
Originalmente escrito por
SanchoPanza
Me apena que estés padeciendo estos problemas. Y justamente cuando padeces angustia y depresión (ésta suele ser reactiva a la primera). Habrás pasado por esto más de una vez y aquí estás, vivo y con una entereza. Con un problema que a menudo es muy limitante -y con el que la gente no es muy comprensiva, porque por raro que parezca, todavía algunos pegan un brinco cuando oyen la palabra psiquiatra.
No sé cuál podría ser la solución. Ve al neurólogo-psiquiatra y reevalúa el tratamiento para las crisis de ansiedad. Todavía la administración de antidepresivos y ansiolíticos con sus diversas variedades dista mucho de ser una ciencia exacta. No hay un modelo causal obvio y a menudo no se sabe como entre antidepresivos muy similares, uno funciona mejor quel otro.
Por ejemplo, cuando salió el escitalopram (que es posterior al citalopram) los psiquiatras lo recetaban supongo que utilizandonos (a mi juicio sin maldad) como sujetos de un experimento. Cuando vi que en dos meses apenas mejoraba y que me hinchaba a ansiolíticos, otro psiquiatra me recetó paroxetina. Es uno de los medicamentos antidepresivo de más amplio espectro y ayuda en mucha clase de trastornos. Y luego están los clásicos tofranil (imipramina) y anafranil (clomipramina), que algunos psiquiatras son partidarios de recetar a pesar de que pueden provocar efectos secundarios bastante severos. Si los síntomas son serios y la enfermedad se resiste, estos antidepresivos pueden ser una buena ayuda. Eso sí, hay que cuidar los dientes, poque provocan sequedad de boca (no a todo el mundo) con el consiguiente riesgo de caries. A mí el anafranil no me produjo ninguna sequedad.
No queda otra amigo que moverse, probar, buscar otras posibilidades de tratamiento, plantearse hacer psicoterapia -a ser posible con alguien que no sea de la línea psicoanalítica- de la línea emotivo cognitivo-conductual, como un remedio alternativo si tu economía o un posible seguro médico te lo permite.
También el exceso de carga de entrenamiento y un extremado perfeccionismo y autoexigencia te pueden estar generando un estrés excesivo. Y por supuesto el estrés nervioso que implica correr. Y si le añadimos el hecho de perder el trabajo, es más que explicable que tu cuerpo reaccione así. Es un hecho bastante traumático en estos tiempos con tanta desocupación. Te aconsejo aligerar la carga de entrenamiento, posponer tus objetivos para cuando estés mejor, dejar libres unas energías que te serán necesarias para encontrar trabajo, y tomar conciencia de que en esta vida, por desgracia, nunca hay garantías de nada, pero cuando sabemos que no hay seguridad en nada -siempre podemos perder lo que tenemos- y asumimos este hecho con madurez y la responsabilidad que implica, todo puede ser más ligero.
Supongo que no bebes alcohol porque eres deportista, al menos no en cantidades grandes. Si no lo haces, te aconsejo que sigas sin probar alcohol. Deprime, aun en dosis bajas cuando se está deprimido, pero como también atonta, uno se siente temporalmente muy relajado cuando se toma 3 cervezas de golpe. O sea que el alcohol es depresivo pero también hipnótico, con lo que adormece la depresión que tiende a provocar. Aunque bien imagino que si tomas medicación ansiolítica y antidepresiva, el alcohol no lo deberías ni probar.