Las grandes maratones de primavera llegaron a su fin.

Las dos grandes (Boston y Londres) nos depararon grandes espectáculos, pero la atención mediática ha estado centrada en el  “Breaking2” que se disputó en Monza el pasado fin de semana con tres protagonistas: Eliud Kipchoge, Lelisa Desisa y Zersenay Tadese.

El intento de la marca de Nike tuvo algo más de campaña de marketing que de atletismo, al menos como lo que conocemos por atletismo reglado por la IAAF.

Seis décimas por kilómetro fue lo que le faltó a Kipchoge para conseguir bajar de las 2 horas.

La prueba está más que analizada por los distintos medios de comunicación por lo que analizaremos la prueba desde otras perspectivas.

breaking2

Drafting

Lo primero para lo que sirvió el experimento fue para demostrar que el drafting es un elemento de gran ayuda a la hora de la consecución de marcas, incluso en maratón. La ayuda de una liebre es conocida, pero ahora se pudo cuantificar a los ojos de todo el mundo.

Las grandes maratones esto lo saben perfectamente y desde hace años han puesto furgonetas o camiones para llevar las cámaras de televisión. En ciclismo utilizan motos para llevar las cámaras, pero en las maratones furgonetas, con la función principal de tapar el viento a los atletas.

En el Maratón de Berlín lo tienen claro: la cámara va en un camión y las bicicletas van pegadas a los atletas

El cálculo de cuánto puede ser esta mejora gracias al drafting, cuando hablamos de maratón, está en un 2%, aproximadamente. Este porcentaje podría llegar a subir, según un estudio, al 7,8% en pruebas de velocidad.

Otro estudio estima que, a ritmos muy cercanos a los que realizó Eliud Kipchoge, se produce una mejor de 1 segundo cada 400 metros.

Ron van Megen y Hans van Dijk , autores del libro “Hardllopen met Power” (Correr con poder) han calculado la marca de Kipchoge según distintas variantes.

Aplicando su fórmula matemática, en función de la resistencia del aire, el resultado es bastante esclarecedor del valor real de lo visto en Monza. La marca de Eliud Kipchoge equivaldría a 2h03:49 si no llevara liebres, 2h02:18 con las liebres normales (récord del mundo), 2h00:25 con las liebres perfectas y 1h54:10 sin la resistencia del aire.

Antes de Monza, la mejor marca de Kipchoge era de 2h03:05 en el Maratón de Londres 2016. Ese registro en otro circuito como el de Berlín nos llevaría a una marca cercana a 2h02:30. Por lo que el registro de Monza se podría acercar mucho, en cuanto al valor de la marca, a lo que hizo hace un año por las calles londinenses.

La fórmula calcula la resistencia del aire y da una marca de 2h02:18 con liebres normales, pero esto sería en caso de ir a ritmo constante, algo que nunca pasa en una maratón comercial. En Monza, además de que las liebres fueron “perfectas” (se iban relevando cada ciertos kilómetros y estaban frescas), tenían a un coche que con una línea de láser marcaba el ritmo exacto a seguir.

Es sobradamente conocida la importancia del drafting en ciclismo. Las maravillosas etapas con abanicos vienen motivadas por la búsqueda de la rueda del compañero que va delante.

En ciclismo es habitual ver a un ciclista que pincha o tiene cualquier tipo de percance y es capaz de reincorporarse al pelotón sin muchos problemas. Para ello se suelen valer de la estela de los coches de los auxiliares que van detrás del pelotón. Este ejemplo demuestra la diferencia que hay entre ir solo a ir a la estela de un coche. Un pelotón de ciclistas (profesionales) a relevos es incapaz de dejar atrás a un solo corredor que va aprovechándose del drafting.

¿Qué pasaría si el récord de la hora en ciclismo se hiciera detrás de un coche? Pasaría exactamente lo mismo que hemos visto en Monza con la maratón. Se destrozaría el récord de la hora por varios kilómetros. ¿Tendría valor ese récord? Tendría mérito, pero es evidente que no se puede comparar con el resto de marcas, porque su inmensa mayoría se realizaron en un velódromo sin esa ayuda.

El mérito de Nike es que hizo que la anécdota se convierta en noticia. Si tuviera que destacar un acierto de la marca del swoosh, no es el hecho de que uno de sus pupilos se acercara a las dos horas, sino de haber fichado, en su día, a un enorme atleta.

Eliud Kipchoge es uno de los más grandes del fondo mundial, como lo demuestra su palmarés, que inició con su triunfo en el Campeonato del Mundo de París de 2003 por delante de Kenenisa Bekele y Hicham El Guerrouj.

Pero el mérito de Nike solo se puede comparar con otros dos atletas, Tadese y Desisa, los únicos que hasta la fecha han competido en igualdad de condiciones que Kipchoge.

El resultado nos muestra que Desisa está en un estado de forma muy alejado del ideal y que Tadese, que lleva 8 años corriendo maratones, mejoró su marca en cuatro minutos. Nunca antes había bajado de las 2h10.

Zapatillas

Buena parte de la campaña se basaba en la promoción de las zapatillas. Valorar la efectividad de las mismas resulta imposible. La propia marca puede estar vendiendo efectos beneficiosos con la finalidad de vender más modelos, pero no se puede demostrar a día de hoy.

Es importante señalar que, en la política de la IAAF, respecto a las zapatillas, hemos tenido un cambio sustancial en los últimos meses. En el pasado hemos tenido ejemplos de modelos de zapatillas prohibidos por distintos organismos. Uno de los más conocidos fue el de unas zapatillas que prometían mayor bote y que llevó a la NBA a prohibirla.

La IAAF establecía que las zapatillas no pueden dar ninguna ventaja. En el artículo 143.2: “Los atletas pueden competir con pies descalzos o con calzado en uno o los dos pies. El propósito de las zapatillas para competición es proporcionar protección y estabilidad a los pies y una firme adherencia sobre el suelo. Tales zapatillas, sin embargo, no deben estar construidas de tal modo que proporcionen al atleta una ayuda adicional injusta, incluyendo la incorporación de cualquier tecnología que dé al usuario una ventaja injusta”.

Es decir, con el reglamento en la mano, por las características que venden de en la Nike Vaporfly Elite, no podría ser usada en competición. El problema sería cómo controlarlo. Los jugadores de la NBA son pocos en cada partido y es fácil de supervisar el material, pero otra cosa sería en una maratón multitudinaria.

Sin embargo, está normativa regirá hasta el próximo 1 de noviembre, fecha en la que todo cambiará. La parte “proporcionen al atleta una ayuda adicional injusta, incluyendo la incorporación de cualquier tecnología que dé al usuario una ventaja injusta” se suprimirá y se añadirá lo siguiente:

“Cualquier tipo de calzado utilizado debe ser razonablemente disponible para todos en el espíritu de la universalidad del atletismo.
(I) La adaptación de un zapato para adecuarse a las características particulares del pie de un atleta está permitido si se hace de acuerdo a los principios de las normas generales.
(II) Cuando se proporcionen evidencias, a la IAAF, de que el tipo de calzado utilizado en competición no se adecua a la normativa o el espíritu de la misma, se puede solicitar el calzado para un estudio y, si no hay cumplimiento de la norma, se puede prohibir ese calzado para su uso en competición.” (traducción del borrador en inglés)

El cambio es muy sustancial y recuerda a lo acontecido con los trajes de baño Speedo a finales de la década pasada.

Sin duda, lo que ha hecho Nike rompe con todas las normas establecidas y se ha comparado a otras innovaciones atléticas.

En los Olympic Trials de 1968, en Echo Summit, se prohibió el uso de los “brush”, los multiclavos. En esa ocasión se culpó a las zapatillas de los récords mundiales allí batidos, cuando en realidad fue por la altura (a 2.250 metros sobre el nivel del mar). Las dudas sobre los efectos de altura quedaron disipadas en los JJOO México 1968.

La IAAF también ha permitido o rechazado distintas tecnologías. Pasó con las pértigas de fibras de carbono que, aunque inicialmente fueron prohibidas, finalmente se admitieron.

Con las técnicas ha pasado algo parecido. Algunas se han admitido, como es el caso del Fosbury en el salto de altura, técnica que popularizó el campeón olímpico en México (aunque hay vídeos anteriores de otras atletas practicando esa técnica).

Y otras técnicas han sido prohibidas, como la barra vasca, una manera diferente de lanzar la jabalina que finalmente fue rechazada por la IAAF.

Similar caso es el del salto de longitud con un mortal, técnica empleada por Turiki Delamere, entre otros.

Se abren varias incógnitas a partir del Breaking2.

Con el éxito a nivel de marketing de Monza, surge la duda de si Kipchoge intentará nuevamente alejarse del atletismo tradicional. ¿Capitaneará Nike otro proyecto? Eliud Kipchoge declaró que estaba dispuesto a repetir el intento. Veremos qué decide la marca que lo viste.

Adidas, a raíz de la salida a la luz del proyecto de Nike, comentó que tienen su propia hoja de ruta, pero aún no sabemos nada de cómo se llevará a cabo dicho plan. Tienen dos opciones: hacerlo en una maratón convencional o imitar a Nike, llevando la maratón a un lugar “cerrado”, con la exclusividad de sus atletas y con la ayuda de coches y liebres de Adidas.

De tomarse este paso, sería la subversión absoluta del atletismo. Pasaríamos a tener marcas deportivas con sus propios proyectos y cada una de manera independiente lucharía, en su ámbito privado, por batir una marca fantasma.

Hasta ahora los registros eran medidos y valorados por un organismo independiente como era la IAAF. El máximo organismo supranacional del atletismo agrupa a federaciones que tienen la obligación de seguir sus normas. El paso dado por Nike fue salirse de esas normas y establecer ellos las suyas propias.

Lo sorprendente no fue la actitud de Nike, que está en su perfecto derecho de establecer los proyectos que considere oportunos, lo chocante fue la actitud de la Federación Italiana (FIDAL), que se prestó a un juego que no le correspondía. La federación que nos hizo sonrojarnos por el escándalo Evangelisti se ha prestado a poner esta prueba en su calendario, lo que obliga a respetar las normas de la IAAF, y en ellas dice claramente que no se puede permitir continuar a un atleta que, después de ser advertido, incumple la normativa en cuanto a los avituallamientos.

La marca quiso que la distancia fuera bien medida y llamó a la FIDAL pero la federación miró hacia otra parte cuando los atletas incumplían la normativa. Es como si llamaran a un árbitro de fútbol para arbitrar un partido, para dar seriedad al encuentro, y cuando todos empezaran a marcar goles con la mano, el árbitro no dijera nada.

Si los jueces estaban allí tenían que cumplir con el reglamento. Nike tiene todo el derecho del mundo a montar sus espectáculos, pero la FIDAL tiene que hacer cumplir sus normas a todos los organizadores, no solo a unos pocos.

Espectáculos atléticos, fuera de las normas IAAF, hemos visto algunos, pero ninguno llegó a la trascendencia del realizado por Nike.

El 9.45 de Justin Gatlin en los 100 metros con unas máquinas de viento fue un ejemplo.

En ese caso, la televisión japonesa quiso hacer un espectáculo, pero no se le ocurrió llamar a la federación para certificar los metros o el registro.

El futuro nos puede deparar intentos para bajar de las 2 horas cuesta abajo, con un camión insuflando aire en la espalda o cualquiera otra estrategia que beneficie al corredor, pero rompe la esencia de un deporte que se caracteriza por la épica, la lucha con el rival y el crono en condiciones de igualdad entre todos.

5 Comentarios

  1. Será puro marketing, no tendrá ninguna validez…etc ect pero, a parte de todo lo que se ha hablado de atletismo, yo personalmente disfruté como un enano viendo a Kipchoge correr y de lo emocionante que fue el final. Y encima gratis. Asi que por mi parte bienvenidos sean esta clase de eventos.

    • Buenas Mikel.

      Por supuesto, bienvenidos sean. Nosotros fuimos los primeros en disfrutar de lo que pasó el sábado, de hecho yo casi ni dormí y a las 4:30 ya estaba en pie, jeje.

      Pero eso no quita que se repase luego con calma la marca y se analicen las ventajas que tuvo Kipchoge. Aun así, fue una marca muy impresionante y dejó claro que es el que más en forma está ahora mismo, capaz de batir el récord del mundo en condiciones normales.

      Un abrazo!!

  2. Veo mucho resentimiento en esta noticia, como se puede apreciar a nike siempre la estáis desprestigiando, cuando es la que mas esta haciendo por el atletismo.

    • Buenas Jose.

      ¿Resentimiento? Lo que hemos hecho ha sido analizar lo que hizo Kipchoge el sábado y analizar qué habría pasado si se hubiera hecho en condiciones normales. Decir que habría hecho el récord del mundo me parece que no es dejar en mal lugar al atleta o a la marca.

      Decir que este tipo de eventos, hechos de manera continuada, pueden “pervertir” el atletismo es la opinión de Óscar, con la que yo coincido por cierto. Ha sido Nike la que lo ha hecho pero puede que adidas lo haga en unos meses y diremos lo mismo.

      Si comparas una maratón comercial a lo que vimos el sábado, el ambiente es muy diferente. Se nota que va más sobre la lucha entre atletas y el llegar a primero a meta que sobre la marca que se haga, optimizando todo lo posible las condiciones. Yo esto lo veo más como un experimento científico, pero ojo, como le he dicho a Mikel, yo disfruté mucho el sábado, y sé que Óscar también. Solo decimos que esto se sale de lo que es el atletismo convencional.

      Lo que dices de que estamos desprestigiando a Nike siempre, no se por qué tienes esa impresión. Somos de los que más la defendemos en los análisis de zapatillas para derribar el mito entre los corredores populares de que las zapatillas de la marca son para principiantes y no valen para corredores más avanzados. Te recomiendo que te pases por el archivo de noticias de la marca https://www.foroatletismo.com/tag/nike/ y veas que no es para nada la idea que llevas en mente.

      Un abrazo!

    • Buenas José,
      Por mi parte no hay ningún resentimiento hacia Nike, entre otras cosas porque no me une nada ni a ellos ni a ninguna marca. Intento ser objetivo. No tengo constancia de atacar a sus productos, su calidad o sus servicios.
      Ahora bien, cuando doy mi opinión lo hago independientemente de la grandeza de la empresa. El artículo está lleno de elementos indiscutibles por ser objetivos. Podemos entrar a discutir cuanto se gana con el drafting pero es evidente que hay una ganancia. No hay discusión posible. Si cuento la nueva reglamentación tampoco es discutible, es un dato objetivo, si comento la historia de distintas medidas tomadas por la IAAF también es un dato indiscutible.
      Por cierto, los comentarios más duros no es contra Nike, es contra la FIDAL por querer entrar en un juego que no tenía que entrar y contra Berlín (Adidas) por usar drafting camuflado.

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