Hola. Comienzo contando un poco por encima mi historia.
Empecé a dar mis primeros pasos hará algo más de un año. Al principio de forma muy intermitente. Empezaba bastante rápido, dándolo todo, me agotaba pronto y abandonaba a los pocos días. Y unas semanas después volvía a empezar. Estuve así durante meses hasta que a base de fuerza bruta (ignorante de mí) logré aguantar unos pocos km de carrera continua. Ese logro me animó, así que empecé a buscar información en libros, foros… y me di cuenta de lo equivocado que estaba.
Total, que me lo tomé con más calma y pronto noté resultados. En unas semanas pasé de estar ahogándome a los 3km, a hacer 8-9km sin demasiado esfuerzo. Más o menos entre Octubre y Noviembre.
Pero con las Navidades, fiestas, y demás historias lo dejé de nuevo. Buf, que rabia me da ahora. Total, que lo retomé hace un par de meses. Pero muchos de los avances conseguidos se perdieron.
Desde entonces estoy saliendo de forma regular. Viendo que cada vez me gusta más correr, y no parece que lo vuelva a dejar, decidí hacerme un regalo: un pulsómetro. Lo estrené la semana pasada y vi que a ritmos que considero cómodos voy a pulsaciones un poco altas.
Busco en el foro y veo que en casos similares recomiendan carrera continua a ppm bajas. Y que con el tiempo se irá a mayor velocidad con las mismas ppm. Y digo: me interesa. Voy a probarlo.
Y en eso consistirá el diario. En el futuro inmediato trabajaré la base aeróbica y según cómo lo vea, pues ya tiraré para un lado u otro.
ALS
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