Mallas largas Momentum II Warm Salomon

Esta es la segunda versión de las mallas largas de trail de Salomon y, como su nombre indica, están construidas para las temperaturas que se suelen dar en otoño y en invierno, ya que es un tejido más grueso que las de verano, pero con la bondad de mantener la elasticidad, comodidad y transpirabilidad en cotas muy altas.

En cuanto al diseño, son clásicas y discretas, lejos de detalles estridentes, lo que las hace muy ponibles y, además, incorporan detalles de la máxima calidad y tecnología puntera como una doble capa en zonas de especial protección contra el frío, como las rodillas y los tibiales, un corte que facilita los movimientos de las articulaciones a la perfección, elevadas de cintura para evitar enfriar los lumbares, y otros detalles que nunca deberían faltar en unas mallas como las cremalleras en los tobillos para facilitar quitarlas incluso con zapatillas y un práctico bolsillo con cremallera en la zona trasera.

Mallas largas Momentum II Warm Salomon - Lateral

Sinceramente, yo no había probado anteriormente mallas de invierno de Salomon, y las tecnologías que más me han llamado la atención son el Actitherm (que consiste en un textil más grueso que unas mallas normales y que en efecto dota de bastante calor, con un peso muy contenido) y en contraprestación el Actilite (que facilita la transpiración y la evacuación de la humedad).

El tallaje es estándar, yo elegí una talla M, pero para mi 175 de estatura, quizá me hubiera ido mejor una S y así no hubiera tenido arrugas ni dobleces.

Corriendo con ellas

Una vez puestas y en marcha con ellas, me ha gustado especialmente el tacto suave al contacto con la piel, alejado de esos tactos más rígidos e inconfortables cercanos al neopreno de otras mallas de invierno de otras marcas. Además, y precisamente por la forma de confección, ofrecen una alta elasticidad que permite la plena libertad de movimientos, algo que me ha resultado útil para trepar por rocas, saltar vallas y cercas, cruzar riachuelos, etc. En definitiva, se notan tremendamente cómodas y confortables.

En cuanto a la protección del frío, llama la atención, como digo, el bajo peso para el alto resguardo ante el frío que ofrecen. De hecho, he tenido la suerte de poderlas probar corriendo con ellas por monte en días de heladas, con temperaturas de hasta -2º y mis frioleras piernas han aguantado perfectamente. Incluso en algunos días, al frío se le unía la niebla y hemos acabado empapados, y sin embargo siempre he ido bien resguardado. Por otro lado, también las he llegado a llevar con 15º, sin notar exceso de calor.

Son bastante elevadas de cintura, lo cual me ha agradado bastante ya que protegen muy bien la zona superior de la cadera (riñones y principio lumbar), cosa que se agradece en época de frío.

Mallas largas Momentum II Warm Salomon - Trasera

Un detalle importante es la doble capa que incorporan en sitios clave, como en las rodillas, siendo esta una articulación proclive a coger frío y sufrir por tanto tendinitis. Estas mallas van doblemente protegidas en esa zona.

La durabilidad creo que va a ser muy alta. En estos dos meses de utilización por campo y haber sufrido enganchones así como muchos lavados, no tiene ninguna rotura, y las mallas siguen elásticas y transpirables como el primer día.

La sujeción es muy buena, con el paso de los kilómetros no se me han movido gracias a la elasticidad correcta de la prenda y a una cintura muy ancha, que evita por un lado la opresión, y por otro ofrece mayor superficie elástica. Un detalle que Mallas largas Momentum II Warm Salomon - Detalle cremallerame ha gustado es el acabado final de la pierna a la altura de los tobillos, que no lleva el clásico doble elástico, y que hace que “por fin” unas mallas se puedan cerrar sin problemas bajando la cremallera hasta el final sin hacer excesiva fuerza. Lo bueno es que el sistema, a pesar de no llevar el doble elástico, no se mueve ni la malla se sube, con lo cual, ¡¡perfecto!!

Estas mallas incorporan, como no podía ser menos, detalles que no deben faltar en unas mallas de trail: el bolsillo trasero con cremallera que nos permite portar cosas pequeñas, como un gel, las llaves, ipod o elementos de ese tamaño (no está impermeabilizado, con lo que cuidado si se mete un teléfono); cremalleras de buena calidad en la parte inferior de las piernas para facilitar quitar las mallas; y reflectantes suficientes como los logos, el nombre y unas cintas laterales, para cuando corremos de noche, poder ser vistos, para esos momentos que pasamos por zonas urbanas.

En definitiva, una muy buena malla de invierno, ideal para todo tipo de entrenamientos, especialmente por terrenos de trail.

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