Las Rudy Project Fotonyk son unas de las gafas por las que más fuerte está apostando en los inicios de 2017 esta empresa italiana que seguramente todos conocéis porque es una de las referencias dentro del sector de la óptica deportiva.

Si a alguno nos piden que nombremos marcas de gafas deportivas, lo más probable es que Rudy Project sea una de las primeras en salir a escena, sobre todo, si practicamos alguna modalidad de ciclismo, running o triatlón o también si hablamos de deportes de invierno ya que también tienen máscaras, cascos, etc.

Hablar de unas Rudy es hablar de calidad, buenos materiales, gran durabilidad, buena óptica, I+D y diseño s chulos, llamativos, con estilo… Pueden tener modelos que nos gusten más o menos pero es raro que alguien no encuentre en su extenso catálogo unas gafas que se amolden perfectamente a lo que necesita.

Las Rudy Project Fotonyk son unas gafas con un diseño bastante llamativo, con una montura contundente que las hace aptas para prácticamente cualquier deporte, que se amoldan muy bien a casi cualquier tipo de cara, que pueden ser personalizadas con mucha facilidad y que, además, incorporan gran parte de las tecnologías más punteras de Rudy Project.

Rudy Project Fotonyk

He estado utilizando las Rudy Project Fotonyk de manera intensiva durante las últimas semanas, principalmente para correr y, amén de que son unas gafas con una calidad muy alta, son de las gafas más cómodas y prácticas que me he puesto hasta ahora y eso que la versión que me ha tocado en suerte es con la lente polarizada así que no quiero ni pensar en cómo habría llegado a gozar con ellas con las lentes fotocromáticas.

Las Rudy Project Fotonyk al detalle

La montura de las Fotonyk está fabricada con Grilamid, un material que se utiliza mucho en las monturas de las gafas por sus capacidades para resistir las deformaciones y los golpes, por su ligereza y flexibilidad, porque es hipoalergénico…

Rudy Project Fotonyk

En este caso, no es una montura de las que no se doblan con facilidad sino que únicamente permite cierta flexión, lo que a mi juicio es mejor de cara a deportes en los que hay mucho movimiento o en los que te las vas poniendo y quitando. Un ejemplo claro es cuando vas corriendo, sobre todo si hablamos de trail running ya que seguramente te las tengas que poner en la cabeza en algún momento donde disminuya mucho la luminosidad y no es plan de tener que andar parándose a colocar las gafas o a colocarlas con cuidadito. Con las Fotonyk, ningún miedo en manipularlas a lo bestia, que no se van a romper y las vamos a poder enganchar sin miedo, incluso cuando vamos en la bici, que podemos meter las patillas sin miedo por los agujeros del casco.

Con esa rigidez no permite curvarlas para adaptarlas a nuestra cara u orejas (hay gente que gusta de doblar un poco la patilla hacia abajo en la parte final para agarrar más las orejas) pero creo que, con la forma que tienen, es innecesario porque se adaptan muy bien a prácticamente cualquier cara y se sujetan muy bien sin necesidad de presionar en exceso. De hecho, gracias a su curvatura, envuelve a la cara sin asomar mucho por los laterales y así no aprieta apenas en la sien, dejando además un espacio que permite cierta ventilación. La curvatura hacia abajo de la patilla también permite un apoyo muy suave y hace innecesario añadir una de esas típicas gomitas al final que no hacen sino llenarse de sudor, coger holguras y que, tarde o temprano, tendríamos que cambiar.

Rudy Project Fotonyk

Antes mencioné la contundencia de la montura de las Rudy Project Fotonyk y creo que queda claramente patente en el inicio de la patilla, un punto clave porque, además de ser un punto donde se juntan muchas fuerzas en diferentes direcciones, es por donde dobla y de donde las agarramos la mayoría de las veces para ponerlas y quitarlas. No os hacéis una idea de la seguridad que da ese tocho que tiene en esa zona, chapeau. Además, con ese vaciado que le han hecho, además de mejorar la estética, permiten que pase airecillo y, sobre todo, que tenga aún más rigidez que si fuera un bloque macizo.

Aunque sean tan robustas y tengan unas líneas tan gruesas, a nivel de medidas son bastante comedidas y casi hasta podrían pasar por unas de talla pequeña con lo que tranquilos los de caras finas o los que no gustéis de gafas anchas porque seguro que vais cómodos con ellas. Si no me creéis, echad un vistazo a sus dimensiones aproximadas:

  • Ancho montura: 140 mm.
  • Longitud de patilla: 130 mm.
  • Lente: 40 mm alto x 65 mm ancho.
  • Ancho puente: configurable.

Rudy Project Fotonyk

Tened en cuenta además que las Fotonyk se curvan mucho con lo que la cara queda muy envuelta y eso tiene dos claras ventajas: se mejora la visibilidad ya que nos deja ver bien por los laterales y se evita que haya flujos de aire indeseados (las he usado en días de muchísimo viento racheado y no me ha dado ni una gota de aire en los ojos). Podría plantear el problema de que tocaran las pestañas o las cejas pero casi os podría asegurar que no os va a pasar porque tengo las pestañas larguísimas y no me tocan la lente, algo que me ha venido de lujo porque es uno de los puntos donde más problemas suelo tener y que me hace descartar muchas gafas.

Hablando de flujos de aire, aquí viene una de las principales características de las Rudy Project Fotonyk, el Vent Controller. Si os habéis fijado, en la parte superior no hay agujerillos pero es que están ocultos y, si tiráis un pelín del cristal hacia abajo, suena un clic y quedan a la vista dos agujerillos que permiten que pase el aire y que, si se condensa sudor o vaho, salga hacia fuera cuando nos paramos. Parecerá una chorrada pero cuando miras hacia atrás en la bici en días fríos o hacia abajo cuando vas corriendo y hay neblilla, sin los agujeros se quedaría totalmente empañado, en apenas un segundo y tardaría mucho en desempañarse. Con los agujerillos, algo puede salir, sobre todo si hemos sudado mucho pero incomparable con unas gafas sin ventilación. Personalmente, no me gusta lo de andar subiendo y bajando el cristal así que soy partidario de dejarlo siempre con los agujeros abiertos y, ale, a tirar millas con ellas, que así no coge holgura.

Rudy Project Fotonyk

Ese gesto de modificar el Vent Controller es el mismo que tenemos que hacer para cambiar los cristales, operación que hacemos en un periquete y que nos permite reemplazarlos por alguna de las cuatro versiones que hay: negro, azul, láser y fotocromático. Huelga decir que todas ellas tienen protección UVA y UVB y, en el caso de la lente fotocromática (categoría 2), además llevan el tratamiento ImpactX que, según dicen, está garantizado contra rotura de por vida. No hemos tenido la suerte de disfrutarlo y de ver sus posibilidades de cara a sus cambios de tonalidad pero las referencias que tengo son muy buenas y, viendo cómo ha funcionado el de categoría 3 que venía en las mías, me lo creo y me da total garantías.

Rudy Project Fotonyk

Como podéis observar en la siguiente imagen, el filtrado de la luminosidad es importante (pasa alrededor del 18% – 20%) y no se tiene el típico problema de que, en cuanto disminuye, te quedas prácticamente a ciegas teniendo incluso que quitarte las gafas. Soy muy sensible para eso y rápidamente me las suelo quitar y, sin embargo, con las Fotonyk he ido sin problemas incluso por zonas de arboledas.

Rudy Project Fotonyk

Tampoco os va a limitar la visión en ninguna de las superficies o zonas por las que habitualmente solemos correr. Me ha faltado comprobarlas en nieve para ver qué tal el contraste en blancos pero, en todo lo demás, me parece que trabajan muy bien, incluso siendo tan oscuras.

Rudy Project Fotonyk

Al ver las fotos, a lo mejor os ha llamado la atención una piececilla que hay en la parte inferior y que Rudy Project denomina bumpers. Tienen varias funcionalidades, la más simple de ellas, la de servir de pieza decorativa ya que se pueden adquirir en varios colores y construir así unas gafas personalizadas a nuestro gusto pero su función más importante es la de añadir un plus de protección tanto para la lente como para nuestra propia cara en caso de que recibiéramos un golpe con el borde de la lente.

Rudy Project Fotonyk

Se puede quitar o poner, queda a nuestro gusto porque la lente va perfectamente rematada y, al quitarlo, convertiríamos a las Fotonyk en unas gafas montadas “semi al aire” pero, si lo ponemos, rápidamente notamos cómo gana en estructura, sentimos más seguridad en la lente y, la verdad, no molesta apenas, no quita nada de visión o, al menos, yo no lo he notado molesto (y mira que me gustan las gafas montadas al aire o medio al aire.

A modo de curiosidad, esta medida de seguridad de los bumpers de las Rudy Project Fotonyk forma parte del plan de seguridad que se autoexige Rudy Project y que iría relacionado también con el tratamiento ImpactX que he comentado antes de las lentes fotocromáticas.

Siguiendo con los temas de la personalización, tenemos el puente, extremadamente suave, sujeto con un tornillo para poder sustituirlo si se deteriora y que también podemos moldear a nuestro gusto y necesidad para regular a qué altura y cercanía de la cara nos quedan. Es otra de esas pequeñas grandes cosas que cuando las tienes en las gafas, te dan la vida porque no todo el mundo tenemos la misma nariz. A destacar el tacto del puente porque es muy cómodo, no desliza con el sudor, se limpia fácilmente…

Rudy Project Fotonyk

Si las pasáis por la báscula, os marcarán unos 28’1 gramos que, para la estructura y contundencia que tienen, es un peso la mar de interesante. Lo bueno es que, ajustan tan bien que te parecen mucho más ligeras, ni te enteras de que las llevas puestas. De hecho, aunque suene repetitivo, vuelvo a destacar la sujeción de las Fotonyk porque me parece que es su principal característica o, al menos, lo que más me ha gustado de ellas (aparte del conjunto en global, que me ha parecido muy bueno).

Aunque, bueno, su principal característica bien podría ser el precio porque, aun siendo unas Rudy Project, tienen un precio de salida bastante contenido así que ya no hay excusas para no llevar los ojos debidamente protegidos cuando salimos a hacer deporte.

Cuando me enteré de que iba a tener la oportunidad de probar a fondo unas Rudy Project se me hizo la boca agua porque, como todo buen triatleta, alguna que otra he utilizado (e incluso regalado cuando he querido ir sobre seguro y no fallar).

Al ver que eran las Fotonyk, me quedé con un sabor agridulce porque deseaba alguna de las archiconocidas, de “las caras carísimas” pero, como decía en párrafos anteriores, después de haber estado utilizándolas durante unas cuantas semanas en todo tipo de situaciones (incluso en competiciones), no puedo decir más que buenas palabras de las Fotonyk. Es más, han pasado a ser mis gafas de base, las que estoy utilizando desde que las tengo, habiendo relegado al armario a algunas con las que ya llevaba muchos meses y a las que les tenía especial cariño.

Como siempre, esto último ya entra un poco en el apartado de preferencias personales pero, si estáis buscando unas gafas deportivas y se os ponen por delante unas Rudy Project Fotonyk, por favor, no dudéis en ponéroslas porque probablemente os gusten (salvo que prefiráis gafas con diseños más discretos porque son bastante llamativas, todo sea dicho).

Rudy Project Fotonyk

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Rodrigo Borrego (Morath)
Rodrigo Borrego (Morath) es una de las referencias nacionales cuando se habla de pruebas de material deportivo, nutrición, entrenamiento, fisiología, … Ingeniero Informático y deportista vocacional, lleva toda su vida practicando deportes de resistencia: triatlón, trail running, natación, ...

3 Comentarios

  1. He comprado unas fotocromaticas y a menos de dos años no se oscurecen ti3nen garantia de dos años pero pasan de todo dicen que es normal que caducan.

  2. Vaya, nicolas sorio garcia, una pena que hayas tenido esa mala experiencia que es de las pocas que conozco ya que más bien es al contrario y la gente suele quedar más que satisfecha con todos los modelos de Rudy Project.

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