La Maratón de Berlín de 2017 tiene el atractivo de ver un duelo a tres bandas entre los mejores maratonianos del momento: Wilson Kipsang, Kenenisa Bekele y Eliud Kipchoge. Uno fue recordman mundial, otro uno de los mejores fondistas de todos los tiempos y el tercero uno de los mejores maratonianos de la historia.

Es evidente que el récord del mundo peligra (2h02:57, Dennis Kimetto), básicamente porque ya han demostrado en el pasado que tienen el récord en sus piernas y porque el circuito es uno de los mejores del mundo.

Si alguno de los tres grandes protagonistas está inspirado, seguramente tendremos un récord del mundo, aunque no rompa el récord de Kimetto por un gran margen. Eso sí, podría estar en peligro la barrera del 2h02.

Los tres protagonistas

Eliud Kipchoge parte con la ventaja de ser el más regular de todos los contendientes. Lleva cuatro años invicto en la distancia y sólo ha sido derrotado una vez en la maratón, en Berlín 2013, cuando Kipsang logró batir el récord del mundo (2h03:23).

En su haber tiene siete victorias, entre las que se incluye el título olímpico, además de un registro muy publicitado de 2h00:25 en Monza con la ayuda del drafting durante toda la prueba.

Sólo ha bajado una vez de 2h04 (2h03.05, Londres 2016) pero esa marca habría sido récord del mundo si ese día, en vez de competir en Londres, hubiese estado en Berlín. Es, junto con el 2h05:06 de Geoffrey Mutai en Nueva York 2011, una de esas maratones que no lograron el récord del mundo pero que están grabadas en la memoria del buen aficionado por el valor de las marcas.

Kipchoge ya sabe lo que es vencer en Berlín, y además, lo hizo con las plantillas de las zapatillas salidas por fuera. De no haber tenido ese percance, ese día también habría estado en tiempos cercanos al récord del mundo.

El que para muchos es el mejor maratoniano de la historia ha admitido públicamente que toda la presión recae sobre él. Su mánager (Hermens) ha comentado en Lets Run que su actual estado de forma “está cercano a la forma que tuvo en el día del Breaking2. Está preparado. Si está mejor o peor al día del intento de bajar de las 2 horas es algo que no se pregunta a un atleta una semana antes de correr porque puede estar un poco peor pero correr en un gran tiempo”.

En los entrenamientos previos llama la atención que el último largo de 40 kilómetros lo haya hecho 10 días antes (2h15). Es habitual en todos los maratonianos kenianos realizar un largo 10 días antes, pero no es tan común que sea tan largo. En poco más de un mes realizó 3 tiradas largas de 40 km y varias de 30 km a mayor intensidad.

La incógnita es saber si le pasará factura a sus piernas el esfuerzo realizado en Monza: corrió a unos ritmos que nunca nadie había corrido y ha tenido menos recuperación entre maratones de lo habitual. La experiencia nos dicta que eso no ha sido nunca un problema para Kipchoge pero nunca ha intentado dos maratones a ritmos de menos de 61 minutos la media maratón con tan poco lapso de tiempo.

Wilson Kipsang es el más experimentado de los tres en la maratón. Conoce muy bien su cuerpo y sus limitaciones. No tiene entrenador y suele parar a regenerar y trabajar la fuerza en períodos de descanso previos a los grandes maratones. Después del récord mundial parece que se había estancado e incluso llegó a bajar mucho su nivel, sobre todo en la segunda parte del año 2015, pero ya demostró en Berlín 2016 (2h03:13) que estamos, nuevamente,  ante su mejor versión. En Tokio 2017 (2h03:58) volvió a confirmar su plena recuperación.

En su palmarés constan 4 maratones por debajo de 2h04, algo de lo que no pueden presumir sus rivales. Tres de esas marcas sub 2h04 fueron logradas en maratones de otoño, lo que es un síntoma de que le gusta entrenar bien durante el verano.

En los últimos días se han publicado entrenamientos suyos previos a Berlín y es evidente que llega en un estado de forma excepcional. En su contra pesa su ímpetu, que no siempre ha sido positivo a lo largo de su carrera. En los JJOO de Londres se equivocó al atacar muy temprano y eso le pudo costar el título olímpico. El año pasado hizo todo el trabajo en Berlín una vez retiradas las liebres, lo que permitió a Bekele ir a su estela cómodamente. De los tres es el que más recuperado llega porque su última maratón fue en Tokio (febrero), tres meses antes que Kipchoge (Monza).

Kenenisa Bekele pasa por ser un referente histórico en el fondo mundial, poseedor de los récord mundiales de 5000 y 10000 metros, pero en maratón no ha llegado al grado de excelencia que alcanzó en la pista. Sus actuaciones en ruta están marcadas por la irregularidad, fundamentalmente debido a lesiones, pero si nos atenemos a sus últimos resultados en maratón, parece que esas lesiones están olvidadas.

Su última referencia es Londres 2017, donde pudimos presenciar un gran duelo con Daniel Wanjiru. En la capital londinense salió vencedor el keniano pero la lucha de ambos fue épica. Con anterioridad corrió en Dubái donde abandonó después de un inicio dantesco en el que se fue al suelo. Como consecuencia de la caída se hizo daño y acabó optando por la retirada. El año pasado venció en Berlín después de otro duelo apasionante con Wilson Kipsang. Fruto de esa lucha consiguió un registro de 2h03:03, la segunda mejor marca de todos los tiempos.

Bekele ha comentado que la preparación previa ha ido bien pero que no se puede hablar de tiempos porque la maratón es una prueba muy complicada para predecir una marca.

Hermens, también su manager, ha indicado que es muy reservado a la hora de comentar sus entrenamientos. Llegó a decir que muy poca gente los conoce y que cree que ni su mujer sabe cómo entrena. Aunque esta declaración se contradice con lo que dijo en el pasado, donde analizaba con detalle la forma de Bekele. Hermens añadió “Bekele es diferente a Eliud o Haile. Ellos pueden centrarse en la preparación de una competición por mucho tiempo. Lo ha hecho antes (preparaciones más cortas) y obtuvo grandes resultados. Así es Kenenisa. Ya lo hizo antes y no voy a conseguir que cambie”.

Bekele renunció al Campeonato del Mundo, según informó la prensa, por su bajo estado de forma. De ser cierto, su preparación ha tenido que ser corta y confirmaría las palabras de su mánager.

El circuito

Berlín pasa por ser el gran beneficiado de la llegada de grandes cantidades de dinero a las “Marathon Majors“. Al ser las maratones que más dinero mueven, los atletas top compiten habitualmente en estas grandes maratones y el circuito de Berlín, junto con el de Chicago, es el mejor de todos los “Majors”. Además del circuito ayuda el clima, algo que en Chicago no siempre acontece. A ello hay que sumar que los organizadores no reparan en contratar a las mejores liebres.

La formula es sencilla y se ha mostrado infalible: dos o tres grandes atletas (buscan a los mejores del momento), un buen circuito, unas buenas liebres y una excelente climatología.

Y los organizadores buscan la obtención de una gran marca, aunque no siempre por medios lícitos y en más de una ocasión hemos visto al camión de televisión tapando el aire, bicicletas llevando el ritmo, motos con fotógrafos que se colocan delante. Todo de manera alternada para que no parezca planificado pero es evidente que el drafting, sobre todo una vez retiradas las liebres, juega un papel básico en la obtención de una gran marca (y en Berlín lo conocen e intentan llevarlo a cabo).

Los últimos récords del mundo se han batido en Berlín: Paul Tergat (2h04.55 en 2003), Haile Gebrselassie (2h04:26 en 2007 y 2h03:59 en 2008), Patrick Makau (2h03:38 en 2011), Wilson Kipsang (2h03:23 en 2013) y Dennis Kimetto (2h02:57 en 2014).

La estrategia

La carrera del domingo cuenta con tres liebres de máxima garantía y con experiencia: Sammy Kitwara, Geoffrey Ronoh y Gideon Kipketer.

Gideon Kipketer llegó a ganar la maratón de Bombay después de hacer de liebre. Una vez acabado su papel decidió continuar y acabó ganando la prueba en 2016. También hizo de liebre en Monza con motivo del “Breaking2”. Este año fue segundo en Tokio, tras Kipsang, y 5º en el Campeonato del Mundo. Es el hermano de Valentine Kipketer, ganadora de Ámsterdam 2013.

Geoffrey Ronoh era un antiguo guardabosques, su profesión hasta los 29 años. Después de una entrada tardía en el atletismo, se acabó convirtiendo en una de las mejores liebres de maratón del mundo. Fue la liebre en el récord del mundo de Kimetto y el año pasado tiró del grupo hasta el kilómetro 27. Después siguió en competición y alcanzó la línea de meta en 2h09:29.

Sammy Kitwara es un atleta de 2h04:28, un habitual en las “Majors”, donde tiene 3 podios en Chicago y otro en Tokio.

La asignación de liebres es una clara muestra de intenciones de los mánagers. La lucha está entre dos mánagers holandases: Jos Hermens (Global) y Gerard van de Veen (Volare Sports). Bekele y Kipchoge son de Hermens y Kipsang de Gerard van de Veen. Y cada uno tiene una liebre, Ronoh es de Gerard  van de Veen y Kipketer de Jos Hermens.

La lucha de estrategias se planteara en varios frentes. El primero será sobre el ritmo que se marcará desde inicio. Inicialmente se comentó que ese ritmo sería de 60:50 al paso por la media maratón. A Kipsang le interesa desgastar a Bekele desde el inicio por lo que Ronoh intentará mantener el ritmo el máximo tiempo posible.

La segunda incógnita es saber lo que acontecerá a partir del kilómetro 30. Por lo visto en maratones previas, Kipchoge no renuncia a tirar cuando se encuentra bien, por lo que no sería raro verle en cabeza. Rupp contó una anécdota reveladora de su carácter. Durante la maratón olímpica de Río, Kipchoge se adelantó en un avitualluamiento para tener una buena posición a la hora de coger una botella de agua. Rupp, al ver el movimiento de cambio de ritmo, y sin conocer el motivo de ese cambio, se pegó a las espaldas de Kipchoge. El keniano, al ver la acción de Rupp, comentó en voz alta “no se preocupen chicos,  todavía no voy a atacar”. Esa es su actitud constante durante las carreras: no se mueve hasta el kilómetro 30 y, a partir de ahí, el ataque está garantizado.

maratón de berlín 2017

Es similar a la estrategia que suele seguir Kipsang, pero a la vista de lo acontecido el año pasado en Berlín, no parece que lo vaya a volver a hacer, y menos si tiene a Bekele detrás. El etíope no dará ningún relevo, eso parece claro a la vista de sus estrategias en maratones anteriores. Las órdenes de sus mánagers tendrán que ver con la manera de actuar de los tres.

La carrera de verdad dará comienzo en el kilómetro 30 aproximadamente. Ese es el punto crucial, cuando, una vez retiradas las liebres veremos las intenciones de los tres grandes protagonistas.

La situación más pesimista sería aquella en la que al llegar al 30 se pararan al no querer tirar ninguno de ellos pero eso no suele suceder con estos tres atletas y tanto Kipchoge como Kipsang tienen ese grado de temeridad necesario para ponerse al frente sin importarles los que vengan detrás. De ayudarse entre ellos, el récord del mundo está prácticamente garantizado.

Otros candidatos en el maratón de Berlín 2017

Además de los mencionados, la prueba contará con otros atletas de nivel pero que parecen alejados de los tres grandes. Entre estos atletas destaca Patrick Makau, atleta que ya fue recordman mundial pero que en los últimos años ha bajado su nivel debido a diversas lesiones. En los últimos años se ha centrado más en la maratón de Fukuoka (Japón), donde es un habitual. Desde 2011, año del récord, no ha bajado de 2h06 por lo que será difícil verle en la contienda por el triunfo.

Vicent Kipruto tiene un registro de 2h05:13 y ha sido medallista en un Campeonato del Mundo (Daegu 2011). Su última maratón fue Otsu (Japón), donde corrió en 2h09:15 (2º). Felix Kandie acaba de correr en 2h06.03 en Seúl (Corea del Sur) y el año pasado también logró de bajar de 2h07 en Ámsterdam.

Una presencia destacada es la del japonés Yuta Shitara, que afrontará su segunda maratón (2h09:27 en Tokio 2017). Lo destacado de Shitara es que corrió una media maratón el pasado fin de semana en 60:17 (Usti nad Labem, República Checa). El registro supuso un nuevo récord nacional, pero es casi suicida correr una media maratón a ese nivel una semana antes de una maratón. Teniendo a Kawauchi entre en su plantel de maratonianos, ningún aficionado se puede extrañar de las hojas de ruta y planificaciones de los fondistas japoneses. El propio Kawauchi, un auténtico experto en locuras maratonianas, opinó sobre las intenciones de su compatriota: “La única cosa que puedo asegurar al 100% es que saldrá con el grupo de cabeza”.

Prueba femenina

La prueba femenina tiene un nivel aceptable, con 5 atletas en menos de 2h24, pero el BMW Berlin Marathon nunca buscó tener una buena lista de salida femenina. En este aspecto están alejados de la política del Maratón de Londres.

La atleta con mejor marca es Gladys Cherono, vencedora de esta prueba en 2015 (2h19:25) pero que, desde entonces, ha pasado por un calvario de lesiones. En la primavera del 2016 se jugaban las plazas para los JJOO de Río y tuvo que renunciar a competir en la Maratón de Londres por una lesión en su cadera. Esa lesión la apartó de su sueño olímpico, tampoco pudo revalidar su título en Berlín y poco más tarde anunció su renuncia a la Maratón de Nueva York. Acabó 2016 sin competir en maratones debido a esa lesión. Este año corrió en Boston, donde fue quinta (2h27:20).

Sus rivales serán Amane Beriso (2h20:48, Dubái 2016), Valary Aiyabei (2h21:57, Praga 2017), Gulume Tollesa (2h23.12, Frankfurt 2015) y Meseret Mengistu (2h23:26, París 2015).

Cherono, Beriso y Aiyabei parece que están un paso por encima del resto. Aiyabei viene de vencer en Praga bajando de 2h22 y por delante de Beriso. La etíope, aunque cayó derrotada en la capital checa, es una atleta de mucho nivel que logró ser segunda en Dubái el año pasado.

Varias de las favoritas las hemos visto competir en España. Aiyabei venció en la Maratón de Valencia 2016 y Barcelona 2016. Cherono ha corrido en pista en Zaragoza, Cáceres, Getafe y en ruta en Negreira, A Coruña, Madrid, la media de Albacete, Torrevieja, Alicante, Gavá y Valladolid.

4 Comentarios

  1. Por qué le llamáis a la prueba atlética de los 42.195 metros “la maratón” cuando es y será siempre “EL MARATÓN” ?

    A mí cuando alguien habla de “la maratón” lo que me viene a la cabeza es la maratón de baile, la maratón de TV, la maratón de cualquier cosa excepto la prueba atlética de los 42 kilómetros y pico.

Escribir respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Notificarme los nuevos comentarios por Email. También puedes suscribirte sin comentar.