sólo 26 o 27 años.
Beber es malo para los deportistas y para los no deportistas. Cuanto menos mejor. Mejor nada que poco. Y si uno es de los que pierde el control una vez que empieza a beber o bebe en muchas ocasiones más de lo que se prometió beber al comienzo de la noche, lo mejor es que no pruebe ni una gota. De no hacerlo así, lo único que logrará bebiendo es adquirir boletos que cada vez nos darán más probabilidad de acabar alcohólico. La mayoría de alcohólicos que buscan ayuda, lo eran mucho antes de buscar ayuda. No es algo que suceda de la noche a la mañana. Lo que pasa es que nadie se quiere ver en ese grupo, y menos cuando todo empezó como una inocente borrachera entre amigos. Al cabo de 10 años, será una agresión, una pelea, un atropello.
El alcohol es la droga más insidiosa, la que más costes sociales provoca, y una droga que se incentiva a tomarla porque la toma el 90% de la gente. Además, es la única droga que todos los sectores de la sociedad -desde ancianos venerables hasta jóvenes insaciables- consideran que es buena tomada con moderación. Nadie te aconsejaría empezar a fumar o a emporrarte con moderación. Ni a tomar heroina o cocaína con moderación. Y sin embargo, acabe haciendo más daño al cuerpo una botella de vodka diaria que una raya de cocaína una vez al mes.
Todos, o casi todos, hemos visto casos así, bien sea en familia, cercana, lejana, amigos, conocidos. El problema no es tan lejano. También hemos visto ex heroinómanos, excocainómanos que las únicas drogas que no consiguen dejar son alcohol y tabaco. Curioso, ¿no? que sean justamente las drogas legales aquellas de las que la mayoría de los exyonkies de drogas duras jamás logran desengancharse.