Moreno, Bellido y Torrijos: conversaciones sobre el Triple Salto español

Publicado por 12/12/13 - 20:44

jose-emilio-bellido-triple-salto

Pese a ser en ocasiones una disciplina menos conocida por el público en general, el triple salto puede decir sin complejos que es una de las modalidades atléticas más bellas y fascinantes que podemos ver en cualquier competición. Toda una difícil mezcla de velocidad, explosividad y coordinación cuyo requisito último es la regularidad a través de tres saltos, de manera que la técnica más depurada es una condición indispensable.

El triple salto exige, por partes iguales, alta velocidad para llegar a la batida, mucha fuerza para lograr el impulso, pero todo con la adecuada dosis que no desestabilice los demás gestos necesarios en cada uno de los apoyos, de manera que es la mezcla de estos elementos la que hace de esta dura disciplina, tan castigada a menudo por las lesiones, un precioso compendio de cualidades físicas y técnicas.

“Estéticamente es una prueba preciosa”, nos apunta José Emilio Bellido (Castellón, 1987). ·El triple es una disciplina muy especial, que requiere de muchas cualidades físicas y técnicas, y que consigue aglutinar la velocidad de la carrera y la explosividad del salto de longitud junto a otros dos apoyos más. El primer salto, unido al segundo rebote, es fantástico visualmente. Ahí radica el elemento diferenciador de la disciplina, y ese rebote es muy bonito”, continúa relatando uno de nuestros mejores atletas de la disciplina.

Pablo Torrijos (Castellón, 1992), actual campeón de España, enseguida se lanza también a elogiar el triple salto. “Es una disciplina muy bonita y espectacular. Tan explosiva, que siempre es muy entretenida. Por ejemplo, quién haya seguido la final del Mundial de Moscú no puede decir que no le haya gustado, que no le ha resultado muy emocionante. A ello deberíamos de unir que ver en directo a alguien saltando más de diecisiete metros, es sencillamente fantástico”.

A caballo entre una temporada y otra, tenemos la enorme suerte de sentarnos alrededor de una mesa virtual a tres bandas con Santiago Moreno, recordman español (16.93 ,etrps desde el año 1991), con Pablo Torrijos (flamante campeón de España en 2013), y con José Emilio Bellido, compañero de entrenamientos en Castellón y uno de los más veteranos del gran grupo de triplistas que ya asoman en España, y que con sus 16.80 metros de 2012 ha llevado a nuestro atletismo a unos límites que no veíamos desde Raúl Chapado en 1997 (con la excepción de la irrupción de Lysvanys Pérez en 2011).

Siglo XXI, y un récord que dura ya 22 años, pero que con la presencia de un grandísimo grupo de saltadores con sede principal en Castellón, están revitalizando a pasos agigantados una preciosa especialidad un poco adormilada en nuestro país los últimos años. “No podemos culpar a la gente por el desconocimiento actual del triple en nuestro país, porque lo cierto es que llevamos unos años sin un referente, sin un Eusebio Cáceres que centre la atención, pero aquí estamos un grupo de jóvenes que vamos a dar todo lo que tenemos” afirma categórico Torrijos. “Sí, sin duda, vamos para arriba”, añade enseguida Bellido, “en la actualidad, dentro del panorama nacional hay un grupo muy importante, con saltadores de Castellón y de otras provincias, y las expectativas de los 17 metros son muy grandes. El hecho de ser un grupo de varios atletas, hace que todos cojamos más fuerza, al tiempo que la motivación es siempre muy grande”.

Y la evidencia salta a la vista. Tras unos años con sólo dos o tres atletas como mucho por encima de los 16 metros en nuestro país, incluso llegando a temporadas como 2006 sin ningún saltador por encima de esa barrera, la situación ha cambiado, y en los últimos años un gran grupo de jóvenes saltadores empiezan a hacer soñar con una nueva época dorada para esta disciplina en nuestro país. Cuatro atletas por encima de 16 metros en 2011, y cinco en 2012 y 2013, dónde además han estado ausentes por lesión saltadores como Andrés Capellán o Lysvanys Pérez, y a lo que deberíamos de añadir saltadores que ya vienen prometiendo en categorías inferiores.

Mientras, nuestra conversación prosigue su curso. En la distancia, sin mesa en torno a la cual sentarnos. Pero con olor a café, con el sonido del teléfono y la gran suerte de reunirnos con tres atletas tan grandes de dos etapas tan distintas para conversar sin prisa sobre atletismo y poder encontrar  la pausa necesaria para acercarnos al lado más puro de este gran deporte, al tiempo que compartimos conversaciones y sueños. Para hablar, en definitiva, sobre los récords que fueron y los grandes éxitos que vendrán.

La nueva generación de triplistas

“Si te soy sincero, lo que me gustaría es que el día que superen mi récord, pueda estar yo allí, en la pista”, nos confiesa Santiago Moreno, cuyo récord de España (16.93 metros) dura ya 22 años. “Recuerdo muy bien aquel día, porque hubo muchas circunstancias que lo hicieron muy especial: estar saltando en Ávila, en mi casa; estar en un buen momento de forma a un año de unos juegos Olímpicos en tu propio país, la sensación de aprovechar unas condiciones perfectas de altura, viento… toda esa magia que rodea cualquier récord”, continúa Moreno. “Y eso que yo siempre pensé que no era una gran marca. Que venía de mis problemas con la rodilla, que no había sido un buen invierno… Incluso siempre he pensado que mi mejor momento fue al año siguiente, en Salamanca (dónde llegó a 16.68 metros sin viento y 16.79 con él), pero la presión de la mínima para Barcelona y mil circunstancias más, hicieron que al final aquel fuese mi gran salto”, nos dice el ilustre saltador abulense. “Es lo que tienen los récords, siempre son caprichosos. Por eso no hay que obsesionarse, y lo importante es el trabajo diario, la regularidad, y más para un triplista”, nos recuerda. “Lo importantes es estar ahí muchas veces. Si estás siempre rondando los 16.50 metros, al final la gran marca caerá. No hay otra receta”.

Santiago Moreno, con la experiencia que dan los años y con el amor que transmite por su disciplina, es una bendición como interlocutor para cualquier aficionado al atletismo, y entre mil historias enseguida resalta su optimismo con la situación actual. “Creo, que como baremo de la buena situación que se avecina en el triple salto masculino, el récord de España se va a batir en un corto plazo. Después de mucho tiempo, llevamos ya tres años con 4 y 5 atletas por encima de 16 metros. Tras mi época y la continuación con Raúl Chapado, la disciplina ha estado un poco parada, quizás sólo sostenida por la inmensa clase de Andrés Capellán. Pero ahora la situación es muy distinta, con muchos jóvenes y prometedores saltadores. En cuanto coincidan dos o tres en un buen momento de forma, con ánimo y concentración, tienen tanta calidad que encontrarán seguro ese instante en el que se da el máximo”.

Pablo Torrijos, quién ni siquiera había nacido cuando Moreno estableció su actual marca, nos habla desde la emoción de la juventud y con la ilusión del que se acaba de proclamar campeón de España. Tanto, que su optimismo se contagia fácilmente. “Yo también soy muy optimista al respecto, y veo muy buen futuro. Los resultados nunca llegan de hoy para mañana, pero, como decía antes, somos un grupo de gente joven con muchas ganas e ilusión, empeñados en hacerlo lo mejor posible. Bellido ya ha llegado a 16.80 metros, y Docavo hasta los 16.72. El gallego Palomanes viene de un gran Campeonato de España, con mejor marca personal de 16.21, y Jorge Gimeno, que también está en nuestro grupo de entrenamiento, ya tiene 16.23 metros y un potencial enorme, pese a que siempre tiene muy mala suerte con las lesiones. Si unimos a Lysvanys Pérez (16.82), que este año ha estado lesionado, ya tenemos un grupo de 6 por encima de los 16 metros, además de la gente que viene apretando muy fuerte por debajo, por lo que estoy seguro de que vamos a ver un nivel muy alto en los próximos años”.

Mientras, Bellido enseguida hace de hermano mayor, y resalta algo que todos tienen continuamente en la cabeza: el grupo. “Es que, en cualquier competición nos puedes encontrar a cuatro o a cinco de nuestro grupo de entrenamiento peleando ahí arriba, y eso es importantísimo. El nivel en los entrenamientos es tremendo, y eso nos fortalece a todos. De esos piques, del compañerismo con el que lo vivimos, nacen todos los buenos resultados, ya que todos trabajamos en el mismo sentido. Si uno llega a los 17 metros, será bueno para él, pero desde luego también para todo el grupo, ya que nos dará una visibilidad muchísima mayor. La competitividad entre nosotros, y sobre todo el apoyo que siempre nos damos, es lo que nos tiene que seguir haciendo crecer”, resalta el más veterano de este fantástico grupo de entrenamiento que florece en Castellón.

Y ambos, casi al unísono, como lo hizo Moreno, nos resaltan los 16.50 casi como mantra. “Seguro que en primavera, de este grupo de mínimo 5 o 6 atletas podemos estar todos alrededor de los 16.50. Estando ahí, con regularidad, el siguiente paso es sólo cuestión de tiempo” nos dice Torrijos, quien continúa resaltado que “la mínima para el europeo de Zúrich es de 16.55, y esa es una motivación añadida que seguro que nos hace a todos estar ahí. Quizás esto en un país como Francia ni siquiera sería significativo, pero en España sería una excelente noticia para nuestra disciplina”, añade el actual campeón de España. Y Bellido, por si hubiese alguna duda, lo vuelve a remarcar: “El objetivo es que todos estemos en torno a los 16.50, que nos apretemos unos a otros y consigamos movernos ahí. Luego, desde ese punto, todo será más fácil”.

El atletismo de base como receta

santiago-morenoComo insistía Santiago Moreno, los récords son importantes, pero hay que tomarlos “sin obsesión, con tranquilidad”, y lo importante es el trabajo que está detrás, “el resto ya vendrá cuando tenga que venir”. Y la conversación continúa sus cauces para enseguida hablar de la situación del atletismo en general, de la maravillosa receta de fomento del deporte base que se vive en Castellón como ejemplo en particular, y a la cual pertenecen este gran grupo de triplistas que nacen entorno a la figura de su entrenador Claudio Veneziano, y que tienen un mismo punto de partida, el Colegio Diputación de la ciudad castellonense.

“En estos tiempos tan malos para el atletismo en general, es un buen momento para que reflexionemos sobre una de las características esenciales de nuestro deporte: la figura de los grandes entrenadores y el grupo de atletas que surgen siempre a su alrededor”, dice Santiago Moreno, quién habla con la convicción del que sabe bien lo que dice. Él, surgió prácticamente de la nada, de una ciudad tan pequeña y tan acostumbrada a los pocos recursos como Ávila. Allí, en sus inicios, sólo había cabida para fondistas, y a duras penas. De repente, surgió él, “prácticamente un milagro” nos dice, y rápidamente, a su alrededor nació un gran grupo de trabajo, en el que destacan atletas de la talla de Roberto Garcinuño, Raúl Chapado o la palentina Conchi Paredes que se marchó a entrenar con él. Luego vendrían Mónica y Victoria Mayo, y otros jóvenes saltadores que pese a las dificultades de una ciudad sin tradición universitaria han ido saliendo poco a poco y con los mismos pocos recursos que desde el principio, hasta el punto que, desde la nada, el triple salto ha quedado tan vinculado a la ciudad de Ávila como para dar a la ciudad casi todas las medallas que tiene en Campeonatos de España absolutos.

“Hay dos aspectos fundamentales sobre los que el atletismo actual debe de reflexionar”, continúa Moreno. “La importancia fundamental de los entrenadores, quienes conocen a los atletas desde niños y a quienes hay que seguir dejándoles trabajar con ellos; y esos pequeños núcleos de trabajo que surgen a su alrededor” señala. “El atletismo de base no necesita de grandes dosis de dinero. Es importante que los chicos tengan información, lugares de encuentros… que se les dé la posibilidad de poder empezar”. “Luego se va necesitando poco más”, continúa el recordman español, “entenderles, darles cariño, amistad. Abrirles todas las pequeñas puertas que puedas tener: acceso a gimnasios, a las pistas. Y entrenar. Enseñarles a disfrutar y ayudarles a todo lo posible” nos dice. “No hacen falta muchas más grandes cosas, y ahí la figura vocacional del entrenador es esencial. Pero después, cuando el chico siga creciendo, el método de trabajo debería de seguir siendo el mismo, y ese posiblemente será el entrenador más capacitado para continuar su camino”.

Dentro de estos grupos de entrenamiento que afloran por nuestro país, el ejemplo del triple salto masculino y Castellón es paradigmático. Citando: Vicente Docavo, José Emilio Bellido, Pablo Torrijos, Jorge Gimeno… Cuatro de los cinco españoles que han superado los 16 metros este año (a los que se une el gallego José Alfonso Palomanes) comparten entrenamientos y proceden de la ciudad de Castellón. ¿Qué hay allí exactamente? “Claudio Veneziano”, afirma Santiago Moreno, “el claro ejemplo del gran entrenador que comentábamos”, nos dice el abulense. Y es que todos estos atletas, además de entrenador comparten club, Playas de Castellón, y los mismos inicios, ligados en la infancia al Colegio Diputación, por lo que es un buen momento para que reparemos en el modelo de trabajo que se vive allí, e indagar en las razones del secreto que ha hecho que Castellón, una ciudad con unos 180.000 habitantes, se haya convertido en una gran cuna de triplistas.

“Lejos de que sea un secreto, está claro que el elemento diferenciador es nuestro entrenador, así como el modelo que se viene aplicando desde el Colegio Diputación” dice Pablo Torrijos. “El proyecto es una clara apuesta por el atletismo de base, y año tras año consigue que haya cerca de trescientos niños jugando y aprendiendo atletismo. La reflexión debería de estar en que si estos resultados se están produciendo en una ciudad relativamente pequeña como es la nuestra, que ocurriría con el modelo aplicado a ciudades con una mayor población como Barcelona o Madrid. En nuestro país al atletismo le falta más base, y eso debe valorarse más”.

José Emilio Bellido vuelve a tomar la palabra. “Como dice Pablo, el Colegio Diputación tiene la llave del por qué. Cuanta más gente tengas practicando un deporte, más fácil será encontrar gente con mayor calidad. Pasa igual que con el fútbol o que otros deportes. Si tienes mucha gente que practica algo, más fácil será encontrar a algunos con mucha calidad. En cambio, si muy pocos se dedican a algo, más complicado es encontrar esos que destacan. Cuantos más deportistas tengas practicando atletismo, más posibilidades vas a tener de dar con atletas interesantes y de calidad. Y eso, unido al criterio de una buena educación deportiva y académica, es el modelo que sigue el colegio y para lo que nos preparan muy bien desde pequeños. Unes la gran labor del presidente, de los profesores y de los entrenadores, y ahí están todos los secretos”.

Y ambos, comienzan a explicarnos el funcionamiento del modelo que se aplica. “El colegio tiene a niños desde 5º de primaria a 4º de ESO, y se está pensando ampliarlo hasta el bachiller”, comienza a contarnos Pablo Torrijos. “Está subvencionado por la Diputación de Castellón, y tiene entre 250 y 300 alumnos, de los cuales, sobre el 90% están enfocados al atletismo, y el resto al tenis”.

José Emilio Bellido continúa relatándonos su funcionamiento. “Para el acceso en 5º de primaria se hace una prueba general a los niños, con varias pruebas deportivas, y se escogen a los 50 chicos que entran en el colegio, a los que luego se les va a ir exigiendo que todo esté aprobado. A través de la subvención, a los alumnos se les ofrece todo de manera gratuita, lo que incluye ropa deportiva, desayuno, almuerzo, comida, rutas de autobús para los que vienen de localidades cercanas como Benicàssim o Grao, e incluso residencia para alojar a alumnos de pueblos más lejanos dentro de la provincia. Por la mañana, se incluye una hora de ejercicio, y el resto de horario incluye las clases normales, entre las que se cuenta también educación física como una asignatura más”.

“Sí”, continúa Pablo Torrijos, “desde los primeros cursos, los niños van jugando y aprendiendo, y así, pasándolo bien, te van metiendo la ilusión por este deporte y las ganas de probar. No es tanto una cuestión de dinero sino de ganas y trabajo, de manera que lo que se intenta es que los pequeños vayan aprendiendo a la vez que se divierten, que ya habrá tiempo de formarse deportivamente más en serio con 20 años. Pasa igual que con programas tan interesantes como ‘Jugando al atletismo‘, que demuestra una vez más que lo positivo es que los chavales se diviertan y vayan aprovechando”.

Y José Emilio Bellido continúa contándonos el funcionamiento del modelo. “Desde quinto de primaria hasta segundo de ESO, los chicos compiten por el colegio dentro del marco de las competiciones escolares, y ya a partir de esa edad pasan a vincularse de forma directa con el club (Playas de Castellón), con el que se hace la ficha federativa con la que van a competir y dónde comienzan a ir un par de tardes a la semana a entrenar de forma separada. En todo caso, siempre en los primeros años hay que hacer todas las especialidades, y el chico ya después se irá especializando en aquello que se le dé mejor, pero de base probando todo para ver dónde está el mayor potencial” nos dice. “Además, hay que añadir, que aquí uno de los principales valores con los que cuenta el proyecto es con los entrenadores y profesores de tanta calidad con que se cuenta. Son entrenadores con muchísima visión, muy vocacionales y profesionales, y con sólo ver a un chico ya saben perfectamente para lo que va a valer. Nos conocen desde niños, y con el paso a atletas ya saben absolutamente todo de nosotros”, termina Bellido.

En este punto, la figura del entrenador Claudio Veneziano, un italiano afincado en Castellón que trabaja como profesor en el colegio y como entrenador en el club, es indispensable para conocer el éxito del triple salto en la ciudad castellonense. “Los conoce a la perfección, son atletas que han comenzado con él, y es un grandísimo entrenador”, remarca Santiago Moreno. Torrijos asiente, y José Emilio Bellido toma la palabra por los dos para hablarnos sobre cómo es su entrenador: “Tengo 26 años, y llevo con Claudio desde hace quince años, desde que tenía once, así que imagínate que voy a decir de él. Claudio es alguien muy cercano, un amigo más con el que estamos casi todo el día, y con el que tenemos mucha confianza. Por poner un ejemplo, en el grupo de compañeros del whatsapp él también está, y como uno más. Es un entrenador que no marca la diferencia entre atleta y amigo, por lo que con él las cosas siempre son muy fáciles. El hecho de llevar toda la vida con él, hace que te conozca perfectamente, seguramente mejor que nosotros mismos, así que todo eso, desde su cercanía, hace que siempre tengas una confianza enorme”.

La ocasión nos brinda la oportunidad de seguir conociendo algo más sobre nuestros invitados. Pablo Torrijos, 21 años es el actual campeón de España con su brillante triunfo en julio en Alcobendas. José Emilio Bellido, 26 años, es el más “veterano” de este grupo castellonense y que más lejos ha llegado de todos (16.80 metros en 2012). Ambos, destacan desde Castellón junto al ya mencionado Vicente Docavo (21 años), “calidad suprema” como lo define Santiago Moreno y llamado a liderar el grupo (16.72 en 2012), y a buen seguro van a escribir juntos el futuro del triple salto en España.

El  contagioso entusiasmo de Pablo Torrijos

pablo-torrijos“Todos los saltadores de Castellón son muy notables”, nos presenta Santiago Moreno. “Pablo Torrijos es especial. Es un atleta alto (1.87), con mucha calidad. No es un atleta tan rápido como el resto, pero es muy trabajador. La mejor forma de definirlo es ver su progresión, y acudir a sus medias: es un atleta muy regular“. Así que sin más, empezamos a entrevistar al campeón de España de triple salto.

Lo primero de todo Pablo, felicidades por tu reciente título de campeón de España absoluto. 21 años, y ya un campeonato nacional. ¿Cómo viviste las sensaciones de aquel día y sobre todo durante las semanas posteriores?

Muchas gracias. La verdad es que la sensación es increíble, y ahora ya con unos meses entre medias aún estoy muy contento. En mi caso el nacional absoluto es toda una inyección de ilusión, y algo que sirve para coger muchísima fuerza. En julio me encontraba muy bien, y tras el Campeonato de España me hubiese gustado seguir compitiendo para haberme ido de vacaciones con la marca que creo que valía en ese momento (recordamos que ganó el título con un salto de 16.71 ventosos), pero ya no pudimos encontrar más competiciones. En todo caso, fue un empujón de fuerza e ilusión, que anima a seguir entrenando muy duro y a empezar con todas las ganas del mundo la nueva temporada de pista cubierta.

Rompiste la final en Alcobendas con un gran salto de 16.71 ventosos, ¿Cómo fue la competición?

Antes del Campeonato me encontraba en muy buen momento de forma, y sabía que debía de estar sobre los 16.60. En el primer salto marqué esos 16.71, pero con la ventolera de +3.8. Después, tras esa primera ronda, el viento cambió de dirección, y desde ahí ya sabía que con viento en contra iba a ser imposible que alguien alcanzara esa marca.

En todo caso, lo que puede considerarse como un golpe de suerte por el viento a favor de ese momento no lo es del todo, porque estoy convencido que estaba para rondar esos 16.60, y no pude dejar constancia de la marca que creo que valía en ese momento. Lejos de obsesionarnos por las marcas, estas ya vendrán, y pese a la pena de que no haya quedado constancia, estoy tan contento que no lo cambiaría por nada.

Campeón de España promesa al aire libre y en pista cubierta, Campeón de España absoluto, y octavo en el campeonato de Europa sub-23 de Tampere. ¿Podemos decir que 2013 ha sido tu mejor año?

Si, yo creo que hasta el día de hoy, 2013 ha sido mi año más completo, y aquel en el que he notado un cambio más importante, y en este sentido la victoria en Alcobendas fue un final estupendo a una buena temporada con las victorias en categoría promesa y el puesto de finalista en Tampere.

Mi última temporada de junior, 2011, fue también un año muy importante para mí, con un sexto puesto en el Campeonato de Europa junior y una marca de 16.16 en pista cubierta que ya me llevó por encima de los 16 metros. En cambio, durante 2012 las cosas no me fueron tan bien, y una lesión en el tobillo me impidió competir en pista cubierta y tener un mal invierno, ya que apenas pude cargar lo suficiente y ya lo arrastré el resto de temporada. No obstante en mayo pude saltar 16.47, pero con viento que me estropeó la marca, y en el campeonato de España absoluto fui cuarto. Con todo, creo que si podríamos decir que 2013 ha sido mi año más completo.

¿Cómo fue la experiencia este verano en el europeo sub-23 de Tampere?

Viajé a Tampere con el objetivo de estar entre los ocho primeros, y con mi octava posición podría decirse que en parte cumplí las expectativas. No obstante, ya en la final, me hubiese gustado más. El bronce quedó en 16.49, que es cierto que estaba un poco lejos en ese momento para mí, pero me hubiese gustado rondar los 16.30, que era lo que esperaba. Pude saltar muy regular sobre los 16.05 metros, pero me faltó ese salto que te lleva un poco más.

Es cierto que en los tres primeros saltos estaba bastante nervioso por pasar a la mejora, lo que sin duda me agarrotó un poco. Una vez ya dentro, los nervios se quitaron y pude ir desatándome, sólo que ya me quedaban nada más tres intentos e hice lo que pude. Como suele pasar en estas ocasiones, piensas que ojalá las seis oportunidades hubiesen comenzado en ese momento.

En todo caso, fue una experiencia muy positiva, dónde además de que en el plano personal cumplí los objetivos que tenía antes del viaje, en el plano colectivo el equipo tuvo una buena actuación y dónde lo pasamos muy bien y aprendimos muchísimo.

Tus marcas reflejan una progresión perfecta año tras año desde la categoría juvenil, y como nos decía Santiago Moreno muestras una gran regularidad de marcas. Podemos añadir los 16.47 ventosos de 2012 que nos comentabas, y los 16.71 de este verano también con viento. ¿Sabes dónde puede estar el techo de Pablo Torrijos?

La verdad es que no sé dónde podrá estar mi techo, pero es que tampoco quiero saberlo. Tengo 21 años, y soy ambicioso, por lo que no quiero ver el límite, sino simplemente ir trabajando día a día y dar todo lo posible para que lo que sea llegue cuando tenga que llegar.

Como decía antes, me hubiese gustado estar este año en 16.60, pero no ha podido ser. He demostrado mucha regularidad en torno a los 16.20 y 16.30, por lo que sólo me ha faltado ese pequeño salto de calidad. Ciertamente, como hablábamos antes, ha sido una temporada en la que he notado un cambio muy importante, tanto en resultados como en entrenamientos, y esa es la línea en la que quiero seguir esta nueva temporada. Todo el trabajo de 2013 queda ahí, y la base que tenemos para este nuevo año es mucho mayor. Todo esto sirve para entrenar cada día más motivado y seguir creciendo poco a poco.

No quiero tocar mi techo pronto. No quiero ser uno de esos triplistas que hacen su mejor salto con  23 o 24 años, sino que mi objetivo es que mi carrera atlética tenga la mayor proyección posible. Me encanta el espejo de atletas como Ruth Beitia y Fabrizio Donato, quienes año tras año siguen siempre ahí. Si estás muchos años en lo más alto, tarde o temprano tu momento llegará, pese a que la mala suerte te pueda golpear en otras ocasiones. Poder estar haciendo muchos años lo que te gusta, y ser feliz con ello, como estos atletas. Ese es el objetivo.

Antes de llegar al triple salto, ¿practicaste otras especialidades? ¿cómo llegaste al triple?

Como charlábamos antes, en el Colegio (Diputación) están muy pendientes de ti, y poco a poco vas practicando muchas modalidades, por ejemplo, desde 1.000 metros hasta vallas o peso, y vas disfrutando con el atletismo e interesándote por todo. Más adelante, en segundo o tercero de ESO, lo que mejor se te da se va viendo por sí solo, y aquello en lo que vas sacando mejores resultados, o para lo que vas mostrando más aptitudes, es en lo que te ayudan a irte centrando. En mi caso, el triple salto, y… ¡que dure mucho!

¿Cuáles son los ídolos y referentes de un saltador de triple tan joven como tú?

Como decía antes, mis ejemplos a seguir son atletas como Ruth Beitia o Fabrizio Donato, que pasados los treinta años siguen disfrutando y amando lo que hacen, al tiempo que siguen rindiendo a un nivel tan alto que los resultados les van llegando, como el bronce de Beitia en el mundial de Moscú, o el bronce olímpico de Donato.

Me identifico más con Donato, de un país como Italia, quizás más mediterráneo y similar al nuestro, que con por ejemplo con Teddy Tamgho, del que incluso por cualidades físicas soy mucho más distinto. Junto a ellos, Jonathan Edwards y su magia es el ídolo de siempre.

¿Compaginas el atletismo con estudios o trabajo?

Si, en la actualidad compagino el atletismo con mis estudios de criminología. Entreno por la mañana, y las tardes las puedo dedicar a mis estudios. No doblo entrenamientos, por lo que siempre encuentras tiempo para estudiar, incluso en épocas en las que vas más agobiado con exámenes, por lo que no es que sea un gran esfuerzo, sino una forma de mirar también al futuro. Incluso en muchas ocasiones, el estudio te viene bien para ayudar a desconectar, y en épocas malas de lesiones te ayuda mucho a seguir adelante sin darle muchas vueltas, ya que siempre tienes algo en la cabeza. Además de vía de escape, como decía es siempre una garantía de futuro, mucho más necesaria en situaciones como la que está cayendo ahora.

¿Cómo veis los jóvenes la situación actual del atletismo español y su futuro?

Si te soy sincero, la situación se ve jodida. Por detrás viene muy buena gente, mucha gente con un buen nivel sub-23 y junior. Quizás no se vea ahora mismo ningún Eusebio Cáceres, pero viene gente con ilusión y calidad. No hace falta que sean ya medallistas, pero si dejarles crecer sin presión, sin mucha exigencia.

Está claro que sin dinero no puede haber becas, y si recortas no hay resultados. Es todo una espiral. Una dinámica, lógica, eso sí. Si estás recortando de cosas tan esenciales como educación y sanidad, a ver como no va a ser difícil la situación para los deportistas, máximo con tanta gente sin trabajo. Tema aparte es la corrupción y las razones de cómo hemos llegado aquí. Ahí sí deberían de exigirse responsabilidades. Nosotros seguiremos trabajando. Muy duro. Pues al fin y al cabo, si tu cumples tu trabajo y tus objetivos, las cosas buenas vendrán por si solas.

Me gustaría en este punto abrir una reflexión sobre algo que los atletas jóvenes reclamamos, y que se puede conseguir sin grandes cantidades de dinero. Tenemos muchas ganas de competir, necesitamos competir, y aquí debemos de reclamar dentro de lo posible que necesitamos más reuniones y controles. En saltos, por ejemplo, la RFEA tiene controles en Ávila, en Salamanca… Está muy bien, y esa debe de ser la línea a seguir. Es un momento en el que podemos juntarnos todos, aprender y  competir. Sin competición no hay marcas ni mínimas. Los más jóvenes vemos normal esta situación en que no te dan nada, es a lo que estamos acostumbrados. Pero necesitamos competir, necesitamos oportunidades para seguir buscándonos la vida.

Ya ni siquiera son meetings los que pedimos (si bien hacen falta más como Huelva o Salamanca). Más controles, lo que sea. Los saltadores al fin y al cabo podemos hacer mínima en cualquier competición, y eso es lo que necesitamos. Luego ya nos buscaremos la vida en tren, coche o como sea.

¿Cuáles son tus objetivos para 2014?

La temporada de 2014 está focalizada por el europeo de Zurich en agosto, y ese ha de ser el objetivo principal. La mínima es 16.55, y todos, como equipo, tenemos que pelear por estar ahí. Es una motivación muy grande, y tenemos que dar lo mejor de nosotros mismos. Luego ya se verá quién tiene la suerte de ir. Una vez allí, tendremos que luchar por una plaza de finalista, pero eso ya será después. Mientras, hay que entrenar mucho para que todos los objetivos sean lo más fácil posible.

El mundial indoor exige 17 metros, que es algo que ahora mismo nos viene muy grande, pero que a la larga, continuando con el plan de trabajo que llevamos y la ilusión con la que entrenamos, estoy seguro que podrá ser factible. No vamos a dejar de luchar y trabajar por poner al triple salto español dónde se merece.

Trabajo. José Emilio Bellido en estado puro

jose-emilio-bellido

“Si atiendes al palmarés de Bellido, verás cómo es el que menos éxitos de todos ha tenido en categorías inferiores, pero su paso a paso, su fantástica capacidad de trabajo día a día, su capacidad de sacrificio y su regularidad es lo que le convierte en el espejo ideal para todos los demás jóvenes de Castellón” afirma cautivado Santiago Moreno. “Además, en 2012 ya demostró que puede llegar a 16.80 (marca lograda aprovechando la altura de Monachil). Sólo cuatro atletas hemos llegado más lejos que él en la historia de nuestro atletismo (el propio Moreno, Juan Ambrosio González, Raúl Chapado, pupilo de Moreno, y Lysvanys Pérez). Es un saltador y un atleta con mayúsculas. Quizás nos tiene la misma calidad innata que el resto, pero que les enseña en cada entrenamiento cómo el trabajo, la regularidad y aprovechar tus cualidades son el único camino2, concluye el “canguro de Ávila” su presentación de José Emilio Bellido.

En 2012 saltaste 16.80 en Monachil, una gran marca que como dice Santi Moreno te coloca quinto en el ranking de España all-time, pero que te dejó a sólo 5 cm de poder ir a los JJOO de Londres, ¿Cómo viviste esa situación un poco agridulce?

Lo cierto es que muy bien, porque 2012 fue una temporada fantástica, y las sensaciones y los recuerdos son buenísimos. Cuanto más saltas, cuanto mejor te empiezan a salir las cosas, más disfrutas, y por todo eso el año pasado fue estupendo. Desde 2007 llegué a los dieciséis metros, pero en las temporadas siguientes, entre molestias y demás, parecía estancado y que me costaba superar los 16.10. 2011 fue una gran temporada. De repente, haciendo las mismas cosas, de un año a otro parece que te despejas y las cosas comienzan a salir, de manera que me demostré que podía moverme sobre los 16.40, aunque aún notaba que me faltaba un punto.

2012 fue muy bueno. Saltaba ya por encima de 16.40 con fluidez, y comienzas a divertirte muchísimo y a disfrutar de cada salto. No pude ir a los Juegos Olímpicos, pero no es eso lo que recuerdo. Todo lo positivo es lo demás, porque no esperaba saltar tanto, y eso es con lo que me quedo y la línea en la que espero continuar.

Centrándonos ya en la temporada pasada de 2013, la iniciaste con una gran forma en pista cubierta siendo muy regular entre 16.20 y 16.40, ¿fruto del buen 2012?

Si, yo creo que sin duda. Venía con una dinámica muy positiva, y eso te permite seguir entrenando muy bien. Estaba un poco lento y me faltaba algo más de velocidad, pero se debía a los entrenamientos tan buenos que estábamos haciendo y toda la fuerza que íbamos cogiendo. Aun así pude hacer buenos saltos, pero en el fondo queda la sensación de que podía haber saltado un poco más, sobre todo con el europeo de pista en cubierta de Goteborg, que no pude terminar de disfrutarlo como me hubiese gustado.

¿Cómo fue la experiencia de ese europeo de Goteborg de 2013?

Goteborg era mi primer europeo individual a nivel absoluto, y pese a lo que comentaba de que no pude disfrutarlo a tope, la experiencia fue buenísima. Faltó esa guinda a la temporada invernal, pero empezaron unos problemas con los gemelos y no pude dar más. No sé si fueron los nervios, aunque ya estoy muy acostumbrado a esas situaciones de presión, pero el caso es que el gemelo se me subió y apenas pude saltar.

A nivel colectivo, la convivencia fue muy especial. Goteborg respira atletismo por todas partes, y es muy fácil sentir la tradición atlética que todo desprende allí. La pista era estupenda, y eso unido al grupo que se formó dentro de la selección hizo que diese gusto competir. La convivencia dentro del atletismo es siempre algo muy especial. Ahora es una experiencia más en el bolsillo, de la que hemos aprendido y con la que hemos seguido formándonos. Ahora hay que seguir trabajando para que todos los esfuerzos sigan dando sus resultados.

El resto del año, pese al buen arranque de temporada en mayo con el subcampeonato universitario de Cáceres (16.25m), no has podido llegar a las marcas de 2012 ni a las de pista cubierta, ¿Qué ha ocurrido?

Este año ha sido un poco extraño en cuanto a molestias, que sin haber llegado a ser lesiones importantes, si me han ido limitando, de manera que por miedo a no forzar para no crear un problema mayor, han hecho que haya pasado dos o tres meses sin poder entrenar al cien por cien, y eso se refleja en los resultados.

En Cáceres estaba muy fino, me encontraba muy bien, y el subcampeonato y los 16.25 me hicieron esperar otro gran año. Pero de repente, las cosas dejaron de funcionar aun haciendo lo mismo, no sé si por bajada de forma o por cabeza, pero lo cierto es que bajé el nivel respecto al año anterior. En todo caso soy una persona muy optimista, y vamos a más. En este deporte, sin saber porque, en ocasiones las cosas no son siempre igual, pero con el mismo trabajo y la misma ilusión que hasta ahora, confío en que 2014 sea otro gran año, y vamos a luchar al máximo por ello.

2007 (con 20 años) fue el año de tu gran irrupción en el panorama nacional, situándote por encima de los 16m y siendo segundo en el nacional absoluto. 2011 fue un gran año con varios saltos rondando los 16.50 y siendo tercero al aire libre y segundo en pista cubierta; y 2012 fue un año excelente con marcas que te llevaron a 16.80. Con todo, ¿Cuál dirías que ha sido el mejor año? ¿Cuál recuerdas con más cariño?

2012 fue quizás el año más importante en cuanto a marcas y resultados, pero todo eso no florece de un día para otro, y hubiese sido imposible sin la base que fuimos marcando en 2011, que realmente fue el año del cambio, el año en que de verdad comencé a saltar sobre 16.40 tras unas temporadas de estancamiento, y además consiguiendo mantenerlo año tras año. Fue el momento de la gran satisfacción de ver cómo tanto trabajo acumulado en años anteriores comienza a dar sus frutos, por lo que recuerdo con muchísimo cariño. Luego, en 2012, pudimos continuar con la progresión y disfrutar de mi mejor año como saltador, pero el momento en que los resultados del trabajo despiertan y comienzas a estar más contento con lo que haces ya estaba detrás.

En la previa, Santiago Moreno nos ha destacado tu capacidad de trabajo, tu día a día y tu fortaleza para ir paso a paso. ¿Cuál dirías que es tu mejor cualidad, y por el contrario, tu peor defecto?

Yo creo que ambas características mías, tanto la peor como la mejor van ligadas la una y la otra. Lo peor que tengo es la velocidad, ya que no soy muy rápido, pero en cambio diría que mi principal virtud radica en la capacidad de transformar esa carrera en salto con muchas garantías. Soy lento, pero transformo muy bien, y consigo colocarme de forma muy buena para el primer salto y entrar sin perder nada de velocidad, por lo que por eso de aprovechar muy bien lo que tienes, lo que puede ser una carencia lo compenso con otras pequeñas virtudes.

Entonces, ¿te defiendes mejor en pista cubierta con carrera más corta?

No, no. Para nada. Soy un saltador muy de aire libre. Se aprovechar bastante bien el viento a favor, y eso me da un plus unido a lo que te comentaba de transformar la carrera. No soy rápido, pero puedo colocarme lo mejor posible para aprovechar el viento y el salto sin perder nada de velocidad. De ahí que psicológicamente necesito mucho unas buenas condiciones meteorológicas y un poquito de viento a favor, mientras que por el contrario me hundo más fácilmente con viento en contra.

¡Y vaya año que hemos tenido en ese sentido! En todos los controles en Castellón, hemos tenido que pelear con el aire de cara, y luego en el Campeonato de España se nos levantaba continuamente aquel vendaval de frente. Fue una pena, porque estoy seguro de que en Alcobendas podíamos haber visto muy buenas marcas, y lo sentí especialmente por Torrijos, que como nos decía él se encontraba en un momento de forma magnífico.

Por edad, eres el más veterano del grupo, y has hecho ya un poco de puente entre los años de Capellán y los años actuales. ¿Cómo ves la situación del atletismo español?

Como te comentaba, soy una persona muy optimista, y veo cosas muy positivas. Por ejemplo, la parte de saltos de nuestro atletismo vive un gran momento de forma, y lo que se avecina. Beitia en altura nos ha vuelto a regalar un año fantástico, Cáceres y la longitud van a dar mucho que hablar estos años, la pértiga tiene una proyección incluso superior al triple salto, y el triple, tanto masculino como femenino, estoy seguro que va a ser un referente en los próximos años. Siempre los saltos han sido muy buenos en este país, pero parece que el fondo siempre nos ha quitado un poco de foco, y estoy convencido de que en el corto plazo vamos a tener muchas alegrías.

Además, la velocidad goza de una salud estupenda, con una gran cantidad de atletas, por ejemplo, bajando de 10.30.

Ahora está aún reciente el mazazo de los juegos de Madrid, que ha hecho que volvamos a ver como permanecen cerradas puertas que esperábamos que pudiesen abrirse. Pero estamos en las mismas. Yo ya estoy mentalizado de que quizás esas puertas continúen cerradas todo lo que me quede de carrera, pero vamos a dar el máximo, a luchar por esas grandes marcas con las que soñamos y a hacer, sobre todo, que no sea por falta de trabajo por nuestra parte.

En tu caso particular, te has visto obligado a compaginar atletismo con trabajo. ¿Es posible dedicarse a esto profesionalmente?

Hoy en día es muy difícil. En nuestro caso concreto, quizás si llegamos a esos 17 metros podamos recoger un poco más de frutos, pero aun así sabemos que con la situación actual es muy difícil. Yo estos años he ido mejorando marca, pero como las cosas han ido a peor, mi beca se ha ido manteniendo. He mejorado mucho, para seguir igual. Y eso que no me puedo quejar, porque han sido unos años muy buenos.

Soy un poco el mayor de todos, y es cierto que ahí sí que hay diferencias con mis compañeros. Tengo 26 años, y ya estoy en una edad en la que quieres más independencia, que con los padres no puedes seguir eternamente, y toca buscar más cosas. Dos semanas antes del Campeonato de España comencé a trabajar en el Decathlon de Castellón, y ahora ya compagino ambas cosas. Se han portado fenomenal conmigo, y me ponen todas las facilidades para que pueda rendir al máximo en ambos aspectos. Para ellos también es un plus poder contar con un deportista de alto nivel, así que estamos muy contentos, y se están portando muy bien con tema de horarios y demás para que pueda seguir entrenando al máximo nivel.

¿Tienes algún referente en el triple salto?

¿Referente? Podríamos decir que Jonathan Edwards, sobre todo por cómo era físicamente, y por como entendía el triple salto, muy acorde con nuestra mentalidad. Ahora mismo, por ejemplo, están muy fuerte los cubanos, pero son muy distintos a nosotros: muy altos, fibrados y con una constitución muy distinta. En cambio, es más fácil mirarse en el espejo de Edwards, que era todo entrenamiento físico y mental.

Es muy interesante fijarse en que es lo que hemos aprendido de Edwards: tienes que pensar que es lo mejor para ti, investigar y ver cómo puedes mejorar. Él, por ejemplo, la última semana previa a la competición hacía las cuatro cosas que sabía que podían funcionarle bien, y aprovechaba para descansar. Luego le salía, y eso es lo que hay que hacer. No intentar lo que no eres y matarte intentando serlo, sino ver cuáles son tus mejores virtudes y aprovecharlas al máximo.

Finalmente, ¿que nos deparará el futuro de José Emilio Bellido? ¿Cuáles son tus objetivos para este 2014 que comenzamos ya mismo?

A mí me gustar ir paso a paso, poco a poco, y cada año partir de la base de intentar al menos igualar lo que has hecho el año anterior. Cada año es diferente, y no hay que volverse loco fijándose una marca que luego quizás no puedas alcanzar. Yo no me pongo ninguna marca. Sé que con la experiencia de estas temporadas puedo estar en 16.50 o 16.60, y eso es lo que tengo que hacer. Ese es el primer paso. Luego, si consigues asentar eso ya hay que disfrutar el cuerpo e intentar sacar lo mejor de ti.

En verano está el Europeo de Zurich, y tenemos que estar ahí. Somos un grupo de 4 o 5 atletas con marcas muy similares, y la competencia va a ser muy dura, por lo que será difícil seguro. Pero como te decía, entre todos, y sea el que sea, tenemos que estar ahí. Ojalá llegases a 17 metros y te quedases sin ir. Eso sería porque los demás están aún mejor. Pero como te decía, paso a paso. Primero a intentar todos esa mínima de 16.55, y luego a pelear y empujarnos por intentar llegar lo más alto posible.

Económicamente ahora no se ve una recompensa, pero la pelea que tenemos entre todos es una motivación extra. Esperemos que nos respeten las lesiones, y vamos a luchar al máximo por alcanzar esa meta con la que soñamos.

El futuro del triple salto

Tras unas horas de animada conversación, la reunión va llegando a su final, y llega el momento de las despedidas y el silencio al otro lado del teléfono, antes de cansar mucho más a nuestros invitados, a los que les agradecemos enormemente su atención y disponibilidad para todo.

Santiago Moreno sigue en su querida ciudad de Ávila, ligado al atletismo en su labor de entrenador junto a atletas como Roberto Garcinuño (Ávila, 1972), que sigue batiendo todos los récords posibles ahora en categorías de veteranos, y un joven grupo dónde destaca Ángela Gómez (Ávila, 1994), sexta en triple salto en el Campeonato de España absoluto de 2013.

Pablo Torrijos y José Emilio Bellido continúan junto a su fantástico grupo de entrenamiento de Castellón (Docavo, Gimeno, Ortega…) bajo la dirección de Claudio Veneziano, persiguiendo sueños e ilusiones. A estas alturas del año, en plena pretemporada, “más cansados que menos”, como nos dice Torrijos. “Ojalá volviésemos a hablar en verano porque cualquiera de nuestro grupo ha llegado a los 17 metros”, nos escribe el propio Pablo tiempo después de la conversación. Ojalá, pensamos para nosotros, contentos de que entre todos han vuelto a ilusionar al triple español.

Mientras, de momento, estos jóvenes han colocado al triple salto en la primera línea de actualidad, y suyo es ya el presente y el futuro de esta parte del atletismo español. Sus sueños tienen forma de 17 metros, y bendita la ilusión de la juventud. Paso a paso, sus marcas comienzan a asentarse, y mientras van demostrando que los años del estancamiento de esta disciplina en nuestro país ya han terminado y que el triple salto español está más vivo que nunca.

Biografía de Pablo Torrijos (RFEA): http://www.rfea.es/sirfea/ficheros/personas/almacen/torrijospablo.pdf

Biografía de José Emilio Bellido (RFEA): http://www.rfea.es/sirfea/ficheros/personas/almacen/bellidojoseemilio.pdf

Leer más sobre:   Atletismo de éliteAtletismo nacional

Queremos saber tu opinión

Debes estar registrado para poder comentar en Foroatletismo.com

¿No eres aún foroatleta? Regístrate